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miércoles, 12 de octubre de 2016

La resaca del Bicentenario: La moneda de un kilo de oro

   Digo que es una resaca en el pleno sentido de la tornaboda, del "guayabo" o "cruda" que tenemos luego de un festejo, en este caso, el festejo fallido que fue el Bicentenario y la resaca llegó el 14 de junio de 2011 cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto en el que el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos estableció las característica de una moneda de oro conmemorativa  del Bicentenario del inicio de la independencia nacional. Sus característica fueron las siguientes:

   De seguro, igual que yo, te estarás preguntando cuánto cuesta semejante moneda, pues bien, considerando el precio del oro el día de hoy tenemos que el: "Precio del Oro hoy hoy en México actualizado en miércoles 12 octubre 2016 04:48 pm, Ciudad de México tiempo (Miércoles 12 octubre 2016 09:48 pm, GMT). Se trata de la calculadora del precio del Oro hoy en México en peso mexicano (MXN). Ingrese la cantidad de oro en gramos y kilogramos y seleccione el quilate. También, optinally, puede introducir el precio del oro se separó en porcentaje para calcular la oferta y preguntar el precio del oro (la propagación de precio predeterminado se establece en 5 porcentaje).

  Y el precio es de : 763,271.91 pesos, eso en base a que el precio por onza es de 23,740.41 Peso mexicano (MXN) 1,255.23 Dólar EE.UU. (USD). (Datos tomados del sito Goldpriceticker). El precio variará cada día, de acuerdo a las cotizaciones internacionales del oro, si quieres una segunda opinión en cuanto al precio, puedes verificarlo aquí.

lunes, 1 de julio de 2013

El "Grito" de Maximiliano del 16 de Septiembre de 1864 en Dolores Hidalgo.

   
Fue Ignacio López Rayón quien, el 16 de septiembre de 1812, hizo la primera remembranza del "Grito de Independencia", esto apenas dos años después de iniciado el movimiento de Insurrección. La ceremonia caería en el olvido pues se plantearía una nueva fecha, la de la Consumación de la Independencia del 27 de Septiembre de 1821. Años vendrían en que la inestabilidad política no permitía hacer conmemoración alguna, ni por una, ni por otra fecha. Desconozco si durante los numerosos periodos en que Antonio López de Santa Anna estuvo como Presidente de la República, en alguno de ellos hizo una Ceremonia del Grito. Sería hasta que Maxiliano I, Emperador de México, mostrando interés por rescatar del olvido la fecha del inicio de la Guerra de Independencia, llega a Dolores Hidalgo, luego de padecer una enfermedad en su viaje por el Bajío y que lo hace caer en cama en Irapuato, atravesando por el Camino Real más corto, sale de Irapuato, duerme en la Hacienda de Cerro Gordo en Salamanca, y al día siguiente continua rumbo a Dolores, lugar al que llega puntual para la Cermonia del LIV (54º) Aniversario, este fue su discurso.

Mexicanos:


  "Más de medio siglo tempestuoso ha transcurrido desde que en esta humilde casa, del pecho de un humilde anciano, resonó la gran palabra de Independencia, que retumbó como un trueno del uno al otro océano por toda la extensión del Anáhuac, y ante la cual quedaron aniquilados la esclavitud y el despotismo de centenares de años. Esta palabra, que brilló en medio de la noche como un relámpago, despertó a toda una Nación de un sueño ilimitado, á la libertad y á la emancipación; pero todo lo grande y todo lo que está destinado a ser duradero, se hace con dificultad, á costa de tiempo. Años y años de pasiones, combates y luchas se sucedían: la idea de la Independencia había nacido ya, pero desgraciadamente aun no la ve la Nación. Peleaban hermanos contra hermanos; los odios de partido amenazaban minar lo que los héroes de nuestra hermosa Patria habían creado.


