jueves, 23 de octubre de 2014

La edición especial de los Libros de Texto Gratuitos del Bicentenario.

    De los esfuerzos buenos que hubo en 2010, en torno a los festejos del Bicentenario, uno de ellos, sin lugar a dudas fue la edición de ese año de los Libros de Texto Gratuitos cuya portada llevó el logotipo oficial de los festejos, algo que dejó huella entre todos los que vivimos y sentimos la intensidad de ese año.... en medida de nuestras posiblidades. Será bueno recordar que, en el Sesquicentenario, 1960, fue cuando se lanzaron las primeras ediciones de los Libros de Texto. Quien los implementó fue el entonces Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, quien estaba al frente de la SEP en el Bicentenario fue Alfonso Lujambio.




viernes, 17 de octubre de 2014

El busto de Miguel Hidalgo develado por Alvaro Obregón.

341.- Busto de Miguel Hidalgo develado por Álvaro Obregón en la ciudad de México, desconozco la fecha en que esto ocurrió, quizá fue en 1921 dentro del marco de las Fiestas del Centenario de la Consumación de la Independencia Nacional. No logro identificar el sitio en donde estuvo este peculiar busto, el cual me da la impresión de ser una mascarilla mortuoria, a sabiendas que tal mascarilla no existe.


martes, 14 de octubre de 2014

El monumento a Morelos que Maximiliano mandó levantar.

   En el olvido, aunque se dice que será intervenido en este año, encontramos un monumento que se levantó a la memoria de José María Morelos y Pavón. Este, como muchos de los monumentos levantados en el siglo XIX, guarda una interesante historia, dado que fue mandado erigir por el Emperador Maximiliano que buscaba rescatar del olvido a los héroes de la Independencia. Gracias a él, al Emperador, se localizó a un pariente próximo al cura de Dolores y se logró hacer una aproximación a los rasgos del Padre de la Patria. En el caso de Morelos, lo que vemos es otra cosa.

   "La pasión de Maximiliano por los monumentos, así como por otros menesteres semejantes, fue bien conocida; nunca lucieron más bellos los jardines del Castillo de Chapultepec como antes los de Miramar en Trieste; combinaba en ellos flores exóticas y las plantas más diversas, así como árboles que hizo traer de los cinco continentes. Incluso mandó tapizar sus aposentos, como ya lo había hecho en su castillo europeo, con dibujos de piñas confeccionados en las fábricas parisinas; curioso que convirtiera en su preferida esa fruta tropical que descubrió en su viaje a Brasil.

   "No todas sus iniciativas fueron bien recibidas; en particular, los conservadores rechazaron los emplazamientos que el emperador buscó para la estatua de José María Morelos realizado por Antonio Piatti. La familia de los condes de Orizaba, que habitaban la Casa de los Azulejos, protestó porque la escultura fue colocada en la Plaza de Guardiola, visible desde la residencia. También molestó a la familia Escandón, que vivía en la que popularmente se conocía como la Casa de los Perros, justo fuente a la mencionada. Los conservadores no estaban de acuerdo con la frase que el liberal emperador le hizo colocar: "Al ínclito Morelos quien dejó el altar para combatir, vencer y morir por la libertad de su patria. Maximiliano Emperador, 1865". (1)


   Será bueno recordar que uno de los personajes que participó en el proyecto de un Segundo Imperio, quizá el más influyente luego de Gutiérrez Estrada, fue Juan Nepomuceno Almonte, cuyo verdadero nombre era Juan Nepomuceno Morelos Almonte, hijo del cura de Carácuaro, que para mantener la sana distancia a las habladurías prefirió usar el apellido materno para no desviar la atención a las virtudes y participación de su padre en la causa insurgente y en el proceso de liberación de México de la Corona española.

   En buena medida podemos pensar que él ejerció cierta influencia para que el Emperador decidiera levantar el monumento en cuestión. Monumento que, al igual que tantos otros, se volvió itinerante, pues, caído el Imperio, la estatua fue trasladada de la Plaza Guardiola a la explanada del Templo de la Veracruz para luego ser enviado a una glorieta en la recién creada Colonia Morelos, sitio en el que permaneció durante muchos años.

