domingo, 1 de marzo de 2020
¿Dónde habrán quedado las Cabezas de Águila que fueron depositadas en Paredón, Coahuila?
lunes, 3 de marzo de 2014
Las estelas de la Ruta de Hidalgo: El caso Coahuila.
50 en Coahuila.
49 en Estado de México
41 en Michoacán
38 en Guanajuato
20 en Jalisco
18 en Zacatecas
14 en Chihuahua
12 en San Luis Potosí
9 en Durango
8 en Aguascalientes
1 en Querétaro
3.- 190.- Hacienda de Encarnación de Guzmán, municipio de Saltillo, fue desaparecida.
8.- 195.- Encantada, municipio de Saltillo. 2 de marzo. Sí existe, aparentemente en buen estado.
9.- 196.- Angostura, municipio de Saltillo. 3 de marzo. NO TENGO DATOS
10.- 197.- Hacienda Buenavista, actual Universidad Narro. Municipio de Saltillo. Sí existe
11.- 198.- Saltillo, actual Unidad Deportiva. 4 de marzo, si existe, está sin pedestal.
12.- 199.- Saltillo, segunda estela en esta ciudad, está desparecida.
1.- Estela número 200.- San Nicolás de la Capellanía, actual Ramos Arizpe, 17 de marzo. Sí existe.
2.- 201.- Cuesta de los Rodríguez o del Cabrito, municipio de Ramos Arizpe. Sí existe
3.- 202.- Hacienda de Santa María, municipio de Ramos Arizpe. 17 de marzo. No existe.
4.- 203.- Hacienda de Mesillas, municipio de Ramos Arizpe. 18 de marzo. Al parecer no existe.
5.- 204.- Paredón, municipio de Ramos Arizpe. Sí existe, sin pedestal.
6.- 205.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe. 18 de marzo, no existe.
7.- 216.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, marzo 31. Cuando venía ya en calidad de rehén rumbo a Cihuahua. Tampoco existe.
8.- 217.- Dos Ríos, municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS
9.- 218.- Pitillal. Municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS.
Estela número 206.- El Espinazo, municipio de Castaños. No existe.
208.- Santa Isabel de la Hoya, actual La Joya, municipio de Castaños. Sí existe.
209.- Loma del Prendimento, municipio de Castaños, 21 de marzo. No existe.
210.- Noria de Baján, municipio de Castaños, 22 de marzo. No existe
211.- Acatita de Baján, municipio de Castaños, sí existe.
212.- Hacienda Estanque del Marqués, municipio de Castaños. No existe.
213.- Santa Cecilia del Castaño, actual Castaños, 22 de marzo. Sí existe.
215.- Norias de Baján, municipio de Castaños. 25 de marzo. Solo existe una en Acatita.
216.- Hacienda de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, marzo 31. No existe.
217.- Dos Ríos, municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS
218.- Pitillal. Municipio de Ramos Arizpe. NO TENGO DATOS
3.- 226.- Santa Isabel. Municipio de Parras de la Vega. Sí existe.
4.- 227.- Hacienda de San Lorenzo de las Parras, municipio de Parras de la Vega. Si existe.
5.- 228.- Capillal, municipio de Parras de la Vega. No existe, fue destruida.
6.- 229.- San Isidro, municipio de Parras de la Vega. No existe fue robada.
7.- 230.- La Boquilla, municipio de Parras de la Vega. Sí existe.
8.- 231.- Hacienda de la Peña, municipio de Parras de la Vega. Abril 4. NO TENGO DATOS
"Al inicio de la Independencia, las fuerzas militares y destacamentos de los presidios se aprestaron a apoyar a los realistas. Mientras, Mariano Jiménez, quien fue comisionado por Ignacio Allende para propagar la rebelión, el 6 de enero de 1811, libró una batalla contra soldados reales al mando del gobernador Antonio Cordero. Días después, Allende e Hidalgo llegaron a Saltillo, nombrando jefes del movimiento a Ignacio Lópe Rayón y José María Liceaga.
Royela, tesorero de las cajas reales, el obispo de Porres y el soldado que fingió ser insurgente, Ignacio Eliondo, se conjuraron para aprehender a los caudillos de la Independencia, tendiéndoles una emboscada en Acatita de Baján, al sur de Monclova, de ahí a Parras, luego a Viesca y por último, a Chihuahua, donde fueron fusilados". (1)
Fuente:
1.- Los municipios de Coahuila. Enciclopedia de los Municipios de México. Secretaría de Gobernación. México, 1988. p. 7
domingo, 15 de mayo de 2011
Rancho de Ávalos, municipio de Chihuahua. Cabeza número 254