  "La bandera tricolor, ese magnífico símbolo de nuestras victorias, se habían dejado invadir por un solo color, el de la sangre. Entonces llegó al país. del apartado Oriente, y también bajo el símbolo de una grandiosa bandera tricolor, el magnánimo auxilio: una águila de la moderación y de la ley. El germen que Hidalgo sembró en este ligar, debe ahora desarrollarse victoriosamente, y asociando la Independencia con la unió, el porvenir es nuestro.


  "Un pueblo que, bajo la protección y con la bendición de Dios, funda su Independencia sobre la libertad y la ley, y tiene una sola voluntad, es invencible y puede elevar su frente con orgullo. Nuestra águila, al desplegar sus alas, caminó vacilante; pero ahora que ha tomado el buen camino y ahoga entre sus garras al levantarse nuestra Patria de entre los escombros, poderosa y fuerte, y cuando ocupe en el mundo el lugar que le corresponde, no debemos olvidar los días de nuestra Independencia ni los hombres que nos la conquistaron . ¡Mexicanos: que viva la Independencia y la memoria de sus héroes!

Maximiliano.

  Al leer este discurso pronunciado por Maximilano, nos hace pensar en cuales eran sus verdaderos pensamientos y ese amor que ya sentía por la Historia de su Imperio, historia que conocía mejor que muchos mexicanos.

Fuente:

Alocuciones y Cartas Oficiales del Emperador Maximiliano. Imprenta Imperial. México, 1867.


viernes, 8 de febrero de 2013

1985: Las monedas conmemorativas de 175 Aniversario de la Independencia Nacional

    Efectivamente, fue durante la administración de Miguel de la Madrid Hurtado que se hizo la conmemoración de los 175 años del inicio de la guerra de la Independencia de México. Esto en base a esa añeja idea que hay en torno a los Jubileos que van en relación al número diez y sus divisiones. Es así como los festejos de los Aniversarios 25, 50, 75 y 100 se vuelven importantes. Más aun cuando son 200, 300 o más años. Tal fue el caso de lo ocurrido en 1985 cuando se organizó por todo el país la gira de los Símbolos Patrios; quizá lo recuerdas cuando estos llegaron a tu ciudad.

    En ese 175º Aniversario hubo la emisión de dos monedas conmemorativas, una por la Independencia que vimos en la fotografía anterior, que incluyen los perfiles de Guerrero, Hidalgo, Morelos y Allende. En la que se emitió para conmemorar el 75º Aniversario de la Revolución vemos los perfiles de Zapata, Madero, Carranza y Villa. Ambas monedas tenían un valor de 200 pesos pero era el tiempo en que la devaluación de nuestra moneda era cosa cotidiana, por lo tanto no representan los mismos $200 que en la actualidad; por hacer una comparación creo que esa moneda tendría en la actualidad un valor de $20.00

    Al año siguiente, 1986, hubo la emisión de otra moneda conmemorativa, también de curso regular, es decir, así como recientemente las monedas de 5 pesos que se emitieron para conmemorar el Bicentenario se usaban y siguen usando de forma regular, éstas de 200 pesos lo fueron también en su momento. Hay una cosa que me llama la atención en la de la Independencia y en la de la Revolución, en ambas fueron seleccionados cuatro personajes representativos de cada momento más un símbolo que los refiere: la Columna de la Independencia y el Monumento a la Revolución. Esto quiere decir un total de 5 elementos en cada moneda. Nuevamente, como en el antiguo México, vemos la representación del 5 como el máximo y más intenso de los números; compuesto por los cuatro rumbos del mundo y el ombligo, el centro.

    Y así como, en las celebraciones del 175º Aniversario de la Independencia, al año siguiente hubo un evento deportivo internacional organizado en nuestro país. Años antes, cuando fueron las fiestas del Sesquicentenario, esta vez, hubieron de pasar 8 años para que se organizara el evento deportivo internacional: Los XIX Juegos Olímpicos, y esta fue su moneda conmemorativa. Una onza de plata con valor de 25 pesos, en la actualidad, pieza de colección.

