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martes, 6 de febrero de 2018

Algunos partes del bando realista del Bajío, 1816, 1817

   El pasado 25 de enero presenté el libro Haciendas de Salamanca, en donde doy una visión general de la zona rural del actual municipio. Muchas de ellas fueron creadas en la época virreinal y se vieron acosadas durante la guerra de Independencia, todas fueron saqueadas y muchas de ellas incendiadas, el declive en la producción agrícola fue notorio y para volver a funcionar cabalmente, tuvieron que pasar varias décadas, medio siglo para ser exactos y volver a crecer durante el porfiriato.

  Los partes que ahora comparto dan cuenta del asedio que tuvieron y que regularmente eran tomadas como punto de referencia, de ahí la importancia que gozaron en tiempos pasados.

   El 16 de noviembre de 1816, se reunió la partida que fue a Salamanca. El 17 y 18 se mantuvo la división en Irapuato. El 19 emprendí la marcha para Pueblo Nuevo sin novedad.
   El 20 siguió al rancho de las Estacas, y sobre la marcha destaqué una partida de caballería al cerro de Huanímaro, la que regresó con tres prisioneros. El 21 salí de éste punto para el cerro Colorado en donde se fusiló a un rebelde de la gavilla de Lucas Flores y en la noche hice salir un grueso de la caballería sobre los ranchos de Huipana, Mancera, el Rodeo, y Potrero de la Gavilla, con el objeto de recoger la remonta que se decía tenía en éste punto el sacrílego Torres.
   El 22 antes de amanecer seguí con el resto de la división a Huipana en cuyo tránsito mató la guerrilla un rebelde, y al llegar a éste rancho se reunió la partid que había salido el día anterior trayendo doce prisioneros y 19 caballos.
   El 25 a causa de la mucha lluvia permaneció la división en éste punto, habiéndose fusilado en la tarde 6 rebeldes y aplicándose el castigo de baquetas a otros seis prófugos, una partida de caballería a la hacienda de Pantoja.
  El 24 contramarchó la división al Charco, habiendo destacado una partida de la que se persiguió a algunos rebeldes matando uno y trayendo dos prisioneros.
  El 25 siguió al Valle de Santiago sin cosa que notar.
  El 26 al pueblo de San Gerónimo habiendo sufrido el castigo de baquetas uno que se aprehendió.
  El 27 al rancho el Xoconostle. En la noche mandé cuatro partidas fuertes de caballería al Pueblo Nuevo y ranchos de la Tetilla, Cerro Prieto y los Duranes, con la orden de que aprehendiesen a cuantos hombres encontrasen en las casas y cerros respecto a que nunca aguardaran en ellas a las tropas reales.
  El 28 seguí con el resto de la división para Tetilla, punto que señalé en reunión y se verificó trayendo las partidas que habían salido la noche antes 146 paisanos, entre los que después de haber hecho un riguroso escrutinio solo han podido salir 5 rebeldes que he mandado fusilar y a los restantes después de bien amonestados en los deberes de vasallos se han puesto en libertad.
  El 29 al emprender la marcha para el rancho del Tecolote, se pasaron a dos por las armas de los aprehendidos antes, y se les aplicó el castigo de baqueteas a seis por haber huido de las tropas del rey. En la noche mandé una partida a Salamanca.
  El 30 se ha empleado en recoger con diversas partidas el cerro Blanco, cerro Prieto y demás inmediaciones habiendo ido a encontrarse una de las partidas con las gavillas de Lucas Flores, Calixto Aguirre y otros, la cual se sostuvo y mandó avisar fue batida ésta reunión en los términos que por menor explica el parte separado. En la noche regresó la partida que fue a Salamanca sin novedad.

Dios guarde a V.S. muchos años. Rancho del Tecolote, noviembre 30 de 1816.
Felipe Castrejón.
Sr Comandante General del Ejército del Norte. D. Francisco Orrantía. (1)

   Exmo. Sr. Paso al Superior conocimiento de V.E. el parte original que me ha dirigido con fecha 9 del corriente el Comandante de Armas de la Villa de Salamanca, Teniente Coronel D. Manuel de Iruela Zamora, por el que se impondrá V.E. del buen resultado que tuvo la partida del Capitán Manuel Mayora que salió a sorprender una gavilla de rebeldes el 5 en la noche a la Hacienda de Uruétaro.
   V.E. me dirá para lo sucesivo si los partes de poca cantidad como éste y otros que dirijo omita su remisión para no quitar a V.E. otras atenciones de más consideración.

Dios guarde a V.E. muchos años, Salvatierra. Diciembre 21 de 1816.
Exmo. Sr. Francisco de Orrantía.
Excmo Sr. Virrey Dn. Juan Ruiz de Apodaca.

   A las ocho de la noche del cinco del corriente despaché una partida de infantería y caballería al cargo del capitán D. Manuel Mayora, a la hacienda de Uruétaro y rancho de los Teranes, con objeto de sorprender algunos rebeldes de la Gavilla del titulado capitán Vicente Evaristo y la remonta de éste: a las ocho de la mañana del seis volvió con 5 caballos, 100 reses, y 9 prisioneros de los que he mandado poner en capilla a José Navarreno, Guadalupe Aguilar y Ramón Ávila, que resultaron rebeldes de la gavilla del citado Evaristo por la denuncia que de ellos hubo, y a más por la averiguación verbal que aquí se hizo; y por la que habiendo dado buenos informes, José Cornejo, Ramón Cornejo y Nicolás Zavala los puse en libertad dejando en el calabozo otros 3 de que por separado consulto a V.S. con extensión. Se han rematado en este pueblo 47 reses por el Alcalde D. Soldevilla quien entró en la Tesorería Militar su producto de 280 pesos 4 reales 10 granos, habiendo devuelto las demás a los que acreditaron propiedad, y no tener injerencia en el partido rebelde.
   Los caballos se repartieron en la compañía de Mayora y de Machuca, cuyos soldados remudaron, y el sobrante de igual número remitiré a la hacienda de la Zanja en primera ocasión.
Todo lo que comunico a V.S. para su debido conocimiento.

Dios guarde a V.S. muchos. Salamanca, 9 de diciembre de 1816.
Manuel de Iruela Zamora. 
Sr. Coronel y Comandante General Francisco de Orrantía.

