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miércoles, 8 de marzo de 2017

La guerra de independencia en el Bajío, previo a la llegada de Francisco Xavier Mina.

  2017 es también año del Bicentenario pues, como bien lo sabemos, la guerra de Independencia duró 11 años. Los festejos de 2010 fueron el marco para iniciar la conmemoración, quizá no fueron tan espléndidos como debieron ser pero, dadas las circunstancias sociales, políticas y económicas en las que estamos inmersos, como si fuera fiesta de rancho, “se hizo lo que se pudo”. A partir de 2010, cada año ha tenido algún personaje o evento central en el que se recordaron los hechos, así en 2012 fue el Bicentenario del Sitio de Cuautla; en 2013 fue el Bicentenario de los Sentimientos de la Nación en Morelia; en 2014 el Bicentenario de la Constitución de Apatzingan, en 2015 al parecer no hubo ninguna conmemoración, igual que en 2016… 2017 es el Año del Centenario de la Constitución.

   En el año que ahora vivimos se recordará el Bicentenario de Francisco Xavier Mina, eso será entre Abril y Noviembre, que fueron los meses en que revolucionó por las provincias orientales, llegando hasta el actual estado de Guanajuato en donde acabó su vida. Como parte de este recorrido virtual que hacemos de la Ruta de Hidalgo, daré cabida a la presencia del caudillo navarro, caso que nos llama la atención pues él, siendo español, combatió contra la presencia española en Nueva España.

   Mina no tuvo presencia en Salamanca, población en donde publico este espacio electrónico, si la tuvo en lugares cercanos: Valle de Santiago, Jaral del Progreso, Cuerámaro, Silao, León, San Felipe y San Diego de la Unión. Como antecedentes tenemos estos partes militares que el ejército realista enviaba al virrey en turno notificando lo que por el rumbo de la intendencia de Guanajuato ocurría hace doscientos años. Las fotografías que vemos son de algunos de los sitios que en la ribera sur del río Lerma se mencionan.

 30 de noviembre de 1816
  “El 16 de noviembre de 1816, se reunió una partida que fue a Salamanca.
  El 17 y 18 se mantuvo la división en Irapuato.
  El 19 emprendí la marcha para Pueblo Nuevo sin novedad.
  El 20 siguió al rancho de las Estacas, y sobre la marcha destaqué una partida de caballería al cerro de Huanímaro, la que regresó con 3 prisioneros.
  El 21 salí de este punto para el Cerro Colorado en donde se fusiló 1 rebelde de la gavilla de Lucas Flores y en la noche hice salir un grueso de la caballería sobre los ranchos Huipana, Mancera, el Rodeo y Potrero de la Grulla, con el objeto de recoger la remonta que se decía tenía en este punto el sacrílego Torres.
  El 22 antes de amanecer seguí con el resto de la división a Huipana en cuyo tránsito mató la guerrilla un rebelde, y al llegar a este rancho se reunió la partida que había salido el día anterior trayendo 12 prisioneros y 19 caballos.
  El 25 a causa de la mucha lluvia permaneció la división en este punto, habiéndose fusilado en la tarde 6 rebeldes y aplicándose el castigo de baquetas a otras 6 prófugos.
  El 24 contramarchó la división al Charco, habiendo destacado una partida de caballería a la hacienda de Pantoja la que persiguió a algunos rebeldes matando 1 y trayendo 2 prisioneros.
  El 25 siguió al Valle de Santiago sin cosa que notar.
  El 26 al pueblo de San Gerónimo habiendo sufrido el castigo de baquetas uno que se aprehendió.
  El 27 al rancho el Xoconostle. En la noche mandé 4 partidas fuertes de caballería al Pueblo Nuevo y ranchos de la Tetilla, Cerro Prieto y los Duranes, con la orden de que aprehendiesen a cuantos hombres encontrasen en las casas y cerros respecto a que nunca aguardan en ellas a las tropas reales.
  El 28 seguí con el resto de la división para la Tetilla, punto que señalé de reunión y se verificó trayendo las partidas que habían salido la noche antes 146 paisanos, entre los que después de haber hecho un riguroso escrutinio solo han podido salir 5 rebeldes que he mandado fusilar y a los restantes después de bien amonestados en los deberes de vasallos se han puesto en libertad.
 El 29 al emprender la marcha para el rancho del Tecolote, se pasaron a 2 por las armas de los aprehendidos antes, y se les aplicó el castigo de baquetas a 6 por haber huido de las tropas del Rey. En la noche mandé una partida a Salamanca.
  El 30 se ha empleado en correr con diversas partidas el cerro Blanco, cerro Prieto y demás inmediaciones habiendo ido a encontrarse una de las partidas con las gavillas de Lucas Flores, Calixto Aguirre y otros, la cual se sostuvo y mandó avisar fue batida esta reunión en los términos que por menor explica el parte separado. En la noche regresó la partida que fue a Salamanca sin novedad.


