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domingo, 1 de marzo de 2020

¿Dónde habrán quedado las Cabezas de Águila que fueron depositadas en Paredón, Coahuila?

   Esto que ahora cuento ya lo había comentado hace un tiempo, cosa de nueve o diez años, cuando publicaba día a día la ruta del Padre de la Patria. Físicamente hice el recorrido basándome en lo único que en aquel momento logré encontrar, por un lado las páginas de algunos de los municipios por donde fue el paso de la Ruta de la Libertad y, el más valioso de todos, el libro que publicó en 1960 el profesor De la Rosa en el que marcaba uno a uno los sitios donde serían colocadas las Estelas de la mencionada ruta.

   El recorrido lo hice desde Dolores Hidalgo, hasta la Hacienda de Carro en Zacatecas donde, de acuerdo al referido libro, se colocó la estela número 174. De ahí en adelante ya no me fue posible seguir el derrotero, esto no por falta de ganas, sino de dinero. Fue entonces que un buen amigo, el Lic. Rafael Reyes me ayudó y me pasó imágenes y datos de la ruta por el estado de San Luis Potosí y los primeros puntos del de Coahuila. A partir de Saltillo el recorrido lo hice virtualmente con la ayuda de Google Maps.

  Como estábamos en la euforia del Bicentenario, una buena cantidad de periódicos, por no decir que todos, publicaron algo de la Ruta de Hidalgo, la Ruta de la Libertad o las Cabezas de Águila, fue así como, con La Vanguardia, el Siglo de Torreón y varios de los Soles fui recopilando más sobre el recorrido luego de Saltillo, por la parte norte y oeste del estado de Coahuila y algo del de Durango. De nuevo se me complicó con Chihuahua pues no había entonces mucha información de los puntos tocados en la ruta por ese estado. Y fue en ese tiempo, cuando veía lo de Ramos Arizpe, que localicé una página en la que Cronistas Municipales de Coahuila y Nuevo León comentaban sus viajes y vivencias. Recuerdo que uno de ellos, creo el de Santa Catarina, NL., decía que en su visita a Paredón, en los límites de Coahuila y Nuevo León, le llamó la atención ver varias esculturas de la Cabeza de Águila arrumbadas dentro de un enrejado. Eso me llamó mucho la atención, tanta que aún lo recuerdo, pero no he podido localizar ahora esa página. 

   Hace un par de días, a raíz de un post de este blog, que subí a Facebook, el relacionado con el vandalismo ocurrido con la estela en Mápula, Chihuahua, una persona hizo el comentario que me recordó lo de las esculturas arrumbadas, el comentario dice, textualmente:   Hace muuuuuchos años, en Paredón Coahuila, había montones de estas águilas almacenadas. Esto viene a confirmar aquello que había leído. El comentario siguió: En una vuelta que dí por la región buscando arte rupestre allá por los años 80's

  Cuando documenté el caso de Paredón, un lector me hizo llegar varias fotografías de las tres estelas que fueron colocadas en la plaza de esa población, no sé si eran esas las almacenadas, o solo las tres que quedaban en el momento de haberlas colocado ahí. Ahora, luego de casi una década, pensando en el caso y sin haber logrado dar con los puntos que se marcan no lejos de ahí, de Paredón, en el municipio de General Cepeda que, de acuerdo con el libro mencionado, fueron 7 las que le correspondían. De los siete puntos ninguno me ha sido posible encontrar en el mapa satelital, al intentarlo por la página Pueblos de América, hace referencia de La Pastora, pero no hay imagen ni del pueblo ni de la estela. En la última publicación que hizo el historiador que más a fondo ha estudiado a Miguel Hidalgo, Carlos Herrejón, en los anexos del libro Hidalgo: maestro, párroco e insurgente, refiere a La Sauceda como parte de la ruta. Entonces, me pregunto y pregunto a quién sea de ese rumbo cohauilense, si las esculturas que correspondían al municipio de General Cepeda se quedaron embodegadas en Paredón, dado que ahí (todo indica) fueron desembarcadas del tren. ¿Alguien recuerda lo ocurrido?


  Y la otra pregunta que hago es: ¿serán estos los vestigios de la hacienda de La Sauceda en el municipio de General Cepeda?

lunes, 3 de marzo de 2014

Las estelas de la Ruta de Hidalgo: El caso Coahuila.

   Fue hace cuatro años que comencé este proyecto, que comencé a recorrer la Ruta de Hidalgo luego de estudiarla, en cuanto documento y sitio web que me fue posible durante seis meses. El resultado fue un viaje extraordinario por las más variadas zonas de México, con climas distintos, costumbres diferentes, teniendo siempre la constante de que el entorno era magnífico. Sin lugar a dudas la Ruta de Hidalgo será, dentro de algunos años, una serie de recorridos turísticos culturales y de observación de naturaleza. Esta ruta, según se planteó originalmente, consistió de 260 estelas puestas en otro tanto de sitios a lo largo de once estados del País.

  Guanajuato, Michoacán, Estado de México, Querétaro, Jalisco, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Coahuila, Durango y Chihuahua, esto en orden cronológico, a sabiendas de que en Guanajuato, Michoacán y Zacatecas hubo dos entradas. Las estelas se colocaron, de acuerdo al número de ellas por entidad federativa del siguiente modo:


50 en Coahuila.
49 en Estado de México
41 en Michoacán
38 en Guanajuato
20 en Jalisco
18 en Zacatecas
14 en Chihuahua
12 en San Luis Potosí
9  en Durango
8  en Aguascalientes
1  en Querétaro

  Ya en el recorrido, comprobé varias cosas, una de ellas, que en Querétaro se eligió al pueblo de Amealco para colocarla, pero nunca se hizo, no hay ningún testimonio de que se hubiera colocado y nadie sabe de esa Ruta, al decir nadie, me refiero a la gente de la Casa de la Cultura a donde fui a consultar. En cambio, nunca se mencionó de que una de ellas se colocó, al menos en el papel donde se hizo el trazo de la ruta en el INBA de la ciudad de México, en el estado de Nuevo León, justo en el municipio de Mina, correspondiente a la Hacienda de Agua Nueva y está contabilizada dentro de las 50 de Coahuila.

  Otra de las cosas que pude comprobar fue que las ruta fue trazada en base a lo que entonces, 1960 se conocía de ese capítulo de la Historia, pero sin consideraciones tales como la importancia del lugar, menos aun el número de sus habitantes o los hechos ocurridos en el segundo semestre de 1810 y el primero de 1811, simplemente se fue ajustando a una logísitca que era complicada para el año en que se colocaron las estelas. Considerando que fue en los talleres del INBA donde se elaboraron las Cabezas de Águila, que luego se remitieron, quizá vía ferrocarril, al lugar en donde serían colocadas, en ocasiones más que respetar la ruta era tener el modo de hacer llegar la pesada escultura, y delimitar el sitio en donde se levantaría la estela, regularmente en zona de propiedad federal, más específicamente en zona a cargo de la Secretaría de Educación Pública. Es por eso que en las zonas rurales en donde se colocaron la encontramos normalmente junto o dentro de una escuela primaría, en la mayoría de los casos.

