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viernes, 3 de febrero de 2017

El río Lerma, presente en la primera etapa de la Ruta de Hidalgo

  Temascalcingo, en el Estado de México es uno de los puntos por donde pasó el contingente Insurgente en 1810, iban rumbo a la ciudad de México, el paso se hace por la Hacienda de Solís, localizada a pocos metros de distancia del río Lerma. Seguramente aprovecharon el momento para surtirse de agua y víveres.

   Como lo hemos visto a lo largo de estos siete años de seguir la Ruta de Hidalgo, el cruce del río Lerma se hace en repetidas ocasiones, en algunos casos son dramáticos pues, siendo el mes de septiembre y octubre los que mayor caudal acostumbraba llevar el río y los puentes eran más bien limitados, llegar con grupos de 20, 40 y hasta 80 mil personas volvía este acontecimiento en algo impresionante si imaginamos la escena.

  El primer cruce se hace en Salamanca el 10 de octubre, no por donde actualmente se cruza que es el mero centro de la población, en aquel tiempo el Camino Real tenía un trazo distinto a la actual carretera, es así que el paso estaba por la Hacienda de Mancera, se llamaba el paso de San Miguelito, de allí continuaron a Valle de Santiago, cruzando de nueva cuenta el Lerma por Salvatierra, luego por Acámbaro. La hacienda de Solís en Temascalcingo será el siguiente cruce para luego hacerlo por el puente acceso a Ixtlahuaca y después por el de San Bartolo, en el actual Almoloya de Juárez, al poco lo hacen por el puente de Atenco, antesala a la Batalla de Monte de las Cruces. Luego de la derrota en Aculco, Hidalgo seguirá rumbo a Valladolid y cruzará el río Lerma por La Barca, en el actual estado de Jalisco. El último cruce será próximo al sito de la derrota final del Padre de la Patria, en Puente Grande en donde ya no era el río Lerma, sino el Santiago. 

   El Lerma que en los primeros tiempos virreinales se le conocía como el Río Grande que viene de Toluca tuvo diversos nombres, dependiendo del pueblo por el que pasaba, así, en la zona otomí era conocido como Madonté, en la zona mazahua era el Ndareje, en la zona nahua era el Chignahuapan, Chimaliapan y Chiconahuapan, y en la cazcana era conocido por Tololotlán, aunque ya era lo que hoy conocemos como río Santiago. Sobre el Ndareje encuentro esta leyenda:

  Eran tiempos muy remotos en este lugar de Temascalcingo. En una mañana llena de cantos de pájaros y de flores, aparece nuestro padre Sol iluminando la tierra, dándole calor y vida a las plantas, a los animales; está alegre, está contento.

  En lo alto del cielo se ve colar un águila, bañada por los rayos del sol, su vuelo es majestuoso, en su pico lleva una serpiente.

  El águila va descendiendo lentamente y se para en este lugar para descansar, quedándose dormida. La serpiente mueve su cuerpo y comienza a deslizarse por estos valles, dejando un rastro serpenteado que va dando la forma de un río.

  El agua con escamas de sol va corriendo en diversas direcciones. Es la serpiente de agua. Una serpiente convertida en río.

  Así nació nuestro río Ndareje, que ahora le llamamos río Lerma.

  El águila se quedó profundamente dormida y se transformó en una montaña a la que nombramos Ndaxini, que quiere decir “cabeza de águila”; es el cerro chato por donde sigue corriendo la serpiente que ahora es río. Él nos da vida, nos enseña su música y su canto.

  Nuestros abuelos nos han enseñado a respetarlo, por eso le llevamos ofrendas. Él ha estado presente en toda la historia de nuestro pueblo.

Las fotografías corresponden al río Lerma a su paso por Salamanca, Guanajuato.

Fuente:

Garduño Cervantes, Julio. Temascalcingo, monografía municipal. En Antología de Leyendas Mexicanas, selección de José Rogelio Álvarez. Everest. León, España, 2004. p.384

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El puente colgante de Ojuela. Mapimí, Durango.