San Lorenzo de Parras-El Pozo (21 mlls) 33.79 kms. El Pozo-San Juan Bautista (25) 40.23. San Juan Bautista-San Lorenzo de La Lag. (15) 24.14. San Lorenzo de La Lag-San Sebastián (24) 38.62. San Sebastián-Mapimí (35) 56.32. Mapimí-Cadena (21) 33.79. Cadena-San José de Pelayo (18) 28.96 kms. San José de Pelayo-El Andabazo (25) 40.23. El Andabazo-San Bernardo (10) 16.09. San Bernardo-lugar sin nombre (40) 64.36. Lugar sin nombre-Dolores (20) 32.18. Dolores-Guajoquilla (3) 4.83. Guajoquilla-La Ramada (33) 53.1. La Ramada-Sta. Rosalía (24) 38.62. Sta. Rosalía-El Saucillo (30) 48.27. El Saucillo-Sta Cruz (23) 37.01. Sta. Cruz-Bachimba (20) 32.18. Bachimba-Chihuahua (32) 51.49. Total del recorrido, 419 millas, 674 kms.
El recorrido de Chihuahua a San Lorenzo de Parras, lo realizaron las fuerzas de Doniphan del 27 de abril al 15 de mayo. Un total de 19 días, con uno de descanso. Lo cual nos arroja un recorrido diario promedio de 35.48 kms.
Si tomamos los datos anteriores como referencia para fijar la ruta del grupo de prisioneros insurgentes, llegamos a concluir que dicho contingente salió de San Lorenzo de Parras el 5-6 de abril, y llegó a Chihuahua el 23 un total de 18-19 días de recorrido con un promedio de 35-37 kms., por día, recorrido que se asemeja al promedio realizado por los norteamericanos.
Fuente:
viernes, 13 de mayo de 2011
Estelas de Cabeza de Águila en el sur de Chihuahua. Números 245, 246 y 247

245 Hacienda de Huejuquilla, actual Villa Jiménez
246 Hacienda de Tierra Blanca
247 Hacienda de San Isidro


miércoles, 11 de mayo de 2011
Río Florido, actual Villa Coronado, Chihuahua. Cabezas número 242,243 y 244

242 Congregación San Isidro, municipio de Coronado
243 Hacienda de Río Florido, hoy Villa Coronado
244 Hacienda de Atotonilco, hoy Villa Jiménez


