domingo, 6 de marzo de 2011

Puerto Carnero, municipio de Saltillo, Coahuila, Cabeza número 179

Estamos en otro de los puertos de entrada al Saltillo, el de Carneros, lugar en donde a un costado de la carretera, justo en el puente peatonal se ubica la Cabeza de Águila número 179 de mi conteo, agradezco a Julio Morales el haberme hecho llegar las fotografías de las estelas que encontró en el estado de Coahuila. Sobre el paso de los Insurgentes por el Puerto de Carnero, todos las referencias que tenemos nos llevan al 20 de enero de 1811 cuando Jiménez avanzaba rumbo norte…


“En Zacatecas se resolvió que el ejército marchase para la Villa del Saltillo en divisiones tomando el camino de las Salinas, el Venado y Matehuala. Aquí se queda Hidalgo y Allende partió con la plana mayor y una escolta de doscientos hombres en socorro del coronel don Mariano Ximénez, que esperaba ser atacado por las fuerzas de Durango y Parras al Mendo de Cordero; en esta acción obtuvo un triunfo completo en el puerto llamado del Carnero haciendo prisionero al comandante español.” (1)


“Para perfeccionar tan horrible atentado, no cesó de sembrar en el sencillo corazón de estas gentes todas aquellas calumnias con que intentaban manchar nuestras operaciones los cobardes europeos. Dispuesta con tan diabólica invención toda la tropa acampada en el punto de Agua Nueva, pasó en su compañía la ventajosísima posición del Puerto del Carnero creyendo sin duda que cada una de aquellas eminencias era un robusto baluarte que cooperaría a nuestro total exterminio; pero nuestros batientes soldados puestos al frente del enemigo, excedieron ese día de gozo a aquel célebre Aníbal que fue terror de los romanos… Dios guarde a vuestras señorías muchos años. Campamento General de Agua Nueva, enero 7 de 1811. José Mariano Jiménez, teniente general de América.” (2)




Fuentes:

1.- De Bsutamante, Carlos María. Cuadro histórico de la Revoución de Independencia. México, 1823.

2.- Hernández y Dávalos, Juan E. Colección de documentos de la Guerra de Independencia. Número 181, Tomo II. UNAM. México, 2007.

Puerto Piñones, municipio de Saltillo, Coahuila. Cabeza número 178

Si bien Puerto Piñones fue escenario del paso del ejército Insurgente en su derrotero hacia el norte, más bien pasó a la historia por la batalla que allí se libró, luego de la aprehensión de Hidalgo y sus seguidores en Acatita de Baján el 21 de marzo de 1811, cuando, Ignacio López Rayón enterado de los acontecimientos arremete contra los realistas librando una batalla en este sito el 1 de abril, que fue la antesala a la toma de Zacatecas del 15 de abril del mismo 1811. Durante el enfrentamiento en Piñones se da un acontecimiento que pasa también a la historia, a la historia anecdótica de nuestra Historia, la de la Guanajuateña, una de las tantas mujeres casi olvidadas que participaron en el movimiento Insurgente.

No sé si a te inquieta la idea de por qué hay un puerto en un lugar tan árido y alejado de la costa. Como que asociamos el nombre de un puerto al sitio ubicado junto al mar. Esto es un error pues al puerto debemos entenderlo como la entrada, la entrada a algo, en la actualidad tenemos los puertos en las computadoras, los puertos interiores, como el de reciente construcción en Guanajuato, mas aun, los puertos aéreos... así pues, el Puerto de Piñones no era otra cosa que el paso por el cual se podía acceder al Saltillo y a todo el noreste de la Nueva España. Quiero pensar que en una zona tan hostil no hay Cabeza de Águila alguna.

sábado, 5 de marzo de 2011

Tanque de las Vacas (actual rancho de Gómez Farías), municipio de Saltillo, Coahuila. Cabeza número 177.


Finalmente damos con la primera estela de Cabeza de Águila que está colocada en la Ruta de Hidalgo por la parte sur del estado de Coahuila. Esta, si bien no se encuentra colocada en la estela original, la cual desconozco si se colocó o no, pues lo que ahora vemos es solo un pedestal cuadrado que dista mucho del diseño original.