En agosto del 2010, el año del Bicentenario, México recibió una excelente noticia: la UNESCO había dado el título de Patrimonio de la Humanidad al Camino Real de Tierra Adentro. Con esto las posibilidades de promoción turística hacia la cultura, la historia, las tradiciones y no solamente las playas, se reforzaba, metía en la geografía turística nacional 60 nuevos sitios. Uno de ellos es lo que hoy, gracias a la colaboración de dos lectores de este blog, uno en el Estado de México, el otro en Jalisco, nos dejan ver ya que a mi me fue imposible llegar al Estado de Durango para documentar la Ruta de Hidalgo. Estamos viendo en la fotografía la Cabeza de Águila número 232 localizada en Mapimí, Durango.

Mapimí fue lugar de pernocta cuando el Padre de la Patria y los principales jefes Insurgentes iban en calidad de detenidos a su fatal destino en Chihuahua y, no lejos de allí es que se encuentra un sitio que en la actualidad se le clasifica como pueblo fantasma, igual de sorprendente como lo es Pozos, otro pueblo fantasma pero en el Estado de Guanajuato.

La mina abandonada de Ojuela tiene la característica de que en ese sitio se construyó un puente colgante que une el punto donde estuvo el pueblo minero con la parte que facilita la comunicación con el Camino Real. Sobre el puente se han tejido varias leyendas, una de ellas que fue diseñado por el mismo ingeniero que hizo el puente en San Francisco, California.

Muchos son los puentes que fuimos encontrando a lo largo de la Ruta de Hidalgo, todos ellos emblemáticos. El de San Mateo Atenco cuando el numerosísimo ejército Insurgente comienza a acceder a la zona donde librarían la batalla de Monte de las Cruces; el Puente Grande, el que daba acceso a la capital de la Nueva Galicia, la otra mitad del virreinato de la Nueva España; el Puente de Calderón, en donde tendrían la derrota que culminaría con el rompimiento que, desde el inicio de la insurrección, Hidalgo y Allende venían gestando.

Y si consideramos los puentes que el Camino Real de Tierra Adentro tiene incluidos dentro de su patrimonio mundial, la lista va creciendo: el puente de Tlautla en el estado de Hidalgo, el puente de Atongo en el Estado de México, el puente del Fraile en el estado de Guanajauto y, ahora, añadimos este singular puente en Ojuela, estado de Durango. Sin lugar a dudas la Ruta de Hidalgo es una ruta llena de historia, arte y tradición.





Agradeciendo la colaboración de Sergio Adrián Cárdenas y de Giuseppe Conzuelo por las interesantes fotografías que nos comparten, pasamos a ver como fue la zona de Ojuela a finales del siglo XIX, cuando el puente había sido puesto en operación, esto fue, en 1892. Estas fotos fueron tomadas de un foro del periódico El Siglo de Torreón y pertenecen al Artillero de 187.



domingo, 20 de marzo de 2011

Río Aguanaval en la división de Coahuila y Durango. Cabeza número 227

Llegamos al punto donde termina el actual estado de Coahuila y comienza el de Durango, según los cronistas e historiadores de la región lagunera, este es el sitio en donde se ubicaría la ultima de las estelas de Cabezas de Águila correspondientes al estado de Coahuila, sitio por el cual no me fue posible transitar para ir documentando físicamente la existencia de las estelas, pero, ateniéndome a la virtualidad que nos ofrecen los medios electrónicos de comunicación, puedo constatar que más de la mitad de las Cabezas no fueron colocadas en el sitio asignado. Me sigue retumbando en la cabeza un artículo que leí y no tuve la precaución de anotar la referencia, en donde mencionaba de un sitio en el estado coahuilense en el que se dejaron tiradas un buen número de ellas. Al parecer esa fue la suerte que muchas de las cuarenta y tantas estelas de Coahuila tuvieron.