   Lo sucedido en Coahuila se vuelve interesante, especialmente por lo que al número corresponde pues, fueron 50 las asignadas. Coahuila se divide en 38 Municipios, de los cuales en 9 fueron escenario de paso del cura Hidalgo, primero en su "huida" hacia los Estados Unidos, luego como rehén de la Corona española rumbo al cadalso en Chihuahua.

   Uso este mapa no con fines políticos sino porque allí vemos los municipios por donde cruza la Ruta de Hidalgo que son los del sur y algunos del sur-este de ese estado: Saltillo, Ramos Arizpe, Castaños, Monclova, General Cepeda, Parras de la Fuente, Viesca, Matamoros y Torreón. Y sucede que es en cuatro de estos municipios en donde hay la mayor concentración de estelas de la Ruta de Hidalgo 1810-1811. Saltillo tiene (recordemos que al decir tiene me refiero a que "tuvo en el papel donde se trazó la ruta original en 1960") 12. Ramos Arizpe 9; Parras de la Fuente y Castaños que tienen 8 cada uno. Suman 37... más aun, el municipio de Saltillo tiene más que el estado de Durango y que el estado de Aguascalientes, y tiene las mismas que el estado de San Luis Potosí. Pero no las conserva todas, hasta donde tengo entendido.

1.- Estela número: 188.- La Ventura, municipio de Saltillo. 27 de febrero. Sí existe.
2.- 189.- Rancho de Jesús María, municipio de Saltillo. 27 de febrero. NO TENGO DATOS
3.- 190.- Hacienda de Encarnación de Guzmán, municipio de Saltillo, fue desaparecida.
4.- 191.- Tanque de Vacas, actual rancho de Gómez Farías, municipio de Saltillo. 27 de febrero. Sí existe, no tiene pedestal.
5.- 192.- Puerto Piñones, municipio de Saltillo. 28 de febrero. NO TENGO DATOS
6.- 193.- Puerto del Carnero, municipio de Saltillo. 1 de marzo. Si existe, aparentemente en buen estado.
7.- 194.- Agua Nueva, municipio de Saltillo. 1 de marzo. Sí existe, sin pedestal, en buen estado.
8.- 195.- Encantada, municipio de Saltillo. 2 de marzo. Sí existe, aparentemente en buen estado.
9.- 196.- Angostura, municipio de Saltillo. 3 de marzo. NO TENGO DATOS
10.- 197.- Hacienda Buenavista, actual Universidad Narro. Municipio de Saltillo. Sí existe
11.- 198.- Saltillo,  actual Unidad Deportiva. 4 de marzo, si existe, está sin pedestal.
12.- 199.- Saltillo, segunda estela en esta ciudad, está desparecida.

  Esto coloca al municipio de Saltillo como el número uno en cuanto a la cantidad de estelas colocadas (o pensadas en colocar allí) de toda la Ruta de Hidalgo, el segundo municipio es también del estado de Coahuila, se trata de Ramos Arizpe:

1.- Estela número 200.- San Nicolás de la Capellanía, actual Ramos Arizpe, 17 de marzo. Sí existe.
2.- 201.- Cuesta de los Rodríguez o del Cabrito, municipio de Ramos Arizpe. Sí existe
3.- 202.- Hacienda de Santa María, municipio de Ramos Arizpe. 17 de marzo. No existe.
4.- 203.- Hacienda de Mesillas, municipio de Ramos Arizpe. 18 de marzo. Al parecer no existe.
5.- 204.- Paredón, municipio de Ramos Arizpe. Sí existe, sin pedestal.
6.- 205.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe. 18 de marzo, no existe.
7.- 216.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, marzo 31. Cuando venía ya en calidad de rehén rumbo a Cihuahua. Tampoco existe.
8.- 217.- Dos Ríos, municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS
9.- 218.- Pitillal. Municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS.

  Los municipios de Castaños y Parras de la Fuente ocupan el tercero y cuarto lugar en cuanto al número de estelas colocadas... colocadas en el papel, pues, al parecer no todas fueron puestas en el sitio correspondiente, no se sabe si fueron perdidas, robadas o destruidas pero hay algo extraño, algo que no he podido aun documentar. En una ocasión leí que en un sitio llamado Paredón, en Ramos Arizpe, había un "cementerio de Cabezas de Águila". ¿Se habrán quedado todas las correspondientes a ese municipio empacadas allí?

Estela número 206.- El Espinazo, municipio de Castaños. No existe.
208.- Santa Isabel de la Hoya, actual La Joya, municipio de Castaños. Sí existe.
209.- Loma del Prendimento, municipio de Castaños, 21 de marzo. No existe.
210.- Noria de Baján, municipio de Castaños, 22 de marzo. No existe
211.- Acatita de Baján, municipio de Castaños, sí existe.
212.- Hacienda Estanque del Marqués, municipio de Castaños. No existe.
213.- Santa Cecilia del Castaño, actual Castaños, 22 de marzo. Sí existe.
215.- Norias de Baján, municipio de Castaños. 25 de marzo. Solo existe una en Acatita.
216.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, marzo 31. No existe.
217.- Dos Ríos, municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS
218.- Pitillal. Municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS

En el municipio de General Cepeda tengo grandes dudas pues no sé si existen o no, son cinco las que se colocaron en los siguientes lugares:

219.- Venadito. Municipio de General Cepeda. NO TENGO DATOS.
220.- Hacienda de la Sauceda. Municipio de General Cepeda. NO TENGO DATOS
221.- Jaral. Municipio de General Cepeda. NO TENGO DATOS
222.- Pastora. Municipio de General Cepeda. NO TENGO DATOS
223.- La Tinaja. Municipio de General Cepeda. NO TENGO DATOS


1.- Estela número 224.- San Carlos. Municipio de Parras de la Vega. Sí existe, está en buen estado. El sitio se llama actualmente Ejido de Santa María de la Esperanza.
2.- 225.- Puerto Las Bocas. Municipio de Parras de la Vega. NO TENGO DATOS
3.- 226.- Santa Isabel. Municipio de Parras de la Vega. Sí existe.
4.- 227.- Hacienda de San Lorenzo de las Parras, municipio de Parras de la Vega. Si existe.
5.- 228.- Capillal, municipio de Parras de la Vega. No existe, fue destruida.
6.- 229.- San Isidro, municipio de Parras de la Vega. No existe fue robada.
7.- 230.- La Boquilla, municipio de Parras de la Vega. Sí existe.
8.- 231.- Hacienda de la Peña, municipio de Parras de la Vega. Abril 4. NO TENGO DATOS

  Espero que, durante este 2014, haga contacto con Cronistas y gente interesada en la Historia y que me puedan orientar en lo relacionado a las estelas de la Ruta de Hidalgo en el estado de Coahuila. Mi correo: oficina.utt@hotmail.com

  "Al inicio de la Independencia, las fuerzas militares y destacamentos de los presidios se aprestaron a apoyar a los realistas. Mientras, Mariano Jiménez, quien fue comisionado por Ignacio Allende para propagar la rebelión, el 6 de enero de 1811, libró una batalla contra soldados reales al mando del gobernador Antonio Cordero. Días después, Allende e Hidalgo llegaron a Saltillo, nombrando jefes del movimiento a Ignacio Lópe Rayón y José María Liceaga. 