En Coahuila estamos notando que hay muchas comunidades que llevan el nombre de Tanque, esto, me atrevo a pensar, en base a la lógica del nombre y a la aridez del terreno, es debido a la ubicación de un tanque de agua para aliviar la sed de los andantes del Camino Real, bestias y humanos al parejo bebiendo por tan inhóspitas tierras.

Por el Tanque de las Vacas pasó primero, rumbo al Saltillo don Mariano Jiménez, esto sucedió, seguramente el 18 de enero, considerando que para el 20 tuvo el enfrentamiento en Puerto Piñones. Ignacio Allende pasaría por aquí el 22 de febrero ya que hay documentos que dicen de la llegada a Saltillo el 24 y son dos jornadas las que separan al Tanque de las Vacas con el Saltillo. Por último el cura Hidalgo pasaría el 4 de marzo, todo esto en el año de 1811.

viernes, 4 de marzo de 2011

Hacienda de Encarnación de Guzmán, municipio de Saltillo, Coahuila. Cabeza número 176


Esta fotografía se anota como tomada en el desierto de Coahuila, presumo que así es la visión que se tiene por el rumbo de Encarnación de Guzmán.

  Sobre esta población, el profesor Jiménez de la Rosa no hace mención, sin embargo se ubica justo en medio de los puntos que él marca: el rancho de Jesús María y el de Tanque de Vacas o Tanque de las Vacas, por cierto, esta comunidad se denomina actualmente Gómez Farías. Sí consideramos el tipo de terreno, aunado a las condiciones climáticas, la jornada entre los dos ranchos sería muy larga y, seguramente carecerían de agua, razón por la cual no es de dudar que si hayan hecho escala en la Hacienda de Encarnación de Guzmán. En el testimonio que nos da la persona de pseudónimo Progan la menciona y, aunque personalmente no conozco la zona, no lo dudaría por las razones expuestas.


Me dio mucho gusto encontrar una fotografía donde aparece el historiador Castillo Ledón en su trabajo de campo hecho en 1909 cuando recorrió parte de la Ruta de Hidalgo, por el paisaje, quiero pensar que fue tomada en la zona próxima al desierto coahuilense.

  El historiador Luis Castillo Ledón nos da cuenta calendárica del paso del teniente general José Mariano Jiménez, quien escapado de Guanajuato el 24 de noviembre, se dirige rumbo norte en busca de armamentos, hombres y fondos de San Luis Potosí sale el 10 de diciembre para Matehuala, a donde llegó a los dos días; el emblemático 12 de diciembre; lugar en el que se queda dos semanas, partiendo con siete mil hombres y veintiocho piezas de artillería, la división de Jiménez, salió de Matehuala el 28 de diciembre con dirección a Saltillo; el derrotero era el mismo que marcaba el Camino Real en ese entonces: Salado, San Salvador, la Hacienda de Encarnación de Guzmán, pasando luego por Tanque de las Vacas, eran ya los primeros días del mes de enero de 1811.


Si bien esta fotografía no la tomé en Coahuila, por las condiciones del terrero y las trojes abandonadas, pienso que igual pueda ser en la ex Hacienda de Guzmán.

  Seguirían luego a los puertos, el de Piñones y del Carnero… ¿Puertos en plena sierra? Veamos por qué se les llama de ese modo: “…pues el coronel Cordero le había mandado un oficio a don Pedro de Herrera pidiéndole reconociera los puertos más adecuados para imperiar la entrada de los Insurgentes a la provincia de Coahuila…” será bueno recordar que a mediados de noviembre de 1810 comienza el éxodo de españoles avecindados en el altiplano potosino, especialmente en Real de Catorce, se dirigían al Saltillo, único lugar en donde se les ofrecía una seguridad a sus vidas… “Ya para entonces era tanto el número de familias y carretas que se habían agregado a la caravana que parecía un pueblo en el paraje donde acampaban. Algunos refugiados venían tan pobres que no tenían que comer…” (1)