   El 16 de diciembre de 1816 emprendí la marcha de la Hacienda de S. Nicolás para el pueblo de Yuririapúndaro. El 17 seguí al Valle de Santiago pasando por Chilapa en cuyo cerro se presentó la gavilla de Borja que fue perseguida por las guerrillas, logrando matarles 4.
  El 18 continuó la división para el rancho de Valtierra y en el tránsito mandé tres partidas de caballería para que registrasen el cerro del Zapote, en que regularmente se abriga la gavilla de Lucas Flores y otros bárbaros cuyas partidas mataron dos y trajeron un prisionero. El 19 al romper la marcha para el rancho de Copales se pasó un rebelde por las armas habiéndole aplicado el castigo de baquetas a dos prófugos.
  El 20 marché para la hacienda de San Catarina de donde hice salir en la noche una gruesa partida de caballería con el objeto de que al amanecer del día siguiente quedase emboscado en el cerro de Panales, y que aguardase el arribo de la división al Pueblo Nuevo, de cuyo punto había observado otras veces salían con bastante anticipación huyendo para el cerro los de la gavilla de Lucas Flores.
  El 21 salió el resto de la división para el mencionado pueblo Nuevo, habiendo sufrido el castigo de baquetas 4 paisanos que se cogieron huyendo. Conforme nos acercábamos a dicho pueblo mandé pasarse el río Grande una partida de caballería y que continuase por la ribera a buen paso con el fin de cortarles el vado a los que por aquella parte pudiesen huir. En efecto salieron estos indecentes huyendo para el cerro de Panales, de donde les salió la partida emboscada, matándoles 5 en la persecución y tomándoles seis fusiles, algunas lanzas y 26 caballos ensillados. 
  El 22 entró la división en Irapuato, habiendo perseguido en el tránsito la guerrilla algunos rebeldes de la gavilla de Calixto Aguirre, matándoles uno y se ha mantenido en dicho punto hasta el 27 en espera de una partida que mandé a Salamanca por el dinero conseguido a la división.
  El 28 volví a pueblo Nuevo
  El 29 seguí a la hacienda de Pantoja y pasando por el cerro de Peralta fueron perseguidas en dicho cerro las gavillas de Calixto Aguirre y Cruz Arroyo, matándoles 2 y haciéndoles dos prisionero: se les quitaron dos fusiles y 20 caballos.
  El 30 contramarchó la división para el Valle de Santiago, habiéndose fusilado 3 rebeldes de los aprehendidos antes: el 31 vino a la hacienda del Pitahayo y en la noche dispuse fuese sobre el pueblo de Santa Cruz una columna de caballería.

Dios Guarde a V.S. muchos años.
Hacienda del Pitahayo, diciembre 31 de 1816.
Felipe Castañón.
Sr. Comandante General del Ejército del Norte.

sábado, 9 de abril de 2016

Cabeza de Águila No. 184 ¡Colocada! La Presita, Municipio de Villa de Guadalupe, SLP

   Hace seis años que nos lanzamos en esta especie de aventura, que fue un viaje por la  historia, en el periodo específico de Septiembre de 1810 a Julio de 1811... Tiempo que se marcó en 1960 con el proyecto "Ruta de Hidalgo". Una parte de la ruta me era familiar, otra ligeramente familiar y la última totalmente desconocida. Siendo originario de Salamanca, Guanajuato, desde niño vi una estela con la emblemática Cabeza de Águila, de ahí mi "familiaridad". 

   El recorrido lo entendí muy bien desde su inicio en Dolores Hidalgo hasta más o menos la mitad del marcaje de las 260 estelas, que fue en Puente de Calderón. Ahí fue donde la información se contrapunteaba, para definir cuál fue el camino que el cura Hidalgo siguió. Ya cruzada la barranca, entrando en territorio del estado de Zacatecas, para luego seguir por el de Aguasclientes y volver a entrar a Zacatecas la ruta se vuelve a documentar, y las estelas que sobreviven fueron apareciendo en este Blog, pero, cuando la ruta enfila por el territorio del estado de San Luis Potosí mis recursos estaban ya menguados y el frío se avecinaba, así que no pude continuar.

   Pero, justo en el momento preciso, apareció un seguidor, que ahora es un buen amigo, que se conoce a la perfección el derrotero que siguió Hidalgo por ese tramo de la Ruta de la Libertad establecida en el programa de festejos del Sesquicentenario, es decir, cuando se cumplieron los 150 años de haber iniciado la guerra de Independencia. Este buen amigo, el Lic. Rafael Reyes Gómez fue mi guía a distancia por esa parte desolada y fría (me refiero a aquel febrero de 1811), en el que, por las noches, se veía el cruzar de un cometa en el cielo... mal augurio. Y fue con mi estimado Rafa que pude saber exactamente cual fue el camino seguido, nombres que para mi no eran nada familiares, Venado, Cedral, Hedionda... con su guía llegué hasta Vanegas, el resto de la ruta la pude documentar gracias a la ayuda de Google Earth, Street Finder y todos esos "tools" que ahora disponemos en la red.

   Y nuevamente mi guía potosino me comenta y me manda fotos, de que una de las estelas de Cabeza de Águila ha sido recuperada, mejor dicho, fue mandada colocar por el Presidente Municipal de Villa de Guadalupe en la comunidad de La Presita, casi a mitad del tramo entre la mencionada Villa y Matehuala, a la derecha de la Sierra de Catorce, lugar del altiplano y del semi desierto de extraordinaria belleza.

  Cabe aclarar que el número de estela que doy aquí, el 184, no es oficial, es de mi conteo. Cuando hice el recorrido día por día, estela por estela, había ubicado a La Presita con el número 170, pero luego de haber llegado a Chihuahua, y recibir notificaciones de estelas que no tenía documentadas, hubo la necesidad de revisar de nuevo la ruta y buscar una concordancia entre el 260 que es el total de Cabezas de Águila que incluía el proyecto original y las que tenía entonces documentadas, de ahí que de 170, pasó al número 184 la de La Presita, SLP. Seguramente haré una nueva revisión, ya cuando tenga, finalmente todos los datos que requiero y entonces podremos afirmar el número que realmente le corresponde.

lunes, 4 de abril de 2016

De las carencias que había en Salamanca en 1816

   Una guerra, lo sabemos muy bien, conlleva al drama de un pueblo. Y lo que ocurrió durante los largos once años que duró el movimiento de Independencia en México no fue otra cosa que un enorme drama, solo que, al ser un país tan grande, hubo regiones en las que la presencia de tropas era inexistente como en la lejana Baja California; otras en las que la escasez de alimentos no amedrentaba al pueblo pues la producción continuaba, como en Chiapas... pero hubo otras en las que la presencia de pelotones de uno y de otro bando fueron continuas y, además la producción se aniquiló debido, por un lado al asalto, saqueo y destrucción de las haciendas de campo y por otro a al temor que los habitantes de zonas rurales, pueblos y villas era tal, que preferían huir al monte. Ese panorama se vivió justo en Salamanca, Guanajuato.