   Y sigue allí, en la Colonia Morelos pero ya arrinconado dado el crecimiento que ha tenido la ciudad de México, especialmente en las zonas populares como es el caso de la colonia que lleva el nombre del prócer de la Independencia Nacional.

   Pocos recuerdan que  allí, en la que ahora es la terraza el Banco de México, frente a la Torre Latinoamericana, estuvo el Edificio Guardiola, que fue hotel, entre otras cosas, y que fuera objeto de tantas críticas cuando se colocó allí el monumento. En dónde ahora está la Torre, se localizaba, orginalmente, la esquina sur-poniente del Convento "Grande" de San Francisco. "Un cuadrilongo de corta extensión, formado al Oriente por la casa de los condes del Valle, (Casa de los Azulejos, actual Samborn's), al Occidente por un pedazo de la calle de Santa Isabel (actual Eje Central Lázaro Cárdenas), al Norte por la Casa del Señor Escandón (actual Banco de México), y al Sur por la pared de la capilla del Señor de Burgos, perteneciente al convento de San Francisco (actual Torre Latinoamericana); he aquí lo que se llama en México la Plazuela de Guardiola. Esta plazuela recibió su nombre de los marqueses de Guardiola, fundadores de la casa que hoy pertenece a la familia Escandón". (2)

   En la actualidad el Monumento a Morelos se localiza en el barrio de Tepito en una plaza sobre las calles Eje 1 Oriente (Avenida del Trabajo) y Jarciería, entre Alfarería y Mecánicos.

Fuentes:

1.- Martínez Assaud, Carlos. La patria en el Paseo de la Reforma. UNAM-FCE. México, 2005. pp.29.31

2.- México y sus alrededores. Bajo la dirección de Decaen. Establecimiento Litográfico de Decaen, Editor. México, 1855-56 pp.24-25

sábado, 27 de septiembre de 2014

27 de Septiembre, el cumpleaños de Iturbide, 28 de Septiembre, la Consumación de la Independencia.

    Cada 15 de Septiembre oigo aquella historia que asocia la fecha que se volvió el inicio de las festividades, la víspera, del inicio de la guerra de Independencia, con el nacimiento de Porfirio Díaz. Mucho se ha dicho que fue él quien implementó que la Ceremonia del Grito ocurra el 15 de Septiembre a las 23 horas, en lugar de las 6 de la mañana del 16 de Septiembre que fue cuando realmente ocurrió eso que hemos dado en llamar "el Grito de la Independencia". Se asocia ese poder, megalomanía o egolatría que, -dicen- tenía don Porfirio Díaz, con la coincidencia del día de su Santo (San Porfirio) con el día de su cumpleaños (80 para 1910) con la de la víspera del día Independencia (el 15 de Septiembre).

    Pero hasta ahora, 27 de Septiembre de 2014 no he oído aun la historia que asocie la Consumación de la Independencia con el cumpleaños de Agustín de Iturbide. ¿Acaso otro capítulo de culto a la personalidad, megalomanía o egolatría? No lo sé, pero habrá que revisar algo en la vida de Iturbide que es, precisamente su nacimiento, el cual, se dice fue complicado y su madre se encomendó a los hermanos médicos Cosme y Damián, ambos Santos, que la iglesia Católica los celebra el 26 de Septiembre cuando el trabajo de parto comenzó. Fue complicado, razón por la cual doña Josefa de Arámburu Carrillo y Figueroa, madre de Iturbide, pide la intervención divina a través de las reliquias que de fray Diego de Basalenque del templo de San Agustín en Morelia, finalmente el parto se da y nace Agustín de Iturbide, que lleva el nombre del fundado de la orden religiosa por la devoción que su madre tenía a ellos, y el de Cosme y Damián por lo ya expuesto. Todo esto ocurre en 1783.

    Y ocurre que es el propio Iturbide el que define la entrada del Ejército Trigarante a la ciudad de México sea el 27 de Septiembre de 1821, cuando cumplía 38 años. Y para nosotros, los mexicanos, nos escriben en la Historia patria que la Consumación de la Independencia se da justo el 27 de Septiembre, pero el documento se firma el 28 de Septiembre, en buena medida está ocurriendo lo mismo que con el 15 y 16 de Septiembre, una fecha la da la tradición y la otra, la real, la dan los hechos y los documentos.