  "El camino que siguieron los tres contingentes fue hacia la Hacienda de Encarnación de Guzmán, fundada a finales de 1700, actualmente todavía en pie. Allí llegó Hidalgo a descansar. Cargar víveres y dar de comer a los caballos. El casco de la hacienda donde seguramente estuvo el Padre de la Patria, hoy está en ruinas, habitado por un hombre que teme ser identificado “por seguridad”, dice, y se rehúsa a dar el paso para fotografiar el sitio histórico. Encarnación es un ejido casi fantasma. Las 10 o 12 familias que lo habitan se emplean en sembradíos de temporal, cuando en otro tiempo era centro de un territorio próspero por sus múltiples sembradíos. Temerosos dicen que ahí se instaló una cabeza de águila, pero no saben ni cuándo, ni cómo desapareció. El único vestigio de que por ahí pasó el Ejército Insurgente es un montón de piedras en la primera esquina a la entrada del ejido, y el dicho de que por ahí pasó Hidalgo, del que no salen sus pobladores. Pero no saben nada más. “Pues consulte ahí en los libros de historia”, dice quien se ostenta como dueño del casco principal de la Hacienda, y luego se va" (2).


  De Aguanueva rindió Jiménez el día 7, parte de la acción de Carnero, a Allende; el día 8 de enero llegó a Saltillo (3). Corroboramos con esto que el único camino a seguir y que luego andaría Allende y más tarde Hidalgo era este que acabamos de marcar.

Fuentes:

1.- Vizcaya, Isidro. En los albores de la Independencia. Las provincias Internas de Oriente durante la insurrección de don Miguel Hidalgo 1810-1811. Fondo Editorial de Nuevo León. Monterrey, 2005.

2.- Castro, Jesús. Ruta Hidalgo, en el olvido; ‘borran’ huellas del Padre de la Patria en Coahuila. Publicado en el portal electrónico: Super Chanel 22, el 16 de septiembre de 2016.

3.- Castillo Ledón, Luis. Hidalgo, la vida del Héroe. Biblioteca Virtual Bicentenario:

jueves, 3 de marzo de 2011

Rancho de Jesús María, municipio de Saltillo, Coahuila. Cabeza número 175


Este rancho de Jesús María es una pequeña comunidad al sur del municipio de Saltillo, distante tal vez unos 20 kilómetros al norte de La Ventua, lugar por el que se dice comenzó la Ruta de Hidalgo por el estado de Caoahuila. En los mapas que hay disponibles de todos los ranchos y demás comunidades de esa zona, siempre aparece la referencia de la Colonia de San Sebastián, quizá ésta sea de mayor tamaño y por eso es que si aparece indicada en los mapas satelitales. El profesor Jiménez de la Rosa en su libro menciona que la ruta tocó un punto de Nuevo León y lo marca precisamente aquí en Jesús María. Cosa que no es cierta pues, la ruta lógica sería seguir siempre en dirección norte y no retirarse rumbo al este, considerando que las facilidades de comunicación que había en 1960, cuando se publicó su libro, el supuso esto.

“Marzo 1, 2, 3 de 1811. En estos primeros días el cura Hidalgo ya sin el mando supremo de las fuerzas, inicia su recorrido por el suelo de Coahuila procedente de El Salado (San Luis Potosí), para internarse a la entidad Coahuilense por La Ventura, Coahuila, pasando antes por Jesús María, Nuevo León, El ejército insurgente bastante reducido viene al mando de Allende quien desde la salida de Zacatecas ha permitido la deserción de la gente no útil para la guerra, ya que de antemano se había convenido en que los jefes principales marcharan a los Estados Unidos de América para hacerse de armas, municiones y demás elementos de guerra, así como para solicitar la alianza de dicha nación, habiéndose designado con anterioridad al licenciado y mariscal de campo, Ignacio Aldama y al franciscano, fray Juan de Salazar, quienes aprehendidos en Béjar y trasladados a Monclova fueron procesados y fusilados posteriormente.