    Yo tenía guardada una moneda de la Olimpiada que, en un día de aprietos vendí... pasaron muchos años y, estando en Loreto, Baja California Sur, uno de mis alumnos, Felipe de Jesús Taylor, me obsequió esta moneda que ahora ves. Cosa que le sigo agradeciendo.

domingo, 16 de octubre de 2011

La moneda de veinte pesos con la efigie de Hidalgo, 1993

1993 fue el año anterior al cataclismo que sacudió a México. Me refiero a que el 1 de enero de 1994 fue cuando su su irrupción el EZLN, luego, el 23 de marzo sería el asesinato de Colosio y supongo qué lo que siguió ya lo conoces... bueno, esta moneda fue de las últimas que se emitieron en donde contenían plata, en este caso, 1/4 de onza. Se emitió hasta 1995. Sería luego, en 2000, que aparecería una moneda más de 20 pesos, presentando a Xiuhtecuhtli, vendría después la de Octavio Paz, estas últimas ya sin plata y solo con cuproníquel.

domingo, 9 de octubre de 2011

El monumento a Miguel Hidalgo en Toluca retratado en un billete

225.- Habíamos comentado alguna vez que el monumento a Miguel Hidalgo en Toluca es uno de los "cabalgantes", si bien no es una estatua ecuestre, se ha movido como si el equino existiera. Me sorprendió encontrar en la colección de billetes de un buen amigo, el Sr. José Bravo, éste emitido en 1915 en Toluca, tiempos en que el Gobernador Provisional del Estado era don Gustavo Baz.


sábado, 1 de mayo de 2010

Los “veintes” de 1960 ó cuado el dinero valía.

Recuerdo muy bien, una de las lecturas que más he gozado, que más he disfrutado página a página; aquella de Manuel Payno, en donde nos describe a profundidad el México de mediados del XIX, cuando la Independencia, ya consumada, no había sido aplicada en el territorio nacional. Cuando los asaltos a los viajeros era cosa común; (hace 150 años era cosa común, ahora es cosa de todos los días). En Los bandidos de río frío, Payno describe a uno de los participantes con el apodo de “Relumbrón”, singular personaje que adquirió el nombre debido al decorado que usaba en su ropa, la profusión de plata en sus pantalones de charro y de oro en sus collares… esa era la manera en que se demostraba la riqueza en aquel entonces.


1960, año del sesquicentenario del inicio de la Independencia en México es lo que nos refleja esta moneda, un “veinte”, un glorioso “veinte” que yo, quizá tú también, tuvimos el privilegio de cargar en nuestros bolsillos siendo niños como fruto del “domingo” ó como recompensa por una buena acción, ó, tal vez, si es que eras rico, como la moneda con que llegabas para comprar en el recreo una coca, unas galletas con chile o un tofico… quizá varios. Quizá te alcanzaba para “dispararle” a tus amigos.


La presencia de los “veintes” es algo, creo yo creo es importante en nuestra historia reciente. Era traer cobre en las manos, ahora se roban el cobre en las azoteas. Si la vemos como la gran pieza de numismática que es, es en verdad bella y refleja en pocos conceptos, lo que la tradición mexicana es. La pirámide del SOL, los cactus: Biznagas, Cardones y Garambullos, del lado izquierdo. Pencas de nopal del derecho. Al fondo los dos colosos que, antes visibles desde cualquier punto de la gran Tenochtitlán, ahora solo en los privilegiados días de invierno, se pueden ver: Popocatépetl e Iztlaccíhuatl, la dualidad hombre-mujer… dualidad una vez más… la dualidad que la tenemos tan cerca y que, en ocasiones nos es difícil de entender.


En la parte de arriba aparece el número veinte, en soberbia grafía, irradiando detrás el sol, y al centro el gorro frigio, el que nos recuerda que somos un país libre desde 1821. El veinte es la quinta parte de lo que significaba un peso. Y hubo una larga época, 1521-1821, trescientos años precisos, en los que la quinta parte de toda la riqueza que se generaba desde México se iba a la bolsa del Rey en turno… Caros o Felipe, lo mismo daba, lo mismo dio, lo mismo fue. Todo eso se fue para allá.


