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viernes, 3 de febrero de 2017
El río Lerma, presente en la primera etapa de la Ruta de Hidalgo
Fuente:
miércoles, 14 de septiembre de 2011
El puente colgante de Ojuela. Mapimí, Durango.


domingo, 20 de marzo de 2011
Río Aguanaval en la división de Coahuila y Durango. Cabeza número 227
Llegamos al punto donde termina el actual estado de Coahuila y comienza el de Durango, según los cronistas e historiadores de la región lagunera, este es el sitio en donde se ubicaría la ultima de las estelas de Cabezas de Águila correspondientes al estado de Coahuila, sitio por el cual no me fue posible transitar para ir documentando físicamente la existencia de las estelas, pero, ateniéndome a la virtualidad que nos ofrecen los medios electrónicos de comunicación, puedo constatar que más de la mitad de las Cabezas no fueron colocadas en el sitio asignado. Me sigue retumbando en la cabeza un artículo que leí y no tuve la precaución de anotar la referencia, en donde mencionaba de un sitio en el estado coahuilense en el que se dejaron tiradas un buen número de ellas. Al parecer esa fue la suerte que muchas de las cuarenta y tantas estelas de Coahuila tuvieron.
Será bueno agradecer a todas las personas que involuntariamente me han cooperado con sus fotografías para hacer más amenos e indicativos los artículos publicados del paso del cura Hidalgo por Coahuila, si no todas, la gran mayoría de esas fotografías les he dejado el nombre del autor, si alguna falta o tiene algún error desde ya mis disculpas, así como mi agradecimiento por la ayuda pues, de lo contrario, sin material fotográfico, no me hubiera sido posible entender un poco mejor lo acontecido al Ejército Insurgente a su paso por tan agrestes tierras.lunes, 8 de noviembre de 2010
La consecuencia religiosa de la batalla de Puente de Calderón
Este cabildo que nada cree tan propio de su instituto, como dar culto a Dios y tributarle humildes gracias en reconocimiento de las que continuamente recibe de su omnipotente mano: que desde su erección ha procurado perpetuar las más notables, haciendo anual memoria de ellas en las fechas de sus respectivos acontecimientos, y celebrándolas con la posible solemnidad para edificación e instrucción del Pueblo Cristiano: y que en el discurso de la revolución actual considera el día 17 de Enero último como el mes más feliz de nuestra edad presente: acordó gustosa y unánimemente por acta del 3 del que rige, que en cada uno de los años venideros hacia el propio día 17 se cante una misa solemnísima con el Señor Sacramentado patente, y en la que se predique Sermón, cuya importante materia será demostrar que la victoria conseguida en Calderón por las armas del Rey contra la obcecación, insolencia y perfidia de los revoltosos, fue un señalado beneficio de la Providencia Divina que por este medio quiso declarar la justicia de la más Santa Causa, restituir a esta ciudad la libertad, y a todo el Reyno el buen orden tan atrozmente invadido por el apóstata Hidalgo, y afirmar los derechos del Trono, y del altar sobre las ruinas de la fuerza, y astucias de sus más encarnizados enemigos.
Y como V.S. reside la respetable Calidad de representante, y Padre de éste Público, a quién esta determinación dar algún testimonio de los sentimientos que nos animan, también resolvimos participarla como los ejecutamos, para su inteligencia.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Sala Capitular de la Santa Iglesia Catedral de Guadalajara. 7 de julio de 1811 – Pedro Díaz Escandón – José María Hidalgo – Ignacio Aguilar – Manuel Escoto – Muy venerable Cabildo Justicia y Regimiento de esta Nobilísima Ciudad. (1)
Puente de Calderón, municipio de Zapotlanejo, Jalisco. Cabeza número 136
Con el pie en el estribo para atacar el ejército de Calleja, que se halla en Tepatitlán, sólo ha lugar para decirle a usted que quedo bien satisfecho de todas sus operaciones, aprobándolas como corresponde; que he recibido los 14 marcos de oro que como primicia del su buen celo me acompaña: que realice a la mayor brevedad cuanto pueda para el socorro de las tropas que se necesitan; que esfuerce usted, como aguardo su celo, a posesionarse cuanto antes de Cosalá, y que de todas sus incidencias, me dé oportunamente aviso en derechura a mi general Ejército, desde donde más pormenores contestaré lo que falte a su oficio de nueve de éste.
Por la noche acampan en el llano de San Martín”. (1)
Miércoles 16 de enero, 1811. Llega el ejército de Calleja al paraje La Joya, sobre el camino a Guadalajara, dispuesto a hacer frente a las tropas insurgentes de Hidalgo.