  Dios guarde a V.S. muchos años. Rancho del Tecolote. Noviembre 30 de 1816. –Felipe Castañón. –Sr. comandante general del ejército del norte, D. Francisco Orrantia.

 9 de diciembre de 1816
  “A las 8 de la noche del 5 del corriente despaché una partida de infantería y caballería al cargo del capitán D. Manuel Mayora, a la hacienda de Uruétaro y rancho de los Teranes, con objeto de sorprender algunos rebeldes de la gavilla del titulado capitán Vicente Evaristo y la remonta de éste: a las 8 de la mañana del 6 volvió con 25 caballos, 100 reses, y 9 prisioneros de los que he mandado poner en capilla a José Navarro, Guadalupe Aguilar y Ramón Ávila, que resultaron rebeldes de la gavilla del citado Evaristo por la denuncia que de ellos hubo, y a más por la averiguación verbal que aquí se hizo; y por lo que habiendo dado buenos informes, José Cornejo, Ramón Cornejo y Nicolás Zavala, los puse en libertad, dejando en el calabozo otros 3 de que por separado consulto a V.S. con extensión.
  Se han rematado en este pueblo 47 reses por el Alcalde D. Plácido Soldevilla quien enteró en la tesorería militar su producto de 280 pesos, 4 reales, 10 granos, habiendo devuelto las demás a los que acreditaron propiedad, y no tener injerencia en el partido rebelde.
  Los caballos se repartieron en la compañía de Mayora y de Machuca, cuyos soldados remudaron, y el sobrante de igual número remitiré a la hacienda de la Zanja en primera ocasión.
  Todo lo que comunico a V.S. para su debido conocimiento.

  Dios guarde a V.S. muchos. Salamanca, 9 de diciembre de 1816.  –Manuel de Iruela Zamora. –Sor. Coronel y Comandante General, D. Francisco de Orrantia.

 21 de diciembre de 1816
  “Excmo. Sr. –Paso a el superior conocimiento de V.E. el parte original que me han dirigido con fecha 9 del corriente el comandante de armas de la villa de Salamanca, teniente coronel D. Manuel Iruela Zamora, por el que se impondrá V.E. del buen resultado que tuvo la partida del capitán D, Manuel Mayora que salió a sorprender una gavilla de rebeldes el 5 en la noche a la hacienda de Uruétaro.
  V.E. me dirá para lo sucesivo si los partes de poca cantidad como este, y otros que dirijo omita su remisión para no quitar a V.E. otras atenciones de más consideración.
  Dios guarde a V.E. muchos años, Salvatierra. Diciembre 21 de 1816. –Excmo. Sr. Francisco de Orrantía. –Excmos. Sr. Virrey D. Juan Ruiz de Apodaca.