  Royela, tesorero de las cajas reales, el obispo de Porres y el soldado que fingió ser insurgente, Ignacio Eliondo, se conjuraron para aprehender a los caudillos de la Independencia, tendiéndoles una emboscada en Acatita de Baján, al sur de Monclova, de ahí a Parras, luego a Viesca y por último, a Chihuahua, donde fueron fusilados". (1)

Fuente:

1.- Los municipios de Coahuila. Enciclopedia de los Municipios de México. Secretaría de Gobernación. México, 1988. p. 7

domingo, 15 de mayo de 2011

Rancho de Ávalos, municipio de Chihuahua. Cabeza número 254

Estamos ya en las inmediaciones de la ciudad de Chihuahua, el recorrido está por terminar. Actualmente el Rancho de Ávalos es parte de la ciudad. Apoyándonos en lo escrito por don Gildardo Contreras Palacios, del Colegio Coahuilenses de Investigaciones Históricas, haremos recuento de lo que fue la última etapa de la ruta en millas y/o kilómetros de acuerdo a una comparación que hace con los datos vertidos por los norteamericanos cuando la intervención de 1845.

Los norteamericanos durante la intervención no vinieron a crear nuevas rutas, sino que se sirvieron de las ya existentes para realizar su desplazamiento por el territorio nacional. Eran aquellas que desde tiempo inmemorial constituyeron los llamados "caminos reales". Aquí el detalle de la ruta San Lorenzo (de Parras) a Chihuahua de acuerdo con el testimonio de Wislizenus. La distancia en millas está con paréntesis:


San Lorenzo de Parras-El Pozo (21 mlls) 33.79 kms. El Pozo-San Juan Bautista (25) 40.23. San Juan Bautista-San Lorenzo de La Lag. (15) 24.14. San Lorenzo de La Lag-San Sebastián (24) 38.62. San Sebastián-Mapimí (35) 56.32. Mapimí-Cadena (21) 33.79. Cadena-San José de Pelayo (18) 28.96 kms. San José de Pelayo-El Andabazo (25) 40.23. El Andabazo-San Bernardo (10) 16.09. San Bernardo-lugar sin nombre (40) 64.36. Lugar sin nombre-Dolores (20) 32.18. Dolores-Guajoquilla (3) 4.83. Guajoquilla-La Ramada (33) 53.1. La Ramada-Sta. Rosalía (24) 38.62. Sta. Rosalía-El Saucillo (30) 48.27. El Saucillo-Sta Cruz (23) 37.01. Sta. Cruz-Bachimba (20) 32.18. Bachimba-Chihuahua (32) 51.49. Total del recorrido, 419 millas, 674 kms.


El recorrido de Chihuahua a San Lorenzo de Parras, lo realizaron las fuerzas de Doniphan del 27 de abril al 15 de mayo. Un total de 19 días, con uno de descanso. Lo cual nos arroja un recorrido diario promedio de 35.48 kms.


Si tomamos los datos anteriores como referencia para fijar la ruta del grupo de prisioneros insurgentes, llegamos a concluir que dicho contingente salió de San Lorenzo de Parras el 5-6 de abril, y llegó a Chihuahua el 23 un total de 18-19 días de recorrido con un promedio de 35-37 kms., por día, recorrido que se asemeja al promedio realizado por los norteamericanos.



Fuente:



Artículo publicado en El Diario de Coahuila el 13 de junio de 2010. El recorrido que se realizó de Baján a Chihuahua, la Ruta de Hidalgo después del prendimento.


http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2010/6/13/locales-183008.asp

viernes, 13 de mayo de 2011

Estelas de Cabeza de Águila en el sur de Chihuahua. Números 245, 246 y 247

Chihuahua es, así como lo dice su publicidad turística: "El Estado Grande", por consecuencia es un poco complicado de entender para quienes no vivimos en el norte del país. Este recorrido que vamos haciendo por la Ruta de Hidalgo nos conduce ahora por el Camino Real de Tierra Adentro y vamos pasando por lugares en donde se establecieron haciendas, mismas que eran pobladas por poca gente en un territorio por demás vasto. Siguiendo la Ruta llegamos los siguientes puntos en donde, hasta donde lo he podido averiguar, no existen las Estelas de Cabeza de Águila, estos son:

245 Hacienda de Huejuquilla, actual Villa Jiménez
246 Hacienda de Tierra Blanca
247 Hacienda de San Isidro


Para entender un poco mejor las condiciones reinantes en Chihuahua, esta vez nos apoyamos en un libro editado en 1834, pocos años después de que el territorio de la Nueva Vizcaya se había dividido en varios estados:

"El gobierno político de los pueblos que antes fueron parte de la Provincia de la Nueva Vizcaya, y hoy pertenecen al Estado de Chihuahua, lo tenían con el militar y las demás omímodas facultades que la Corte de España les confirió, los comandantes generales como más inmediatos jefes, que residían ordinariamente en la capital de la Audiencia territorial, que era la de Guadalajara, ejercía a su vez la autoridad que el carácter de la legislación del tiempo le permitía en lo político; pero este ramo se hallaba con más ampliación y particularidad el cargo de los intendentes de la provincia que lo despeñaban por si, y en los pueblos de la comprensión de la Intendencia por medio de los subdelegados y de los ayuntamientos, que presidían estos funcionarios, donde los había.

Estos subdelegados, que eran al mismo tiempo, como ellos se titulaban, jueces de las cuatro causas de hacienda, guerra, policía y justicia, ejercían el más monstruoso despotismo a la sombra de tan cumplidas y poderosas atribuciones, cuyos límites eran sumamente desconocidos e inciertos [...] los únicos Ayuntamientos que había uno en el mismo Chihuahua y el otro en Parral, pues no tenían sino algunas diminutas facultades de las que las leyes daba a los cabildos de la península y todavía se registran en los cuerpos del derecho español; pero no obstante contribuían en gran manera a evitar contener los males públicos, que se experimentaban mayores cuando el bueno régimen de la policía se confiaba solamente a la vigilancia de los subdelegados.