Será bueno agradecer a todas las personas que involuntariamente me han cooperado con sus fotografías para hacer más amenos e indicativos los artículos publicados del paso del cura Hidalgo por Coahuila, si no todas, la gran mayoría de esas fotografías les he dejado el nombre del autor, si alguna falta o tiene algún error desde ya mis disculpas, así como mi agradecimiento por la ayuda pues, de lo contrario, sin material fotográfico, no me hubiera sido posible entender un poco mejor lo acontecido al Ejército Insurgente a su paso por tan agrestes tierras.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La consecuencia religiosa de la batalla de Puente de Calderón

Meses más tarde, aprehendido Hidalgo y los demás principales del movimiento Insurgente, “El Cabildo Eclesiático de Guadalajara dispone que se cante una misa solemne con sermón, para solemnizar la batalla de Calderón.

Este cabildo que nada cree tan propio de su instituto, como dar culto a Dios y tributarle humildes gracias en reconocimiento de las que continuamente recibe de su omnipotente mano: que desde su erección ha procurado perpetuar las más notables, haciendo anual memoria de ellas en las fechas de sus respectivos acontecimientos, y celebrándolas con la posible solemnidad para edificación e instrucción del Pueblo Cristiano: y que en el discurso de la revolución actual considera el día 17 de Enero último como el mes más feliz de nuestra edad presente: acordó gustosa y unánimemente por acta del 3 del que rige, que en cada uno de los años venideros hacia el propio día 17 se cante una misa solemnísima con el Señor Sacramentado patente, y en la que se predique Sermón, cuya importante materia será demostrar que la victoria conseguida en Calderón por las armas del Rey contra la obcecación, insolencia y perfidia de los revoltosos, fue un señalado beneficio de la Providencia Divina que por este medio quiso declarar la justicia de la más Santa Causa, restituir a esta ciudad la libertad, y a todo el Reyno el buen orden tan atrozmente invadido por el apóstata Hidalgo, y afirmar los derechos del Trono, y del altar sobre las ruinas de la fuerza, y astucias de sus más encarnizados enemigos.

Y como V.S. reside la respetable Calidad de representante, y Padre de éste Público, a quién esta determinación dar algún testimonio de los sentimientos que nos animan, también resolvimos participarla como los ejecutamos, para su inteligencia.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Sala Capitular de la Santa Iglesia Catedral de Guadalajara. 7 de julio de 1811 – Pedro Díaz Escandón – José María Hidalgo – Ignacio Aguilar – Manuel Escoto – Muy venerable Cabildo Justicia y Regimiento de esta Nobilísima Ciudad
. (1)




Puente de Calderón, municipio de Zapotlanejo, Jalisco. Cabeza número 136

La Cabeza de Águila que vemos en la fotografía al parecer no existe más, fue eliminada, en cambio en su lugar se levanta un monumento que recuerda la batalla realizada en el Puente de Calderón. Actualmente la zona se volvió área de recreo y se le dio el nombre de “Parque del Bicentenario”. Esta foto en blanco y negro fue tomada de la Revista Artes de México de 1964.


“Al mediodía, Hidalgo sale de Guadalajara con su ejército, rumbo a Zapotlanejo, al encuentro de las fuerzas del brigadier Félix María Calleja del Rey. Poco antes el Generalísimo le envía a González Hermosillo un mensaje en el que le agradece una remisión en metálico:

Con el pie en el estribo para atacar el ejército de Calleja, que se halla en Tepatitlán, sólo ha lugar para decirle a usted que quedo bien satisfecho de todas sus operaciones, aprobándolas como corresponde; que he recibido los 14 marcos de oro que como primicia del su buen celo me acompaña: que realice a la mayor brevedad cuanto pueda para el socorro de las tropas que se necesitan; que esfuerce usted, como aguardo su celo, a posesionarse cuanto antes de Cosalá, y que de todas sus incidencias, me dé oportunamente aviso en derechura a mi general Ejército, desde donde más pormenores contestaré lo que falte a su oficio de nueve de éste.

Por la noche acampan en el llano de San Martín”.
(1)

Martes 15 de enero, 1811. Se sitúan las tropas insurgentes en el Puente de Calderón, ubicado en el camino de Guadalajara a Tepatitlán, con la mira de presentar batalla al ejército realista, que se aproxima desde la ciudad de Guanajuato, tras arrebatársela a Allende.

Miércoles 16 de enero, 1811. Llega el ejército de Calleja al paraje La Joya, sobre el camino a Guadalajara, dispuesto a hacer frente a las tropas insurgentes de Hidalgo.