Los “veintes” esas majestades en las que en ocasiones “el águila nos cagaba”, si es que lo llevábamos aprisionado en la mano que al sudar y ejercer su proceso químico dejaba la mancha propia de las piezas de cobre. Esos veintes se emitieron por primera vez en 1943, año en que en México se vivía en paz, cuando buena parte del mundo estaba en guerra. Y se dejaron de emitir en 1974, un año antes de que el perro llorara, no tratando de defenderlo, sino pretendiendo defender a su hermano mayor, el peso.


Todo esto lo recuerdo entre ayer, que fue día del niño y hoy, que es día del trabajo; en este año que es del Bicentenario. Cuantas cosas tenemos en la memoria colectiva, cuantas maravillas acumulamos y no sacamos. Cuantas cosas nos tenemos que contar y más aún, cuantas cosas hay que ver en este, nuestro país, en esta nuestra patria. Con Bicentenario y sin Bicentenario, es, fue y seguirá siendo nuestra patria.



miércoles, 21 de abril de 2010

1953 Año de Hidalgo, el otro Bicentenario

Fue hace 57 años, en 1953, que hubo la celebración de otro Bicentenario, el del nacimiento de don Miguel Hidalgo y Costilla; el Padre de la Patria, el cual ocurrió un 8 de mayo de 1753 en la Hacienda de San Diego de Corralejo, cercana a Pénjamo en el estado de Guanajuato. Dentro de los recovecos y coincidencias que la historia de México va tomando en el día a día sucedió que cuando se decretó ese festejo del Año de Hidalgo era precisamente el último año del sexenio de Miguel Alemán y fue que se acuñó el termino que nosotros, todos y cada uno de los mexicanos sabemos a lo que se refiere un “Año de Hidalgo”. Al respecto encontramos en Wikipedia una referencia que llama la atención: “El licenciado Miguel Alemán Valdés nunca dejó de hacer grandes negocios y llegó a convertirse en uno de los hombres más ricos que ha habido en México. Según el historiador Enrique Florescano, el régimen de Alemán permitió que la corrupción invadiera la vida de la sociedad civil incluyendo las instituciones de educación superior (esta referencia parece en el libro de Stephen D. Morris, Corrupción y Política en el México Contemporáneo, editado por Siglo XXI)”.


La celebración de ese Bicentenario, es decir, del Año de Hidalgo; implicó ceremonias especiales, inauguración de monumentos y edificios y la emisión de la moneda conmemorativa, la cual no es la que aparece en estas fotos, la que estamos viendo es la de cinco pesos que se emitió en esta ocasión especial, lo podemos comprobar, además de la fecha, con las características que la hacen única. La rodea una guirnalda de laurel, debajo del busto tiene el hombre de HIDALGO y en el rededor de la moneda podemos leer INDUSTRIA COMERCIO AGRICULTURA. 27.6 gramos, ley 0.720; 1953. (El decreto de emisión de la moneda conmemorativa lo puedes leer abajo, en el número 1.)


Averiguando un poco más sobre esa conmemoración Bicentenaria ó Año de Hidalgo, encontré un dato sorprendente que nos da el Cronista de la Ciudad de Santa Catarina, Nuevo León, Antonio Guerrero Aguilar: “Una vez escuché decir al historiador Luís González y González, que quien difundió la imagen del padre Hidalgo fue ni más ni menos que Maximiliano de Habsburgo. Siendo emperador ordenó que fueran a Dolores Hidalgo para que buscaran un retrato de Hidalgo. No lo localizaron, pero si encontraron al hermano menor de Hidalgo que aun vivía en el lugar. Por lógica se les hizo fácil hacer un retrato de él. Como que dijeron: “si es el hermano menor de Hidalgo, seguramente así estaría él en la vejez”. Por eso se le representa ya en la ancianidad. Lo cierto es que desde 1824 ya se le rendían homenajes cívicos y seguramente desde entonces se le hicieron retratos”. (2)


