Independencia y Libertad. Septiembre de 1868
Miguel de Echegaray.
Fuente:
Archivo Histórico Municipal de Salamanca. Cultura y Deportes. Caja 260. Leg. 7
El águila al centro, rodeada por las siete cuevas, el Chicomoztoc, el cual hay quien lo ubica en el Cerro de Culiacán al Sureste del Estado de Guanajuato.
Se ha difundido desde hace mucho tiempo que la migración del mítico Aztlán tuvo su origen en lo que actualmente es la isla de Mezcaltitlán en Nayarit. Sin embargo hay una teoría que, basándose en una fuerte lógica, establece el mítico lugar en lo que conocemos como cerro de Culiacán, ubicado en la parte sureste del Estado de Guanajuato, en donde se juntan los municipios de Cortazar y Jaral.
El Culiacán visto desde Valtierrilla, Guanajuato, luego de una intensa lluvia.
Considerando que el pueblo Chichimeca abarcaba varios grupos poblacionales que se extendían desde el actual Querétaro hasta Coahuila, y que fueron ellos, los Chichimecas quienes hicieron la migración en busca de la señal sagrada del águila posada en un nopal y devorando una serpiente, bien podemos entender que la migración tuvo su origen en el Teoculhuacan, el Chicomoztoc, lugar de las siete cuevas se puede ubicar, fácilmente en el mencionado cerro.
El Culiacán visto desde el que fuera el Camino Real de Querétaro a Irapuato, en Villagrán, Guanajuato.
Fue en 1804 cuando se le dio gran atención al Culiacán, esto debido a que el Barón de Von Humboldt lo calificó como “un cono perfecto”, pero la atención había sido llamada siglos atrás. Los habitantes de la zona tenían una construcción llamada CUÉ, la cual designaba a los antiguos terraplenes sobre los cuales construían los templos y pirámides. Cues, significa “cerros en forma o figuras de templos, o cerros circulares en donde se construían los templos”, esto según la lengua Náhuatl o azteca.
El cerro del Culiacán visto desde Jaral del Progreso, Guanajuato.
Es común ver, aun en la actualidad esos cués de basamento circular, quizá los más conocidos son los ubicados cerca de la ciudad de Querétaro. Sorprendente fue seguramente para los antiguos mexicanos ver un cué de las dimensiones del Culiacán, de allí la posibilidad que haya sido un adoratorio de relevante importancia.
Desde el entronque que nos lleva a la ex Hacienda de Camargo vemos al Culiacán.
En el sito Xiranhua encontramos lo siguiente: “El dios Curicaueri era venerado en los templos llamados cué, en donde se le honraba quemando leña día y noche por personas especializadas en esta actividad; era una obligación muy importante ser “quemador” de leña y estar al tanto para que no se apagara el fuego; si por descuido el fuego se extinguía, era considerado como uno de los delitos más graves: “Ticáteme(...) y díjoles a la partida: una cosa os quiero decir, que digais a vuestros señores, y es que ya saben cómo yo con mi gente ando en los montes trayendo leña para los cués...”
Desde la ex Hacienda de El Copal, actual Instituto de Ciencias Agrícolas de
Y consultando en Wikipedia sobre los Chichimecas leemos que “La religión era practicada en centros cívico-religiosos por medio de sacerdotes, brujos o hechiceros “que llaman madai cojoo, que quiere decir hechicero grande”; por lo general estos centros ceremoniales o adoratorios (cues) se encontraban en las laderas de las montañas o en lugares altos”.
Vemos al río Lerma cuando entra a Salamanca, Guanajuato, y al fondo el Culiacán, por cierto, esta foto está tomada desde la estela de
Es desde entonces que se establece la simbología del águila, su importancia fue vital para construir lo que ahora denominamos México. Y fue precisamente por esta zona que pasó don Miguel Hidalgo en su camino rumbo a Guanajuato, sobresaliendo siempre el cono perfecto del Culiacán, lo volvería a ver cuando sale de Guanajuato rumbo a Valladolid, y una tercera vez , luego de la derrota en el Monte de las Cruces, cuando llega a las inmediaciones de Celaya y de allí continúa a Uriangato, todo eso lo veremos a detalle más adelante.
Un interesantísimo artículo sobre los ceremoniales que conocemos como “renovación del fuego” dentro del pueblo Tarasco lo podrás leer aquí:
http://www.xiranhua.com.mx/opiniones/opinion11_1.htm