Los empleos de subdelegación que por naturaleza requerían de probidad, desinterés y cierto grado de conocimientos para su buen desempeño, se confiaban generalmente y de por vida a los españoles o gentes miserables que los mandaban como un arbitrio de satisfacer sus deseos o de mejorar su suerte, a pesar de que nunca estuvieron ni medianamente dotados con sueldos o emolumentos por la ley. Amigos de los ricos, enemigos y opresores de los pobres, dedicados a sus negocios privados y desentendidos de lo de su ministerio, muchos subdelegados pasaban su tiempo vendiendo permisos para juegos públicos, protegiendo con su indolencia la ociosidad y dando todo margen al más escandaloso ejercicio de los vicios que tanto envilecen a la sociedad que no los evita o castiga". (1)


En la fotografía vemos los restos de la Hacienda de Tierra Blanca, la anterior, en blanco y negro, corresponde a una vista de Huejuquilla, actual Villa Jiménez, en 1900. Los mapas nos dan una idea de la vastedad del territorio chihuahuense y de cuan grande fue la Nueva Vizcaya.


Fuente:


1.- José Agustín de Escudero. Noticias Estadísticas del Estado de Chihuahua. 1834

miércoles, 11 de mayo de 2011

Río Florido, actual Villa Coronado, Chihuahua. Cabezas número 242,243 y 244

Entramos en el estado de Chihuahua, última etapa de la Ruta de Hidalgo. Aparentemente fueron cuatro días los que necesitaron de penosa caminata para llegar a su destino final y fatal. Al parecer esto ocurrió entre el sábado 20 y el lunes 23 de abril de 1811. El recorrido lo seguimos en forma virtual, tampoco me fue posible ir a Chihuahua a documentar las estelas de Cabeza de Águila, las primeras tres que debería haber en ese estado son:

242 Congregación San Isidro, municipio de Coronado
243 Hacienda de Río Florido, hoy Villa Coronado
244 Hacienda de Atotonilco, hoy Villa Jiménez


Curioso es encontrarnos en la Ruta de Hidalgo, muy cercano al principio, y también al final, una población que lleva el mismo nombre: Atotonilco. Cuan diferentes eran las circunstancias en el primer Atotonilco, el que actualmente es Patrimonio de la Humanidad, lugar en donde se tomó la imagen de la Virgen de Guadalupe que, convertida en Estandarte y Bandera como símbolo de identidad del ejército Insurgente y, ahora, 217 días después el mismo ejército pasa por el sitio denominado también Atotonilco pero en condiciones diametralmente opuestas...

"...los jefes cautivos llegan a Río Florido, para continuar su lento y doloroso camino; aherrojados, durmiendo a la intemperie, sufriendo las inclemencias del tiempo, caminando largas horas sin tomar alimentos, con los pies hinchados, con sus ropas desgarradas y sucias por el polvo y el sudor y arrastrándose trabajosamente, van cumpliendo su destino, sin inmutarse por el candente y desolado desierto. Entretanto el comandante Nemesio Salcedo, días antes de la llegada de los prisioneros, publicó un bando en el que daba a conocer a los habitantes cómo deberían recibir a los prisioneros, amenazando con penas severas a los que hicieren manifestaciones de condolencia...

"... el caudillo a pesar de su cruel peregrinación no deja de bromear con sus compañeros de infortunio diciéndoles: 'que el hombre instruido y modesto dice a la naturaleza que es la que da y quita todo: dame lo que quieras y llévate lo que te plazca y no lo dice por arrogancia sino más bien por deferencia y por un sentimiento de resignación'.

La fuerza que escolta la caravana de Insurgentes cautivos, es aumentada con 24 dragones más, doce a la vanguardia y otro tanto a la retaguardia, en previsión de acontecimientos inesperados, continuando así el Padre de la Patria y sus acompanañantes su agobiante peregrinaje, cruzando los siguientes poblados: Río Florido, Atotonilco, Huejuquilla, Tierra Blanca y Hacienda de San Isidro." (1)

Fuentes:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

domingo, 24 de abril de 2011

Cabezas de Águila en el municipio de Ocampo, Durango. Números 238, 239, 240 y 241

Las siguientes estelas de Cabeza de Águila se ubican en el municipio de Ocampo, Durango, ninguna de las cuatro, me informan, existe. Se deberían encontrar en los siguiente lugares:

238 Hacienda de Canutillo
239 Hacienda del Torreón
240 Santa María de las Nieves, hoy conocida como El Derrame.
241 Hacienda de San Miguel, hoy conocido como Villa Ocampo


Viernes 19 de Abril de 1811. "De San Antonio salen a las cinco de la mañana y llegan a la Hacienda de Cerro Gordo a las ocho, es decir, tres horas después de haber salido. El grupo de la caravana se dirige a Chihuahua, al mando de Elizondo sale el mismo día, media hora después con destino a la Hacienda de Canutillo, pasando antes por la Hacienda de Torreón, llegando el mismo día a las tres de la tarde, prosiguiendo su camino a la Congregación de Santa María de las Nieves, dos horas después, avanzando hasta la Hacienda de San Miguel, hoy Villa Ocampo, llegando a las siete de la noche. Aquí duermen y salen al día siguiente, encontrándose ya en territorio de Chihuahua..." (1)

Tratar de adentrarnos en la historia de Durango ha sido cosa difícil, especialmente en el período del inicio de la Independencia y, específicamente en lo que ese refiere al paso del cura Hidalgo como rehén del ejército realista encabezado por el traidor Ignacio Elizondo. Al buscar datos sobre la hacienda del Canutillo logramos solo saber que fue construida en la última década del siglo XVIII, en 1794, por lo tanto podemos considerar que fue una de las Haciendas "nuevas" por donde pasaron los Insurgentes. Esta hacienda era la cabeza de la región, de ella dependía la de Las Nieves, La Haciendita, Sauces de Canutillo y El Encino de la Paz, un poco más adelante se encontraba la de San Miguel de Bocas, que con el tiempo se transformó en la cabecera municipal del municipio de Ocampo. Seguimos viendo que, desde su origen español, la región era punto de conflicto de las distintas etnias que la poblaban: Tepehuanes, Tobosos y Tarahumaras.

Ahora que estamos en el último punto donde debería existir una estela de Cabeza de Águila en el estado de Durango encontramos la participación de varias personas en el conflicto Insurgente que, de algún modo estuvieron ligadas a Durango, José de la Cruz Pacheco dice: "La etapa de la insurgencia o del movimiento armado en pro de la independencia de México, inicia con el cura don Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810 y concluye con la muerte de José María Morelos y Pavón a finales de 1815. En Durango, en cambio, el levantamiento armado da comienzo con el intento de insurrección de los pueblos tepehuanes de Guazamota y San Francisco de Ocotán, encabezados por los gobernadores José Domingo de la Cruz y Tomás Páez en noviembre de 1808 y se cierra con la ejecución de los insurgentes Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz, entre otros correligionarios de don Miguel Hidalgo, el 17 de julio de 1812". Diez son los personajes históricos de Durango en la "Etapa Insurgente" (1808-1812), de los cuales De la Cruz Pacheco, con el rigor propio de la investigación histórica, resalta sus acciones fundamentales en el movimiento armado.