ACTA DE INDEPENDENCIA DEL IMPERIO MEXICANO

Pronunciada por su Junta Soberana, congregada en la capital de él en 28 de septiembre de 1821.

La Nación Mexicana, que por trescientos años ni ha tenido voluntad propia, ni libre el use de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido.

Los heroicos esfuerzos de sus hijos han sido coronados, y esta consumada la empresa eternamente memorable que un genio superior a toda admiración y elogio, amor y gloria de su patria, principio en Iguala, prosiguió y llevo al cabo arrollando obstáculos casi insuperables.

Restituida, pues, esta parte del Septentrión al ejercicio de cuantos derechos le concedió el Autor de la naturaleza y reconocen por inenajenables y sagrados las naciones cultas de la tierra, en libertad de constituirse del modo que mas convenga a su felicidad, y con representantes que puedan manifestar su voluntad y sus designios, comienza a hacer use de tan preciosos dones y declara solemnemente, por medio de la Junta Suprema del Imperio, que es Nación soberana e independiente de la antigua España, con quien en lo sucesivo no mantendrá otra unión que la de una amistad estrecha en los términos que prescribieron los tratados; que entablara relaciones amistosas con las demás potencies, ejecutando respecto de ellas cuantos actos pueden y están en posesión de ejecutar las otras naciones soberanas; que va a constituirse con arreglo a las bases que en el Plan de Iguala y Tratados de Córdoba, estableció sabiamente el primer jefe del Ejercito Imperial de las Tres Garantías; y, en fin, se sostendrá a todo trance, y con el sacrificio de los haberes y vidas de sus individuos (si fuere necesario), esta solemne declaración, hecha en la capital del Imperio, a 28 de septiembre del año de 1821, Primero de la Independencia Mexicana.

Agustín de Iturbide. Antonio, obispo de la Puebla. Juan O'Donoju. Manuel de la Barcena. Matías Monteagudo. José Yañez, Lic. Juan Francisco de Azcarate. Juan José Espinosa de los Monteros. José Maria Fagoaga. José Miguel Guridi y Alcocer. El marques de Salvatierra. El conde de Casas de Heras Soto. Juan Bautista Lobo. Francisco Manuel Sánchez de Tagle. Antonio de Gamma y Córdoba. José Manuel Sartorio. Manuel Velásquez de León. Manuel Montes Argüelles. Manuel de la Sota Riva. El marques de San Juan de Rayas. José Ignacio García Illueca. José Maria de Bustamante. José Maria Cervantes y Velasco. Juan Cervantes y Padilla. José Manuel Velásquez de la Cadena. Juan de Orbegoso. Nicolás Campero. El conde de Jala y de Regla. José Maria de Echeverría y Valdivieso. Manuel Martínez Mansilla. Juan Bautista Raz y Guzmán. José Maria de Jáuregui. José Rafael Suárez Pereda. Anastasio Bustamante. Isidro Ignacio de Icaza. Juan José Espinosa de los Monteros, vocal secretario. (1)

Tres años después, el 19 de Julio de 1824, Iturbide sería fusilado en Padilla, Tamaulipas, lo que vemos en la foto es la "pirámide" que se levantó para marcar el sitio de la ejecución, actualmente no existe debido a que allí se construyó una presa e inundó la villa de Padilla. La entrada del Ejército Trigarante la describiría de la siguiente forma Carlos María de Bustamante en su documento: "Llegó el día más fausto que pudiera ver la nación mexicana" del cual extraigo lo siguiente:

   "Desde muy temprano empezaron a entrar gentes de todas clases, carruajes y equipajes por las diversas garitas y calzadas que circuncidan la capital, y se ocuparon las calles y plazas por un gentío inmenso que iba a gozarse con el espectáculo del mayor ejército que aquí se ha visto.
   Este, viniendo por la garita de Romíta, camino de Tacubaya, principió su marcha dentro de la ciudad a las diez de la mañana, y concluyó dadas las dos de la tarde.
   Entró por la calle de S. Francisco, y dando vuelta por la calle de Palacio, se fue retirando a sus respectivos cuarteles y alojamientos que se les tenían señalados.
  Venía con el mayor órden marchando, dividido según las divisiones que ocupó la línea de su acantonamiento sobre México; empezando la Columna de granaderos en columna por compañías, é interpolándose después las demás armas, según exije el órden de marcha.
   A la cabeza del ejército se presentó el general Iturbide a caballo que precedía en la vanguardia rodeado de sus ayudantes y estado mayor, con las parcialidades de indios, los principales títulos de castilla, y crecidísimo número de vecinos de México.
   En frente del convento de S. Francisco encontró al ayuntamiento; echó pié a tierra y recibió juntamente con los plácemes una hermosa llave de oro, en una fuente de plata, por uno de los cuatro maceros, que le entregó el alcalde ordinario más antiguo coronel D. Ignacio Ormaechea, órgano de los votos del pueblo mexicano, que lo aplaudía, devolvíósela Iturbide dándole gracias por los servicios que había prestado la municipalidad en la lid de la Independencia.
   Continuó su marcha a caballo por estar lastimado de una pierna, y en la plaza mayor se multiplicaron los vivas y aplausos más festivos.
   Para antes de empezar a entrar el ejército, se trasladó de su casa a Palacio el Sr. O'Donojú, y allí recibió al General Iturbide acompañado de todas las corporaciones.
   Habiendo acabado de desfilar el ejército (que vieron Iturbide, O'Donojú y todo el concurso desde el balcón) se trasladaron todos a la Catedral, donde se entonó el himno Te-Deum por el señor arzobispo, y duró hasta cerca de las tres de la tarde, sin que cesaran en todo el día las salvas de artillería ni los repiques de campanas". (2)


Fuentes:

1.- Documentos Históricos Constitucionales de las Fuerzas Armadas Mexicanas. Senado de la República. México, Primera edición, 1965. Cuatro Tomos. Tomo I. p. 105.

De la crisis del modelo borbónico al establecimiento de la República Federal. Gloria Villegas Moreno y Miguel Angel Porrúa Venero (Coordinadores) Margarita Moreno Bonett. Enciclopedia Parlamentaria de México, del Instituto de Investigaciones Legislativas de la Cámara de Diputados, LVI Legislatura. México. Primera edición, 1997. Serie III. Documentos. Volumen I. Leyes y documentos constitutivos de la Nación mexicana. Tomo I. p. 214.

Independencia Nacional Tomo II. Morelos – Consumación. Coordinador: Tarsicio García Díaz. Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Seminario de Independencia Nacional. Universidad Nacional Autónoma de México – Biblioteca Nacional – Hemeroteca Nacional. México, 2005. Páginas 366. Tomado de: Gaceta Imperial de México, 16 de octubre de 1821.

Tomada del sitio electrónico: 500 años de documentos.

2.- Independencia Nacional Tomo II. Morelos – Consumación. Coordinador: Tarsicio García Díaz. Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Seminario de Independencia Nacional. Universidad Nacional Autónoma de México – Biblioteca Nacional – Hemeroteca Nacional. México, 2005. Páginas 345-348. Tomado de: C. M. de Bustamante, Cuadro histórico..., t. V, pp. 315-316. 

Tomada del mismo sitio electrónico.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Los primeros monumentos a Hidalgo que se levantaron.

   Seré reiterativo y volveré a escribir algo que en al menos dos ocasiones he comentado aquí, eso lo hago porque tal vez hay lectores que llegan por primera vez a este espacio o solamente han visto algunos de los artículos publicados que a la fecha, Septiembre de 2014, son 660. El tema central es la ruta trazada por las estelas de Cabeza de Aguila, que son 260, colocadas en 11 estados del País. El subtema que surgió luego de comenzar la ruta fue el de la participación de las mujeres en la guerra de Independencia, un segundo subtema lo forman la ruta que siguieron los restos de Hidalgo y todavía en 2010, en los festejos de Bicentenario, fueron movidos una vez más. Un tercer subtema es el que hoy toco de nueva cuenta: el relacionado con los monumentos que a Hidalgo se le han levantando.