Así pues, esta lectura nos lleva a otra referencia, averiguar quién fue don Luis González y encontramos que “La microhistoria, no es historia crítica o monumental. Su cometido es mucho más humilde y sencillo. Como afirma Luis González y González "es la versión popular de la historia, obra de aficionados de tiempo parcial. La mueve una intención piadosa: salvar del olvido aquella parte del pasado propio que ya está fuera de ejercicio. Busca mantener al árbol ligado a sus raíces. Es la historia que nos cuenta el pasado de nuestra propia existencia, nuestra familia, nuestro terruño, de la pequeña comunidad" (cfr. Hacia una teoría de la microhistoria. Discurso de recepción del doctor Luís González y González en la Academia Mexicana de la Historia, leído en la sesión solemne del 27 de marzo de 1973)”. (3)


Este Año de Hidalgo nos está llevando a conocer más y más datos acerca de la vida del Padre de la Patria, el que trazara la Ruta que lleva su nombre y que dentro de poco iremos conociendo poco a poco. Pero sigamos con el Año de Hidalgo. “En 1953, todo México vivió la gloria del Segundo Centenario del nacimiento de Don Miguel Hidalgo y Costilla y para ello se hicieron festejos oficiales, tanto en la ciudad de México, como en Guanajuato y Corralejo y dentro de ellos, la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, hizo una ceremonia, para regresar al seno de Dios al cura de Dolores, don Miguel Hidalgo.


Esta es una copia de la pintura que mandó hacer Maximiliano, el original está en Palacio Nacional, esta copia la retraté en la Hacienda de Burras, Guanajuato. Está en muy malas condiciones, por cierto. “Correspondió a Joaquín Ramírez realizar el retrato de Hidalgo en 1865, para lo cual se basó en una escultura de madera atribuida a Silvestre Terrazas”, Carlos Martínez Assad en La Jornada.

En México el viernes 8 de mayo, la Iglesia Mexicana, dispuso que en el acto más solemne en lo que va del siglo, reconocía públicamente la grandeza espiritual del Padre de la Patria y lo admitía nuevamente en su seno, como uno de sus hijos predilectos. El acto se celebró con solemnes ceremonias en la Catedral Metropolitana en la que ofició en Misa Pontifical y un Te Deum, el Arzobispo Primado de México, monseñor Luís María Martínez, quien dijo en la Homilía: “Agradecemos al Señor, el advenimiento al mundo del Cura Hidalgo y muy especialmente el que este advenimiento haya acaecido en nuestra amada patria”. (4)


Fuentes:


1.- Diario de debates, XLII legislatura.

http://cronica.diputados.gob.mx/DDebates/42/2do/Ord/19530914.html


2.- Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

http://www.sabinashidalgo.net


3.- Víctor Cano en el sitio:

http://www.bisabuelos.com/microhistoria.html


4.- Enrique Estrada Barrera en la Comunidad Virtual de Periodistas.

http://www.periodistasenlinea.org/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=13990



lunes, 19 de abril de 2010

Y… ¿por qué precisamente son 260 Cabezas de Águila? El Tonalpohualli.

Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

Vista nocturna a la Cabeza de Águila en Obraje de San Felipe, Estado de México.


Al adentrarnos en la historia, al conocer la ruta que don Miguel Hidalgo llevó desde Dolores hasta Chihuahua, vemos que se determinó colocar las estelas de las Cabezas de Águila en 260 lugares, solo que no son 260 puntos por los que haya pasado don Miguel, no son 260 escalas las que hizo. Hay lugares por donde pasó y no hay una Cabeza Águila, hay ciudades, como Guanajuato en donde hubo cuatro monumentos, en otras 2, como lo es en Irapuato y en Ixtlahuaca. Por lo tanto la pregunta surge: ¿por qué precisamente 260 estelas?