 31 de Diciembre de 1816
  “El 16 de diciembre de 1816 emprendí la marcha de la hacienda de San Nicolás para el pueblo de Yuririapúndaro.
  El 17 seguí al valle de Santiago pasando por Chilapa en cuyo cerro se presentó la gavilla de los Borja, que fue perseguido por las guerrillas, logrando matarles 4.
  El 18 continuó la división para el rancho de Baltierra, y en el tránsito mandé tres partidas de caballería para que registrasen el cerro del Zapote, en que regularmente se abriga la gavilla de Lucas Flores y otros bárbaros cuyas partidas mataron 2 y trajeron 1 prisionero.
  El 19 al romper la marcha para el rancho de Copales se pasó 1 rebelde por las armas habiéndose aplicado el castigo de baqueteas a 2 prisioneros.
  El 20 marché para la hacienda de Santa Catarina, en donde hice salir en la noche una gruesa partida de caballería con el objeto de que al amanecer del día siguiente quedase emboscado en el cerro de Panales, y que aguardase el arribo de la división al Pueblo Nuevo, de cuyo punto había observado otras veces salían con bastante anticipación huyendo para el cerro los de la gavilla de Lucas Flores.
  El 21 salió el resto de la división para el mencionado Pueblo Nuevo, habiendo sufrido el castigo de baquetas 4 paisanos que se cogieron huyendo. Conforme nos acercábamos a dicho pueblo mandé pasarse el río Grande una partida de caballería y que continuase por la rivera a buen paso con el fin de cortarles el vado a los que por aquella parte pudiesen huir. En efecto, salieron estos indecentes huyendo para el cerro de Panales, de donde les salió la partida emboscada, matándoles 5 en la persecución y tomándoles 6 fusiles, algunas lanzas y 26 caballos ensillados.
  El 22 entró la división en Irapuato, habiendo perseguido en el tránsito la guerrilla algunos rebeldes de la gavilla de Calixto Aguirre, matándoles 1, y se ha mantenido en dicho punto hasta el 27 en espera de una partida que mandé a Salamanca por el dinero consignado a la división.
  El 28 volví a Pueblo Nuevo.
  El 29 seguí hacia la hacienda de Pantoja y pasado por el cerro de Peralta fueron perseguidas en dicho cerro las gavillas de Calixto Aguirre y Cruz Arroyo, matándoles 2 y haciéndoles 2 prisioneros: se les quitaron 2 fusiles y 20 caballos.
  El 30 contramarchó la división para el Valle de Santiago, habiéndose fusilado 3 rebeldes de los aprehendidos antes.
  El 21 vino a la hacienda del Pitayo, y en la noche dispuse fuese sobre el pueblo de Santa Cruz una columna de caballería.
  Dios guarde a V.S. muchos años. Hacienda del Pitayo, diciembre 31 de 1816. –Felipe Castañón. –Sr. comandante general del ejército del norte.
13 de mayo de 1817
  Después de haber conducido el convoy de platas desde Irapuato hasta Querétaro y regresado de esa ciudad a Salamanca, en cuya villa encontré a V.S. me dirigí el 4 del corriente al Valle de Santiago en busca de las fuertes reuniones del padre Torres, Lucas Flores y otros, que según noticias de Salvatierra comunicadas a V.S. estaban en este pueblo; más no habiéndoles encontrado, fueron no obstante perseguidos por las guerrillas algunos de la gavilla de Lucas Flores, matándoles 3 y haciéndoles 9 prisioneros; se les quitaron 10 caballos, se destruyó la maestranza e incendió la carpintería en que estaban trabajando cureñas, cajas de fusil y de pistola, recogiéndose además cosa de 1 quintal de cobre.
  El 5 al emprender la marcha se fusilaron 2 de los aprehendidos ayer, y en el tránsito para la hacienda de Huanímaro destaqué varias partidas a los cerros inmediatos las que mataron 2, recogiendo 1 pistola, varios caballos y sillas; y por el parte del mayor general D. Pedro Otaño, se instruía V.S. de lo que ocurrió a la partida que mandé a sus órdenes sobre la ranchería de San Juan. A la hora de lista se pasaron 12 rebeldes por las armas.
  El 7 siguió la división a Casas Blancas de Corralejo, en donde aprehendieron las guerrillas 3 facciosos.
  El 8 continué por el frente del fuerte de San Gregorio, donde se fusilaron los 3 cogidos ayer, y pasando hasta la hacienda de Tupátaro, retrocedí al rancho del Agua Tibia.
  El 9 contramarchó la división para Huanímaro y una de las guerrillas mató a un soldado rebelde.
  El 10 al rancho de Las Cañas sin cosa que notar. El 11 al del Charco. A las 10 de la noche dispuse dos gruesas partidas de caballería, una para Cuitzeo de los Naranjos y la otra para el rancho del Carrizo.
  El 12 por el parte del mayor general de mi división vendrá V.S. en conocimiento de la utilidad que ha resultado al servicio del rey de la partida que fue mandando anoche. El capitán graduado D. José de la Peña me ha pasado el otro contraído al fruto que ha sacado de la partida que puse a sus órdenes y tanto éstas como el resto de la división estaban al amanecer de éste día en Cuitzeo de los Naranjos, punto señalado de reunión.
  El 13 al emprender la marcha fueron fusilados 5 de los aprehendidos antes. Me dirigí con la división a Irapuato, y por el parte separado verá V.S. gran reunión que me salió en las inmediaciones de Munguía y ataqué con ventaja prontamente.