  El saqueo comenzó a pocas horas de ocurrido el "Grito" de Dolores. Una semana luego, el 25 de septiembre de 1810 el grupo de insurrectos que era ya -dicen- de 20 mil almas, llegó a Salamanca, al día siguiente enfiló rumbo norte y saquearon la Hacienda de Temascatío, seguramente las demás que encontraron en el camino padecieron igual acción: Doña Rosa, Cruces, Mendoza... solo por mencionar algunas. Luego, ya entrado el año de 1811, los saqueos y más aun, los incendios de las haciendas de campo se volvería cosa normal. Sus moradores se refugiaron, al parecer, en la villa de Salamanca, y al seguir los enfrentamientos de insurgentes y realistas, ésta parte del Bajío se convirtió en escenario cotidiano de sus enfrentamientos. Dice Lucas Alamán que Salamanca sobrevivió porque hacía repiques de campanas para ambos mandos. Cuando llegaban los realistas y ocupaban la villa, se repicaba y vitoreaba a ellos. y si eran insurgentes, igual ocurría. Como quiera, llegó el momento en que las tierras tan productivas (feraces) que rodean a Salamanca no pudieron ser cultivadas y la hambruna se desató. En buena medida estaríamos este año recordando el Bicentenario de tales acontecimientos pero, siendo cosa de matices elevadamente trágicos, celebración alguna, -claro está-, no habrá. 

   Ya desde 1814 Agustín de Iturbide se había apoderado del tránsito de recuas por esta parte del Bajío, si bien esa era su obligación, la de proteger los envíos de plata del quinto real de Guanajuato hacia México y las mercancías que de la capital del virreinato enviaban al real de minas, él, astutamente, terciaba entre la recua "oficial", las suyas y se volvió el introductor de casi todo tipo de mercancías en el Bajío, además, controlando los precios. Para junio de 1816 (otro Bicentenario más), se le acusa de tales acciones y "pide el virrey Calleja un informe al Ayuntamiento acerca de la conducta del Comandante General de Guanajuato D. Agustín de Iturbide, contra el cual se habían hecho gravísimas acusaciones de haber cometido asesinatos a sangre fría, defraudado las rentas públicas, y enriquecido por otros varios medios reprobados" (1). Iturbide tenía un aliado en Salamanca, Plácido Soldevilla, y a su compadre Manuel Yruela Zamora, también viviendo en Salamanca, ambos se mantuvieron en el ayuntamiento sea como Regidor que como Alcalde entre 1814 y 1819. Para 1816 las cosas habían llegado a la desesperación en términos de abasto. Eso lo podemos comprobar al leer detenidamente el siguiente documento.

  "Conociendo el gobierno político de esta villa la suma escaeces de semillas de todo el recinto de ella, y de su jurisdicción, han sido frecuentes sus desvelos, y desde los fines del año próximo anterior no ha dejado de interponer para con los Señores Comandantes Generales cuantos recursos ha juzgado oportunos a fin de proporcionarle al público el mantenimiento necesario [y] de consiguiente la conservación del pueblo, cuyos vecinos obligados de la opresión a que los conducía a la carencia de víveres, ya empezaban a emigrar consiguiéndose apenas contener un tanto ésta desolación por medio de laboriosos arbitrios que se tomaron a fin de dar la provisión necesaria.

   El más principal de todos fue ocurrir al Alcalde de 2° voto al Señor Coronel Dn. Francisco de Orrantía por medio de oficio fecha 21 de Noviembre del citado año de 1816 que contestó en 1° de Diciembre del mismo. Igual ocurso hizo por primera vez en 1° de abril del corriente año y por el 2° en 15 del mismo el Alcalde Ordinario actual de 1° voto al Sr. Coronel Dn. Cristóbal Ordoñez cuya primera contestación dio en 1° del propio Abril, y la segunda en 1° de mayo último. Y si bien quedaron ambos jefes perfectamente instruidos de la grave necesidad que se le hizo ver, y ofrecieron recorrerla haciendo que con el auxilio de sus tropas se introdujesen a este lugar las semillas necesarias nada se llegó a verificar después de practicadas tan positivas diligencias, según consta en el acta capitular, expediente instruido y documentos que obran en el archivo de este oficio.

   En vista de lo cual, y no obstante que en la falta de dicho socorro a esta población no sean culpables los expresados señores comandantes no pudimos los Alcaldes, Regidor y Procurador que suscribimos desentendernos de la rigurosa atención con que se debe sostener al pueblo y este justo entusiasmo nos obligó a continuar la solicitud de provisión para su mantenimiento, en la forma que nos ha sido posible para que hablando con la veracidad y sencillez que la materia demanda, podemos asegurar como expositivo, que en el contorno de diez leguas de este lugar no se halla un grano de alimento de primera necesidad, que es el maíz a excepción de la Congregación de Irapuato que es donde únicamente lo hay, sin poderse transportar a nuestra Villa por estar los caminos interceptados, y por otras dificultades que ofrecen las hostilidades de los enemigos que nos circundan, a mas de no haber tropa que auxilie la conducción, ni menos mulas en que verificarlas con lo que ya se observan en el pueblo calaros movimientos de ruina y desolación que esperamos de un momento a otros pues mal contentos sus habitantes en el corto repuesto de maíz que a costa de mil trabajos hemos colocado en la albóndiga, y apenas alcanza para el presente mes, todos piensan abandonarlo retirándose a otras partes.

