lunes, 23 de enero de 2017

Algunos dibujos de los héroes de la Independencia, 1825

   Las imágenes proceden de un Calendario del año de 1825 realizado por Joaquín Fernández de Lizardi, no sé si serán de él mismo los dibujos o solamente los textos que los acompañan.













  Para leer más al respecto, entra aquí.

domingo, 22 de enero de 2017

¿Estuvo o no Hidalgo en Celaya luego de la derrota de Aculco?

  Alguien, hace poco, me dejó un comentario diciendo que si no conocía a Herrejón, lo hizo en el sentido de que es considerado la autoridad en el tema de Miguel Hidalgo, no lo dudo, pero desde hace más de un siglo el tema se viene discutiendo y seguirá por un siglo más. Según lo publicado por el mencionado autor (pag. 36), luego de la derrota de Aculco, Hidalgo enfiló a Valladolid vía Zinapécuaro y no por Coroneo - Celaya - Cortazar - Araracua - Uriangato - Cuitzeo. El mismo Herrejón publica algo que Hidalgo desde Celaya envía:

 "El vivo fuego que por largo tiempo mantuvimos en el choque de las Cruces debilitó nuestras municiones en términos que convidándonos la entrada a México las circunstancias en que se hallaba, por este motivo no resolvimos su ataque, y sí el retroceder para habilitar nuestra artillería. De regreso encontramos al ejército de Calleja y Flón, con que no pudiendo entrar en combate por lo desproveído de nuestra artillería, solo se entretuvo un fuego lento y a mucha distancia, entretanto se daba lugar a que se retirara la gente sin experimentar quebranto, como lo verificó.

  "Esta retirada, necesaria para las circunstancias, tengo noticia se ha interpretado como una total derrota, cosa que tal vez puede desalentar a los pusilánimes, por lo que he tenido a bien exponer a usted esto para que imponga a los habitantes de esa ciudad  en que, de la retirada mencionada, no resultó más gravamen que la pérdida de algunos cañones y unos seis u ocho hombres que se han regulado perecieron o se perdieron; pero que esta no nos debe ser sensible, así porque en el día está reunida nuestra tropa, como porque tengo montados y en toda disposición cuarenta y tantos cañones reforzados de 12-16 y de otros calibres en diversos puntos, por lo que concluidos los más que se están sanando y provistos de abundante bala y metralla, no dilataré en acercarme a esa capital de México con fuerzas más respetables y temibles a nuestros enemigos.

  "Me dirá usted en contestación como se hallan esos ánimos, que noticias corren con alguna probabilidad, que se dice de México, Tlaxcala, etc., y últimamente cuanto ocurra.

  "Es regular se hayan reconocido los bienes de los europeos y el que se hayan vendido algunos. El dinero existente de éstos, de rentas, y lo más que pueda realizase de acuerdo con el corregidor me lo remiten para la conclusión de mis disposiciones.

Dios guarde a usted muchos años.

Cuartel general de Celaya, noviembre 13 de 1810.
Miguel Hidalgo (rúbrica), Generalísimo de América.

Carlos Herrejón Peredo, Hidalgo: razones de la insurgencia y biografía documental, pp. 228-229. Nota: Hidalgo era un hombre eminentemente epistolar. Es de subrayarse que en esta carta tratara de justificarse por el retroceso de sus fuerzas y la derrota de Aculco, bastante más costosa de lo que admite. Jamás estuvo tan cerca la insurgencia de tomar la capital como después de la batalla de Monte de las Cruces. Las razones verdaderas del retroceso del cura rebelde siempre serán un misterio.


Gerardo Gil Abarca et alt. La participación social en la Independencia. Colección Mayor No.11, Gobierno del Estado de México, Toluca, 2009. pp. 62-63

viernes, 20 de enero de 2017

Una virreina de Nueva España que vivió toda la Guerra de Independencia

   Hoy 20 de enero de 2017 creo es bueno hacer una reflexión sobre la xenofobia, la cual por motivos varios sigue presente en nuestros días. En el caso de México la tenemos más que como discriminación racial, como social, pues somos muy dados a marcar el "nivel social" que asociamos con poder adquisitivo. En el caso del asunto xenófobo este aun existe entre algunas personas hacia los españoles, a pesar de que han pasado 206 años de que inició la guerra de Independencia, a pesar de haberla logrado y a pesar de que a lo largo del siglo XIX y todavía en el XX hubo varias oleadas de migración española hacia México. 