  Dios guarde a V.S. muchos años. Irapuato, mayo 12 de 1817. Felipe Castañón. –Sr. coronel D. Cristóbal Ordoñez.

Todos los partes fueron tomados de la Gaceta del Gobierno de México correspondiente al primer semestre de 1817.

miércoles, 12 de octubre de 2016

La resaca del Bicentenario: La moneda de un kilo de oro

   Digo que es una resaca en el pleno sentido de la tornaboda, del "guayabo" o "cruda" que tenemos luego de un festejo, en este caso, el festejo fallido que fue el Bicentenario y la resaca llegó el 14 de junio de 2011 cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto en el que el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos estableció las característica de una moneda de oro conmemorativa  del Bicentenario del inicio de la independencia nacional. Sus característica fueron las siguientes:

   De seguro, igual que yo, te estarás preguntando cuánto cuesta semejante moneda, pues bien, considerando el precio del oro el día de hoy tenemos que el: "Precio del Oro hoy hoy en México actualizado en miércoles 12 octubre 2016 04:48 pm, Ciudad de México tiempo (Miércoles 12 octubre 2016 09:48 pm, GMT). Se trata de la calculadora del precio del Oro hoy en México en peso mexicano (MXN). Ingrese la cantidad de oro en gramos y kilogramos y seleccione el quilate. También, optinally, puede introducir el precio del oro se separó en porcentaje para calcular la oferta y preguntar el precio del oro (la propagación de precio predeterminado se establece en 5 porcentaje).

  Y el precio es de : 763,271.91 pesos, eso en base a que el precio por onza es de 23,740.41 Peso mexicano (MXN) 1,255.23 Dólar EE.UU. (USD). (Datos tomados del sito Goldpriceticker). El precio variará cada día, de acuerdo a las cotizaciones internacionales del oro, si quieres una segunda opinión en cuanto al precio, puedes verificarlo aquí.

lunes, 3 de octubre de 2016

Una reflexión a lo que ocurre en Guanajuato el 28 de septiembre en nuestros días.


Nunca he estado un 28 de Septiembre en Guanajuato para hacer un comentario en torno a la celebración que más bien es una fiesta que se hace en ese lugar recordando que ese día, en 1810, ocurrió la Toma de la Alhóndiga de Granaditas. Creo que, ya es tiempo de rectificar, así como ya se desmitificó a Miguel Hidalgo y se bajó del pedestal y se hizo a un lado la estatua de bronce para entenderlo como persona, como ser humano, cosa que fue lo más positivo que nos dejó la celebración del Bicentenario; hacerlo igual con esta nada gloriosa toma que fue una de las más sanguinarias que han ocurrido en México y dejarla como efeméride que es y no como una celebración a los ríos de sangre que surgieron en ese día.

  "Muchos historiadores consideran este enfrentamiento más como un motín o masacre de civiles que una batalla, pues no se dieron condiciones de igualdad militar entre ambos bandos" (Wikipedia).

  La toma de la alhóndiga de Granaditas fue obra enteramente de la plebe de Guanajuato, unida a las numerosas cuadrillas de indios conducidas por Hidalgo; por parte de este y de los demás jefes sus compañeros, no hubo ni pudo haber, mas disposiciones que las muy generales de conducir la gente a los cerros y comenzar el ataque; pero empezado este, ni era posible dar orden alguna ni había nadie que la recibiese y cumpliese, pues no había organización ninguna en aquella confusa muchedumbre, ni jefes subalternos que la dirigiesen.

Precipitándose con extraordinario valor a tomar parte en la primera acción de guerra que habían visto, una vez comprometidos en el combate los indios y gente del pueblo no había que volver atrás, pues la muchedumbre pesando sobre los que precedían, les obligaba a ganar terreno y ocupaba en el instante el espacio que dejaban los que morían.

La resistencia de los sitiados aunque denodada, era sin orden ni plan, por haber muerto el intendente antes que ningún otro, y a esto debe atribuirse la pronta terminación de la acción, pues a las cinco de la tarde estaba todo concluido.