La fuerza que escolta la caravana de Insurgentes cautivos, es aumentada con 24 dragones más, doce a la vanguardia y otro tanto a la retaguardia, en previsión de acontecimientos inesperados, continuando así el Padre de la Patria y sus acompanañantes su agobiante peregrinaje, cruzando los siguientes poblados: Río Florido, Atotonilco, Huejuquilla, Tierra Blanca y Hacienda de San Isidro." (1)
Fuentes:
1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
domingo, 24 de abril de 2011
Cabezas de Águila en el municipio de Ocampo, Durango. Números 238, 239, 240 y 241
240 Santa María de las Nieves, hoy conocida como El Derrame.
241 Hacienda de San Miguel, hoy conocido como Villa Ocampo
Viernes 19 de Abril de 1811. "De San Antonio salen a las cinco de la mañana y llegan a la Hacienda de Cerro Gordo a las ocho, es decir, tres horas después de haber salido. El grupo de la caravana se dirige a Chihuahua, al mando de Elizondo sale el mismo día, media hora después con destino a la Hacienda de Canutillo, pasando antes por la Hacienda de Torreón, llegando el mismo día a las tres de la tarde, prosiguiendo su camino a la Congregación de Santa María de las Nieves, dos horas después, avanzando hasta la Hacienda de San Miguel, hoy Villa Ocampo, llegando a las siete de la noche. Aquí duermen y salen al día siguiente, encontrándose ya en territorio de Chihuahua..." (1)
Tratar de adentrarnos en la historia de Durango ha sido cosa difícil, especialmente en el período del inicio de la Independencia y, específicamente en lo que ese refiere al paso del cura Hidalgo como rehén del ejército realista encabezado por el traidor Ignacio Elizondo. Al buscar datos sobre la hacienda del Canutillo logramos solo saber que fue construida en la última década del siglo XVIII, en 1794, por lo tanto podemos considerar que fue una de las Haciendas "nuevas" por donde pasaron los Insurgentes. Esta hacienda era la cabeza de la región, de ella dependía la de Las Nieves, La Haciendita, Sauces de Canutillo y El Encino de la Paz, un poco más adelante se encontraba la de San Miguel de Bocas, que con el tiempo se transformó en la cabecera municipal del municipio de Ocampo. Seguimos viendo que, desde su origen español, la región era punto de conflicto de las distintas etnias que la poblaban: Tepehuanes, Tobosos y Tarahumaras.
Ahora que estamos en el último punto donde debería existir una estela de Cabeza de Águila en el estado de Durango encontramos la participación de varias personas en el conflicto Insurgente que, de algún modo estuvieron ligadas a Durango, José de la Cruz Pacheco dice: "La etapa de la insurgencia o del movimiento armado en pro de la independencia de México, inicia con el cura don Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810 y concluye con la muerte de José María Morelos y Pavón a finales de 1815. En Durango, en cambio, el levantamiento armado da comienzo con el intento de insurrección de los pueblos tepehuanes de Guazamota y San Francisco de Ocotán, encabezados por los gobernadores José Domingo de la Cruz y Tomás Páez en noviembre de 1808 y se cierra con la ejecución de los insurgentes Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz, entre otros correligionarios de don Miguel Hidalgo, el 17 de julio de 1812". Diez son los personajes históricos de Durango en la "Etapa Insurgente" (1808-1812), de los cuales De la Cruz Pacheco, con el rigor propio de la investigación histórica, resalta sus acciones fundamentales en el movimiento armado.
José Domingo de la Cruz y Tomás Páez. Ambos estuvieron involucrados en la conspiración de 1808 de Guazamota. Conspiración tepehuana protagonizada por José Domingo de la Cruz y Tomás Páez, gobernadores de los pueblos de Santa María de Ocotán y de Guazamota, respectivamente. Es probable que hayan estado implicados en las acciones organizativas e ideológicas de los conspiradores del Ayuntamiento de la Ciudad de México. Son precursores del movimiento insurgente en Durango. José María Gutiérrez. Caudillo insurgente. Se levantó en armas con las milicias de Colotlán, Jalisco, a finales de octubre de 1810. Acaudilló al Ejército insurgente, compuesto de indios descendientes de los tlaxcaltecas de los pueblos de Colotlán, San Andrés del Teúl y Nueva Tlaxcala e indios tepehuanes de la sierra de Mezquital. En su afán por derrocar al gobierno colonial gachupín, se dirigió a la ciudad de Durango, siendo derrotado por las fuerzas realistas en combate librado en el sitio de La Boquilla, Mezquital, Dgo., a principios de noviembre de 1810. Presbítero Salvador Parra, teórico de la independencia. Vicario del Valle de Topia, se vio implicado en especies subversivas y contrarias al "buen gobierno". Fue denunciado y procesado por cometer crimen de infidencia.
1.- Jiménez de la Rossa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
viernes, 18 de marzo de 2011
Cabezas de Águila en los municipios de Cepeda y Parras, Coahuila. De la 203 a la 213.



205 Venadito, municipio de General Cepeda
206 Hacienda de La Sauceda, municipio de General Cepeda
207 San Antonio del Jaral, municipio de General Cepeda
208 Rancho de La Pastora, municipio de General Cepeda
209 Rancho de La Tinaja, municipio de General Cepeda
210 Ciénega Grande, municipio de Parras
211 San Carlos, municipio de Parras
212 Puerto de Bocas, municipio de Parras
213 Santa Isabel, municipio de Parras

Baján – La Joya, 5 leguas
La Joya – Venadito 11 leguas y media
Venadito - La Sauceda, 8 leguas
La Sauceda – San Antonio del Jaral, 6 leguas
San Antonio – La Pastora, 6 leguas
La Pastora – La Tinaja, 3 leguas
La Tinaja – Ciénega Grande, 7 leguas
Ciénega Grande – San Lorenzo, 6 leguas y media.