   Esta vez, apoyándome en el libro de Martínez Assad, damos cuenta cronológica de lo que se ha realizado para honrar la memoria del Padre de la Patria. Se dice que el primer monumento no fue precisamente uno, sino tan solo un dibujo, catalogado como "insolente efigie" que se encontró en 1811 en Valladolid y se atribuye a José María García Obeso; en él se recrea la conocida estatua de Carlos IV, la conocida como el Caballito, en donde aparece una idea de lo que pudiera ser Miguel Hidalgo. Aun no había terminado la guerra cuando, en 1819 "se tiene noticia que se erigió el primer monumento a Hidalgo en el país, aunque se desconoce el sitio se sabe que fue cerca de la tierra de su nacimiento..." Esos datos son confusos y no nos dice mucho, igual pensamos en Corralejo que en el Rancho San Vicente que en Cuitzeo de los Naranjos (actual Abasolo), pero no hay un dato concreto.  

    El que podemos considerar el primer monumento a Hidalgo, pero que no tiene una estatua, es este obelisco que se levantó en el Monte de las Cruces, específicamente en lo que hoy se conoce como La Marquesa y oficialmente es Parque Nacional Insurgente Miguel Hidalgo y Costilla. Según el autor el obelisco se levantó el 16 de Septiembre de 1851, pero, según vemos en la placa, fue en 1852 cuando se colocó en el sitio que, según la tradición, el cura Hidalgo ofició una misa, pero hoy sabemos bien que tal ceremonia no fue realizada pues Hidalgo no ofició misa alguna durante el tiempo que estuvo al frente del movimiento de insurrección.

   Lo que sí se dedicó en 1851 fue la escultura de Miguel Hidalgo para Toluca elaborada por Joaquín Solachi y Hosé María Monroy, con una plataforma hecha por Teodoro de la Toupilinieri, finalmente el monumento fue colocado en Tenancingo. Para 1865 se levanta una Columna en Pénjamo, elaborada por Juan Casillas. El 16 de Septiembre de 1871 Margarito Castro obsequia una escultura de un Hidalgo que se ve joven, es colocada en una pequeña plaza frente a la entada principal de la Alhóndiga de Granaditas. El siguiente monumento será develado en Pachuca, se trata de la obra de Atilio Tangassi, de 1886. En el mismo año de 1886, se levanta un monumento en la entonces ciudad cabecera de la Municipalidad de Guadalupe Hidalgo, esa que conocemos tradicionalmente por Villa de Guadalupe. Al año siguiente, el 15 de Septiembre de 1887, el hijo del insurgente Mariano Jiménez, que llevaba el mismo nombre y era el gobernador de Michoacán, inaugura la escultura de P. Mirando en el Colegio de San Nicolás, en Morelia. 

   En 1890 se inaugura un busto de Miguel Hidalgo en la colonia del Distrito Federal que llevaba el nombre de Hidalgo y que ahora conocemos por Doctores, desconozco si existe aun ese busto. También en 1890 se colocó una estatua de bronce en la casa en la que viviera Miguel Hidalgo en el pueblo de Dolores. En 1894 es colocado el monumento a Hidalgo en Monterrey, en 1896 el presidente Porfirio Díaz regala al Museo Nacional una estatua de Hidalgo, en 1897 es colocado el monumento a Hidalgo en la Alameda de Querétaro, para el 2 de octubre de 1898 es develado el monumento que incluye una estatua de Hidalgo en Puebla, obra del connotado escultor Jesús F. Contreras. Serían, pues, estos los primeros monumentos que a Hidalgo se levantan en las distintas poblaciones del país.

Para leer más del tema, entra aquí.

martes, 23 de septiembre de 2014

Cabeza Número 235, ¡Restaurada! Matamoros, Coahuila.

     En 2010, cuando comenzamos a recorrer la Ruta de Hidalgo, la parte correspondiente al Estado de Coahuila fue la que me presentó mayores dificultades; primeramente por la falta de recursos que tuve para ir hasta allá y documentar directamente los sitos, luego, al hacerlo en forma virtual, con la ayuda de Google Maps y su Street Finder, por desconocer esos caminos. 

   Una ayuda representó lo publicado por El Siglo de Torreón, allí pude constatar la existencia de algunas estelas de Cabeza de Águila, una de ellas llamó mi atención por las pésimas condiciones en que se encontraba y el notorio abandono, en un lote que estaba ya delimitado por algunas paredes, se trataba de la número 235 correspondiente a un sitio llamado "El Gatuno", actual Congregación Hidalgo en el municipio de Matamoros en el estado de Coahuila.