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

Una visión gráfica del Génesis en la Cosmogonía Azteca, Museo de la Independencia en Dolores Hidalgo, Guanajuato.


Si damos un vistazo a lo más profundo del pensamiento filosófico de los antiguos mexicanos, encontramos que ellos tuvieron un acercamiento muy grande al cosmos, a la interpretación de los movimientos siderales con lo que es la vida día a día en la tierra, razón por la cual llegaron a lograr un calendario perfecto, una cuenta del tiempo y los días exacta, tan exacta que ahora, con los medios electrónicos con que contamos, nos damos cuenta que los mayas ya sabían de ello en el año 500 a.C.


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

Visión Cósmica de los Niños Héroes, Biblioteca Gertrudis Bocanegra, Pátzcuaro, Michoacán.


El mundo en el antiguo México se concebía en base a una perfección astrológica, astronómica y numérica. Se partía de la dualidad, el número 2, que no es otra cosa que el 1+1 el hombre + la mujer generando vida. El 4 era el número que limitaba la vida terrena pues el mundo tenía cuatro ángulos o rincones (interprétalo como los puntos cardinales o las estaciones del año, si así lo quieres). El cinco era la perfección pues esas cuatro esquinas del mundo coincidían en un punto central 4+1. El 9 tenía un valor grande pues 9 eran los periodos menstruales suspendidos antes del parto, por consecuencia, al terminar la vida, 9 eran los estratos para llegar al Mictlán, el más allá. Finalmente 13 era el número sagrado pues es la suma de 9+4, de la vida más el mundo. Sabemos que ellos, los antiguos mexicanos se basaban en el sistema métrico VIGESIMAL, a diferencia del decimal que nosotros usamos y entendemos actualmente. Así pues 13 x 20 = 260.


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

El águila devorando una serpiente, la dualidad cielo-tierra, monumento en Jilotepec, Estado de México.


No se si esta es una afortunada coincidencia, si lo que estoy es alucinado y potencializando al máximo el concepto de las Cabezas de Águila esparcidas por once estados de nuestro país, pero lo cierto es que hay, o hubo, en todo caso, 260 de esos monumentos y van de acuerdo a una ruta históricamente registrada pero que ni son todas las que están ni están todas las que son. 260 es la vigesimalización del número 13.


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

La parte central del Tonalpohualli, la llevamos en el bolsillo, en cada una de las monedas de diez pesos.


Dentro del concepto de la cuenta del tiempo, existían entre los antiguos mexicanos dos calendarios, uno civil, el otro sagrado, este segundo, el de 260 días, era el Tonalpohualli, así nombrado por os Aztecas. Los Mayas, anteriormente lo hicieron y lo nombraron Tzolkin, la cuenta de los días. Para Aztecas era “la cuenta del destino”, por destino se entendía el potencial que el individuo puede llegar a concretar en su vida. Será hermoso pensar que las 260 Cabezas de Águila, en buena medida, nos están recordando, además de la Ruta de Hidalgo, de la Ruta de la Libertad, nos invitan a reflexionar sobre ese potencial que tenemos en el país y que aun, a 200 años del inicio de la Independencia, no hemos logrado desarrollar cabalmente.


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

El símbolo del Tzolkin lo encontramos en la moneda de diez pesos. Siempre lo hemos tenido allí y seguramente nunca le hemos puesto atención.


Si te interesa el tema del Tonalpohualli, en el siguiente enlace, hasta tu propio destino lo podrás leer, de acuerdo a esta antigua tradición:


http://www.tonalpohualli.com.mx/


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

En la zona arqueológica de Tlatelolco encontramos al Ozomahtli (el mono).


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

Y al Tochtli (el conejo)


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

También al Ocelotl (el jaguar)


Hidalgo en Coahuila: La ruta de un libertador

Y la Malinalli (la hierba)