José Domingo de la Cruz y Tomás Páez. Ambos estuvieron involucrados en la conspiración de 1808 de Guazamota. Conspiración tepehuana protagonizada por José Domingo de la Cruz y Tomás Páez, gobernadores de los pueblos de Santa María de Ocotán y de Guazamota, respectivamente. Es probable que hayan estado implicados en las acciones organizativas e ideológicas de los conspiradores del Ayuntamiento de la Ciudad de México. Son precursores del movimiento insurgente en Durango. José María Gutiérrez. Caudillo insurgente. Se levantó en armas con las milicias de Colotlán, Jalisco, a finales de octubre de 1810. Acaudilló al Ejército insurgente, compuesto de indios descendientes de los tlaxcaltecas de los pueblos de Colotlán, San Andrés del Teúl y Nueva Tlaxcala e indios tepehuanes de la sierra de Mezquital. En su afán por derrocar al gobierno colonial gachupín, se dirigió a la ciudad de Durango, siendo derrotado por las fuerzas realistas en combate librado en el sitio de La Boquilla, Mezquital, Dgo., a principios de noviembre de 1810. Presbítero Salvador Parra, teórico de la independencia. Vicario del Valle de Topia, se vio implicado en especies subversivas y contrarias al "buen gobierno". Fue denunciado y procesado por cometer crimen de infidencia.


Presbítero Telésforo Alvarado. Cura de Pueblo Nuevo. Se unió con sus feligreses y los habitantes del pueblo de Milpillas al insurgente José María González Hermosillo en las acciones de guerra realizadas en el sur de Sinaloa. Padeció encarcelamiento y proceso criminal por infidencia. Juan Antonio Alcalde. Criollo. Vecino de Poanas, denunciado ante las autoridades de Durango y acusado de "insurrección" por simpatizar con las ideas del cura Miguel Hidalgo, por lo cual fue procesado por el delito de infidencia. Manuel de la Cruz Pastrana. Siendo gobernador de Guazamota en 1810, se unió a la fracción del Ejército insurgente al mando del fraile Mariano Orozco, cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Recibe el primer nombramiento de jefe insurgente en territorio duranguense al ser designado General de las Armas de los pueblos de Guazamota, San Lucas, San Pedro Jícora y San Buena Ventura, de manos del padre Mariano Orozco, Comandante General de "esta nueva conquista del Nayarit".


Fraile Mariano Orozco. Comandante general del Ejército insurgente en Nayarit. Cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Logró el dominio insurgente de los pueblos serranos de Guazamota, San Antonio de Padua y otros. Sirvió a la causa independentista al mando de José María Mercado, Mariscal de Campo y comandante general de las tropas del Poniente, comisionado por don Miguel Hidalgo para combatir contra los gachupines en Nayarit. Presbíteros Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz. Clérigos seculares, domiciliario el primero del obispado de Valladolid y capitán, el segundo, de la Congregación de los Dolores. Junto a fray Pedro Bustamante, mercedario de la Provincia de México y conventual en San Luis; compañeros de fray Carlos Medina, franciscano natural de Zacatecas, fray Bernardo Conde de la misma orden en la provincia de Michoacán, y fray Ignacio Jiménez, también franciscano y capitán de la hacienda de Tetillas, en Zacatecas; fueron conducidos a la ciudad de Durango, donde fueron de igual manera degradados eclesiásticamente por causa de insurrección y condenados a ser pasados por las armas después de un proceso largo y tortuoso. Fueron ejecutados el 17 de julio de 1812 en la cuesta de la Cruz". (2)


Fuentes:

1.- Jiménez de la Rossa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.


2.- Hernández Camargo, Emiliano. El Sol de Durango, artículo sobre la conferencia "Los inicios de la Independencia en Durango. Personajes y Hechos Históricos 1808-1812", del doctor José de la Cruz Pacheco, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la UJED. Publicada el 22 de enero del 2010.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cabezas de Águila en los municipios de Cepeda y Parras, Coahuila. De la 203 a la 213.


Esta estela de Cabeza de Águila me fue enviada como localizada en Parras de la Vega, pero no especifica exactamente la ubicación de la misma.


Buscando más datos en Internet encuentro esta fotografía (perdón por no poner el nombre del dueño de la foto pero no lo encontré) que ubica la estela en el entronque, por donde se indica San Carlos, consecuentemente debería ser la número 211. Me sigue llamando la atención que en Coahuila no hayan instalado los monumentos asignados, al parecer deberían ser 43.


En teoría debería haber varias estelas de Cabeza de Águila a lo largo del municipio de General Cepeda, Coahuila; el que vemos marcado en el mapa, ya que, según leemos en los distintos escritos que hay sobre la ruta que siguió, ya en este caso, los Dragones del ejército Realista, así lo dice Jiménez de la Rosa: “Abril 1º de 1811. Salen a las cinco de la mañana, resguardado por 50 dragones comandados por el teniente coronel Pedro María Allende y Zaavedra con la impedimenta correspondiente; 4 coches, 10 acémilas y 50 caballos”. (1)


Las siguientes estelas de Cabeza de Águila deberían estar dispuestas así:

203 Dos Ríos, municipio de Ramos Arizpe.
204 Pitillal, municipio de Ramos Arizpe.
205 Venadito, municipio de General Cepeda
206 Hacienda de La Sauceda, municipio de General Cepeda
207 San Antonio del Jaral, municipio de General Cepeda
208 Rancho de La Pastora, municipio de General Cepeda
209 Rancho de La Tinaja, municipio de General Cepeda
210 Ciénega Grande, municipio de Parras
211 San Carlos, municipio de Parras
212 Puerto de Bocas, municipio de Parras
213 Santa Isabel, municipio de Parras


Ahora el que vemos en el mapa es el municipio de Parras. "Monclova-Castaño (10 mlls) 16.09 kms. Castaño-Baján (20) 32.18. Baján-La Joya (14) 22.52. La Joya-Venadito (32) 51.48. Venadito-La Sauceda (22) 35.40. La Sauceda-San Antonio del Jaral (16) 25.74. San Antonio del Jaral-La Pastora (16) 25.74. La Pastora-La Tinaja (8) 12.87. La Tinaja-Cienega Grande (20) 32.18. Ciénega Grande-San Lorenzo (18) 28.96".

Si traducimos estos datos a las leguas que, cuando los rehenes Insurgentes pasaron por aquí, las distancias serían así:

Monclova – Castaños, 3 leguas y media.
Castaños – Baján, 7 leguas
Baján – La Joya, 5 leguas
La Joya – Venadito 11 leguas y media
Venadito - La Sauceda, 8 leguas
La Sauceda – San Antonio del Jaral, 6 leguas
San Antonio – La Pastora, 6 leguas
La Pastora – La Tinaja, 3 leguas
La Tinaja – Ciénega Grande, 7 leguas
Ciénega Grande – San Lorenzo, 6 leguas y media.