   Para obviar tan graves inconvenientes y dar el lleno a nuestros deberes, de modo que no se nos arguya omisión en tiempo alguno, hemos celebrado, entre otras una junta fecha de hoy en que hemos acordado ocurrir a V.S. para que como jefe superior de esta provincia, se digne proteger nuestra población como tendidamente se lo suplicamos, teniendo V.S. la bondad de mandar se nos facilite cuanto antes, no solo el auxilio de las topas de su mando sino también el número competente de mulas para conducir en breves días mil fanegas de maíz que tenemos compradas en dicha Congregación de Irapuato, y contratadas ya bajo las seguridades congruentes con el administrador de aquellos diezmos para el surtimiento de un mes que será Agosto próximo y es a lo último que alcanzan dichas mil fanegas: por lo que necesitamos que la mismo tiempo se digne V.S. confirmarnos el propio favor, haciendo que sus tropas prosigan auxiliando las subsecuentes introducciones para los cuatro meses restantes del año que son: Sept., Oct., Nov., Dic. en que será la inmediata cosecha: cuyos fletes pagaremos, y entonces habrá toda la provisión que se necesita, no solo para el vecindario sino, lo que es más, para el considerable consumo de las divisiones que transitan por este punto.

   Este es Sor. el único recurso que nos ha quedado para el consuelo del afligido pueblo, cuyos clamores no dejan descansar nuestra atención,  los participamos a V.S. que penetrados de ellos sus paternales entrañas, se apiade de unos locales vasallos, que tienen fijada su esperanza solo en el amparo de V.S. pues no conocemos otro, y estamos muy ciertos de que con su sabia disposición ha de determinar lo mejor y más acertado: por lo que será eterna nuestra gratitud.

D.G.A. V.S. m. a. Salamanca, julio 14 de 1817.

José Bernardo Barriga
Joaquín Gómez
Plácido Soldevilla
Toribio García d eLeón.
Sor Coronel Comandante General, Dn. José Ruiz.

Fuentes:

1.- Marmolejo, Lucio. Efemérides Guanajuatenses. T-III. p.142

2.- AHMS. Gobierno / Acuerdos y actas de Ayuntamiento / Caja 1. Leg. 1. Cronología 1817-1831.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cabezas de Águila, una ruta para ser promocionada turisticamente.

Fue apenas ayer que un lector de este espacio electrónico que bien sabemos se llama Cabezas de Águila debido a que por aquí seguimos la Ruta de Hidalgo 1810-1811 a lo largo del año del Bicentenario, me hizo llegar una serie de fotografías que decidió compartir con todos nosotros de lo que fue para él su experiencia como turista dentro de México en esta parte del estado de Coahuila en donde las huellas del cura Hidalgo han quedado bien marcadas y que ahora se nos presenta como una posibilidad más, a las tantas opciones que, afortunadamente tenemos en México, para conocer más de nuestra identidad. Estamos viendo la Cabeza de Águila número 214 en la que fuera la Hacienda de San Lorenzo.

Fue una verdadera sorpresa abrir mi correo y tener allí todas estas fotografías que amablemente el L.C. Giuseppe Conzuelo Rodríguez me envió, me hizo ver que esta ruta que hicimos a pie y caminando fue seguida por varios y a muchos les quedó el recuerdo, la duda o la inquietud de pensar en las muchas razones que hay en el trazo de esta ruta que ahora, para estas Fiestas Patrias de 2011 cumplirá ya 51 años de haber sido ideada, aunque lo que vemos en la fotografía es lo que en el Estado de Coahuila se definió como manera de festejar el Bicentenario del Natalicio de Miguel Hidalgo en 1953, 7 años antes de que fueran colocadas las estelas de Cabeza de Águila.

Desde un principio lo dije y lo sigo sosteniendo: el potencial que la Ruta de Hidalgo tiene para ser explotado turísticamente es enorme, hay de todo. Pueblos Mágicos, Haciendas, sitios Patrimonio de la Humanidad, Templos, Conventos y ni que decir de las fiestas patronales y los mercados. Más aun, todo el abanico gastronómico que se nos presenta al recorrer uno o varios de los once estados por donde va pasando esta ruta.

La muestra es clara, aquí vemos lo que Giuseppe Conzuelo registró en una de sus vacaciones, en la cual van apareciendo algunas de las Cabezas de Águila... seguimos en San Lorenzo de las Parras, actual sede de la Casa Madero, una de las vinícolas de mayor reputación en nuestro país.

Era la Semana Santa de 1811, abril 7, para ser más exactos, cuando Hidalgo, prisionero ya, pasaba por esta zona del actual estado de Coahuila, las circunstancias en las que iba distaban mucho a lo que apenas cuatro meses atrás, en Guadalajara se le recibía con toda la pompa, se le vitoreaba y se le decía ya "Su Alteza Serenísima", ahora arrastraba los pies, iba encadenado, sediento, hambriento y con la seguridad de que lo que seguiría en Chihuahua sería aun peor.

Al caminar la Ruta de Hidalgo vamos viendo los distintos capítulos que conforman la historia de México, vemos vestigios de lo que fue el Segundo Imperio, el paso de las tropas norteamericanas y francesas que invadieron nuestro país, el levantamiento armado que hubo y que detonó eso que llamamos Revolución Mexicana, de todos los acontecimientos quedan recuerdos y, en ocasiones, como lo que vemos ahora, monumentos que nos lo recuerdan.

Y de los monumentos naturales, ni que decir, como este templo levantado casi al centro de todo lo que confirma el valle vitivinícola de San Lorenzo, de Parras de la Vega, de Coahuila. En México tenemos mucho que ver, si nuestros ojos y nuestros sentidos los seguimos poniendo en todos esos negros acotecimientos, teñidos de rojo, que ahora se dan por todos lados, no llegaremos a buen fin. Decimos que somos muchos los que vemos al país positivamente. Yo soy uno de ellos, razón por la cual sigo publicando estos artículos, viendo siempre a la mejor cara que tiene México. Te invito a que sigamos recorriendo la Ruta de Hidalgo... gracias Giuseppe, tus fotos son fantásticas.