En los días mencionados el cura Hidalgo recorre los siguientes lugares: La Ventura, Tanque de Vacas, actual Gómez Farías; Puerto Piñones, Puerto Carneros, Agua Nueva, La Encantada y Buenavista. El 4 de marzo el cura Hidalgo llega a La Angostura, lugar que se encuentra a unos cuantos kilómetros al sur de Saltillo”. (1)

Esta nota fue publicada el 3 de marzo de 2011, luego de 5 años en la prensa coahuilense apareció un artículo firmado por Jesús Castro en el que da cuenta de un recorrido por la parte que va desde que el Ejército Insurgente ingresa en el actual Estado de Coahuila hasta el prendimento ocurrido en Acatita de Baján, siguiendo la Ruta de Hidalgo. Y allí, en lo que supongo es el actual rancho de Jesús María dice lo siguiente:

  "Era 27 de febrero de 1811, cinco meses antes el cura Hidalgo lanzó el Grito de Independencia. El Ejército Insurgente venía de retirada luego de perder la batalla de Puente de Calderón, con la intención de ir a Estados Unidos por armas. Ese día pasaron por el ejido El Salado, municipio de Vanegas, en San Luis Potosí, y luego ingresan a Coahuila, por territorio saltillense. “Por aquí entró el cura Hidalgo a Coahuila, por eso pusieron esta cabeza de águila. Por aquí pasó con carretas llenas de oro. Pero no había casas, por eso se fueron para allá, al campamento de Hidalgo”, cuenta don Romualdo, comisario de un ejido que a finales de 1800 fue una hacienda próspera, donde hoy viven unos 350 habitantes, dedicados a la siembra de temporal. Se refiere a un solar ubicado a unos 8 kilómetros por el camino que conduce a la carretera a Zacatecas. Según cuenta el comisario ejidal, en ese lugar instalaron un campamento donde el sacerdote y otros 200 hombres durmieron. Y es ahí donde, según documentos oficiales, mandaron instalar otra cabeza de águila. Pero actualmente no hay nada". (2)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

2.- Castro, Jesús. Ruta Hidalgo, en el olvido; ‘borran’ huellas del Padre de la Patria en Coahuila. Publicado en el portal Super Chanel 22 el 16 de septiembre de 2016.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La Ventura, municipio de Saltillo, Coahuila. Cabeza número 174


Gracias a la amable atención del Licenciado Rafael Reyes, ahora nos enteramos que sí, en efecto, sí se colocó una Cabeza de Águila en La Ventura, Coahuila.



Llegamos a Coahuila en este recorrido que estamos desarrollando al seguir la Ruta de Hidalgo que, a través de las estelas de Cabeza de Águila, nos va llevando a las entrañas de la historia tuya y mía y de todos los mexicanos. Ahora que enfilamos por los desiertos coahuilenses lo haremos con la ayuda de Internet, Google Earth, los periódicos del estado y todo aquel material que sea publicado electrónicamente pues, dada la lejanía en que me encuentro de esa parte de México, me es imposible recorrerlo paso a paso, como era el objetivo cuando inicié este espacio. Hecha la aclaración anoto que, la Cabeza de Águila número 174, desconozco si existe o no, me inclino a pensar que no fue colocada en el rancho de La Ventura. Lo que vemos en la foto es la mojonera que marca el punto de unión de los estados de Zacatecas, Nuevo León y Coahuila.

El cura Hidalgo en su paso por Coahuila traía consigo 3 carretas con dinero destinado a la compra de armas en Estados Unidos, dice que entró a Coahuila por un sitio que actualmente se llama Ejido 20 de Noviembre, en donde pernoctó con su gente, de allí siguió rumbo a la Hacienda Encarnación de Guzmán donde se cuenta que después de salir de allí ordenó envenenar la noria, esto con la finalidad de que la gente que los fuera siguiendo muriera o enfermara, evitando así que fuera aprehendido. De dicha hacienda continuó al Saltillo a donde llegó el 24 de febrero, en avanzada Ignacio Allende y días más tarde el cura Hidalgo en compañía de su fiel Marroquín y del controvertido fraile Gregorio de la Concepción.