El trayecto de 283 kms., los recorrió el contingente de Wool en 11 jornadas (días), lo cual nos da un total promedio de 25.74 kms., por día; si tomamos lo anterior como base, tenemos que el contingente con Hidalgo ya preso, salió de Monclova el 26 de marzo de 1811, y debe haber llegado a San Lorenzo de Parras, entre el 5 y 6 de abril de ese año”. (2)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960

2.- Contreras Palacios, Gildardo. Artículo publicado en El Diario de Coahuila “El recorrido que realizó de Baján a Chihuahua. La ruta de Hidalgo después del prendimento.” 13 de julio, 2010.

Hacienda de San Pedro y San Pablo de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, Coahuila. Cabeza número 202


Una vez más estamos ante un punto que fue tocado dos veces por los Insurgentes, solo que, en este caso ahora, a diferencia de la primera vez, apenas dos semanas antes, en calidad de rehenes. Buscando la información que nos aclare cual fue el camino que siguieron luego de salir de Monclova, encuentro un interesante artículo escrito por el historiador Gildardo Contreras Palacios en el que, basándose en un los estudios y movimientos que hiciera el ejército norteamericano cuando su intervención en territorio nacional en 1846.


"En lo personal no he encontrado dato fidedigno de la ruta que siguió la caravana de los prisioneros de Monclova a Chihuahua, a su paso por los estados de Coahuila, Durango y Chihuahua, y para lograr establecerlo hemos recurrido a algunos documentos que nos puedan auxiliar para poder establecer dicho derrotero.



En 1846, cuando inició la guerra de México con Estados Unidos, la columna del centro del ejército norteamericano, al mando del general Wool, realizó su ruta por nuestro estado de Coahuila, guiado por antiguos testimonios de viajeros que habían recorrido los escasos caminos que por acá existían. Después de que Wool se encontró en Monclova recibió la orden de Taylor para que marchara sobre el Saltillo vía Parras, por lo que tuvo necesariamente que tomar al camino real de Monclova a Parras. Itinerario que tuvo que haber tomado en 1811 el contingente que llevaba los prisioneros insurgentes rumbo a Chihuahua, vía Parras, por no haber otro alternante. Del recorrido de Wool y datos proporcionados por su topógrafo George W. Hughes, tomamos el nombre de los sitios visitados y las distancias recorridas. Las distancias en millas las encerramos con paréntesis:



Monclova-Castaño (10 mlls) 16.09 kms. Castaño-Baján (20) 32.18. Baján-La Joya (14) 22.52. La Joya-Venadito (32) 51.48. Venadito-La Sauceda (22) 35.40. La Sauceda-San Antonio del Jaral (16) 25.74. San Antonio del Jaral-La Pastora (16) 25.74. La Pastora-La Tinaja (8) 12.87. La Tinaja-Cienega Grande (20) 32.18. Ciénega Grande-San Lorenzo (18) 28.96." (1)



Fuente:


Contreras Palacios, Gildardo. "El Recorrido que se realizó de Baján a Chihuahua. La ruta de Hidalgo después del prendimento." Publicado el 13 de junio, 2010 en El Diario de Coahuila.


http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2010/6/13/locales-183008.asp



Noria de Baján, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 201


Noria de Baján es, al igual que muchos otros poblados o ranchos de México, un punto por el que el cura Hidalgo pasó dos veces, solo que, en este caso, en las dos ocasiones del paso fueron ya como prisionero de los realistas. La fotografía que vemos viene del libro del historiador Castillo Ledón en donde nos muestra las condiciones en que estaba la noria hacia 1901.


Los Insurgentes se encontraban en Monclova, todos detenidos. Habían llegado allí el 23 de marzo y el 31, luego de 8 noches, se determina que todos los prisioneros habiendo sido aprehendidos en la Provincias Internas deberán ser trasladados a Chihuahua, sede del gobierno de dichas provincias; a las 9 de la mañana inicia lo que será el último viaje que haga el cura Hidalgo, tan dado a moverse continuamente de un lado al otro.


Dice el profesor Jiménez de la Rosa que el 31 de marzo de 1811 llegan a la Noria de Baján a las seis de la tarde. La jornada debió pasar, evidentemente, por Castaños y la noche la pasaron a cielo abierto, al día siguiente la jornada iniciaría a las cinco de la mañana en penosas condiciones.


En Noria de Baján tengo entendido no existe ninguna estela de Cabeza de Águila... El día de hoy, que publico este artíclo, 1 de abril de 2011, coincido finalmente en las huellas que el tiempo nunca borrará y que son las que dejó don Miguel Hidalgo a lo largo de once estados que conforman nuestro país en la actualidad. Y, casualidades de la vida, el día de hoy, 1 de abril de 2011, cumplo un año de publicar este espacio virtual, el cual, a lo largo del año he sentido, en carne propia, lo que es recorrer paso a paso, legua a legua, la gloria, el éxtasis, la tristeza y la desesperación que es querer llegar a la meta...

martes, 15 de marzo de 2011

Noria de Baján, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 196.


Para tratar de entender los acontecimientos, esta vez nos apoyamos en dos obras, una muy difundida, la de Lucas Alamán, y otra no tanto, la de Benito A. Arteaga, él, Arteaga, menciona a Alamán y nos da ciertos detalles de las Funes de información de este modo: “Respecto del modo con que se verificó la prisión de los generales, nosotros no tenemos más que insignificantes datos y creemos que por escrito no habrá más que lo que aparece en el periódico titulado “Fanal”, de Chihuahua, número 51, Tomo I, de 22 de diciembre de 1835, que compa don Carlos Bustamante, y el parte oficial de Herrera, inserto en la Gaceta extraordinaria de 25 de abril, número 49, de las que tomó sus apuntes don Lucas Alamán; ambos documentos en le fondo, y por lo tanto en obsequio de la verdad, extractaremos del expresado Alamán lo que creamos más conducente a aquél efecto”. (1)

“Tratóse inmediatamente de tomar las medidas oportunas para prender a Allende y su comitiva, y sabiendo que este había de llegar, según el itinerario que traía, el día 21 a las norias de Bajan, o Acatita de Bajan, por ser el único aguaje que en toda aquella comarca había, se dispuso que Elizondo le fuese al encuentro, con todas las apariencias de un recibimiento obsequioso, de que se dió aviso anticipado a Jiménez, tomando al mismo tiempo todas las precauciones convenientes para que no tuviese noticia de lo acaecido en Monclova.

En ejecución de este plan, salió Elizondo de la villa el 19 por la tarde al frente de trescientos cuarenta y dos soldados veteranos, milicianos y vecinos, capitaneados estos por el administrador de rentas D. Tomas Flores, y por el alcalde o justicia de S. Buenaventura D. Antonio Rivas.

En el lugar designado, formó en batalla la mayor parte de su tropa como para hacer los honores militares al paso de Allende y los demás jefes, dejando a su retaguardia, en un recodo que hace allí el camino, un destacamento de cincuenta hombres, y adelantó otro a la vanguardia, compuesto de indios y comanches, mezcaleros de la misión de Peyotes, bien instruidos de lo que debían ejecutar.