Esta es la Cabeza de Águila número 213.



domingo, 15 de mayo de 2011

Rancho de Ávalos, municipio de Chihuahua. Cabeza número 254

Estamos ya en las inmediaciones de la ciudad de Chihuahua, el recorrido está por terminar. Actualmente el Rancho de Ávalos es parte de la ciudad. Apoyándonos en lo escrito por don Gildardo Contreras Palacios, del Colegio Coahuilenses de Investigaciones Históricas, haremos recuento de lo que fue la última etapa de la ruta en millas y/o kilómetros de acuerdo a una comparación que hace con los datos vertidos por los norteamericanos cuando la intervención de 1845.

Los norteamericanos durante la intervención no vinieron a crear nuevas rutas, sino que se sirvieron de las ya existentes para realizar su desplazamiento por el territorio nacional. Eran aquellas que desde tiempo inmemorial constituyeron los llamados "caminos reales". Aquí el detalle de la ruta San Lorenzo (de Parras) a Chihuahua de acuerdo con el testimonio de Wislizenus. La distancia en millas está con paréntesis:


San Lorenzo de Parras-El Pozo (21 mlls) 33.79 kms. El Pozo-San Juan Bautista (25) 40.23. San Juan Bautista-San Lorenzo de La Lag. (15) 24.14. San Lorenzo de La Lag-San Sebastián (24) 38.62. San Sebastián-Mapimí (35) 56.32. Mapimí-Cadena (21) 33.79. Cadena-San José de Pelayo (18) 28.96 kms. San José de Pelayo-El Andabazo (25) 40.23. El Andabazo-San Bernardo (10) 16.09. San Bernardo-lugar sin nombre (40) 64.36. Lugar sin nombre-Dolores (20) 32.18. Dolores-Guajoquilla (3) 4.83. Guajoquilla-La Ramada (33) 53.1. La Ramada-Sta. Rosalía (24) 38.62. Sta. Rosalía-El Saucillo (30) 48.27. El Saucillo-Sta Cruz (23) 37.01. Sta. Cruz-Bachimba (20) 32.18. Bachimba-Chihuahua (32) 51.49. Total del recorrido, 419 millas, 674 kms.


El recorrido de Chihuahua a San Lorenzo de Parras, lo realizaron las fuerzas de Doniphan del 27 de abril al 15 de mayo. Un total de 19 días, con uno de descanso. Lo cual nos arroja un recorrido diario promedio de 35.48 kms.


Si tomamos los datos anteriores como referencia para fijar la ruta del grupo de prisioneros insurgentes, llegamos a concluir que dicho contingente salió de San Lorenzo de Parras el 5-6 de abril, y llegó a Chihuahua el 23 un total de 18-19 días de recorrido con un promedio de 35-37 kms., por día, recorrido que se asemeja al promedio realizado por los norteamericanos.



Fuente:



Artículo publicado en El Diario de Coahuila el 13 de junio de 2010. El recorrido que se realizó de Baján a Chihuahua, la Ruta de Hidalgo después del prendimento.


http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2010/6/13/locales-183008.asp

domingo, 24 de abril de 2011

Cabezas de Águila en el municipio de Ocampo, Durango. Números 238, 239, 240 y 241

Las siguientes estelas de Cabeza de Águila se ubican en el municipio de Ocampo, Durango, ninguna de las cuatro, me informan, existe. Se deberían encontrar en los siguiente lugares:

238 Hacienda de Canutillo
239 Hacienda del Torreón
240 Santa María de las Nieves, hoy conocida como El Derrame.
241 Hacienda de San Miguel, hoy conocido como Villa Ocampo


Viernes 19 de Abril de 1811. "De San Antonio salen a las cinco de la mañana y llegan a la Hacienda de Cerro Gordo a las ocho, es decir, tres horas después de haber salido. El grupo de la caravana se dirige a Chihuahua, al mando de Elizondo sale el mismo día, media hora después con destino a la Hacienda de Canutillo, pasando antes por la Hacienda de Torreón, llegando el mismo día a las tres de la tarde, prosiguiendo su camino a la Congregación de Santa María de las Nieves, dos horas después, avanzando hasta la Hacienda de San Miguel, hoy Villa Ocampo, llegando a las siete de la noche. Aquí duermen y salen al día siguiente, encontrándose ya en territorio de Chihuahua..." (1)

Tratar de adentrarnos en la historia de Durango ha sido cosa difícil, especialmente en el período del inicio de la Independencia y, específicamente en lo que ese refiere al paso del cura Hidalgo como rehén del ejército realista encabezado por el traidor Ignacio Elizondo. Al buscar datos sobre la hacienda del Canutillo logramos solo saber que fue construida en la última década del siglo XVIII, en 1794, por lo tanto podemos considerar que fue una de las Haciendas "nuevas" por donde pasaron los Insurgentes. Esta hacienda era la cabeza de la región, de ella dependía la de Las Nieves, La Haciendita, Sauces de Canutillo y El Encino de la Paz, un poco más adelante se encontraba la de San Miguel de Bocas, que con el tiempo se transformó en la cabecera municipal del municipio de Ocampo. Seguimos viendo que, desde su origen español, la región era punto de conflicto de las distintas etnias que la poblaban: Tepehuanes, Tobosos y Tarahumaras.

Ahora que estamos en el último punto donde debería existir una estela de Cabeza de Águila en el estado de Durango encontramos la participación de varias personas en el conflicto Insurgente que, de algún modo estuvieron ligadas a Durango, José de la Cruz Pacheco dice: "La etapa de la insurgencia o del movimiento armado en pro de la independencia de México, inicia con el cura don Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810 y concluye con la muerte de José María Morelos y Pavón a finales de 1815. En Durango, en cambio, el levantamiento armado da comienzo con el intento de insurrección de los pueblos tepehuanes de Guazamota y San Francisco de Ocotán, encabezados por los gobernadores José Domingo de la Cruz y Tomás Páez en noviembre de 1808 y se cierra con la ejecución de los insurgentes Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz, entre otros correligionarios de don Miguel Hidalgo, el 17 de julio de 1812". Diez son los personajes históricos de Durango en la "Etapa Insurgente" (1808-1812), de los cuales De la Cruz Pacheco, con el rigor propio de la investigación histórica, resalta sus acciones fundamentales en el movimiento armado.