Jueves 17 de enero, 1811. – Día de San Antonio Abad, abogado contra los incendios- Ocho mil hombres bien armados y disciplinados al mando de Calleja, infligen a las huestes insurgentes -93,000 indios “con groseras armas e indisciplinados”- una severa derrota en el Puente de Calderón. (2)
El combate se inicia a las nueve de la mañana, ambos ejércitos luchan con bravura; las columnas realistas al mando del Conde de la Cadena es rechazada con fuertes pérdidas; la de Amparan, también se encuentra en situación muy comprometida; la suerte está favoreciendo a los Insurgentes, cuando en forma inesperada cae una granada en un carro de municiones, situado en medio de las tropas de Hidalgo, haciéndolo estallar con gran estruendo, lo cual provoca inusitado pavor entre las masas que presas del terror huyen en completo desorden por todas partes al propagarse el fuego del pasto que arde como la yesca y que con el humo y las llamas ciega a las fuerzas de la insurgencia, situación que aprovecha Calleja y ordena el contraataque con lo que logra una inesperada victoria, quedándose dueño del campo y con todos los pertrechos de guerra a eso de las tres de la tarde.
Nos volvemos a encontrar con una casualidad que favorece a Calleja y deja a Hidalgo sin posibilidades de reintegrar un ejército que haga frente a los Realistas. Dos meses atrás, el 7 de noviembre en Aculco, luego de estallar una granada y volarle la cabeza a un jinete y el caballo corriendo despavorido entre la tropa de Hidalgo, los indios que lo acompañaban pensaron fuera una manifestación demoniaca y huyen. Esta vez la granada hace estallar un carro de municiones y provoca un incendio con las mismas fatales consecuencias, la huida y la consecuente derrota. Incendio que se da precisamente el día de San Antón, es decir, San Antonio el Grande… mera casualidad que me llama la atención.
Consecuente a esta batalla Félix María Calleja del Rey obtendría el título de Conde de Calderón y quedaría como fuerte candidato para ocupar el trono virreinal.
Al caer la tarde el movimiento insurgente se encontraría deprimido, quebrantado y sin saber que paso dar y adonde seguir…
sábado, 30 de octubre de 2010
Puente Grande, Municipio de Tonalá, Jalisco. Cabeza número 134
1.- Enciclopedia de los Municipios de México. Estado de Jalisco.
http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/jalisco/hist.htm
2.- Duran, Cecilia. Artículo en La Jornada publicado el lunes 29 de junio de 2009 La Hacienda de San Juan, testigo silente de la historia de México
http://www.lajornadajalisco.com.mx/2009/06/29/index.php?section=cultura&article=012n1cul
jueves, 28 de octubre de 2010
La Laja, municipio de Zapotlanejo, Jalisco. Cabeza número 133
Fuentes
1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960
2.- Castillo Sánchez, Lucía. Portal Electrónico de Zapotlanejo, Jal.
http://www.zapotlanejo.net/izenero2009/bicentenario.html
viernes, 1 de octubre de 2010
La Barca, Jalisco. Cabeza número 124
A raíz de la construcción, del lado michoacano, del puente de Paso de Hidalgo, la Cabeza de Águila correspondiente a la Barca fue colocada justo a un lado del puente, pero del lado jalisciense. Un poco extraño que esté tan cerca una cabeza de la otra, pues a pocos metros de allí se localiza la de Paso de Álamos en Michoacán, aun más cercana a las que se ubican en San Felipe del Obraje y San Felipe del Progreso, en el Estado de México, las cuales están a unos dos kilómetros y medio la una de la otra.
Lamentable es ver, aquí en La Barca, como en muchos otros sitios de México, que los monumentos no son respetados, quizá por ignorancia, quizá por falta de civilidad, o de sesos, en todo caso, pues, como lo vimos a pocos kilómetros de aquí, en Ixtlán de los Hervores que la estela sirve para colocar el toldo del vendedor de frutas, aquí en La Barca lo vemos que sirve para colocar el toldo de venta de discos piratas, recordando, claro está, que la piratería es un delito.
La Barca está ligada familiarmente a don Miguel Hidalgo ya que el cura llevaba por apellidos el Hidalgo y Costilla por parte de su padre, don Cristóbal; y Gallaga y Mandarte, por parte de su madre, doña Ana María, solo que ella, tuvo por abuelo a una persona originaria de aquí, de La Barca, don Juan Gallaga Mandarte y de la Mora, nacido, por cierto, el 4 de febrero de 1703.
Es por eso que a don Miguel Hidalgo le unen lazos sanguíneos, aunque lejanos, con uno de los personajes más controversiales de La Barca, Juan Francisco Velarde de la Mora, el mítico “Burro de Oro” que si bien apenas contaba con un año de edad cuando el ejército Insurgente pasó por aquí, si estaba en la localidad su tío abuelo, don Juan José de la Mora y Palma, acaudalado terrateniente de la zona de la Ciénega de Chapala y el valle de Zamora.
