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viernes, 3 de febrero de 2017

El río Lerma, presente en la primera etapa de la Ruta de Hidalgo

  Temascalcingo, en el Estado de México es uno de los puntos por donde pasó el contingente Insurgente en 1810, iban rumbo a la ciudad de México, el paso se hace por la Hacienda de Solís, localizada a pocos metros de distancia del río Lerma. Seguramente aprovecharon el momento para surtirse de agua y víveres.

   Como lo hemos visto a lo largo de estos siete años de seguir la Ruta de Hidalgo, el cruce del río Lerma se hace en repetidas ocasiones, en algunos casos son dramáticos pues, siendo el mes de septiembre y octubre los que mayor caudal acostumbraba llevar el río y los puentes eran más bien limitados, llegar con grupos de 20, 40 y hasta 80 mil personas volvía este acontecimiento en algo impresionante si imaginamos la escena.

  El primer cruce se hace en Salamanca el 10 de octubre, no por donde actualmente se cruza que es el mero centro de la población, en aquel tiempo el Camino Real tenía un trazo distinto a la actual carretera, es así que el paso estaba por la Hacienda de Mancera, se llamaba el paso de San Miguelito, de allí continuaron a Valle de Santiago, cruzando de nueva cuenta el Lerma por Salvatierra, luego por Acámbaro. La hacienda de Solís en Temascalcingo será el siguiente cruce para luego hacerlo por el puente acceso a Ixtlahuaca y después por el de San Bartolo, en el actual Almoloya de Juárez, al poco lo hacen por el puente de Atenco, antesala a la Batalla de Monte de las Cruces. Luego de la derrota en Aculco, Hidalgo seguirá rumbo a Valladolid y cruzará el río Lerma por La Barca, en el actual estado de Jalisco. El último cruce será próximo al sito de la derrota final del Padre de la Patria, en Puente Grande en donde ya no era el río Lerma, sino el Santiago. 

   El Lerma que en los primeros tiempos virreinales se le conocía como el Río Grande que viene de Toluca tuvo diversos nombres, dependiendo del pueblo por el que pasaba, así, en la zona otomí era conocido como Madonté, en la zona mazahua era el Ndareje, en la zona nahua era el Chignahuapan, Chimaliapan y Chiconahuapan, y en la cazcana era conocido por Tololotlán, aunque ya era lo que hoy conocemos como río Santiago. Sobre el Ndareje encuentro esta leyenda:

  Eran tiempos muy remotos en este lugar de Temascalcingo. En una mañana llena de cantos de pájaros y de flores, aparece nuestro padre Sol iluminando la tierra, dándole calor y vida a las plantas, a los animales; está alegre, está contento.

  En lo alto del cielo se ve colar un águila, bañada por los rayos del sol, su vuelo es majestuoso, en su pico lleva una serpiente.

  El águila va descendiendo lentamente y se para en este lugar para descansar, quedándose dormida. La serpiente mueve su cuerpo y comienza a deslizarse por estos valles, dejando un rastro serpenteado que va dando la forma de un río.

  El agua con escamas de sol va corriendo en diversas direcciones. Es la serpiente de agua. Una serpiente convertida en río.

  Así nació nuestro río Ndareje, que ahora le llamamos río Lerma.

  El águila se quedó profundamente dormida y se transformó en una montaña a la que nombramos Ndaxini, que quiere decir “cabeza de águila”; es el cerro chato por donde sigue corriendo la serpiente que ahora es río. Él nos da vida, nos enseña su música y su canto.

  Nuestros abuelos nos han enseñado a respetarlo, por eso le llevamos ofrendas. Él ha estado presente en toda la historia de nuestro pueblo.

Las fotografías corresponden al río Lerma a su paso por Salamanca, Guanajuato.

Fuente:

Garduño Cervantes, Julio. Temascalcingo, monografía municipal. En Antología de Leyendas Mexicanas, selección de José Rogelio Álvarez. Everest. León, España, 2004. p.384

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Por donde cruzó Miguel Hidalgo el Río Verde en Jalisco?

  Hace ya tres años, en diciembre de 2010, año del Bicentenario, al estudiar, dentro de muchas limitaciones, la Ruta de Hidalgo, esa que siguió luego del Grito, llegamos al punto en el que el cura Hidalgo tenía ya el título de Alteza Serenísima que en Guadalajara se le había dado. Había ya reposado luego de los enfrentamientos en el monte de las Cruces y la derrota de Aculco, pues en Guadalajara llevaba ya más de un mes; había llegado allí el 26 de noviembre, quizá pasó unos días reposados en las vísperas de la Navidad de 1810, reposo que terminaría cuando se entera de la presencia de las tropas de Calleja en la no lejana Tepatitlán, es así como, el 16 de enero de 1811 se aproxima Hidalgo y el ejército Insurgente al punto conocido como Puente de Calderón. Luego de ocho horas de enfrentamiento son derrotados los Insurgentes, Hidalgo huye rumbo al norte, no hay muchos datos, solo sabemos que por algún punto cruza el río Verde y su enorme barranca, esa que vemos en la imagen desde el satélite. ¿Por dónde habrá sido el cruce de semejante depresión en momentos de absoluta desesperación?