Jueves 17 de enero, 1811. – Día de San Antonio Abad, abogado contra los incendios- Ocho mil hombres bien armados y disciplinados al mando de Calleja, infligen a las huestes insurgentes -93,000 indios “con groseras armas e indisciplinados”- una severa derrota en el Puente de Calderón. (2)

“17 de enero, 1811. Las fuerzas Insurgentes ya situadas en las alturas circunvecinas suman en total 80,000 hombres; Calleja, avanza con sus fuerzas, viene de San Juan de los Lagos, Tepatitlán y llega a la Joya el 16, punto cercano al Puente de Calderón, ya ocupado por los Insurgentes. El ejército realista asciende a 8,000 soldados, dispuestos en tres columnas.

El combate se inicia a las nueve de la mañana, ambos ejércitos luchan con bravura; las columnas realistas al mando del Conde de la Cadena es rechazada con fuertes pérdidas; la de Amparan, también se encuentra en situación muy comprometida; la suerte está favoreciendo a los Insurgentes, cuando en forma inesperada cae una granada en un carro de municiones, situado en medio de las tropas de Hidalgo, haciéndolo estallar con gran estruendo, lo cual provoca inusitado pavor entre las masas que presas del terror huyen en completo desorden por todas partes al propagarse el fuego del pasto que arde como la yesca y que con el humo y las llamas ciega a las fuerzas de la insurgencia, situación que aprovecha Calleja y ordena el contraataque con lo que logra una inesperada victoria, quedándose dueño del campo y con todos los pertrechos de guerra a eso de las tres de la tarde
.

La Caballería realista emprende la persecución de los dispersos fugitivos, muriendo en esta acción el Conde de la Cadena, rodeado de los mismos perseguidos”. (3)

Nos volvemos a encontrar con una casualidad que favorece a Calleja y deja a Hidalgo sin posibilidades de reintegrar un ejército que haga frente a los Realistas. Dos meses atrás, el 7 de noviembre en Aculco, luego de estallar una granada y volarle la cabeza a un jinete y el caballo corriendo despavorido entre la tropa de Hidalgo, los indios que lo acompañaban pensaron fuera una manifestación demoniaca y huyen. Esta vez la granada hace estallar un carro de municiones y provoca un incendio con las mismas fatales consecuencias, la huida y la consecuente derrota. Incendio que se da precisamente el día de San Antón, es decir, San Antonio el Grande… mera casualidad que me llama la atención.

Consecuente a esta batalla Félix María Calleja del Rey obtendría el título de Conde de Calderón y quedaría como fuerte candidato para ocupar el trono virreinal.

Al caer la tarde el movimiento insurgente se encontraría deprimido, quebrantado y sin saber que paso dar y adonde seguir…

Fuentes:

1.- Martínez Álvarez, José Antonio. Miguel Hidalgo, marcha de la libertad. Consejo Consultivo Editorial del Bajío. Celaya, 2008.

2.- Martínez, Álvarez, José Antonio. Miguel Hidalgo, marcha…

3.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960

sábado, 30 de octubre de 2010

Puente Grande, Municipio de Tonalá, Jalisco. Cabeza número 134

Sabemos muy bien que Guadalajara es, en la actualidad, la segunda ciudad de importancia en nuestro país. Esto no es solamente de ahora, prácticamente, desde que fue fundada ha tenido esa importancia. La cual era tal que “La provincia neogallega comprendió desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII los actuales estados de Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, así como gran parte de los de Jalisco y Sinaloa, y una pequeña fracción de los de San Luis Potosí y Durango. El territorio de la Nueva Galicia comprendía, en total, 22 alcaldías y 13 corregimientos. El 4 de diciembre de 1786, Carlos III expidió la ley titulada “Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción de intendentes de ejércitos y provincia en el reino de Nueva España”, mediante la cual se estableció en el virreinato el sistema político-administrativo de intendencia, que se mantuvo hasta las primeras décadas del siglo XIX. Con este sistema, Nueva España se vio dividida en 12 intendencias y tres provincias”.