Hacienda de San Pedro y San Pablo de Anhelo, municipio de Ramos Arizpe, Coahuila. Cabeza número 202

En 1846, cuando inició la guerra de México con Estados Unidos, la columna del centro del ejército norteamericano, al mando del general Wool, realizó su ruta por nuestro estado de Coahuila, guiado por antiguos testimonios de viajeros que habían recorrido los escasos caminos que por acá existían. Después de que Wool se encontró en Monclova recibió la orden de Taylor para que marchara sobre el Saltillo vía Parras, por lo que tuvo necesariamente que tomar al camino real de Monclova a Parras. Itinerario que tuvo que haber tomado en 1811 el contingente que llevaba los prisioneros insurgentes rumbo a Chihuahua, vía Parras, por no haber otro alternante. Del recorrido de Wool y datos proporcionados por su topógrafo George W. Hughes, tomamos el nombre de los sitios visitados y las distancias recorridas. Las distancias en millas las encerramos con paréntesis:
Monclova-Castaño (10 mlls) 16.09 kms. Castaño-Baján (20) 32.18. Baján-La Joya (14) 22.52. La Joya-Venadito (32) 51.48. Venadito-La Sauceda (22) 35.40. La Sauceda-San Antonio del Jaral (16) 25.74. San Antonio del Jaral-La Pastora (16) 25.74. La Pastora-La Tinaja (8) 12.87. La Tinaja-Cienega Grande (20) 32.18. Ciénega Grande-San Lorenzo (18) 28.96." (1)
Fuente:
Contreras Palacios, Gildardo. "El Recorrido que se realizó de Baján a Chihuahua. La ruta de Hidalgo después del prendimento." Publicado el 13 de junio, 2010 en El Diario de Coahuila.
http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2010/6/13/locales-183008.asp
Noria de Baján, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 201

martes, 15 de marzo de 2011
Noria de Baján, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 196.

Para tratar de entender los acontecimientos, esta vez nos apoyamos en dos obras, una muy difundida, la de Lucas Alamán, y otra no tanto, la de Benito A. Arteaga, él, Arteaga, menciona a Alamán y nos da ciertos detalles de las Funes de información de este modo: “Respecto del modo con que se verificó la prisión de los generales, nosotros no tenemos más que insignificantes datos y creemos que por escrito no habrá más que lo que aparece en el periódico titulado “Fanal”, de Chihuahua, número 51, Tomo I, de 22 de diciembre de 1835, que compa don Carlos Bustamante, y el parte oficial de Herrera, inserto en la Gaceta extraordinaria de 25 de abril, número 49, de las que tomó sus apuntes don Lucas Alamán; ambos documentos en le fondo, y por lo tanto en obsequio de la verdad, extractaremos del expresado Alamán lo que creamos más conducente a aquél efecto”. (1)
“Tratóse inmediatamente de tomar las medidas oportunas para prender a Allende y su comitiva, y sabiendo que este había de llegar, según el itinerario que traía, el día
En ejecución de este plan, salió Elizondo de la villa el 19 por la tarde al frente de trescientos cuarenta y dos soldados veteranos, milicianos y vecinos, capitaneados estos por el administrador de rentas D. Tomas Flores, y por el alcalde o justicia de S. Buenaventura D. Antonio Rivas.

En el lugar designado, formó en batalla la mayor parte de su tropa como para hacer los honores militares al paso de Allende y los demás jefes, dejando a su retaguardia, en un recodo que hace allí el camino, un destacamento de cincuenta hombres, y adelantó otro a la vanguardia, compuesto de indios y comanches, mezcaleros de la misión de Peyotes, bien instruidos de lo que debían ejecutar.
En tal disposición esperó Elizondo la llegada de los jefes de los insurgentes, que se verificó a las nueve de la mañana del 21.
Presentóse desde luego el P. Fr. Pedro Bustamante, mercedario, con un teniente y cuatro soldados de los de aquella provincia que se pasaron a Jiménez en Aguanueva; saludáronse mutuamente sin recelar cosa alguna, y siguieron hasta el cuerpo que quedó a la retaguardia donde se les intimó se rindiesen, lo que hicieron sin resistencia.
Seguía a estos un piquete de cosa de sesenta hombres, con quienes se practicó lo mismo, desarmándolos y atándolos sin demora. Venia en pos de ellos un coche con mujeres, escoltado por doce o catorce hombres, los cuales intentaron defenderse y fueron muertos tres de ellos y cogidos los demás.