José Domingo de la Cruz y Tomás Páez. Ambos estuvieron involucrados en la conspiración de 1808 de Guazamota. Conspiración tepehuana protagonizada por José Domingo de la Cruz y Tomás Páez, gobernadores de los pueblos de Santa María de Ocotán y de Guazamota, respectivamente. Es probable que hayan estado implicados en las acciones organizativas e ideológicas de los conspiradores del Ayuntamiento de la Ciudad de México. Son precursores del movimiento insurgente en Durango. José María Gutiérrez. Caudillo insurgente. Se levantó en armas con las milicias de Colotlán, Jalisco, a finales de octubre de 1810. Acaudilló al Ejército insurgente, compuesto de indios descendientes de los tlaxcaltecas de los pueblos de Colotlán, San Andrés del Teúl y Nueva Tlaxcala e indios tepehuanes de la sierra de Mezquital. En su afán por derrocar al gobierno colonial gachupín, se dirigió a la ciudad de Durango, siendo derrotado por las fuerzas realistas en combate librado en el sitio de La Boquilla, Mezquital, Dgo., a principios de noviembre de 1810. Presbítero Salvador Parra, teórico de la independencia. Vicario del Valle de Topia, se vio implicado en especies subversivas y contrarias al "buen gobierno". Fue denunciado y procesado por cometer crimen de infidencia.


Presbítero Telésforo Alvarado. Cura de Pueblo Nuevo. Se unió con sus feligreses y los habitantes del pueblo de Milpillas al insurgente José María González Hermosillo en las acciones de guerra realizadas en el sur de Sinaloa. Padeció encarcelamiento y proceso criminal por infidencia. Juan Antonio Alcalde. Criollo. Vecino de Poanas, denunciado ante las autoridades de Durango y acusado de "insurrección" por simpatizar con las ideas del cura Miguel Hidalgo, por lo cual fue procesado por el delito de infidencia. Manuel de la Cruz Pastrana. Siendo gobernador de Guazamota en 1810, se unió a la fracción del Ejército insurgente al mando del fraile Mariano Orozco, cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Recibe el primer nombramiento de jefe insurgente en territorio duranguense al ser designado General de las Armas de los pueblos de Guazamota, San Lucas, San Pedro Jícora y San Buena Ventura, de manos del padre Mariano Orozco, Comandante General de "esta nueva conquista del Nayarit".


Fraile Mariano Orozco. Comandante general del Ejército insurgente en Nayarit. Cura del pueblo de Santa María, Nayarit. Logró el dominio insurgente de los pueblos serranos de Guazamota, San Antonio de Padua y otros. Sirvió a la causa independentista al mando de José María Mercado, Mariscal de Campo y comandante general de las tropas del Poniente, comisionado por don Miguel Hidalgo para combatir contra los gachupines en Nayarit. Presbíteros Mariano Balleza e Ignacio Hidalgo y Muñoz. Clérigos seculares, domiciliario el primero del obispado de Valladolid y capitán, el segundo, de la Congregación de los Dolores. Junto a fray Pedro Bustamante, mercedario de la Provincia de México y conventual en San Luis; compañeros de fray Carlos Medina, franciscano natural de Zacatecas, fray Bernardo Conde de la misma orden en la provincia de Michoacán, y fray Ignacio Jiménez, también franciscano y capitán de la hacienda de Tetillas, en Zacatecas; fueron conducidos a la ciudad de Durango, donde fueron de igual manera degradados eclesiásticamente por causa de insurrección y condenados a ser pasados por las armas después de un proceso largo y tortuoso. Fueron ejecutados el 17 de julio de 1812 en la cuesta de la Cruz". (2)


Fuentes:

1.- Jiménez de la Rossa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.


2.- Hernández Camargo, Emiliano. El Sol de Durango, artículo sobre la conferencia "Los inicios de la Independencia en Durango. Personajes y Hechos Históricos 1808-1812", del doctor José de la Cruz Pacheco, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la UJED. Publicada el 22 de enero del 2010.

miércoles, 20 de abril de 2011

Las Cabezas de Águila desaparecidas en Durango. Números 233 a 236.

"Como si fueran cualquier trozo de piedra, dos 'estelas' de la Ruta de la Independencia se encuentran en una finca en ruinas en Mapimí, Durango". Así comienza una nota del periódico El Siglo de Torreón, publicado por Sandra Silva el 21 de marzo del 2011. Lamentablemente este es otro de los tantos casos que se han presentado a lo largo de la Ruta de Hidalgo. En ocasiones por desconocimiento, en otras por desatención, muchas de las Cabezas de Águila han ido desapareciendo del lugar donde fueron colocadas hace ya 51 años pero, peor aun, es el caso que ahora vemos en Durango, en donde de plano fueron abandonadas desde el momento que se ideó la conmemoración del Sesiquicentenario con las estelas que ahora, con motivo del Bicentenario, estamos recorriendo.

Es bueno recordar que hay varias poblaciones que a sabiendas de la importancia de los monumentos las han rescatado o reemplazado para que estén, como deben de estar, en el lugar en donde, de acuerdo al proyecto de don Adolfo López Mateos y de don Jaime Torres Bodet y que nos recuerdan a todos los mexicanos el rumbo que siguió, en el caso específico de Durango, en penosas condiciones don Miguel Hidalgo y Costilla y demás jefes insurgentes.

"Las dos esculturas fueron localizadas en la finca que está a un costado del Museo de Miguel Hidalgo en Mapimí. Las autoridades municipales informaron que las piezas se encuentran en custodia hasta que la Federación las solicite para su instalación. Sin embargo, ya ha pasado medio siglo y ni las autoridades educativas ni culturales se habían percatado de este 'olvido' en la entrega de los monumentos del paso de Miguel Hidalgo desde el inició de la Independencia y hasta su fusilamiento. Estos emblemas del 150 aniversario de la Independencia de México fueron repartidos a las Secretarías de Educación de los estados por donde atravesó el Cura Hidalgo para que las instalaran sobre unos pedestales de piedra. Las Secretarías de Gobernación de los Estados estarían encargadas de verificar que los monumentos fueran instalados correctamente. Pero en el Estado de Durango olvidaron dos en Mapimí; que según algunos historiadores, podrían pertenecer una a La Zarca y la otra a Villa Hidalgo, Durango.