En tal disposición esperó Elizondo la llegada de los jefes de los insurgentes, que se verificó a las nueve de la mañana del 21.

Presentóse desde luego el P. Fr. Pedro Bustamante, mercedario, con un teniente y cuatro soldados de los de aquella provincia que se pasaron a Jiménez en Aguanueva; saludáronse mutuamente sin recelar cosa alguna, y siguieron hasta el cuerpo que quedó a la retaguardia donde se les intimó se rindiesen, lo que hicieron sin resistencia.

Seguía a estos un piquete de cosa de sesenta hombres, con quienes se practicó lo mismo, desarmándolos y atándolos sin demora. Venia en pos de ellos un coche con mujeres, escoltado por doce o catorce hombres, los cuales intentaron defenderse y fueron muertos tres de ellos y cogidos los demás.

En este orden siguieron llegando hasta catorce coches, con todos los generales y eclesiásticos que los acompañaban, que fueron aprehendidos sin resistencia, excepto Allende, que tiró un pistoletazo a Elizondo llamándole traidor, y este, escapando el cuerpo de las balas, mandó a sus soldados hacer fuego sobre el coche, quedando muerto de resultas de él el hijo de Allende que era teniente general, y mal herido Arias, aquel mismo Arias, que vimos engañar en Querétaro a todos al principio de la revolución y que había sido ascendido a teniente general, el cual murió poco después.

Entonces Jiménez que acompañaba a Allende en el mismo coche, se arrojó de él dándose preso y suplicando cesase el fuego, lo que se hizo, y atándolo a el mismo y a Allende, fueron remitidos a la retaguardia.

El último de todos venia el Cura Hidalgo, escoltado por Marroquí con veinte hombres que marchaban con las armas presentadas; intimósele que se rindiese como a los demás, lo que hizo sin resistencia.

Caminaba Allende con tal confianza, creyendo que se le recibía respetuosamente por aquella tropa, solo destinada a hacerle honor, que había dejado atrás a alguna distancia la que le acompañaba, que ascendía a mil quinientos hombres, la artillería y todas las cargas y bagajes. Elizondo, dejando suficientemente custodiados a todos los presos, se adelantó a su encuentro con ciento cincuenta hombres y los indios. Dio con ella a un cuarto de hora de camino e intimándole se rindiese, se dispuso a hacer fuego el oficial que mandaba los tres cañones que venían a la vanguardia; Elizondo se echó sobre él y le dio muerte; lo mismo hicieron los indios y se apoderaron de los cañones matando a lanzadas a los artilleros; entonces los soldados desertores en Aguanueva, viendo a sus antiguos compañeros, se pasaron a Elizondo y todos los demás se dispersaron, abandonando veinticuatro cañones de diversos calibres, tres pedreros desmontados, y mas de medio millón de pesos en dinero y barras de plata.

El número de prisioneros llegó a ochocientos noventa y tres y unos cuarenta muertos; entre los primeros se contaron muchos coroneles, mayores, y oficiales de todas graduaciones. Los jefes principales cogidos en los coches fueron Hidalgo y Allende; Jiménez, capitán general; D. Juan Aldama y el P. Balleza, tenientes generales; Abasolo y Camargo, que intimaron la rendición al intendente Riaño en Guanajuato; Santa María, gobernador que fue de Monterrey; Zapata y Lanzagorta, todos mariscales de campo; D. Mariano Hidalgo, hermano del cura y tesorero general; D. Vicente Valencia, director de ingenieros; D. Juan Ignacio Ramón, capitán de la compañía de la punta de Lampazos en Nuevo León, ascendido a brigadier; D. José Santos Villa, que había concurrido a dar principio a la revolución en Dolores, y desde entonces seguía a Hidalgo; con otra porción de brigadieres, coroneles y otros jefes militares y empleados civiles, entre estos el ministro de justicia D. José María Chico, el intendente de ejército D. Manuel Ignacio Solís y muchos clérigos y frailes .

Escapóse solo Iriarte, y aunque Elizondo envió tropa en su seguimiento, no pudieron darle alcance”. (2)

Fuentes:

1.- Arteaga, Benito A. Rasgos biográficos de don Ignacio Allende. Archivo General del Gobierno del Estado de Guanajuato. Guanajuato, 2003.

2.- Alamán Lucas. Historia de México. Capítulo VIII, primera parte. Biblioteca Virtual Antorcha.

Loma del Prendimento, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 195

El agua era escasa o nula, la sed abrumadora “… en esta situación se supo que ya estábamos cerca de Baján. Esta noticia reanimó un poco a aquella gente, y entonces Hidalgo y Allende con cosa de seis hombres, se adelantaron con objeto de disponer que en la noria hubiera agua prevenida para la llegada de la tropa. Parecía que las mismas víctimas ayudaran en gran manera a la sabia y admirable combinación que para nuestra aprehensión había estudiado nuestros verdugos, que les salía tan bien, que se adelantó a sus esperanzas. Faltaría cosa de legua y media (7 kms) para llegar a Baján cuando advertimos a la izquierda de nuestro camino a poca distancia dos partidas de caballería, distante gran trecho una de otra, cuyo número no pasaría de veinte hombres cada una, formadas y batiendo marcha.

Luego entendimos que aquéllos serían honores que hacían a Hidalgo, suponiendo que iba en los coches que marchaban por delante. Nada de este aparato nos hizo impresión ni mucho menos ninguna sospecha. Advertimos, sí, que una de las partidas se acercaba a los diez carruajes, y entre ellos parecía tomar empeño en rodear como escolta a uno solo. Con esto nos reíamos del equívoco, porque sabíamos que el señor Hidalgo iba adelante. Paramos un poco rato y se observó que los coches violentaban el paso, y como a una milla, poco más o menos de distancia, se advirtió una descarga muy inmediata a los carruajes, y todavía se entendió era en honor de los generales que en ellos caminaban.

Lo que esto significaba era lo siguiente: el acercase los veinte soldados a un carruaje no era otra cosa que intimar rendición a los que iban dentro, mandándolos bajar a tierra. Esto sucedió con el general Arias y el hijo de Allende, Indalecio, que iban juntos. Este joven, tan resulto y valiente, no pudo sufrir semejante intimación. Por de pronto creyó ser una chanza, como algunas veces había sucedido, más luego que salió de su error tomó una pistola y desde dentro dirigió un tiro al soldado que más se acercaba, en consecuencia de lo cual los veinte soldados dirigieron sus tiros a la caja del coche, dando por resultado la muerte de Indalecio y el romper una pierna al general Arias, que al fin murió aquella noche”. (1)

Fuente:

1.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. FCE-SEP. México, 1982.

Santa Isabel de la Hoya, actual La Joya, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 194.

La Cabeza de Águila en el Ejido de La Joya se localiza dentro del terreno de la escuela rural. Me llama la atención que a es a pie del monumento que dejan los bancos ya en desuso..

Como quiera, el monumento se encuentra en buenas condiciones.

