domingo, 24 de abril de 2011

Cabezas de Águila en el municipio de Ocampo, Durango. Números 238, 239, 240 y 241

Las siguientes estelas de Cabeza de Águila se ubican en el municipio de Ocampo, Durango, ninguna de las cuatro, me informan, existe. Se deberían encontrar en los siguiente lugares:

238 Hacienda de Canutillo
239 Hacienda del Torreón
240 Santa María de las Nieves, hoy conocida como El Derrame.
241 Hacienda de San Miguel, hoy conocido como Villa Ocampo


Viernes 19 de Abril de 1811. "De San Antonio salen a las cinco de la mañana y llegan a la Hacienda de Cerro Gordo a las ocho, es decir, tres horas después de haber salido. El grupo de la caravana se dirige a Chihuahua, al mando de Elizondo sale el mismo día, media hora después con destino a la Hacienda de Canutillo, pasando antes por la Hacienda de Torreón, llegando el mismo día a las tres de la tarde, prosiguiendo su camino a la Congregación de Santa María de las Nieves, dos horas después, avanzando hasta la Hacienda de San Miguel, hoy Villa Ocampo, llegando a las siete de la noche. Aquí duermen y salen al día siguiente, encontrándose ya en territorio de Chihuahua..." (1)

Tratar de adentrarnos en la historia de Durango ha sido cosa difícil, especialmente en el período del inicio de la Independencia y, específicamente en lo que ese refiere al paso del cura Hidalgo como rehén del ejército realista encabezado por el traidor Ignacio Elizondo. Al buscar datos sobre la hacienda del Canutillo logramos solo saber que fue construida en la última década del siglo XVIII, en 1794, por lo tanto podemos considerar que fue una de las Haciendas "nuevas" por donde pasaron los Insurgentes. Esta hacienda era la cabeza de la región, de ella dependía la de Las Nieves, La Haciendita, Sauces de Canutillo y El Encino de la Paz, un poco más adelante se encontraba la de San Miguel de Bocas, que con el tiempo se transformó en la cabecera municipal del municipio de Ocampo. Seguimos viendo que, desde su origen español, la región era punto de conflicto de las distintas etnias que la poblaban: Tepehuanes, Tobosos y Tarahumaras.

Ahora que estamos en el último punto donde debería existir una estela de Cabeza de Águila en el estado de Durango encontramos la participación de varias personas en el conflicto Insurgente que, de algún modo estuvieron ligadas a Durango, José de la Cruz Pacheco dice: "La etapa de la insurgencia o del movimiento armado en pro de la independencia de México, inicia con el cura don Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810 y concluye con la muerte de José María Morelos y Pavón a finales de 1815. En Durango, en cambio, el levantamiento armado da comienzo con el intento de insurrección de los pueblos tepehuanes de Guazamota y San Francisco de Ocotán, encabezados por los gobernadores José Domingo de la Cruz y Tomás Páez en noviembre de 1808 y se cierra con la ejecución de los insurgentes Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz, entre otros correligionarios de don Miguel Hidalgo, el 17 de julio de 1812". Diez son los personajes históricos de Durango en la "Etapa Insurgente" (1808-1812), de los cuales De la Cruz Pacheco, con el rigor propio de la investigación histórica, resalta sus acciones fundamentales en el movimiento armado.


José Domingo de la Cruz y Tomás Páez. Ambos estuvieron involucrados en la conspiración de 1808 de Guazamota. Conspiración tepehuana protagonizada por José Domingo de la Cruz y Tomás Páez, gobernadores de los pueblos de Santa María de Ocotán y de Guazamota, respectivamente. Es probable que hayan estado implicados en las acciones organizativas e ideológicas de los conspiradores del Ayuntamiento de la Ciudad de México. Son precursores del movimiento insurgente en Durango. José María Gutiérrez. Caudillo insurgente. Se levantó en armas con las milicias de Colotlán, Jalisco, a finales de octubre de 1810. Acaudilló al Ejército insurgente, compuesto de indios descendientes de los tlaxcaltecas de los pueblos de Colotlán, San Andrés del Teúl y Nueva Tlaxcala e indios tepehuanes de la sierra de Mezquital. En su afán por derrocar al gobierno colonial gachupín, se dirigió a la ciudad de Durango, siendo derrotado por las fuerzas realistas en combate librado en el sitio de La Boquilla, Mezquital, Dgo., a principios de noviembre de 1810. Presbítero Salvador Parra, teórico de la independencia. Vicario del Valle de Topia, se vio implicado en especies subversivas y contrarias al "buen gobierno". Fue denunciado y procesado por cometer crimen de infidencia.


Presbítero Telésforo Alvarado. Cura de Pueblo Nuevo. Se unió con sus feligreses y los habitantes del pueblo de Milpillas al insurgente José María González Hermosillo en las acciones de guerra realizadas en el sur de Sinaloa. Padeció encarcelamiento y proceso criminal por infidencia. Juan Antonio Alcalde. Criollo. Vecino de Poanas, denunciado ante las autoridades de Durango y acusado de "insurrección" por simpatizar con las ideas del cura Miguel Hidalgo, por lo cual fue procesado por el delito de infidencia. Manuel de la Cruz Pastrana. Siendo gobernador de Guazamota en 1810, se unió a la fracción del Ejército insurgente al mando del fraile Mariano Orozco, cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Recibe el primer nombramiento de jefe insurgente en territorio duranguense al ser designado General de las Armas de los pueblos de Guazamota, San Lucas, San Pedro Jícora y San Buena Ventura, de manos del padre Mariano Orozco, Comandante General de "esta nueva conquista del Nayarit".


Fraile Mariano Orozco. Comandante general del Ejército insurgente en Nayarit. Cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Logró el dominio insurgente de los pueblos serranos de Guazamota, San Antonio de Padua y otros. Sirvió a la causa independentista al mando de José María Mercado, Mariscal de Campo y comandante general de las tropas del Poniente, comisionado por don Miguel Hidalgo para combatir contra los gachupines en Nayarit. Presbíteros Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz. Clérigos seculares, domiciliario el primero del obispado de Valladolid y capitán, el segundo, de la Congregación de los Dolores. Junto a fray Pedro Bustamante, mercedario de la Provincia de México y conventual en San Luis; compañeros de fray Carlos Medina, franciscano natural de Zacatecas, fray Bernardo Conde de la misma orden en la provincia de Michoacán, y fray Ignacio Jiménez, también franciscano y capitán de la hacienda de Tetillas, en Zacatecas; fueron conducidos a la ciudad de Durango, donde fueron de igual manera degradados eclesiásticamente por causa de insurrección y condenados a ser pasados por las armas después de un proceso largo y tortuoso. Fueron ejecutados el 17 de julio de 1812 en la cuesta de la Cruz". (2)


Fuentes:

1.- Jiménez de la Rossa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.


2.- Hernández Camargo, Emiliano. El Sol de Durango, artículo sobre la conferencia "Los inicios de la Independencia en Durango. Personajes y Hechos Históricos 1808-1812", del doctor José de la Cruz Pacheco, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la UJED. Publicada el 22 de enero del 2010.

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