Autoridades escolares fueron consultadas para aclarar este hallazgo; sin embargo, con gran asombro, dijeron desconocer esta situación y aseguraron que investigarían bien la historia de las 'estelas' para lograr dar con los responsables del abandono de estas piezas, que son patrimonio nacional. "Si yo me hubiera enterado que estas piezas están abandonadas, las hubiera recogido para ponerlas en una escuela", comentó Julio Roberto Méndez, titular de Comunicación Social de la Secretaría de Educación del Estado de Durango en La Laguna, quien luego se retractó cuando se le recordó que son patrimonio de la nación. Dejó en evidencia que existe una 'laguna' de conocimientos sobre la historia que envuelve a la República Mexicana y la Región Lagunera. El funcionario estatal aseguró que estará pendiente del proceso para rescatar estas piezas y sean instaladas donde se estipuló desde un principio; pues son una representación muy importante de la Independencia del país. Historiadores de la Región aseguraron que es importante rescatar las piezas, restaurarlas y ubicarlas adecuadamente." (1)

Estas dos Cabezas de Águila olvidadas corresponden a la Hacienda de la Cadena y el Rancho de Pelayo, ambos en el municipio de Mapimí, ya que el recorrido que siguió el cura Hidalgo, de acuerdo al estudio realizado para su colocación en 1960 estableció los siguientes puntos (todas ellas están desaparecidas):

233 Hacienda de la Cadena

234 Rancho de Pelayo

235 Rancho de Sanjuárez

236 Rancho de San Antonio



El jueves 18 de abril de 1811 "a las cinco de la mañana prosiguen su escabroso camino con dirección a la Hacienda de la Cadena, rumbo a la Hacienda de Cerro Gordo, pasando previamente por Pelayo, jurisdicción del municipio de Mapimí, continuando su viaje por los Ranchos de Sanjuárez y San Antonio, quedándose en este punto a pasar la noche". (2). Me llama la atención que en el artículo periodístico mencione la Hacienda de La Zarca como sitio por donde los Insurgentes en calidad de rehenes pasaron, siendo que en esa hacienda el único hecho histórico que sucedió, relacionado al paso de un personaje, fue con Benito Juaréz. La idea me remite a lo que experimenté cuando visitaba la Hacienda de Atequiza, en Jalisco, en donde, al preguntar sobre las Cabezas de Águila me refirieron a una placa, ya oculta, por cierto, de la presencia de don Adolfo Ruiz Cortines por la zona. Esto nos comprueba que cuando en México se habla de historia, se habla de un auténtico batidillo de tiempos, épocas y circunstancias.

Fuentes:

1.- Silva, Sandra. Artículo publicado en El Siglo de Torreón el 21 de marzo 2011, "Abandonan dos estelas".






2.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

Cabezas de Águila en el municipio de Lerdo, Durango. Números 229, 230 y 231.

En la foto vemos la Cabeza de Águila correspondiente a la actual Ciudad Lerdo.


El recorrido que estamos haciendo por el estado de Durango, al igual que el de Coahuila, no me fue posible hacerlo físicamente, sin embargo en esta región, la del municipio de Lerdo, he contado con el apoyo de su Cronista, José de Jesús Vargas Garza, quien me confirma la existencia de una sola Cabeza en el municipio, en el ángulo nor-poniente de la Plaza Principal.

Según los datos que he ido recabando la Ruta de Hidalgo tocó los siguientes puntos:

229 Rancho de San Fernando de la Laguna, actual Ciudad Lerdo.

230 Rancho de San Isidro en el actual municipio de Lerdo

231 Rancho de Los Jacales en el actual municipio de Lerdo

Martes 9 de abril de 1811 "Llegan al Rancho de San Isidro Labrador, asegurando unos que de aquí enviaron a Durango siete prisioneros: Mariano Balleza, Igancio Hidalgo, Bernardino Conde, Pedro Bustamante, Carlos Medina, Ignacio Jiménez y Gregorio Melero Piña, que van escoltados por 25 dragones al mando del teniente coronel Pedro María Allende Zaavedra, quedando el resto a cargo del felón Igancio Elizondo. Ambos grupos salen a las seis de la mañana. El primero a la ciudad de Durango y el segundo a la ciudad de Chihuahua, conducido por Elizondo. Otras informaciones afirman que la separación anterior se hizo en Mapimí. De San Isidro se prosigue la marcha al Real de Mapimí, tocando antes un sitio denominado "Jacales", según la versión de Illarramendi Fierro, quien asegura que este mismo día llegó a Mapimí."

"Arnulfo Ochoa Reyna, Inspector General de la región de Durango de la SEP, en su estudio histórico dice que los prisioneros conducidos a Durango fueron fusilados por la espalda en un lugar denominado San Juan de Dios, que se encuentra a poca distancia de la población, con las ropas que traían a excepción de los que tenían carácter religioso a quienes se les ejecutó sin los vestidos talares por haberse dificultado su degradación y para no castigar también, con ellos a las sagradas vestiduras. Salvándose de estas ejecuciones fray Gregorio de la Concepción (de nombre de nacimiento: Gregorio Melero Piña), quien fue enviado a España, no permitiéndosele volver sino hasta después de consumada nuestra Independencia." (1)

Debemos agregar solamente que este comentario que hace el profesor Jiménez sobre la ejecución de los clérigos en la hacienda de San Juan de Dios, se hizo el 17 de julio de 1812 ya que los trámites para su degradación fueron largos y complicados.


Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

San Sebastián, actual Gómez Palacio, Durango. Cabeza número 228

Es en la Presidencia Municipal de la actual Gómez Palacio, donde se encuentra la primera estela de Cabeza de Águila en el estado de Durango. Todo indica que el caso de Durango es muy parecido al de Coahuila en el sentido de que muchas de las Cabezas asignadas para marcar la ruta por este estado no fueron colocadas en su momento y abandonadas en algún lugar desconocido.

De acuerdo al profesor Felipe Jiménez el paso del cura Hidalgo en su calidad de rehén por la actual Gómez Palacio fue el lunes 8 de abril de 1811 que era el Miércoles Santo; no todos los autores coinciden con que esta sea la fecha, algunos lo establecen como el jueves11 de abril, como quiera, seguía siendo la Semana Santa de ese año.