    La estela fue restaurada, recuperada y se ubica ahora en un sito público siempre apuntando con su pico, como se estableció desde el proyecto original, hacia el siguiente punto del recorrido. De este modo comprobamos que la Ruta de Hidalgo, como fue concebida en 1960, nos hace recordar el camino que llevó el cura Hidalgo, él hacia el cadalso y México hacia la libertad. 

   Para todos los que gustamos de la Historia de México, siempre será un gusto ver el interés que hay por parte de la autoridad local en la recuperación de estos monumento que en su momento fueron colocados por una gran razón, la cual nos marca con sus 260 estelas la gestación de nuestro país, la gestación de nuestra nación..

lunes, 22 de septiembre de 2014

Las tres Barraganas que hubo durante la Guerra de Independencia de México.

    Más leemos sobre la guerra de Independencia y más datos encontramos aunque, en ocasiones, lo que vamos viendo son coincidencias en los nombres que, en ocasiones, nos confunden con el personaje. Si de Miguel Hidalgo hubo un homónimo en su tiempo, como lo hubo también de Albino García, igual nos sucede con, digamos, "la gente de a pié",  esto que ahora nos ocupa es sobre una mujer, que por apodo llevaba el de La Barragana y son, en distintos episodios de la guerra que vamos dando con la referencia del personaje que debemos concluir es una confusión creada sea por el propio apellido que por lo que entonces se entendía por "barragana". Lo que vemos en la imagen es uno de los carros alegóricos del Desfile del Centenario, el cual representaba la escena de El Sito de Cuautla.

   Para entender mejor el uso del nombre de "barragana" es necesario irnos varios siglos atrás, el XIV y XV cuando en España, por Barragana se entendía a la concubina, no concubina, sea de cualquier persona que viviera en concubinato, incluido algún clérigo. "Antiguamente, se llamaba barragana a la amiga o concubina que se conservaba en la casa del que estaba amancebado con ella y también la mujer legítima, aunque desigual y sin el goce de los derechos civiles. Esta palabra se compone de la voz arábiga barra que significa fuera y de la castellana gana, de modo que las dos palabras juntas quieren decir ganancia hecha fuera de legítimo matrimonio y así los hijos de una barragana se llamaban hijos de ganancia. Según fuero y costumbre antigua de España, se distinguían tres clases de enlaces de varón y mujer autorizados o tolerados por la ley:

Primero, el matrimonio celebrado con todas las solemnidades de derecho y consagrado por la religión. Segundo, el matrimonio que llaman a yuras, esto es, matrimonio juramentado, y era un casamiento legítimo, pero oculto, clandestino, y por decirlo así, un matrimonio de conciencia, que inducía perpetuidad y las mismas obligaciones que el solemne, del cual no se distinguía sino en la falta de solemnidad y publicidad. Tercero, la barraganía que era la unión o enlace de soltero, ora fuese clérigo o lego con soltera, a quien llamaban barragana para distinguirla de la mujer de bendiciones o mujer telada y de la mujer a yuras". (Wikipedia)

   Y, para entender mejor lo que Lucas Alamán escribió en su Historia de México en el Capítulo II, como lo que rectificó José María Liceaga (que transcribo más abajo), al mencionar a la Barragana, al día siguiente de haberse dado la toma de Granaditas, cuando en Guanajuato comienza a circular el rumor de que Calleja iba hacia esa población, unos pensando que para unirse a Hidalgo, otros creían que era para enfrentarlo. Es entonces que dicen que quien venía era una tal Barragana y que venía de Río Verde de la intendencia de San Luis Potosí. Toda esta confusión es generada por una familia que, en efecto llevaba el apellido de Barragán y que llegaron a ser de los más ricos de la zona y a tener relación con Calleja pero que, el último de ellos, que conservaba el apellido Barragán, había muerto justo antes de comenzar la guerra de Independencia. El tema de un giro interesantísimo y es el doctor en Historia José Alfredo Rangel Silva, quien ha estudiado a estos personajes:

   "La zona de Ríoverde, en el actual estado mexicano de San Luis Potosí, fue una frontera de guerra entre 1600 y 1770 aproximadamente. El espacio fue organizado por las misiones de una custodia franciscana y por los sitios y estancias otorgadas por la Corona española; hacia 1700 comenzó una migración de españoles hidalgos a la zona en busca de fortuna, así como también de todo tipo de personajes en la ilegalidad. Uno de estos, Gabriel Fernández de Lima, alias RufinoBarragán, acumuló una considerable fortuna gracias a la usura, al comercio y a sus conocimientos como arriero y antiguo ladrón de caminos. (...) Estableció las bases de la prosperidad que disfrutaron sus hijos por medio del comercio y de prestamos agiotistas, y representó el empuje de un grupo social en ascenso.

   "Su hijo Felipe heredó su bizarros puntos de vista  su riqueza. Felipe Barragán llegó a ser uno de los hombres más ricos de toda la Nueva España, además de mantener la herencia social de apellidos y vínculos de hidalguía de sus padres. El nieto de Gabriel, José Florencio, también mostró inclinación incorregible por expresar ideas religiosas y políticas incorrectas. Sin embargo, su poder económico le llevó a desempeñar, brevemente, un papel político relevante en el momento en que comenzaban los grandes cambios en los reinos españoles." (1) El tema, está mezclado entre herejías, heredades, abusos, y más, te sugiero leer todo el documento, cuyo enlace doy abajo, para comprender mejor el caso de esta familia y la razón de esa confusión con la Barragana que, decían, estaba por llegar a Guanajuato justo cuando ocurría el asalto a la ciudad, al día siguiente de la toma de Granaditas.

    La primera referencia que encontramos, de la Barragana, cronológicamente hablando, está en Liceaga, cuando hace sus Rectificaciones a Lucas Alamán lo siguiente: "En el folio 450, se añade: "sin embargo, para no acobardar á su gente, mucha de la cual se ocultó para no salir con él á Valenciana, no se dijo que Calleja amagaba á Guanajuato, sino que venía á unirse con Hidalgo una famosa Barragana dueña de grandes haciendas en Río Verde, que conducía mucho número de indios armados con flechas": y aunque nunca se verificó la llegada de esta Amazona, la fábula de su venida sirvió para entretener por muchos días al pueblo de Guanajuato, y hacerle que se olvidase de Calleja. Si Hidalgo para no acobardar a su gente trataba de ocultar la próxima invasión de aquel, y aun anunciaba que le iba á venir el auxilio de una formidable indiada, ¿para qué mandó tocar generala, y que se iluminase la Ciudad? ¿por qué se sacaban a los hombres de las casas para la defensa, y por qué salió el mismo Hidalgo con las fuerzas que pudo reunir? Todos estos hechos están en la más patente contradicción con el intento que se le supone, y todos convencen que es increíble el que hubiera inventado una fábula, cuando él mismo la estaba falsificando con su conducta, lo que se confirma, con que nadie oyese mentar á la tal Barragana en la indicada fecha, ni en todo Octubre sino hasta principios de Noviembre, en que ya había pasado un mes de haberse separado de Guanajuato, y para siempre el Jefe, á quien se le atribuye la invención sin que tampoco se llegara á averiguar, quien fue el que quiso divertirse con ella. Todo lo que hubo de realidad fue la noticia de que se acercaba Calleja, y de que venía ejecutando crueldades horrorosas, sin exceptuar sexos ni edades; las medidas que en consecuencia se dictaron, la salida de Hidalgo, y el aviso de haber sido falsa ó equivocada a causa de la alarma, dieron por resultado que esta cesara tan completamente, que á las once de la misma noche ya todo estaba tranquilo". (2)