En este orden siguieron llegando hasta catorce coches, con todos los generales y eclesiásticos que los acompañaban, que fueron aprehendidos sin resistencia, excepto Allende, que tiró un pistoletazo a Elizondo llamándole traidor, y este, escapando el cuerpo de las balas, mandó a sus soldados hacer fuego sobre el coche, quedando muerto de resultas de él el hijo de Allende que era teniente general, y mal herido Arias, aquel mismo Arias, que vimos engañar en Querétaro a todos al principio de la revolución y que había sido ascendido a teniente general, el cual murió poco después.
Entonces Jiménez que acompañaba a Allende en el mismo coche, se arrojó de él dándose preso y suplicando cesase el fuego, lo que se hizo, y atándolo a el mismo y a Allende, fueron remitidos a la retaguardia.
El último de todos venia el Cura Hidalgo, escoltado por Marroquí con veinte hombres que marchaban con las armas presentadas; intimósele que se rindiese como a los demás, lo que hizo sin resistencia.
Caminaba Allende con tal confianza, creyendo que se le recibía respetuosamente por aquella tropa, solo destinada a hacerle honor, que había dejado atrás a alguna distancia la que le acompañaba, que ascendía a mil quinientos hombres, la artillería y todas las cargas y bagajes. Elizondo, dejando suficientemente custodiados a todos los presos, se adelantó a su encuentro con ciento cincuenta hombres y los indios. Dio con ella a un cuarto de hora de camino e intimándole se rindiese, se dispuso a hacer fuego el oficial que mandaba los tres cañones que venían a la vanguardia; Elizondo se echó sobre él y le dio muerte; lo mismo hicieron los indios y se apoderaron de los cañones matando a lanzadas a los artilleros; entonces los soldados desertores en Aguanueva, viendo a sus antiguos compañeros, se pasaron a Elizondo y todos los demás se dispersaron, abandonando veinticuatro cañones de diversos calibres, tres pedreros desmontados, y mas de medio millón de pesos en dinero y barras de plata.

El número de prisioneros llegó a ochocientos noventa y tres y unos cuarenta muertos; entre los primeros se contaron muchos coroneles, mayores, y oficiales de todas graduaciones. Los jefes principales cogidos en los coches fueron Hidalgo y Allende; Jiménez, capitán general; D. Juan Aldama y el P. Balleza, tenientes generales; Abasolo y Camargo, que intimaron la rendición al intendente Riaño en Guanajuato; Santa María, gobernador que fue de Monterrey; Zapata y Lanzagorta, todos mariscales de campo; D. Mariano Hidalgo, hermano del cura y tesorero general; D. Vicente Valencia, director de ingenieros; D. Juan Ignacio Ramón, capitán de la compañía de la punta de Lampazos en Nuevo León, ascendido a brigadier; D. José Santos Villa, que había concurrido a dar principio a la revolución en Dolores, y desde entonces seguía a Hidalgo; con otra porción de brigadieres, coroneles y otros jefes militares y empleados civiles, entre estos el ministro de justicia D. José María Chico, el intendente de ejército D. Manuel Ignacio Solís y muchos clérigos y frailes .
Escapóse solo Iriarte, y aunque Elizondo envió tropa en su seguimiento, no pudieron darle alcance”. (2)
Fuentes:
1.- Arteaga, Benito A. Rasgos biográficos de don Ignacio Allende. Archivo General del Gobierno del Estado de Guanajuato. Guanajuato, 2003.
2.- Alamán Lucas. Historia de México. Capítulo VIII, primera parte. Biblioteca Virtual Antorcha.
Loma del Prendimento, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 195