Así, el reino de Nueva Galicia cambió su nombre por el de Intendencia de Guadalajara, y se modificaron también sus límites, quedando integrada por el territorio de las hoy entidades de Jalisco, Aguascalientes, Nayarit y Colima, y comprendiendo 26 jurisdicciones o partidos. Al finalizar el siglo XVIII, la Nueva Galicia alcanzaba una extensión territorial de más de 9,600 leguas cuadradas, pobladas por más de medio millón de habitantes, y divididos en 27 jurisdicciones”. (1)


De allí surge la importancia del Puente Grande, construido hacia 1716 para cruzar el río Santiago que, a unas decenas de kilómetros emanar del lago de Chapala, cruza por El Salto para luego pasar por la comunidad que ahora conocemos como Puente Grande. En este sitio existió una garita, de la cual aun vemos parte de su construcción. Era el acceso que había a Guadalajara por el Camino Real el cual conectaba a esta ciudad con Valladolid y de allí a Toluca y la ciudad de México.

“En el tiempo en que José Bonaparte invadió España, Manuel (refiriéndose a Manuel García de Quevedo y de Mier Ríos Terán y Villegas, dueño de la hacienda de San Juan de En medio, cercana al Puente Grande ), fue cónsul del tribunal del consulado francés en Nueva Galicia. “Eso lo que indica es que no estaba ni con España ni con Francia, él estaba con México, y se dirigía hacia lo que le convenía a la población local”. Además de sus funciones públicas, Manuel fue propietario de las haciendas del Cuatro, del Rosario y la del Castillo y de San Juan de Arroyo de En Medio, que abarcaban los actuales municipios de Tonalá, Zapotlanejo, El Salto, Tlajomulco y Guadalajara porque llegaban hasta el Parque Agua Azul. En las haciendas se producía trigo y maíz, por lo que conformaban un importante centro de producción y distribución del Occidente de México y daba empleo a la mayoría de la población que vivía en sus alrededores. La producción se exportaba a Europa, se la transportaba por el camino real hasta Veracruz y llegaba al puerto de Santander, España.

Cuando se entera que los insurgentes están perdiendo la Batalla de Puente de Calderón, los datos dicen que sale al galope hasta el sitio y rescata al general Ignacio Allende y lo trae a la Hacienda. Lo que sabemos es que en ese momento Hidalgo y Allende ya estaban de choque, después de la Batalla de Calderón Hidalgo pierde el mando de las tropas insurgentes y las toma Allende. Lo que fue hacer Manuel fue salvar al general para que no fuera arrestado, y por lo tanto procesado y ejecutado, aunque después eso pasó en Chihuahua. Allende estuvo en la Hacienda la noche del 17 de enero de 1811 porque lo que tenía que hacer era huir. Después las cosas se le complicaron a Manuel, tanto que tuvo que huir del país. Cuando los insurgentes empezaron nuevamente a controlar, Allende fue el que hizo que escoltaran a Manuel hasta el puerto de Veracruz para que se fuera. Regresó un año después. Mientras estuvo en España, con el control de las haciendas quedó su hijo José Valente G. de Quevedo y Portillo, papá de Manuel G. de Quevedo y Zubieta, pero se tuvo que esconder en el poblado de Tlajomulco”. (2)

Fuentes:

1.- Enciclopedia de los Municipios de México. Estado de Jalisco.
http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/jalisco/hist.htm

2.- Duran, Cecilia. Artículo en La Jornada publicado el lunes 29 de junio de 2009 La Hacienda de San Juan, testigo silente de la historia de México
http://www.lajornadajalisco.com.mx/2009/06/29/index.php?section=cultura&article=012n1cul


jueves, 28 de octubre de 2010

La Laja, municipio de Zapotlanejo, Jalisco. Cabeza número 133

"Enero 12, 1811. Hidalgo recibe noticias de que las fuerzas realistas al mando de Calleja, avanzan sobre Guadalajara por lo que, los jefes de la Independencia celebran una junta en a que se conviene dejar transitoriamente al ciudad y salir al encuentro del enemigo, publicándose, para prevenir desmanes, un Bando en el que se hace saber al pueblo las sanciones que se impondrán a toda aquella persona que cometa abusos y excesos.