Dueños los insurgentes de la alhóndiga, dieron rienda suelta a su venganza; los rendidos imploraban en vano la piedad del vencedor, pidiendo de rodillas la vida; una gran parte de los soldados del batallón fueron muertos; otros escaparon quitándose el uniforme y mezclándose entre la muchedumbre.

Entre los oficiales perecieron mucho jóvenes de las mas distinguidas familias de la ciudad y quedaron otros heridos gravemente, entre ellos D. Gilberto Riaño que murió a pocos días, y D. José María y D. Benigno Bustamante; de los españoles murieron muchos de los mas ricos y principales vecinos; fue muerto también un comerciante italiano llamado Reinaldi, que por aquellos días había ido a Guanajuato con una memoria de mercancías, y con él un niño de ocho años, hijo suyo, que los indios estrellaron contra el suelo y arrojaron del corredor abajo; algunos procuraron ocultarse en la troje número 21 en que estaba el cadáver del intendente con los de otros; pero descubiertos, luego eran muertos sin misericordia. Todos fueron despojados de sus vestidos y al desnudar el cadáver de D. José Miguel Carrica, (e) se halló cubierto de silicios, lo que hizo correr la voz de que se había encontrado un gachupín santo.

Los que quedaron vivos, desnudos; llenos de heridas, atados en cuerdas, fueron llevados a la cárcel pública, que había quedado desocupada por haber puesto en libertad a los reos, teniendo que atravesar el largo espacio que hay desde la alhóndiga para llegar a ella, por entre una multitud desenfrenada que a cada paso los amenazaba con la muerte.

Cuéntase que para evitarla, el capitán D. José Joaquín Peláez (e) logró persuadir a los que lo conducían, que Hidalgo había ofrecido un premio en dinero por que se lo presentasen vivo, y que así consiguió ser custodiado con mayor cuidado en aquel tránsito peligroso.

Calcúlase variamente el número de muertos que hubo por una y otra parte; el de los insurgentes se tuvo empeño en ocultarlo y los enterraron aquella noche en zanjas que se abrieron en el río de Cata, al pié de la cuesta. El ayuntamiento en su exposición, lo hace subir a tres mil; Abasolo en su causa dice que fueron muy pocos; esto no me parece probable y lo primero lo tengo por muy exagerado. De los soldados murieron unos doscientos, y ciento cinco españoles.

Los cadáveres de estos fueron llevados desnudos, asidos por los pies y manos o arrastrando, al próximo camposanto de Belén en el que fueron enterrados; el del intendente estuvo por dos días expuesto al ludibrio del populacho, que quería satisfacerse por sí mismo de la fábula absurda que se había hecho correr, de que tenia cola porque era judío, la que no dejó por esto de conservarse en crédito; fue después sepultado con una mala mortaja que le pusieron los religiosos de aquel convento, sin recibir el honor que hubiera debido tributar a sus restos mortales un vencedor generoso.

Ninguna señal de compasión era permitida, y a una mujer del pueblo que manifestó condolerse al ver conducir un cadáver de un europeo, los que lo llevaban le dieron una herida en la cara.

Entregóse la plebe al pillaje de todo cuanto se había reunido en la alhóndiga, y todo desapareció en pocos momentos. Hidalgo quiso reservar para sí las barras de plata y el dinero, pero no pudo evitar que lo sacasen y después se les quitaron algunas de aquellas a los que se les pudieron encontrar, como pertenecientes a la tesorería del ejército y que por esto no debian ser comprendidas en el saqueo.

El edificio de la alhóndiga presentaba el mas horrible espectáculo: los comestibles que en él se habían acopiado estaban esparcidos por todas partes; los cadáveres desnudos, se hallaban medio enterrados en maíz, en dinero, y todo manchado de sangre. Los saqueadores combatían de nuevo por el botín y se daban muerte unos a otros. Corrió entonces la voz de que había prendido fuego en las trojes y que comunicándose a la pólvora, iba a volar el castillo, que era el nombre que el pueblo daba a aquel edificio; los indios se pusieron en fuga y la gente de a caballo corría a escape por las calles, con lo que la plebe de Guanajuato, que acaso fue la que esparció esta voz, quedó sola dueña de la presa, hasta que los demás, disipado el temor, volvieron a tomar parte en ella.