  Esto que vemos en la fotografía fue el campo en donde se desarrolló la Batalla del Puente de Calderón, los datos comienzan a ser imprecisos, unos dicen que, debido a la imprudencia del hijo de Allende, Indalecio, al no poder controlar a su caballo y salir desbocado, al tratar de ayudarlo y controlar a la bestia, este descuido fue aprovechado por los realistas encabezados por Félix María Calleja, otros aseguran que debido a la explosión de una granada en el polvorín de los Insurgentes, esto provocó una desbandada y un incendio, además de la distracción de los Insurgentes. Se afirma que eran 100 mil los insurrectos, otros que 90, otros que 80 mil. Mientras que, del lado realista 6 mil eran los soldados agrupados que llegaron al triunfo. Que 6, que 7, que 8 horas duró el enfrentamiento. Pero ¿a qué hora comenzó la batalla? según la pagina de la SEDENA, esto comenzó en la madrugada, por lo cual podemos intuir que eran las 6 de la mañana de ese jueves 17 de enero de 1811, día de San Antonio Abad.

  Dice el dicho que el capitán es el último en abandonar la nave hundida. Hidalgo y Allende eran quienes tenían el mando ese día, si fueron los últimos en abandonar el campo de batalla lo hicieron entre las doce del medio día y las tres de la tarde; eso pensando que la batalla duró 6, 7 u 8 horas y que comenzó a las 6 de la mañana. El enfrentamiento entre ambos estaba manifiesto, en realidad estaba presente desde el mismo 16 de septiembre cuando entraron en San Miguel el Grande pues las cosas eran vistas de forma distinta por uno y por el otro. Se acrecentaron en las Cruces, se agigantaron en Aculco, ahora cada quien tomaría un camino distinto, Hidalgo sale de Calderón guiado por Daniel Camarena, nochistleco que conocía la región y estaba acostumbrado a moverse entre los cañones y barrancas de la región. Hay quien dice que el guía fue el padre Pablo José Calvillo, que también conocía bien la región. Lo que vemos en la toma es el río Verde que atraviesa de oriente a poniente la región de los Altos de Jalisco hasta ir a desembocar en  la barranca de Huentitán en el río Grande de Santiago.

  Y al hablar de cañones y sierras, nos referimos a la región conformada por el sur de Zacatecas y el norte de Jalisco en los Altos. Allí se localiza la barranca conocida como Huentitán con sus 600 metros de profundidad, está también la barranca producida por el paso del río Verde a lo largo de sus 350 kilómetros de recorrido que se va acrecentando más y más a medida que va bajando de Aguascalientes, entrando en Jalisco por el municipio de Teocaltiche, más aun por Cañadas de Obregón y Yahualica, siendo ligeramente menos pronunciada la depresión por los municipios de Acatic, Cuquío e Ixtlahuacán del Río. En la imagen satelital vemos la zona por donde fue el cruce del padre Hidalgo.

  Los historiadores y estudioso de la Ruta de Hidalgo dicen que este cruce se realizó entre el 17 y el 19 de enero de 1811, 48 horas que se antojan poco suficientes para hacer un recorrido a caballo por estos rumbos, a pesar de ser guiados por alguien que está familiarizado con la zona. Se dice que ya para el 18 de enero, a 24 horas de haber iniciado el recorrido por cañadas, barrancas y cañones, el cura Hidalgo se encontraba ya en el Cerro del Campamento, a un costado de Moyahua, Zacatecas. ¿Será posible cruzar este tipo de orografía en lapsos tan cortos de tiempo?

  Si consideramos la tensión creada durante la batalla de Calderón, aunada al sentimiento de la derrota, a la separación de los bandos dentro de los propios Insurgentes, más el cansancio, el hambre, la sed; la desesperación de la huida y los medios con que se contaba en la época, todo esto junto me hace pensar que no fueron dos días los que se tardó Hidalgo en hacer todo este recorrido sino más tiempo aun.