Enero 14, 1811. A temprana hora se movilizan las fuerzas insurgentes al mando directo del cura Hidalgo y demás jefes con rumbo a Puente Grande, hacen alto en el poblado de La Laja, donde se discute si se d la batalla campal o se establece el sistema de guerrillas, conviniendo en lo primero por lo que se continúa la marcha a Zapoltanejo, llegando a Puente de Calderón por la noche." (1)

El paso por La Laja, era debido a los arroyos que existían con abundante agua en esa época "En marzo de 1801, la junta de gobierno del Consulado, integrada por el prior y cónsules, admitió que había “la necesidad de reparar el puente del río de la Laxa y de construir otro en el de Calderón para facilitar la correspondencia pública y trafico mercantil en todos tiempos, y que desde 1797 hizo reconocer ambos ríos por medio de comisionados y se persuadió que su ejecución era de la mayor necesidad e importancia, pero que no se pudo hacer nada por la “falta de fondos”. (2)

Fuentes

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960

2.- Castillo Sánchez, Lucía. Portal Electrónico de Zapotlanejo, Jal.
http://www.zapotlanejo.net/izenero2009/bicentenario.html

viernes, 1 de octubre de 2010

La Barca, Jalisco. Cabeza número 124

A raíz de la construcción, del lado michoacano, del puente de Paso de Hidalgo, la Cabeza de Águila correspondiente a la Barca fue colocada justo a un lado del puente, pero del lado jalisciense. Un poco extraño que esté tan cerca una cabeza de la otra, pues a pocos metros de allí se localiza la de Paso de Álamos en Michoacán, aun más cercana a las que se ubican en San Felipe del Obraje y San Felipe del Progreso, en el Estado de México, las cuales están a unos dos kilómetros y medio la una de la otra.


Lamentable es ver, aquí en La Barca, como en muchos otros sitios de México, que los monumentos no son respetados, quizá por ignorancia, quizá por falta de civilidad, o de sesos, en todo caso, pues, como lo vimos a pocos kilómetros de aquí, en Ixtlán de los Hervores que la estela sirve para colocar el toldo del vendedor de frutas, aquí en La Barca lo vemos que sirve para colocar el toldo de venta de discos piratas, recordando, claro está, que la piratería es un delito.


La Barca está ligada familiarmente a don Miguel Hidalgo ya que el cura llevaba por apellidos el Hidalgo y Costilla por parte de su padre, don Cristóbal; y Gallaga y Mandarte, por parte de su madre, doña Ana María, solo que ella, tuvo por abuelo a una persona originaria de aquí, de La Barca, don Juan Gallaga Mandarte y de la Mora, nacido, por cierto, el 4 de febrero de 1703.


Es por eso que a don Miguel Hidalgo le unen lazos sanguíneos, aunque lejanos, con uno de los personajes más controversiales de La Barca, Juan Francisco Velarde de la Mora, el mítico “Burro de Oro” que si bien apenas contaba con un año de edad cuando el ejército Insurgente pasó por aquí, si estaba en la localidad su tío abuelo, don Juan José de la Mora y Palma, acaudalado terrateniente de la zona de la Ciénega de Chapala y el valle de Zamora.


Y sabedor, el cura Hidalgo, de las consecuencias que seguramente traería su presencia y su parentesco con los De la Mora, se aloja en otra casona, no en la de sus parientes, sino en el otro portal, según lo dice la Enciclopedia de los Municipios de México: “y… de paso a Guadalajara, llegó a La Barca donde se alojó en una finca del portal Morelos que perteneció a Agustín Hernández y en los últimos tiempos a Miguel Ochoa en la misma casa se hospedó en febrero de 1803 el obispo Cabañas”.