La gente que había permanecido en los cerros en expectativa del resultado, bajó para participar del despojo, aunque no había concurrido al combate, y unida con la demás y con los indios que habían venido con Hidalgo, comenzó en esa misma tarde y continuó por toda la noche y días siguientes el saqueo general de las tiendas y casas de los europeos de la ciudad, mas desapiadadamente que lo hubieran podido hacer un ejército extranjero.

Alumbraban la triste escena en aquella funesta noche multitud de teas ú ocotes, mientras que no se oían mas que los golpes con que echaban abajo las puertas, y los feroces alaridos del populacho que aplaudía viéndolas caer, y se arrojaba como en triunfo a sacar efectos de comercio, muebles ropa de uso y toda clase de cosas. (Lucas Alamán. La revolución del cura Miguel Hidalgo. Capítulo II, 2a. parate. Lo puedes leer completo aquí.)

viernes, 5 de febrero de 2016

Las Estelas de la Ruta de Hidalgo nunca colocadas entre Burras y Marfil.

   Hace seis años, en estos días me encontraba inmerso en la búsqueda de documentos, mapas, relatos, libros y todo aquello que me fuera iluminando en saber el camino seguido por Hidalgo al frente del ejército Insurgente, la primera semana del recorrido, que fue de Dolores a Salamanca me fue fácil de entender pues el rumbo me era familiar, lo complicado comenzó una vez pasando de Irapuato unos, de Temascatío otros, por ajuntarse en Jaripitío y enfilar rumbo al real de minas de Santa Fe de Guanajuato. Llegando a Burras, en el pasaje conocido en la Historia de México como la Intimación (por cierto, la escuela rural que se instaló en lo que fuera la casa grande de la Hacienda lleva ese nombre). La ruta que continuó luego de Burras en ese momento me fue complicada, pues eran rumbos prácticamente desconocidos, como quiera continué con las publicaciones. Ahora encuentro un mapa del que fue el Camino Real, no en 1810 sino en 1850 que me confirma el derrotero seguido.

   Se dice que el 19 de Septiembre, tres días después del inicio del movimiento de insurrección, ese día salen de San Miguel el Grande, llegan a Chamacuero, pasan la noche allí, van rumbo a Celaya y algunos autores establecen que el día 20 pasan por el pueblo de San Juan de la Vega, la hacienda de Santa Rita, y dan un rodeo debido a la crecida que había dado el río de La Laja, pasando por Apaseo (el Grande), entrando a Celaya al día siguiente, 21 de Septiembre. en donde permanecen dos noches unos, tres otros. El 23 salen unos (otros lo harán al día siguiente), pasando por el rancho del Guaje, el molino de Sarabia, llegando a Salamanca. 

  Era septiembre, mes en el que regularmente las lluvias eran abundantes, seguramente la Charca estaba crecida, impidiendo el paso regular hacia Irapuato, es así como el contingente sale el 25 (unos, otros lo harán el 26) rumbo a Temascatío para de allí doblar rumbo a Irapuato, pasarán dos noches en la congregación, luego se unirán a los que se quedaron en el camino más allá de Temascatío, por el rumbo de Jaripitío (actual Aldama) en donde todos se unirán para llegar a la Hacienda de Burras. Algunos autores insisten en que se desviaron a Silao, cosa que no creo debido a la pérdida de tiempo que representaba moverse al poniente para luego seguir al oriente, lo más seguro fue que, debido a que la noticia del levantamiento ya era conocida por todo el Bajío, muchos quisieron adherirse a los insurrectos, quizá los de Cuerámaro, Romita y Silao lo hicieron, pero el contingente Insurgente estaba ya acantonado en Burras, amanecía el 28 de Septiembre cuando ocurre el pasaje de la "intimidación", que no era otra cosa que la advertencia que hacía Hidalgo a su amigo, ahora enemigo, Riaño de que de no rendirse tomaría la ciudad.