  Los sabemos bien, el punto más corto entre el A y el B es la línea recta, por lo tanto, haciendo a un lado todas las interpretaciones que se hacen del recorrido que siguió Hidalgo en su huida al norte sería esta que vemos, ubicada ya, en el mapa satelital. Saliendo de Calderón, pasando por la hacienda de San Agustín de las Calabazas, cruzando la barranca del río Verde para llegar a un punto conocido como Teteposco en el actual municipio de Cuquio para llegar al pueblo de Cuquío. Se dice que fue en la noche del 17 de enero que llega a esta población, incluso hay una placa que así lo recuerda pero, la pregunta sigue siendo ¿es posible cruzar la barranca en un lapso de apenas 10 horas? Considerando que en enero oscurece al rededor de las 6 de la tarde, nos dice que, si salieron de Calderón al mediodía tuvieron 6 horas de sol, pero si salieron después, entonces solo fueron 5 horas, quizá 4, las iluminadas.

  La luna llena ese mes de enero de 1811 fue el miércoles 9, la luminosidad se mantuvo hasta el día 13. Para la noche del 17 de enero la luna estaba ya en fase menguante. Aun así ¿seguir camino luego de haber comido esos aguacates en la Hacienda de Calabazas?

   ...Y cruzar este río de noche, a caballo, en enero. Habrá que notar que esta fotografía la tomé por un punto en donde aun no comienza la barranca del río Verde, antes de llegar al pueblo de San Gaspar en el municipio de Teocaltiche.

  Pasamos ahora a la parte cartográfica e histórica. El mapa que ahora vemos en detalle, es el de Jalisco publicado en 1922 por la Dirección de Estadística, Geografía y Climatología de la Secretaría de Agricultura y Fomento. Es el único de los que he revisado en que aparece Matatlán, incluso se marca como pueblo, no vemos marcado el Puente de Calderón, pero ese está en el segundo río que se marca por el camino que sale de Zapotlanejo rumbo a Lagos. Más al norte de Matatlán está un rancho de nombre Charcos y luego otro, justo a un lado del río Verde, llamado Nestic, quizá ese era el paso habitual para el cruce de la barranca. Pero no se marca el sitio en donde se ubica la Hacienda de San Agustín de las Calabazas.

  Seguiré pensando en que los historiadores jaliscienses e hidrocálidos se basaron en este mapa para determinar la ruta, vemos más al norte del río Verde el rancho de Tateposco, muy cerca de Teponahuasco, sito que se marcó como paso de la Ruta de Hidalgo antes de llegar a Cuquío, en donde, de acuerdo a la tradición, el cura Hidalgo reposaría unas horas para luego seguir rumbo al rancho de Tebaida, actual límite entre los estados de Jalisco y Zacatecas, eso ocurriría en las primeras horas del viernes 18 de enero de 1811. Se dice que ese paso por el río Verde fue por un punto conocido como "el paso de las Huertas".


domingo, 11 de septiembre de 2011

La parte más contaminada de la Ruta de Hidalgo

Una de las teorías que sigo sosteniendo es que la Ruta de Hidalgo la podemos dividir en dos: la primera etapa que corre paralela al río que se llamaba Grande entonces y que hoy conocemos con Lerma. Sería desde el inicio de la guerra hasta llegar a Guadalajara. La segunda la que corre paralela al Camino Real de Tierrra Adentro, comprendiendo desde Guadalajara hasta su ejecución en Chihuahua. Cuando comenzaba la guerra de Indepenencia, un semana después don Miguel Hidalgo se encontraba justo por salir de Celaya y venía rumbo a Salamanca, pasaría por Sarabia, en estos tres puntos existen las correspondientes estelas de Cabeza de Águila, la que estamos viendo ahora es la de Salamanca, la cual, dentro del "programa de rescate" lo único que le hicieron fue borrarle los grafitis.

Fue el 23 de septiembre cuando pasó por primera vez Hidalgo y los Insurgentes, aquí durmió, se dice que la noche del 23, aunque hay quien dice que la del 24. Sea una fecha o la otra, lo que sí es cierto es que aquí, antes de entrar en Salamanca tocó por primer ocasión en toda su ruta por la libertad al río Lerma, siguió luego rumbo a Guanajuato en donde se dio la sangrienta toma de Granaditas, luego enfiló a Valladolid, consecuentemente pasó en una segunda ocasión por Salamanca. Fue en Valladolid que se decidió seguir con el plan de llegar a la ciudad de México, tomarla y dar por concluida la guerra, cosa que no sucedió a pesar del triunfo en Monte de las Cruces, lugar a donde Hidalgo llevaba más de 100 mil seguidores.

Sabemos muy bien que luego tomó el rumbo de San Gerónimo Aculco y que allí sucedió una derrota, luego las noticias son confusas y se piensa que Hidalgo llegó a Celaya, es decir, solo pasó por allí, continuó a Salamanca y una vez más llegaría a Valladolid. Hay quien dice que esto no es cierto, pues estando en Amoles, lo que ahora conocemos como Cortazar, tomo un camino que iba directo al Valle de Santiago, consecuentemente no pasó una tercera vez por Salamanca. Me inclino a pensar, románticamente, que si hubo un tercer paso, lo cual nos pondría en lugar privilegiado al ser ésta la única población tocada en tres ocasiones por el Padre de la Patria en 1810.