   Casi por concluir el año de 1810 aparece una Barragana por el rumbo nororiente de la provincia de Michoacán, en una hacienda de nombre La Goelta. Aclaro que la fotografía que vemos arriba corresponde a La Goleta en el Estado de México, casi en los límites con Hidalgo y, el siguiente documento se refiere a otra Goleta: "Lo único que acerca de esta mujer se sabe, es lo que consta en el siguiente documento: Hacienda de la Goleta y Diz.re 29-810 a las 11 de la mañana. S. or Gral. Don Antonio Sánchez, oficial de Sillería en la Haz. da de Queréndaro, que ha servido al Rey 20 a. s., acaba de llegar a ésta y declara lo sigte. y aun está pronto a jurarlo: el Ado or de la dha. Haz. da de Queréndaro, despachó ayer mañana a José Ricardo, sirviente suyo, al pueblo de Zinápecuaro, en busca de pan; regresó con el pan a las 11 1/2 de dha. mañana, y dijo el tal Ricardo, que estando él allí llegó a Zinapécuaro una posta despachada por la Barragana, jefe de inumerables indios que trae consigo, y vino diciendo que ayer noche mismo, venía con su indiada a campar en Zinapécuaro; que se le dispusiese carne, maíz, y nada más. Que no tuviesen miedo, que no venían , sino a derrotar al ejército de V.S. para hacer la misma declarción, y y no quiero dejar de comunicarle esta noticia, sea ó no cierta. -Dios gue.a V.S. m.s.a.s. S-or Gral. -B.L.M. de V.S. su at.o serv. y Capellán Fr. Antonio del Espíritu Santo. -S.or Gral. Don José de la Cruz". (3)

    La tercera Barragana aparece en 1812 y se vuelve personaje importante en el episodio conocido como El sitio de Cuaulta, su nombre era Juana Arcos Barragán, la cual "nació en 1780 en Amuco de la Reforma, localidad que pertenece al municipio de Coyuca de Catalán; se desconoce la fecha en que murió, pero se recuerdan sus hazañas y su gran valor. Algunos la describen como una mujer hermosa, distinguiéndose por su temerario valor y patriotismo. Sus paisanos la escuchaban atentamente y siempre hacía surgir en ellos el amor por la libertad. En plena lucha por la Independencia del país reunió un grupo de campesinos e inmediatamente se presentó con el Generalísimo José María Morelos y Pavón para pelear por la causa. Por su valor y entereza en el campo de batalla, Morelos le concedió el mando de un contingente de soldados que la llamaban “la Barragana”. Durante el sitio de Cuautla se destacó por su comportamiento heroico y audaz, hecho que motivó que el generalísimo le brindara toda su confianza y la designara para la defensa de los lugares de mayor riesgo y responsabilidad.

   "Roto el sitio de Cuautla, siguió a Morelos en sus últimas campañas, hasta la muerte de éste; después de tan doloroso acontecimiento, fijó su campo de operaciones por el rumbo de San Miguel Totolapan, en la zona de Tierra Caliente, donde aprovechó fortificaciones naturales y de difícil acceso, dotadas de fortines, de fosos de entrada y salidas secretas que conocía perfectamente y de donde nadie podía sacarla ni vencerla. Contaba con el apoyo popular, y la mayoría de las poblaciones del rumbo le brindaban alimentos para su tropa. En toda Tierra Caliente se hizo famosa su valentía, que fortalecía y brindaba confianza a todos los que peleaban bajo su mando. Murió poco antes de consumarse la Independencia. El H. Ayuntamiento de Cuautla honró su recuerdo poniéndole el nombre de La Intrépida Barragana a una calle de esa ciudad, con la finalidad de inmortalizar con justicia el inmenso valor que desplegó en el famoso sitio de Cuautla, ocurrido en 1812. (4)

   Interesante en verdad el tema de la barraganía y el invento de la primera Barragana que llegaría a Guanajuato, la aparición de una segunda Barragana por los rumbos de Queréndaro en el norte de Michoacán y luego, una más, la más conocida de ellas, la Barragana de la que sí tenemos un nombre: Juana Arcos Barragán.

Fuentes:

1.- Rangel Silva, José Alfredo.Herejías y disidencia en la frontera de Ríoverde: Los Barragán en el Siglo XVIII. El Colegio de San Luis. Revista de Indias. Vol. LXX. No. 248. 2010. pp.155-184. (Para leer el documento completo, entra aquí.)

2.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones a la Historia de México. Edición Facsimilar. Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional. México, 1985. pp.128-129.

3.- Noticias Biográficas de Insurgentes Apodados Biblioteca Enciclopédica Popular, No. 125, SEP. México, 1946.

4.- Enciclopedia de Guerrero, sitio electrónico.