  Quizá eso sea la razón por la cual no le había puesto atención a lo ocurrido con un virrey de Nueva España y más que a él, a su esposa. De hecho creo que en la historia de México las esposas de los virreyes han pasado desapercibidas, al igual que las esposas de los presidentes de la República del siglo XIX... del XX por ejemplo ¿cómo se llamaba la mujer de Alvaro Obregón? sin consultar en la web dudo que más de dos lo sepan de memoria.

 Encuentro una historia curiosa, rayando en "rara" en el sentido de que nunca la había escuchado, no sabía que la virreina, Doña Inés de Jáuregui y Aróstegui, esposa de Iturrigaray, se había quedado en México y había muerto aquí en 1834. Veamos:

   “La Virreina que más ha sufrido a manos de los historiadores ha sido, sin duda, doña María Inés de Jáuregui y Aróstegui, esposa de don José de Iturrigaray; a tal grado se han exaltado las pasiones con los sucesos políticos, que en la época de este Virrey se desarrollaron.

  Cuando, en 4 de enero de 1803, llegaron a a Guadalupe los nuevos gobernantes, "la concurrencia —dice Bustamante— se retiró complacida con el trato afable y popular de la Virreina, señora de regular figura y de un comportamiento airoso y galán." Su esposo, por su parte, era "caballeroso, muy afecto a las diversiones y fiestas públicas y muy digno en todo, menos en los negocios en que se versaba dinero," según don Francisco Sosa, quien asegura que doña Inés "ayudaba a Iturrigaray en sus especulaciones y que todos los que pretendían colocación, favor o el arreglo de cualquier negocio, a ella acudían, siendo "agente muy activo y eficaz para estos indignos manejos una dama llamada doña Joaquina Arangúren, nativa de Navarra, que siempre estaba al lado de la Virreina."

  Apenas tomara posesión del Virreinato, Iturrigaray demostró su afición a las diversiones públicas, como eran las corridas de toros y peleas de gallos, y el 21 de febrero sucedió un acontecimiento memorable. Fué el caso que, estando, la plaza de El Volador henchida de gente para presenciar la corrida de toros que iba a empezar, en el acto de partir la plaza los Granaderos de Comercio, sobrevino un eclipse de sol que llenó de pavor a los doce mil espectadores allí reunidos. Cuando apareció de nuevo el astro del día, fué tal el contento de todos, que empezaron a aplaudirlo frenéticamente, mientras la música tocaba diana.

  Débese a estos Virreyes la introducción en México de la vacuna. Poco después de que ésta se descubriera en Inglaterra, Iturrigaray la hizo traer de La Habana para propagarla, y la Virreina consintió en que el primer experimento se hiciese en su hijo Vicente, de veintiún meses de edad. Como era la primera dama de la Colonia, no fué extraño que fuera asiduamente cortejada y que contrajera íntima amistad con las principales señoras de la aristocracia; pero, con ninguna más que con la segunda Condesa de Regla, posteriormente Marquesa de Villahermosa de Alfaro. Casi no pasaba día sin que se viesen, llegando su intimidad a grado tal, que se prestaban mutuamente alhajas y hasta prendas de vestir.

 “Todos se disputaban el honor de obsequiarla, y en 1805, se escogió su cumpleaños, 21 de enero, para inaugurar las nuevas obras de aguas recogidas en Coajimalpa. A pesar de todo, la maledicencia quiso mancillar la honra de doña Inés de Jáuregui, haciendo correr la versión de que tenía relaciones con don Ignacio Obregón, apuesto caballero, deudo cercano del Conde de Valenciana, Coronel del Regimiento de Dragones de Nueva Galicia, quien, según Alamán, gastó grandes sumas en su obsequio; pero, como dice muy bien don Genaro García, siendo la Virreina de cincuenta años de edad, poco más o menos, el afecto que Obregón le profesaba debe haber sido sobremanera respetuoso, casi filial.

  Entre los sucesos, reales o fingidos, que precedieron la prisión de Iturrigaray en 1808, no debemos olvidar que se decía con insistencia que éste intentaba proclamarse Rey de México, con el título de José I, y que la Virreina admitía de sus domésticos el tratamiento de Majestad, especies que se propalaron tan rápidamente, que hasta se dijo que el célebre artífice Rodríguez Alconedo estaba labrando la corona para el nuevo monarca. ¡Asegurábase, además, que sus hijas pretendían tomar los títulos de Princesas de Texcoco y de Tacubaya!