En Saltillo se sabía ya de la llegada de los Insurgentes, dado que desde el 7 de enero había llegado Mariano Jiménez tomando el pueblo casi sin disparar un tiro porque las fuerzas del gobierno virreinal en Coahuila, al ver la multitud que traía Jiménez, deciden unírseles, y en Agua Nueva prácticamente no hubo batalla. Dentro de las varias acciones que Jiménez ejecutó fue el preparar el recibimiento del los demás cabecillas de la insurrección que se dirigían a los Estados Unidos en busca de apoyo económico, así fue como el 24 de febrero se le hace un recibimiento importante a Allende que se hospeda en lo que es hoy el Palacio de Gobierno y desde el balcón se dirige a la gente. Días después, el 6 de marzo llega a la ciudad don Miguel Hidalgo, casi en secreto y enfermo. Hidalgo se hospeda en la casa ubicada en la esquina oriente de las calles de (nombres actuales) Hidalgo y Aldama (donde actualmente se encuentra una agencia funeraria.

Los Insurgentes retomaron el rumbo norte el 17 de marzo, llegando primero a Ramos Arizpe lugar en donde la tradición popular cuenta que Hidalgo ofició una misa, cosa que se antoja fuera de la realidad pues bien sabemos que el cura llevaba ya varios meses sin oficiar ni siquiera en su propia parroquia de Dolores. La ruta que siguió lo condujo al que actualmente se llama Ejido del Paredón llevando aun las carretas con las barras de plata, continúa luego a la Hacienda El Aanhelo, actual municipio de Ramos Arizpe; seguiría luego el fatídico suceso de Acatita de Baján, lugar en el que fue apresado y llevado a Monclova. Pasaría luego al sitio llamado Frontera donde se cuenta que lo encadenaron en un nogal que estaba enfrente de la casa que servía como residencia del destacamento realista en la zona, dicho tronco se puede apreciar actualmente en el Museo del Polvorín en Monclova.

Cuando se dieron los hechos de la aprehensión en Acatita se dice que uno de los capitanes realistas ordenó que las carretas fueran llevadas hasta San Buenaventura y siguieron por el camino real que en ese entonces pasaba por la parte oeste del pueblo de Castaños y llegaba hasta cerca de otro pequeño pueblo de nombre Nadadores. En San Buenaventura cuentan los ancianos que sus abuelos, es decir, testigos casi presenciales de los hechos, dice uno de ellos que en su casa estuvieron dos de esas tres carretas que llevaban y que de allí el capitán ordenó que fueran llevadas a su hacienda de nombre Sardinas, cercana, por cierto, de otra hacienda llamada Trincheras. Se dice que de esa hacienda no se supo más del paradero de la plata. El hecho se antoja poco creíble, dado que los propios realistas tenían la obligación de entregar en la villa de Monclova los confiscado a los Insurgentes; pero, la duda surge ya que fue el capitán mencionado quien comenzó a construir la iglesia de San Buenaventura, proporcionó suficiente dinero para su conclusión, donando además, candelabros de plata y otras ornamentos para el templo. Queda por decir que hay la creencia de que la tercera de las carretas, estuvo escondida en alguna parte del Camino Real, entre Castaños y Nadadores, se ha buscado por mucho tiempo sin éxito, aunque hay personas que han encontrado algunas monedas, sobre todo cerca de la Hacienda Sardinas.

Para la redacción de este artículo me he basado en lo que publica el Señor de pseudónimo Progan, del foro http://www.buscadores-tesoros.com/
La entrevista que le fue hecha al señor Javier Villarreal Lozano, director del Centro Cultural Vito Alessio Robles, publicada en el periódico Vangaurdia del 10 de Septiembre, 2010
Y los comentarios del presidente del Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, Jesús Alfonso Arreola Pérez. Ruta de Héroes, publicados en el Diario de Coahuila, 10 de abril 2010.
Las artísticas fotografías de La Ventura las obtuve del muy interesante proyecto argentino Cine a la Intemperie.

martes, 1 de marzo de 2011

¿Realmente existió María Inés Navarro?