Al día siguiente, sábado 24 de noviembre, quiero pensar que salieron temprano, les esperaba una jornada si no muy larga, si con un buen número de escalas, Jamay, (llamada en el registro de Cabezas de Águila como Ojo Largo), Santiago de Ocotlán, Zapotlán del Rey, Poncitlán para llegar a la riquísima hacienda de Atequiza.




domingo, 26 de septiembre de 2010

Paso de Hidalgo, municipio de Briseñas, Michoacán. Cabeza Número 123

Aquí estamos ante un dilema. Esta que vemos en la fotografía ¿es la Cabeza de Águila Número 115 ó 116? La duda surge debido a que en el pueblo de Paso de Álamos, que pertenece al municipio de Briseñas, Michoacán, y que hace límite con Jalisco, este límite lo forma precisamente el río Lerma y el puente que une a Paso de Álamos en Michoacán, con La Barca, en Jalisco, se denomina Paso de Hidalgo, debido a que allí fue el 23 de noviembre de 1810, cuando Hidalgo y sus 7mil jinetes cruzaron rumbo a Guadalajara.


Las fotografías del artículo anterior, el cual titulé Paso de Álamos, me las hizo llegar Sergio Adrián, un amigo virtual que me está haciendo el gran favor de ayudarme a documentar algunos sitios del estado de Jalisco que no me fue posible visitar. Dentro del paquete de fotos que me hizo llegar venían las del pueblo de Paso de Álamos, solo que, cuando yo fui, hace dos meses, vi una Cabeza de Águila que estaba semioculta en un huerto de duraznos en el anexo de la escuela primaria Niños Héroes.


Así que la duda existe. ¿Hay dos Cabezas de Águila en esa comunidad? ¿Cambiaron la Cabeza de Águila del huerto y le hicieron un nuevo pedestal que es el que ahora vemos en la plaza?... si alguien de Briseñas llega a ver este artículo será bueno que nos aclare que fue lo que pasó realmente. Mientras tanto daremos el número 116 a la estela que está oculta entre los árboles de durazno.


Quiero agradecer el apoyo que recibí de parte del H. Ayuntamiento de Vista Hermosa, Michoacán, quienes, interesados en la historia de México y orgullosos de lo que su municipio ofrece, participaron activamente con un servidor para lograr la ubicación de las Cabezas de Águila en esa región de México.



lunes, 20 de septiembre de 2010

Paso de Álamos, municipio de Briseñas, Michoacán. Cabeza número 122

Esto que vemos en la fotografía es el camino que siguió don Miguel Hidalgo y todos sus acompañantes aquella tarde en que llegaron a este punto denominado “el paso”. Si se llamaba así, es porque en aquella época los pasos eran los lugares por donde había facilidades para cruzar un río, quizá por ser más bajo, o más delgado de orilla a orilla. Recordemos que en el actual Texas, que era territorio de la Nueva España, existía “el paso del río Grande del Norte”, en este caso estamos en “el paso del río Grande” como se le llamó durante un siglo al río Lerma.


Un lector del blog, Sergio Adrián Cárdenas me hizo el gran favor de enviarme unas fotografías, cuando me dijo que lo haría de la Cabeza de Águila en Paso de Álamos, le comenté que no era necesario, pues de esa estela ya tengo las fotografías correspondientes. Igual me las envió y cuando las vi me quede con la gran duda de lo que había sucedido. Las fotografías que acompañan éste artículo fueron tomadas precisamente el 15 de septiembre, muestran una Cabeza de Águila muy bien conservada colocada sobre un pedestal de moderno diseño, la placa correspondiente se ve que fue colocada en días recientes. Entonces ¿qué pasó allí?


Repasando el recorrido del día 22 de noviembre, éste fue saliendo de Zamora para luego continuar en dirección a La Sauceda, Hacienda de San Simón e Ixtlán de los Hervores, la noche la pasan allí, seguro, seguro que fue una noche de fiesta al celebrarse ese día a la patrona de los músicos, Santa Cecilia, al día siguiente, viernes 23 pasarían por la Hacienda de Buena Vista hoy Vista Hermosa, para llegar luego a Paso de Álamos, atravesando el río Lerma que en ésta región sirve de límite a los estados de Michoacán y Jalisco.


“Según refiere la tradición, los Insurgentes cruzaron el río por medio de balsas, reuniendo las canoas que tuvieron a su alcance, unos y otros a nado, despojándose de sus ropas, es decir, desnudos, pudiendo observarse, como dijera alguien una “chusma de encuerados” y… arribando luego a La Barca primer poblado de Jalisco”. (1)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.