  Absurdas como eran estas especies, se tomaron como pretexto, entre otras, por el partido europeo, para fraguar la conspiración en contra de Iturrigaray. En la noche del 15 de septiembre, concurrió con su esposa al teatro, y al terminar la función, retiróse a palacio y se recogió sosegadamente "sin hacer el menor aprecio del aviso que le dió doña Inés, de que notaba desde el balcón una reunión considerable de gente". Después de la media noche, se introdujeron en Palacio los conjurados y mientras unos aprehendieron al Virrey, otros rompían la puerta de la alcoba de doña Inés, quien huyó espantada y semidesnuda a refugiarse en su tocador con su hija Pilar, de trece años de edad, y Vicente, niño aún. Arrojáronse los asaltantes sobre el lecho de la dama, desgarraron las sábanas con los tacones de sus botas e hicieron pedazos el dosel con los cañones de sus fusiles, todo en medio de las bromas más insolentes. En cuanto pudo, se presentó la Virreina en la alcoba de su marido, y al verlo, exclamó entre sollozos:

  —¡Gracias a Dios que te veo, pues creía no encontrarte con vida, lo mismo que a mis hijos!

  Permanecieron los Virreyes y sus hijos, custodiados por centinelas, hasta las tres de la mañana, hora en que fueron sacados de Palacio por los conjurados, y llevados, Iturrigaray y los dos mayores a la Inquisición, y doña Inés, con Pilar y Vicente, en la silla de manos del Arzobispo, al cercano convento de San Bernardo, yendo la Virreina "tan afligida y consternad a que al corazón más duro movía a compasión y lástima".

  Se quedó doña Inés con las bernardas hasta el 6 de octubre siguiente, en que salió de México para Veracruz, escoltada por cincuenta dragones,y acompañada por el Capitán de Artillería don Manuel Gil de la Torre y don José Ignacio Uricena, Oficial de Voluntarios, quienes la trataron durante el viaje con toda la atención y cortesía debidas a su sexo y al alto puesto que ocupara.

  "Reunida en San Juan de Ulúa con su marido e hijos mayores, que habían sido conducidos allí el 21 de septiembre, embarcáronse en el navio "San Justo", que zarpó para Cádiz el 6 de diciembre. En aquel puerto permaneció doña Inés algunos años, mientras seguía la causa de infidencia formada al Virrey depuesto; y no debió ser muy halagüeña su situación, puesto que de ella se queja constantemente en sus cartas a la Marquesa de Villahermosa, al grado que ésta, en varias ocasiones, la ayudó con sumas de dinero.

  Cuando se sobreseyó la causa de infidencia de Iturrigaray, siguió la de residencia y condenósele, a la postre, al pago de fuertes sumas; pero, como falleció el acusado en Madrid, a 3 de noviembre de 1815, doña Inés se trasladó a México con su familia, para solicitar que no se diese cumplimiento a la sentencia, para lo cual hizo valerlos méritos que Iturrigaray había contraído, por haber sido el primer autor y promovedor de la independencia.

  Radicóse la ex Virreina en Tacubaya, en donde llevó una vida bastante modesta y retirada, hasta su muerte acaecida en 24 de junio de 1836 a los 77 años de edad; y fué sepultada en la Parroquia, en la Capilla del Santísimo Sacramento, en donde hasta hace poco se veía su tumba." (1)

  ¿Qué habrá sido de la esposa de José María Calleja?, ahora que encuentro este texto me surgió la duda, si se quedó en México o se fue a España. ¿Y de la de Venegas? ¿y la de Apodaca?

Fuente:

Romero de Terreros, Manuel. Bocetos de la vida social en la Nueva España. Editorial Porrúa, México, 1944. pp. 77-83

jueves, 12 de enero de 2017

Una invitación a la ceremonia del XCIII Aniversario de la Independencia, 1903

 El documento es muy interesante, la duda me surge pues no identifico cuál era el Parque Porfirio Díaz en la ciudad de México, ¿alguien por ahí lo sabe?

lunes, 19 de diciembre de 2016

Un concierto en las Fiestas Patrias de 1898

   No tengo datos de cómo se hallaba dividida la ciudad de México al final del siglo XIX en términos de Demarcaciones pero, al ver que la Junta Patriótica de la Quinta Demarcación la presidía Ramón Alcázar y el vice presidente era Juan de Pérez Galvez y que también Oscar Braniff pertenecía a la Junta, bien podemos ubicar la zona de mayor abolengo en la ciudad, quizá el Paseo de la Reforma; por cierto, todos con negocios en Guanajuato. Las Juntas Patrióticas fueron establecidas, originalmente al mediar el siglo para vigilar posibles atentados o ataques de invasores, ya se habían experimentado dos por parte de los nortemericanos y una por franceses. Cuando la Pax Porfiriana es establecida, las Juntas Patrióticas cambiaron su giro, y se volvieron una especie de club social cuyo objetivo era organizar, principalmente, las Fiestas Patrias. Todos los pueblos y ciudades tenían una, y, dadas las dimensiones de la ciudad de México que desde entonces era grande, es establecieron varias de estas Juntas.