Hoy día, a doscientos un años de ese acontecimiento, de ese inicio por la Independencia, estas son las condiciones en que está el río Lerma, ese que fue fuente de alimentos, de pescado bagre específicamente durante mucho tiempo. Ese que fuera la delicia de los paseos dominicales a finales del siglo XIX y principios del XX. A tan solo doscientos metros de la estela de Cabeza de Águila en Salamanca, se encuentra el vertedero de aguas que Pemex, en su refinería RIAMA, usó y saturó de contaminantes.

Estas fotografías son más claras y explícitas de toda la reseña que yo pueda hacer. Recordamos que hace unos quince años el río Lerma a su paso por Salamanca fue foco de toda atención cuando aquel extraño suceso ocurrió en el que el río se incendió. Imposible de creer pero así fue. A quinientos metros de la Cabeza de Águila, en dirección oriente se encontraba la planta Theckem, otra contaminadora, pero con paration, el más potente de todos los insecticidas, consecuentemente el más contaminante. A consecuencia de una fuga que allí ocurrió, la planta, luego de unos años del hecho, fue clausurada, hoy solo vemos sus ruinas.

La fotografía que vemos ahora, la tomé apenas el jueves 8 de septiembre, hace tres días, es actual, y esto es lo que sucede las veinticuatro horas los 365 días del año. Dicen que son solo lodos, pero, yo creo que hay algo más. Aquí el río Lerma lleva unos 420 kilómetros de recorrido desde su nacimiento en Almoloya, pasó ya por las zonas industriales del Estado de México y aquí, en Salamanca recibirá la estocada final...

Para ver más sobre el río Lerma, entra aquí. Y sigámonos preparando para el Girto de Independencia del próximo 15 (debería ser el 16). CCI Aniversario.

viernes, 1 de octubre de 2010

La Barca, Jalisco. Cabeza número 124

A raíz de la construcción, del lado michoacano, del puente de Paso de Hidalgo, la Cabeza de Águila correspondiente a la Barca fue colocada justo a un lado del puente, pero del lado jalisciense. Un poco extraño que esté tan cerca una cabeza de la otra, pues a pocos metros de allí se localiza la de Paso de Álamos en Michoacán, aun más cercana a las que se ubican en San Felipe del Obraje y San Felipe del Progreso, en el Estado de México, las cuales están a unos dos kilómetros y medio la una de la otra.


Lamentable es ver, aquí en La Barca, como en muchos otros sitios de México, que los monumentos no son respetados, quizá por ignorancia, quizá por falta de civilidad, o de sesos, en todo caso, pues, como lo vimos a pocos kilómetros de aquí, en Ixtlán de los Hervores que la estela sirve para colocar el toldo del vendedor de frutas, aquí en La Barca lo vemos que sirve para colocar el toldo de venta de discos piratas, recordando, claro está, que la piratería es un delito.


La Barca está ligada familiarmente a don Miguel Hidalgo ya que el cura llevaba por apellidos el Hidalgo y Costilla por parte de su padre, don Cristóbal; y Gallaga y Mandarte, por parte de su madre, doña Ana María, solo que ella, tuvo por abuelo a una persona originaria de aquí, de La Barca, don Juan Gallaga Mandarte y de la Mora, nacido, por cierto, el 4 de febrero de 1703.


Es por eso que a don Miguel Hidalgo le unen lazos sanguíneos, aunque lejanos, con uno de los personajes más controversiales de La Barca, Juan Francisco Velarde de la Mora, el mítico “Burro de Oro” que si bien apenas contaba con un año de edad cuando el ejército Insurgente pasó por aquí, si estaba en la localidad su tío abuelo, don Juan José de la Mora y Palma, acaudalado terrateniente de la zona de la Ciénega de Chapala y el valle de Zamora.


Y sabedor, el cura Hidalgo, de las consecuencias que seguramente traería su presencia y su parentesco con los De la Mora, se aloja en otra casona, no en la de sus parientes, sino en el otro portal, según lo dice la Enciclopedia de los Municipios de México: “y… de paso a Guadalajara, llegó a La Barca donde se alojó en una finca del portal Morelos que perteneció a Agustín Hernández y en los últimos tiempos a Miguel Ochoa en la misma casa se hospedó en febrero de 1803 el obispo Cabañas”.


Al día siguiente, sábado 24 de noviembre, quiero pensar que salieron temprano, les esperaba una jornada si no muy larga, si con un buen número de escalas, Jamay, (llamada en el registro de Cabezas de Águila como Ojo Largo), Santiago de Ocotlán, Zapotlán del Rey, Poncitlán para llegar a la riquísima hacienda de Atequiza.