lunes, 4 de junio de 2012

El sexenio de Ruíz Cortines: Los héroes de bronce.

 El sexenio de Adolfo Ruíz Cortines comenzó justo al iniciar el Bicentenario del natalicio de don Miguel Hidalgo y Costilla, razón por la cual se le denominó "El Año de Hidalgo", de sus consecuencias, es decir, de la acuñación y profundo significado de la frase tenemos ejemplos de sobra. Pero el verdadero objetivo de ese festejo era iniciar, de alguna forma, la ahora ya tradición, casi institucional, de los festejos Bicentenarios. Las fotografías que estamos viendo tienen como referencia solamente a la Columna de la Independencia y al sexenio de Ruiz Cortines, también a un personaje, Gabriel Leyva Velázquez, entonces presidente del CEN del Partido Revolucionario Institucional, por lo cual intuyo que fueron tomadas el 8 de mayo de 1953 dentro de la bicentenaria celebración.

 Hay quién me ha comentado que posiblemente este sea el traslado de los restos de Gabriel Leyva Solano, padre de Leyva Velázquez, pero dudo que el ceremonial se haya realizado en la Columna de la Independencia, ya que los restos del protomartir de la Revolución Mexicana fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres en el Panteón de Dolores de la ciudad de México, así que, me quedo con la idea que esto que vemos fue aquella exhibición que hubo del cráneo de Miguel Hidalgo en el marco del Bicentenario de su natalicio. Pero, más bien, la intención que tengo es la de ver el manejo conceptual que se le daba no solo a la figura del Padre de la Patria, sino a todos los héroes de la Historia de México en ese sexenio enclavado en el romanticismo decadente de los años cincuenta del siglo XX:

 "En todas las situaciones difíciles México se ha guiado por el ejemplo de sus héroes y patricios, de sus mayores, y por la dignidad de su pasado. Frente a la historia inerte, ha surgido la historia dinámica y en ella, nuestros patricios, trabajan todavía acompañándonos en los caminos de la grandeza nacional.

El Gobierno no cesa -ni cesará- en la tarea de infundir en la conciencia pública el culto permanente a los campeones de nuestra nacionalidad, de nuestras luchas libertarias y de nuestro beneficio colectivo -cultural o social- porque así logramos mayor responsabilidad ciudadana, inculcando a la colectividad, desde la niñez, una concepción nítida de lo que fue, es y debe ser nuestra patria, merced a esfuerzo de nuestros antepasados, al de nosotros mismos y al que deben realiza las nuevas generaciones". (1)

"En el sexenio tuvimos la fortuna de conmemorar con esplendor el Centenario de la Constitución Política de 1857, y de exaltar el sentido profundamente humanista del Pensamiento Liberal Mexicano, así como de celebrar el cuadragésimo aniversario de la Constitución de 1917, que nos rige, y que transformó la estructura jurídica, social, política y económica que nos permite disfrutar de las más limpias y espléndidas libertades y seguir ascendiendo hacia la cumbre de las metas nacionales.

Reverenciar tan solo proezas y glorias de nuestro pasado, sin afrontar con denuedo los problemas de actualidad, ni acrecentar nuestra fe vigorosa en el porvenir, sería tanto como adelantar un estéril conformismo, incompatible con la decisión inquebrantable de los mexicanos de alcanzar su bienestar alzándose sobre obstáculos, venciendo dificultades y atisbando el futuro, que equivale aunque parezca hiperbólico, a hacer algo del porvenir.

Lo necesario hay que hacerlo posible, y hacerlo con entereza incansablemente". (2)

Fuentes:

1.- III Informe de Gobierno de Adolfo Ruíz Cortines. 1 de septiembre de 1955. Versión electrónica en http://www.biblioteca.tv/

2.- VI Informe de Gobienro de Adolfo Ruíz Cortines, 1 de septiembre de 1958. Versión electrónica en http://www.biblioteca.tv/

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