  Así pues, como lo vemos en la Invitación, para el 1° de Octubre de 1898, se organizó un Concierto Vocal e Instrumental en el Teatro Nacional en el que se contaría con la presencia del Señor Presidente de la República, General Don Porfirio Díaz. La invitación manifiesta el código de vestimenta: Etiqueta.


sábado, 17 de diciembre de 2016

Quizá esta sea una estela de la Ruta de Hidalgo destruida

   Explorando la parte de la Ruta de Hidalgo que ha sido un poco complicada documentar en el estado de Coahuila, la correspondiente al municipio General Cepeda ha sido especialmente difícil pues ni una sola de las 5 estelas que supuestamente se colocaron en su territorio he podido encontrar. Hay un punto próximo al límite entre el mencionado municipio y el de Parras que menciona el mapa como La Presita y unos metros al sur como El Huariche, es por ahí que encontré estos vestigios que me da la impresión corresponden a las mojoneras que Coahuila marcó en 1953 como ruta, en honor a Hidalgo en su Bicentenario.

  Estas eran las mojoneras a las que me refiero, la que vemos en la imagen está destruida, pero queda la placa que indica la ruta.

  En el caso de Castaños, Coahuila, ahí se conserva la mojonera en buen estado, junto a la estela de la Ruta de Hidalgo.

   Es por eso que al ver los restos de la imagen me dio la idea de que ahí estuvieron la mojonera y la estela, no lo puedo asegurar, quizá fue otra cosa la que había, pero dejo la duda expuesta por si en algún momento los que esto ven pasan pro el lugar y quizá alguien les pueda decir que hubo allí.

  La duda la tengo porque no tengo marcado en los documentos que consulté que en una comunidad de nombre La Presita se hubiera colocado una estela, pero, como todo en la vida, las comunidades rurales ocasionalmente cambian de nombre, tal vez haya sido el caso de la que ahora vemos.

   Esta es su ubicación, casi en mitad del camino entre General Cepeda y Parras, Coahuila. En cuanto a la Ruta de Hidalgo, el contingente de presos venía del norte, iban a la hacienda de San Lorenzo, ahí pasarían la noche.


viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Es realmente ésta la estela No. 210 de Noria de Baján?

   No estoy del todo seguro si la estela que ahora vemos corresponde a la número 210 que, en teoría, debería estar ubicada en la Noria de Acatita, el rumbo no lo conozco y los accesos que hay a través de Google Maps van unos kilómetros de cada lado por la carretera 57 Saltillo-Castaños y la 53 Monterrey-Monclova.

  Acatita es una zona confusa en el sentido del trazo de la Ruta de Hidalgo 1810-1811, pertenece al municipio de Castaños. Las estelas de la Libertad, o Cabeza de Águila, fueron colocadas, al parecer, en:

208.- Santa Isabel de la Hoya, actual La Joya, municipio de Castaños. Sí existe.
209.- Loma del Prendimento, municipio de Castaños, 21 de marzo. No existe.
210.- Noria de Baján, municipio de Castaños, 22 de marzo. No existe
211.- Acatita de Baján, municipio de Castaños. Sí existe.
212.- Hacienda Estanque del Marqués, municipio de Castaños. No existe.
213.- Santa Cecilia del Castaño, actual cabecera municipal. Sí existe.

   En esta imagen vemos al periodista, Jesús Castro y una estela, por la banca, la maleza, la malla que se ve detrás pero, sobre todo, por el elemento que notamos del lado izquierdo me hace dudar que sea la estela que se localiza en Acatita de Baján, la que tengo marcada con el número 211 y que esta sea la número 210 que debería estar en un punto llamado Noria de Baján. Sí alguien llegara a pasar por ahí, quizá uno de los grupos de motociclistas que suelen hacer recorridos por zonas apartadas pudieran identificar esta estela les estaría muy agradecido para saber a ciencia cierta si es la misma que la de Baján o se trata de la Noria.

  Quizá alguien en Facebook, cuenta Ejido de Baján nos pueda aclarar la duda.