lunes, 1 de septiembre de 2014

Las Ánimas de las Calandrias... y de los Insurgentes. Ocampo, estado de Guanajuato.

    Once años duró la guerra de Independencia, eso lo sabemos muy bien, y hace apenas cuatro años que estábamos conmemorando el Bicentenario del inicio de esa guerra. Muchas fueron las informaciones, anécdotas, datos curiosos, que esta celebración ofreció y, seguramente, seguiremos localizando más y más datos a medida de que el Bicentenario transcurre.
   Aquí, en Salamanca, Guanajuato, hace pocos días que ocurrió un evento singular, un homenaje que se le rindió a una heroína de esta guerra por la Independencia que regionalmente es conocida pero, un poco más allá del Bajío su nombre no ha sido difundido adecuadamente, el de Tomasa Estéves.
   También de Salamanca son originarios dos guerrilleros que pelearon del lado Insurgente, el que comenzó al poco tiempo de que el cura Hidalgo pasó por la población rumbo a Guanajuato fue Albino García el cual fue aprehendido, fusilado y descuartizado "para que sirva de escarmiento", su obra la continuó, entre otros, Andrés Delgado. De él, al paso del tiempo, se comenzó a tejer una leyenda en torno a su persona y, sobre todo, su ánima, su alma; a la cual se le levantó -dicen- una capilla en el pueblo de Santa Cruz, actual Juventino Rosas, en el estado de Guanajuato.

   Lo que hoy nos ocupa es otra leyenda, otra leyenda que surgió un poco más al norte del Bajío, pero siempre en el estado de Guanajuato, más concretamente en el municipio de Ocampo en una pequeña comunidad, por el rumbo del rancho del Maguey en donde se dice que andan "las ánimas de las Calandrias"... y de los Insurgentes.
   Esta leyenda la encuentro en la monografía que como parte de las conmemoraciones del Bicentenario en Guanajuato se publicó y dice así:

  "Información proporcionada a unos feligreses de San Juan Bautista de Ocampo, Guanajuato, por el entonces Señor Cura Don Isidro González sobre lo que fuera el caserío de Las Calandrias.

   Sobre el camino viejo que iba de Ocampo al Maguey a fines de junio de 1817, los Insurgentes Moreno, Mina y Los Pachones en camino a Jaral de Berio, acamparon frente a unas casitas en el lugar que se conocía como  Las Calandrias por muy poco tiempo y los pobladores de esos lugares que eran campesinos y pastores, les proveyeron de pastura para sus caballos, algunos alimentos y bebidas muy humildes a estos Insurgentes y sus cabalgaduras.

   Los realistas, al enterarse que Moreno, Mina, Los Pachones y sus regimientos habían sido auxiliados por las personas de esta comunidad, fusilaron a todos incluyendo a mujeres y niños por el delito de "haber ayudado a los insurrectos". Desde entonces ese lugar lleva el nombre de "Las Ánimas de las Calandrias", ya que los cuerpos de los moradores fueron entregados en ese mismo lugar y desde ese día, se convirtió en un centro religioso a donde acuden los fieles desde muy lejos a pedir favores a las ánimas en este lugar, qe se llamó Las Calandrias. Se llega ahí por la carretera Ocampo-San Felipe, desviación a San Pedro de Almoloyán a escasos kilómetros del Maguey". (1)

Fuente:

1.- Santos Portugal Aguilar, José; Aranda Cardona María del Carmen. Ocampo. Colección de Monografías Municipales de Guanajuato. Comisión Estatal para la Organización de la Conmemoración del Bicentenario. Guanajuato, 2010. pp.136-137

1 comentario:

  1. que buena publicacion paso cerca de ahi seguido y sabia que se llamaba las animitas por mis abuelos pero no sabia la historia hasta ahora. gracias

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