domingo, 11 de septiembre de 2011

La parte más contaminada de la Ruta de Hidalgo

Una de las teorías que sigo sosteniendo es que la Ruta de Hidalgo la podemos dividir en dos: la primera etapa que corre paralela al río que se llamaba Grande entonces y que hoy conocemos con Lerma. Sería desde el inicio de la guerra hasta llegar a Guadalajara. La segunda la que corre paralela al Camino Real de Tierrra Adentro, comprendiendo desde Guadalajara hasta su ejecución en Chihuahua. Cuando comenzaba la guerra de Indepenencia, un semana después don Miguel Hidalgo se encontraba justo por salir de Celaya y venía rumbo a Salamanca, pasaría por Sarabia, en estos tres puntos existen las correspondientes estelas de Cabeza de Águila, la que estamos viendo ahora es la de Salamanca, la cual, dentro del "programa de rescate" lo único que le hicieron fue borrarle los grafitis.

Fue el 23 de septiembre cuando pasó por primera vez Hidalgo y los Insurgentes, aquí durmió, se dice que la noche del 23, aunque hay quien dice que la del 24. Sea una fecha o la otra, lo que sí es cierto es que aquí, antes de entrar en Salamanca tocó por primer ocasión en toda su ruta por la libertad al río Lerma, siguió luego rumbo a Guanajuato en donde se dio la sangrienta toma de Granaditas, luego enfiló a Valladolid, consecuentemente pasó en una segunda ocasión por Salamanca. Fue en Valladolid que se decidió seguir con el plan de llegar a la ciudad de México, tomarla y dar por concluida la guerra, cosa que no sucedió a pesar del triunfo en Monte de las Cruces, lugar a donde Hidalgo llevaba más de 100 mil seguidores.

Sabemos muy bien que luego tomó el rumbo de San Gerónimo Aculco y que allí sucedió una derrota, luego las noticias son confusas y se piensa que Hidalgo llegó a Celaya, es decir, solo pasó por allí, continuó a Salamanca y una vez más llegaría a Valladolid. Hay quien dice que esto no es cierto, pues estando en Amoles, lo que ahora conocemos como Cortazar, tomo un camino que iba directo al Valle de Santiago, consecuentemente no pasó una tercera vez por Salamanca. Me inclino a pensar, románticamente, que si hubo un tercer paso, lo cual nos pondría en lugar privilegiado al ser ésta la única población tocada en tres ocasiones por el Padre de la Patria en 1810.

Hoy día, a doscientos un años de ese acontecimiento, de ese inicio por la Independencia, estas son las condiciones en que está el río Lerma, ese que fue fuente de alimentos, de pescado bagre específicamente durante mucho tiempo. Ese que fuera la delicia de los paseos dominicales a finales del siglo XIX y principios del XX. A tan solo doscientos metros de la estela de Cabeza de Águila en Salamanca, se encuentra el vertedero de aguas que Pemex, en su refinería RIAMA, usó y saturó de contaminantes.

Estas fotografías son más claras y explícitas de toda la reseña que yo pueda hacer. Recordamos que hace unos quince años el río Lerma a su paso por Salamanca fue foco de toda atención cuando aquel extraño suceso ocurrió en el que el río se incendió. Imposible de creer pero así fue. A quinientos metros de la Cabeza de Águila, en dirección oriente se encontraba la planta Theckem, otra contaminadora, pero con paration, el más potente de todos los insecticidas, consecuentemente el más contaminante. A consecuencia de una fuga que allí ocurrió, la planta, luego de unos años del hecho, fue clausurada, hoy solo vemos sus ruinas.

La fotografía que vemos ahora, la tomé apenas el jueves 8 de septiembre, hace tres días, es actual, y esto es lo que sucede las veinticuatro horas los 365 días del año. Dicen que son solo lodos, pero, yo creo que hay algo más. Aquí el río Lerma lleva unos 420 kilómetros de recorrido desde su nacimiento en Almoloya, pasó ya por las zonas industriales del Estado de México y aquí, en Salamanca recibirá la estocada final...

Para ver más sobre el río Lerma, entra aquí. Y sigámonos preparando para el Girto de Independencia del próximo 15 (debería ser el 16). CCI Aniversario.

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