El tema que hemos venido desarrollando paralelamente a lo largo de la Ruta de Hidalgo ha sido el del rescate de las biografías de las mujeres que, hasta hace poso, estaban olvidadas de tan importante pasaje de la historia mexicana y de tan importante participación. Todos aprendimos en la escuela los nombres de Josefa Ortiz de Domínguez y de Leona Vicario, pero nos olvidamos de averiguar por las demás. Esta tarea que ha sido no del todo fácil me ha llevado por los más intrincados caminos que ahora, en tiempos modernos en que lo virtual se vuelve real, encuentro en el sitio menos pensado, uno llamado Buscadores de Tesoros, la aportación que nos regala con el peculiar pseudónimo de Carabino, persona originaria de Poncitlán, Jalisco unos muy interesantes datos sobre la jalisciense María Inés Navarro.

“No se sabe cuando nació esta historia, en todo caso es el pueblo que en alguna de sus generaciones anteriores vivió o imagino sucesos que se fueron modificando por su misma fantasía, dándole a esto un cariz de suceso histórico. La figura de María Inés Navarro se pierde en la noche de los tiempos envuelta en la niebla de la leyenda allá por los azarosos momentos de la Guerra de la Independencia.

En esa época la Hacienda de Santa Clara que se encontraba cercana a la población de Zula, la cual pertenecía en ese tiempo a la familia Navarro Gaytán. (Según documentos existentes en el archivo parroquial) el 15 de Mayo de 1693 María Navarro Gaytán Cabrera de la Mora y Mendoza se caso con Fernando Gallaga Mandarte que era el alcalde de Ocotlán y de esa unión a la postre, en tercera generación nacería el padre de la Patria Don Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga. En esta misma familia de Santa Clara nacería María Inés Navarro a fines del siglo XVIII, por o tanto se puede considerar familiar del cura de Dolores.

Cuenta la leyenda que cuando el Cura Hidalgo paso por Ocotlán (existe la versión de que el Padre de la Patria viniendo de La Barca paso por la Loma Larga, Rancho Viejo y llego a la Hacienda de Santa Clara (tierra de sus abuelos, para proseguir por la Hacienda de San Juan Chico y llegar a Poncitlán por el antiguo Camino Real). Cuando el Cura Hidalgo estuvo en Santa Clara, María Inés Navarro fue a presentarse con su ¿Primo? Y ponerse al servicio de la Patria, se cuenta que Hidalgo le encomendó que sirviera de voluntaria haciendo reuniones con las gentes principales del pueblo buscando apoyo para la causa de la libertad. A la muerte de Hidalgo, los pueblos ribereños al Lago de Chapala, sobre todo San Pedro Itzican y Mezcala se levantaron en armas y se afortinaron en la Isla de Mezcala.

Platicaban que María Inés Navarro era el corazón de esta revuelta, juntaba víveres en todos los pueblos y los transportaba a la Isla para que sobrevivieran los defensores de la antorcha de la Libertad. Cuentan que la esposa de Encarnación Rosas murió en la guerra de Tizapan y entonces María Inés si hizo amante de Encarnación Rosas y durante algún tiempo estuvieron viviendo en la Isla, pues era perseguida por los realistas.

Cuando Marcos Castellanos pacto rendición de la Isla de Mezcala, la mayoría de los indígenas se sintieron traicionados, entre ellos Encarnación Rosas quien prefirió amarrarse a un cañón y lanzarse a lo mas profundo del Lago de Chapala, así se quedaría para siempre en su amada Isla de Mezcala, y María Inés Navarro después de la capitulación regresa a Ocotlán en franco estado de depresión por haber perdido la guerra y a su gran amor. El resto de su vida estuvo viviendo en Ocotlán alcanzando una edad avanzada, recordando y platicando a los Ocotlenses sus experiencias durante la gesta histórica de Mezcala.

Esto más que historia puede ser un mito. Lo cierto es que de la Hacienda de Santa Clara de Zula solo quedan algunos cimientos, y muchos agujeros producto de los buscadores de tesoros.

Las fotografías que acompañan este artículo las recibí de otro jalisciense, Sergio Adrián Cárdenas, quien nos comparte la belleza de su estado, en este caso de la riviera oriente del lago de Chapala. En la primera fotografía podemos ver la isla de Mezcala. Agradezco a ambos su colaboración para difundir la historia de nuestro país.