“Los caminos reales nacen en la Ciudad de México, el que viene a Coahuila toma el rumbo de Querétaro, luego a San Luis Potosí hasta llegar a Saltillo, a partir de nuestra hoy capital y rumbo al norte, tocaba las poblaciones de: La hacienda de San Nicolás de la Capellanía (Ramos Arizpe), la Cuesta del Cabrito (ejido Mesón del Norte), la hacienda Santa María, el rancho Mesillas, el rancho San Pedro y San Pablo de Anhelo, la población de Espinazo, Santa Isabel de la Hoya (La Joya), el rancho de Acatita de Baján, la hacienda Estanques del Marqués, el rancho Santa Cecilia de Castaño, Santiago de la Monclova... es de este modo que don Otto Schobber nos indica cual era el derrotero del camino real que conectaba desde Matehualala hasta San Antonio de Béxar, camino que tomarían la tropa Insurgente que en su peregrinar pensaban llegar a Béxar para de allí, luego de reanimarse, continuar hacia terriorio de los Estados Unidos. (1)

Y ese Camino Real continuaba de Monclova tocando lo siguientes pueblos: "... estancia de Sánchez, el rancho Las Adjuntas, el rancho Del Tapado, el rancho Las Hermanas, el rancho Las Encinas, el Sauz, rancho del Álamo de los Borregos, el aguaje de La Lomería o también conocido como San Diego, el arroyo de la Leche, la villa de Gigedo, el arroyo de Los Amoles, Los Juanes, El real presidio de Río Grande (Guerrero), el paso de Francia en el Río Bravo en lo que hoy es nuestro país y en Texas: El aguaje de San Antonio, Río de Las Nueces, el aguaje de Las Lagunitas, Río Frío, La Parrita, La Punta del Encinal, Río Atascoso, La Ranchería, el Río Medina, la misión de La Espada, San Antonio de Bejar (San Antonio), -1790- (Bastrop), El Sabino, (Crockett), Nacogdoches, San Agustín, condado de Sabine (Gaines Balsean), el presidio de Nuestra Señora del Pilar de Los Adaes (Robeline, Louisiana), misión de San Miguel de Cuéllar de Los Adaes. De entre los personajes más famosos, viajaron por este camino: fray Juan Larios en 1674, Teodoro de Croix y fray Agustín de Morfi en 1777, Miguel Hidalgo hasta que lo aprehendieron en Baján en 1811, El Gral. Antonio López de Santana en 1836, Venustiano Carranza en 1914, etc. (2)

“La marcha seria por fuerza lenta y arriesgada, en San Luís Potosí, se encontraba Calleja, otro destacamento importante se encontraba en Parras, aunque la idea y el propósito de los insurgentes era llegar a los Estados Unidos para comprar armas y pólvora para los habitantes de la región pareciera que iban huyendo, pues los jefes principales habían abandonado sus tropas en Saltillo. Allende tenía otras ideas, su propósito era llegar a Monclova, adherirse al indulto y darlo a conocer para los que quisieran aprovecharlo, seguir su camino en compañía de su hijo y al igual que Aldama buscar el anonimato en otra nación y olvidarse del asunto.

El peligro de llevar una gran cantidad de valores que según Fray Gregorio de la Concepción ascendían a siete millones de pesos, los hacían doblemente vulnerables, la codicia de propios y enemigos era un móvil considerable para hacer caer aquel plan en desgracia, Elizondo, José Mª Martínez y otros eran propensos a hacerse de los bienes ajenos, por lo que esperaban que llegar la caravana a Monclova para hacerse con los dineros, además que algunos de los insurgentes también querían echar mano de aquellos reales para garantizar su comodidad y prestigio en el extranjero.” (3)

Fuente:

1 y 2.- Schobber, Otto. Artículo en el periódico Zócalo Saltillo, “El Camino Real”. Sin Fecha.

http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/el-camino-real1/

3.- Bajo el pseudónimo de JRDR en el sitio www.buscadoresdetesoros.com

El Espinazo, municipio de Castaños, Coahuila, Cabeza número 192

Estamos notando que en el Estado de Coahuila se implementaron unas placas que, deduzco, fueron integradas luego a las Estelas de Cabeza de Águila, dado que marcan la fecha del bicentenario del natalicio del cura Hidalgo. En el Espinazo no existe la Cabeza de Águila.

Marzo 19 y 20, 1811. El cura de Dolores sale en unción de los demás jefes por la tarde, con dirección a la Joya que dista muchos kilómetros, aunque se asegura que fue el 20 a muy temprana hora cuando abandonaron la hacienda de Anhelo llegando a eso de las 8 o 9 de la noche, a la Punta del Espinazo de la Joya, después de haber cubierto el tramo más largo y cruento de la caminata, dirigiéndose por el cañón que bordea la Sierra del Espinazo del Diablo al oriente y la de Anhelo, al occidente, no encontrando durante su recorrido agua en las 7 norias del rumbo, por haber sido tapadas con piedras, por ordenes de Elizondo. En estas desgraciadas circunstancias habían hecho la tercera jornada de más de 12 leguas (56 kilómetros).

La jornada anterior, había dejado el ejército insurgente en condiciones lamentables; totalmente agotado, extremadamente desorganizado a tal grado que la columna se extendía a lo largo del trayecto de 4 leguas; el cansancio, el hambre, la sed, la completa desorganización en la que se movía la caravana, fueron causas que aprovecharon los autores de la traición. (1)

“El camino se empezó a presentar con más severidad y más fatigoso, porque la falta de agua para los hombres y animales daba la necesidad de un modo más lento y con algún intervalo de descanso. Esto dio lugar al llegar con mil trabajos y ya obscuro al Presidio de Mesilla. Este paraje, tan ruin y escaso como el anterior, nos hizo sufrir dobles trabajos. El poco forraje y agua que quedaba concluiría aquella noche, y estábamos aun a mucha distancia deCoahuila y sin esperanza de poder encontrar un punto intermedio donde poder repararr lo que tanta falta hacía.

Estas consideraciones y otros motivos tan desagradables que iban acumulándose nos dieron una noche penosa que casi se pasó en vela, pues se dijo que algunas partidas de indios andaban muy inmediatas con el fin de robarse la caballada. Por esta razón se dejó que en la mañana durmiera la tropa, para que se repusiera de tanta fatiga así que hasta cerca del medio día se hubo de seguir caminando, ya no con el fin de encontrar un punto cómodo para alojarse, que bien se sabía que no lo había, sino para hacer más corta la jornada del día siguiente, el cual llegaríamos a la malhadada noria de Baján, donde se encontraría agua suficiente; con esta esperanza y la que podíamos alcanzar hasta la población de Coahuila, se hizo alto ya vencida la tarde en un punto que parecía mejor en aquella inmensa llanada, frente a una pequeña altura con el nombre de Espinazo del Diablo. Se estableció el campo como se pudo, pero ya se advertía cierto disgusto y malestar como por sentimiento de nuestra cercana desgracia”. (2)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Federico. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

2.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. FCE-SEP. México, 1982.