Y sabedor, el cura Hidalgo, de las consecuencias que seguramente traería su presencia y su parentesco con los De la Mora, se aloja en otra casona, no en la de sus parientes, sino en el otro portal, según lo dice la Enciclopedia de los Municipios de México: “y… de paso a Guadalajara, llegó a La Barca donde se alojó en una finca del portal Morelos que perteneció a Agustín Hernández y en los últimos tiempos a Miguel Ochoa en la misma casa se hospedó en febrero de 1803 el obispo Cabañas”.
Al día siguiente, sábado 24 de noviembre, quiero pensar que salieron temprano, les esperaba una jornada si no muy larga, si con un buen número de escalas, Jamay, (llamada en el registro de Cabezas de Águila como Ojo Largo), Santiago de Ocotlán, Zapotlán del Rey, Poncitlán para llegar a la riquísima hacienda de Atequiza.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Paso de Hidalgo, municipio de Briseñas, Michoacán. Cabeza Número 123
Aquí estamos ante un dilema. Esta que vemos en la fotografía ¿es la Cabeza de Águila Número 115 ó 116? La duda surge debido a que en el pueblo de Paso de Álamos, que pertenece al municipio de Briseñas, Michoacán, y que hace límite con Jalisco, este límite lo forma precisamente el río Lerma y el puente que une a Paso de Álamos en Michoacán, con La Barca, en Jalisco, se denomina Paso de Hidalgo, debido a que allí fue el 23 de noviembre de 1810, cuando Hidalgo y sus 7mil jinetes cruzaron rumbo a Guadalajara.
Las fotografías del artículo anterior, el cual titulé Paso de Álamos, me las hizo llegar Sergio Adrián, un amigo virtual que me está haciendo el gran favor de ayudarme a documentar algunos sitios del estado de Jalisco que no me fue posible visitar. Dentro del paquete de fotos que me hizo llegar venían las del pueblo de Paso de Álamos, solo que, cuando yo fui, hace dos meses, vi una Cabeza de Águila que estaba semioculta en un huerto de duraznos en el anexo de la escuela primaria Niños Héroes.
Así que la duda existe. ¿Hay dos Cabezas de Águila en esa comunidad? ¿Cambiaron la Cabeza de Águila del huerto y le hicieron un nuevo pedestal que es el que ahora vemos en la plaza?... si alguien de Briseñas llega a ver este artículo será bueno que nos aclare que fue lo que pasó realmente. Mientras tanto daremos el número 116 a la estela que está oculta entre los árboles de durazno.
Quiero agradecer el apoyo que recibí de parte del H. Ayuntamiento de Vista Hermosa, Michoacán, quienes, interesados en la historia de México y orgullosos de lo que su municipio ofrece, participaron activamente con un servidor para lograr la ubicación de las Cabezas de Águila en esa región de México.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Paso de Álamos, municipio de Briseñas, Michoacán. Cabeza número 122
Esto que vemos en la fotografía es el camino que siguió don Miguel Hidalgo y todos sus acompañantes aquella tarde en que llegaron a este punto denominado “el paso”. Si se llamaba así, es porque en aquella época los pasos eran los lugares por donde había facilidades para cruzar un río, quizá por ser más bajo, o más delgado de orilla a orilla. Recordemos que en el actual Texas, que era territorio de la Nueva España, existía “el paso del río Grande del Norte”, en este caso estamos en “el paso del río Grande” como se le llamó durante un siglo al río Lerma.
Un lector del blog, Sergio Adrián Cárdenas me hizo el gran favor de enviarme unas fotografías, cuando me dijo que lo haría de la Cabeza de Águila en Paso de Álamos, le comenté que no era necesario, pues de esa estela ya tengo las fotografías correspondientes. Igual me las envió y cuando las vi me quede con la gran duda de lo que había sucedido. Las fotografías que acompañan éste artículo fueron tomadas precisamente el 15 de septiembre, muestran una Cabeza de Águila muy bien conservada colocada sobre un pedestal de moderno diseño, la placa correspondiente se ve que fue colocada en días recientes. Entonces ¿qué pasó allí?
Repasando el recorrido del día 22 de noviembre, éste fue saliendo de Zamora para luego continuar en dirección a La Sauceda, Hacienda de San Simón e Ixtlán de los Hervores, la noche la pasan allí, seguro, seguro que fue una noche de fiesta al celebrarse ese día a la patrona de los músicos, Santa Cecilia, al día siguiente, viernes 23 pasarían por la Hacienda de Buena Vista hoy Vista Hermosa, para llegar luego a Paso de Álamos, atravesando el río Lerma que en ésta región sirve de límite a los estados de Michoacán y Jalisco.
“Según refiere la tradición, los Insurgentes cruzaron el río por medio de balsas, reuniendo las canoas que tuvieron a su alcance, unos y otros a nado, despojándose de sus ropas, es decir, desnudos, pudiendo observarse, como dijera alguien una “chusma de encuerados” y… arribando luego a La Barca primer poblado de Jalisco”. (1)
Fuente:
1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