  Si me seguiste en este espacio en 2010, cuando recorrimos punto por punto la Ruta de Hidalgo, recordarás que lo hice en base al libro del Prof. Felipe Jiménez de la Rosa, él establece que de Burras continuó a la Venta de la Purísima (Estela No. 19), lo cual concuerda claramente con lo anotado en el mapa, pero vemos que había otra venta más, la de San Cayetano, quizá esa fue colocada luego de la Independencia, no lo sé. En el mapa el camino sigue por Santiaguillo (Estela No. 20), El Pedregal, Puentecillas (Estela No. 21), Cuevas y El Pulque. Es allí en el Estanco del Pulque en donde el Prof. de la Rosa establece otro sitio en donde se colocaría (hipotéticamente) una estela de Cabeza de Águila más, la número 22; el profesor marca un punto más que no vemos en el mapa: El Retiro, que tal vez sea ese que vemos como Capilla de San Miguel, esa sería la Estela número 23. La siguiente estela sería colocada (de nuevo, hipotéticamente) en Marfil (Estela No. 24), luego en La Yerbabuena que en la actualidad es un barrio dentro de la ciudad de Guanajuato que correspondería a la Estela número 25 del proyecto de 1960.

  En 2010, dentro de las celebraciones del Bicentenario, fueron colocadas algunas Estelas, réplicas un poco (mucho) malas de la original creada por Chávez Morado, una de ellas en Melaldo, que es la que vemos en la imagen, otra más en San Felipe, ambas no estaban contempladas en el proyecto original. Fueron repuestas la de la Alhóndiga y una más en dónde estaba el destacamento del Ejéricto del Príncipe, en donde estuvo la unidad habitacional conocida como Rentas del Estado, y ahora está, entre otras cosas un restaurante Vip's.  Pero del derrotero entre Burras y Marfil, al parecer, no lo tomaron en cuenta.


sábado, 27 de junio de 2015

¡Sorpresa! Encuentro una Cabeza de Águila más, en Mellado, municipio de Guanajuato, Guanajuato.

  Ocurrió hace pocas horas, en el pueblo de Mellado, sitio en donde hay una mina, la de Rayas, en donde se creó un pueblo para atender las necesidades de la misma. Los Mercedarios se establecieron aquí gracias al apoyo de los propietarios de la mina, la familia Busto y Moya. Mellado está hacia el norte de Guanajuato, razón por la cual me sorprendí al ver allí una de las esculturas de reposición que se colocaron en 2010, año del Bicentenario. Pero este no es sitio en donde debiera estar una Cabeza de Águila, dado que el contingente venía del sur, había pasado por Salamanca, Irapuato, una parte estaba en Silao, la otra en la Hacienda de Burras y desde allí se hizo aquello que pasó a la historia como el pasaje de la "Intimidación". 

  La ruta, así como fue creada originalmente en 1960, cuando el Sesquicentenario, no contemplaba este sitio, entiendo que la Comisión creada para los festejos del Bicentenario, decidió colocar algunas de las estelas en sitios emblemáticos, como fue en la Pequeña Francia, es decir, en San Felpe Torresmochas, en donde se colocó una con el sustento de que la idea de la lucha por la Independencia comenzó allí, pero esa idea siguió a Querétaro, y por allá no se coloco estela de Cabeza de Águila alguna. Entiendo, también, que ese fue un programa estatal de Guanajuato.

  Las estelas de reposición no son réplicas, pues no son idénticas a las originales, son parecidas, además que, no se si fue intencional, pero las bases están al revés, la idea original del pedestal era mucho más estética, no digamos la cabeza en sí. Una de ellas, en la ciudad de Guanajuato fue colocada en la Albóndiga de Granaditas, sitio en el que el programa original la contemplaba. Otra fue puesta en lo que era Pensiones del Estado, justo afuera del restaurante Vip's. Encontramos esta tercera, en Mellado, al norte de la ciudad. Agreguemos que hay dos originales, una en la cuesta, la otra en San Sebastián, así es como la ciudad de Guanajuato se coloca a la cabeza de las Cabezas, pues cuenta con 5 de ellas.

   Si buscamos un sustento, este podría ser que hacia el norte se fue el cura Hidalgo, luego de la (sanguinaria) toma de Granaditas, cuando fue en busca de sus hermanas pues bien sabía que ellas serían las primeras  a quienes las autoridades interrogarían, Hidalgo fue, dicen, a entregarles dinero y a despedirse de ellas, por lo tanto él fue en rumbo norte, a los tres días regresó, quizá en esa rápida salida pasó por Mellado. Pero, al ver esta placa, de las que se colocaron en 1985, cuando la conmemoración de los 175 años del inicio de la Independencia, marcan a Mellado como el sitio en donde vivía el Pípila. Asociación fuerte de ideas, que bien podría respaldar la razón por la cual se colocó esta Cabeza de Águila que me complica un poco el conteo que inicié en 2010, pues no estaba contemplado en la ruta original.