El agua era escasa o nula, la sed abrumadora “… en esta situación se supo que ya estábamos cerca de Baján. Esta noticia reanimó un poco a aquella gente, y entonces Hidalgo y Allende con cosa de seis hombres, se adelantaron con objeto de disponer que en la noria hubiera agua prevenida para la llegada de la tropa. Parecía que las mismas víctimas ayudaran en gran manera a la sabia y admirable combinación que para nuestra aprehensión había estudiado nuestros verdugos, que les salía tan bien, que se adelantó a sus esperanzas. Faltaría cosa de legua y media (7 kms) para llegar a Baján cuando advertimos a la izquierda de nuestro camino a poca distancia dos partidas de caballería, distante gran trecho una de otra, cuyo número no pasaría de veinte hombres cada una, formadas y batiendo marcha.
Luego entendimos que aquéllos serían honores que hacían a Hidalgo, suponiendo que iba en los coches que marchaban por delante. Nada de este aparato nos hizo impresión ni mucho menos ninguna sospecha. Advertimos, sí, que una de las partidas se acercaba a los diez carruajes, y entre ellos parecía tomar empeño en rodear como escolta a uno solo. Con esto nos reíamos del equívoco, porque sabíamos que el señor Hidalgo iba adelante. Paramos un poco rato y se observó que los coches violentaban el paso, y como a una milla, poco más o menos de distancia, se advirtió una descarga muy inmediata a los carruajes, y todavía se entendió era en honor de los generales que en ellos caminaban.

Lo que esto significaba era lo siguiente: el acercase los veinte soldados a un carruaje no era otra cosa que intimar rendición a los que iban dentro, mandándolos bajar a tierra. Esto sucedió con el general Arias y el hijo de Allende, Indalecio, que iban juntos. Este joven, tan resulto y valiente, no pudo sufrir semejante intimación. Por de pronto creyó ser una chanza, como algunas veces había sucedido, más luego que salió de su error tomó una pistola y desde dentro dirigió un tiro al soldado que más se acercaba, en consecuencia de lo cual los veinte soldados dirigieron sus tiros a la caja del coche, dando por resultado la muerte de Indalecio y el romper una pierna al general Arias, que al fin murió aquella noche”. (1)
Fuente:
1.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. FCE-SEP. México, 1982.
Santa Isabel de la Hoya, actual La Joya, municipio de Castaños, Coahuila. Cabeza número 194.



“Los caminos reales nacen en la Ciudad de México, el que viene a Coahuila toma el rumbo de Querétaro, luego a San Luis Potosí hasta llegar a Saltillo, a partir de nuestra hoy capital y rumbo al norte, tocaba las poblaciones de: La hacienda de San Nicolás de la Capellanía (Ramos Arizpe), la Cuesta del Cabrito (ejido Mesón del Norte), la hacienda Santa María, el rancho Mesillas, el rancho San Pedro y San Pablo de Anhelo, la población de Espinazo, Santa Isabel de la Hoya (La Joya), el rancho de Acatita de Baján, la hacienda Estanques del Marqués, el rancho Santa Cecilia de Castaño, Santiago de la Monclova... es de este modo que don Otto Schobber nos indica cual era el derrotero del camino real que conectaba desde Matehualala hasta San Antonio de Béxar, camino que tomarían la tropa Insurgente que en su peregrinar pensaban llegar a Béxar para de allí, luego de reanimarse, continuar hacia terriorio de los Estados Unidos. (1)
Y ese Camino Real continuaba de Monclova tocando lo siguientes pueblos: "... estancia de Sánchez, el rancho Las Adjuntas, el rancho Del Tapado, el rancho Las Hermanas, el rancho Las Encinas, el Sauz, rancho del Álamo de los Borregos, el aguaje de La Lomería o también conocido como San Diego, el arroyo de la Leche, la villa de Gigedo, el arroyo de Los Amoles, Los Juanes, El real presidio de Río Grande (Guerrero), el paso de Francia en el Río Bravo en lo que hoy es nuestro país y en Texas: El aguaje de San Antonio, Río de Las Nueces, el aguaje de Las Lagunitas, Río Frío, La Parrita, La Punta del Encinal, Río Atascoso, La Ranchería, el Río Medina, la misión de La Espada, San Antonio de Bejar (San Antonio), -1790- (Bastrop), El Sabino, (Crockett), Nacogdoches, San Agustín, condado de Sabine (Gaines Balsean), el presidio de Nuestra Señora del Pilar de Los Adaes (Robeline, Louisiana), misión de San Miguel de Cuéllar de Los Adaes. De entre los personajes más famosos, viajaron por este camino: fray Juan Larios en 1674, Teodoro de Croix y fray Agustín de Morfi en 1777, Miguel Hidalgo hasta que lo aprehendieron en Baján en 1811, El Gral. Antonio López de Santana en 1836, Venustiano Carranza en 1914, etc. (2)

“La marcha seria por fuerza lenta y arriesgada, en San Luís Potosí, se encontraba Calleja, otro destacamento importante se encontraba en Parras, aunque la idea y el propósito de los insurgentes era llegar a los Estados Unidos para comprar armas y pólvora para los habitantes de la región pareciera que iban huyendo, pues los jefes principales habían abandonado sus tropas en Saltillo. Allende tenía otras ideas, su propósito era llegar a Monclova, adherirse al indulto y darlo a conocer para los que quisieran aprovecharlo, seguir su camino en compañía de su hijo y al igual que Aldama buscar el anonimato en otra nación y olvidarse del asunto.

El peligro de llevar una gran cantidad de valores que según Fray Gregorio de la Concepción ascendían a siete millones de pesos, los hacían doblemente vulnerables, la codicia de propios y enemigos era un móvil considerable para hacer caer aquel plan en desgracia, Elizondo, José Mª Martínez y otros eran propensos a hacerse de los bienes ajenos, por lo que esperaban que llegar la caravana a Monclova para hacerse con los dineros, además que algunos de los insurgentes también querían echar mano de aquellos reales para garantizar su comodidad y prestigio en el extranjero.” (3)
Fuente:
1 y 2.- Schobber, Otto. Artículo en el periódico Zócalo Saltillo, “El Camino Real”. Sin Fecha.
http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/el-camino-real1/
3.- Bajo el pseudónimo de JRDR en el sitio www.buscadoresdetesoros.com
El Espinazo, municipio de Castaños, Coahuila, Cabeza número 192

Estamos notando que en el Estado de Coahuila se implementaron unas placas que, deduzco, fueron integradas luego a las Estelas de Cabeza de Águila, dado que marcan la fecha del bicentenario del natalicio del cura Hidalgo. En el Espinazo no existe la Cabeza de Águila.
Marzo 19 y 20, 1811. El cura de Dolores sale en unción de los demás jefes por la tarde, con dirección a la Joya que dista muchos kilómetros, aunque se asegura que fue el
La jornada anterior, había dejado el ejército insurgente en condiciones lamentables; totalmente agotado, extremadamente desorganizado a tal grado que la columna se extendía a lo largo del trayecto de 4 leguas; el cansancio, el hambre, la sed, la completa desorganización en la que se movía la caravana, fueron causas que aprovecharon los autores de la traición. (1)

“El camino se empezó a presentar con más severidad y más fatigoso, porque la falta de agua para los hombres y animales daba la necesidad de un modo más lento y con algún intervalo de descanso. Esto dio lugar al llegar con mil trabajos y ya obscuro al Presidio de Mesilla. Este paraje, tan ruin y escaso como el anterior, nos hizo sufrir dobles trabajos. El poco forraje y agua que quedaba concluiría aquella noche, y estábamos aun a mucha distancia deCoahuila y sin esperanza de poder encontrar un punto intermedio donde poder repararr lo que tanta falta hacía.

Estas consideraciones y otros motivos tan desagradables que iban acumulándose nos dieron una noche penosa que casi se pasó en vela, pues se dijo que algunas partidas de indios andaban muy inmediatas con el fin de robarse la caballada. Por esta razón se dejó que en la mañana durmiera la tropa, para que se repusiera de tanta fatiga así que hasta cerca del medio día se hubo de seguir caminando, ya no con el fin de encontrar un punto cómodo para alojarse, que bien se sabía que no lo había, sino para hacer más corta la jornada del día siguiente, el cual llegaríamos a la malhadada noria de Baján, donde se encontraría agua suficiente; con esta esperanza y la que podíamos alcanzar hasta la población de Coahuila, se hizo alto ya vencida la tarde en un punto que parecía mejor en aquella inmensa llanada, frente a una pequeña altura con el nombre de Espinazo del Diablo. Se estableció el campo como se pudo, pero ya se advertía cierto disgusto y malestar como por sentimiento de nuestra cercana desgracia”. (2)

Fuente:
1.- Jiménez de la Rosa, Federico. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
2.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. FCE-SEP. México, 1982.