  Así se ve, con telefoto, el monumento al Pípila, desde Mellado, en donde hay, una estela más de Cabeza de Águila.

  Hermoso en verdad, es el pueblo de Mellado.




jueves, 23 de octubre de 2014

La edición especial de los Libros de Texto Gratuitos del Bicentenario.

    De los esfuerzos buenos que hubo en 2010, en torno a los festejos del Bicentenario, uno de ellos, sin lugar a dudas fue la edición de ese año de los Libros de Texto Gratuitos cuya portada llevó el logotipo oficial de los festejos, algo que dejó huella entre todos los que vivimos y sentimos la intensidad de ese año.... en medida de nuestras posiblidades. Será bueno recordar que, en el Sesquicentenario, 1960, fue cuando se lanzaron las primeras ediciones de los Libros de Texto. Quien los implementó fue el entonces Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, quien estaba al frente de la SEP en el Bicentenario fue Alfonso Lujambio.




martes, 19 de agosto de 2014

Antes y ahora: El reloj de la cuenta regresiva del Bicentenario.

Zócalo de la ciudad de México, Enero de 2013. Ya apagado, pero aun estaba allí, en donde fue colocado para ir marcando los minutos y segundo para llegar a los 200 años del inicio de la guerra de Independencia, el Reloj del Bicentenario, uno de los 33 relojes que se construyeron, uno para cada capital de los 31 Estados de la República, más uno especial que se colocó en Dolores Hidalgo, Guanajuato y éste que vemos en la ciudad de México.

Zócalo de la ciudad de México, Junio de 2014. El reloj ya no existe, desapareció como tantas otras cosas, efímeras, con las que se pretendió celebrar el Bicentenario del inicio de la guerra de Independencia. Pero ya viene el 2021, año del Bicentenario de la Consumación de la Independencia.

viernes, 9 de mayo de 2014

Algunos héroes de la Independencia y Revolución visto por ojos chinos.

    Recordarás que ya para Julio y Agosto de 2010, poco a poco, nos comenzamos a llenar de la parafernalia propia de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución. Ya para Septiembre, comenzaron a surgir por todas las esquinas de las ciudades de México los tradicionales vendedores de banderas, pero, además incluían títeres y cuanta cosa pudo caracterizarse con los colores patrios y las caras de los héroes principales de los dos movimientos. Recordarás que, el día 15 de Septiembre, en el desfile por el Paseo de la Reforma, de pronto apareció algo que, debiendo ser Kukulcán, los chinos, que fueron quienes montaron el espectáculo, lo interpretaron como un dragón.

    Pues bien, han pasado cuatro años y encuentro, arrumbada en una tienda que vende todo tipo de mercancía que no se vendió cuando estuvo de moda, llámense ropas, que adornos, además de mercancías que sufrieron algún desperfecto en su empaque y que comercializan en precio reducido en tiendas que a eso se dedican. Pues fue en una de ellas que encontré esto que, para cualquier coleccionista de la ahora llamada "memorabilia" sería un objeto interesante. Se trata de diez piezas que recuerdan ambos eventos, la Independencia y la Revolución, solo que, siendo manos chinas, a muchos kilómetros de distancia, las que elaboraron los moldes, interpretaron lo que alguien les dejó en un dibujo o lo que pudieron captar luego de navegar por la red, y he aquí los resultados.

    Al ver las imágenes, me viene a la cabeza aquello que todos pensamos de que "todos los chinos son iguales" y creo que los chinos piensan que todos los mexicanos somos iguales, especialmente cuando los vemos de perfil. Me sorprenden las narices afiladas, pero más aun me sorprende como fue totalmente desfigurado Emiliano Zapata. ¿Por qué Guerrero y no Allende?, me pregunto; ¿por qué Guerrero con rasgos europeos y no mulatos, como lo era?; ¿por qué Carranza con lentes tipo aviador y no los quevedos que usaba?. No tengo idea quién habrá hecho la selección de personajes. En fin, es una curiosidad más que agregamos a esto que fue el Bicentenario de 2010.