"Procedente de la Hacienda de Hornos, entra en el Rancho de San Fernando de la Laguna, hoy Ciudad Lerdo, según afirmación histórica del profesor Armando Illarramendi Fierro, siendo más o menos las seis de la tarde, reportando una vez más, el jefe de la escolta cuatro soldados enfermos. Aquí mandan a herrar seis caballos de los dragones que vienen en malas condiciones: adquiere cuatro carretas para conducir a Mapimí, los soldados enfermos, la impedimenta y los bagajes. Saliendo todos el día nueve a las cinco de la mañana..." (1)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

domingo, 20 de marzo de 2011

Cabezas de Águila en el municipio de Matamoros, Coahuila. De la 221 a la 224.

Nos encontramos ante otro lamentable estado de deterioro avanzado de una de las estelas de Cabeza de Águila, esta, que corresponde a la población denominada en ese entonces "El Gatuno", supongo que en 1960, cuando se colocó, en el lugar solo había algunas pocas casas y ante el crecimiento y el consabido fraccionamiento del terreno la estela quedó dentro de alguna propiedad o, en todo caso, al ir delimitando las otras propiedades el águila quedó encerrada. Penosísimo es el caso de este que es de las pocas estelas que sobreviven aun en Coahuila. (Nota: la estela correspondiente al sitio El Gatuno ya fue restaurada.)

Será bueno recordar lo sucedido hace poco, justo durante la espectacular ceremonia del Grito el 15 de Septiembre de 2010, en plena euforia del festejo del Bicentenario cuando, ante la sorpresa de los asistentes y televidentes, surgió en mitad del Zócalo la imagen de un personaje que nadie supo a quién representaba o qué representaba, se le denominó El Coloso y mucha gente afirmó que la efigie había sido tomada precisamente del personaje aparecido en tiempos de la Revolución: Benjamín Argumedo.

Lo que vemos en la fotografía satelital es la comunidad de Congregación Hidalgo, antes conocida como El Gatuno, lugar de nacimiento de Benjamín Argumedo (1876-1916), personaje que, sin lugar a dudas, antes de compararlo con El Coloso del Bicentenario, se hizo popular gracias a la película en donde Antonio Aguilar lo representó en 1980: Persecución y muerte de Benjamín Argumedo. Así, pues, las estelas de Cabeza de Águila correspondientes a esta parte del recorrido son: 221 El Pozo; 222 Bayuco; 223 Santa Margarita, hoy Las Margaritas; 224 El Gatuno, hoy Congregación Hidalgo.

Y la discusión seguirá como parte de los recuerdos de las "curiosidades" que se vivieron durante los festejos del Bicentenario. Según el creador de El Coloso, Juan Canfield, no se seleccionó a Benjamín Argumedo por su participación en la Revolución, sino por sus razgos característicos de un mexicano. La contraparte fue lo que el 20 de septiembre del mismo año, 2010, la Secretaría de Educación Pública, organizadora del evento, desmintió al autor diciendo que era un personaje inventado que representaba a un mexicano. Yo agregaré que, siendo niño, era habitual que alguien me dijera Benjamín Argumedo, dado que mi nombre es Benjamín Arredondo... casualidades de la vida.

sábado, 19 de marzo de 2011

Cabezas de Águila al sur del municipio de Parras, Coahuila. De la 215 a las 218.


Seguimos con la interrogante de que si las estelas de Cabeza de Águila fueron o no fueron puestas en su sitio… una vez leí un artículo en donde decía que había en las cercanías de Paredón, un lugar, creo en la parte trasera de una escuela, un “montón de Cabezas de Águila abandonadas”. Eso me hizo pensar que, de ser cierto esto, allí acabaron las estelas, quizá por el clima extremo, o porque 7 años antes se habían colocado ya los pilones a lo largo de la ruta que, por órdenes del entonces gobernador del estado de Coahuila, Román Cepeda Fores. Al parecer solo dos sobreviven en el municipio de Parras, la de San Carlos y la de la ex Hacienda de San Lorenzo.


El 4 de abril, según dice el profesor Jiménez de la Rosa, fue cuando se hizo el recorrido del trayecto que va de la Hacienda de San Lorenzo de las Parras hacia la Hacienda de La Peña. Según lo recopiló en 1856 don Manuel Orozco y Berra, entre ambas haciendas distaban 7 leguas (31.5 kms.), de “un camino llano y sin recursos… (Cuando se habla de recursos, debe entenderse que los hay solo para pasajeros).” Ahora bien, según el historiador Gildardo Contreras Palacios, la salida de los rehenes debió haber sido el domingo 7 de abril de 1811, que era precisamente el Domingo de Ramos.


Con esto, estamos identificando las siguientes Cabezas de Águila en el municipio de Parras:



215 Cadillal


216 San Isidro


217 La Boquilla


218 Hacienda de La Peña


En estos días se encontraban transitando por los terrenos que pertenecieron a un magnate de la zona, Francisco de Urdiñola, Marqués de Aguayo; ya había transitado por los del otros magnates de la zona, José Miguel y José Melchor Sánchez Navarro, hacía poco más de un mes que había pasado por los territorios propiedad de otro potentado, el Marqués del Jaral y Berrio y Conde de San Mateo Valparaíso; evidentemente era la época en lo que ahora es territorio nacional era mayoritariamente rural, más que urbano. El que vemos en la fotografía es Miguel de Berrio y Zaldivar, marqués del Jaral de Berrio y conde de San Matheo Valparaíso.


Las dunas de Bilbao, el camino de Hidalgo seguiría por sus proximidades…



Fuentes:



Contreras Palacios, Gildardo. Artículo publicado en El Diario de Coahuila “El recorrido que realizó de Baján a Chihuahua. La ruta de Hidalgo después del prendimento.” 13 de julio, 2010.




Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.



Orozco y Berra, Manuel. Apéndice al Diccionario Universal de Historia y de Geografía. Tomo II. Imprenta de J.M. Andrade y F. Escalante. México, 1856.

martes, 15 de marzo de 2011

Agua Nueva, municipio de Mina, Nuevo León. Cabeza número 193.

Estamos en un punto en el que, supongo, hubo una confusión con el profesor Jiménez de la Rosa, hace ya cincuenta años de ello. El anota que hubo un punto del actual estado de Nuevo León que fue tocado por el ejército Insurgente; lo marca en Jesús María, luego de cruzar San Luis Potosí y entrar en Coahuila, pero, sabemos bien, el profesor no hizo el recorrido físicamente, sino que, perteneciendo él al magisterio, se basó en informes que algunos de los delegados en los distintos estados les hicieron llegar.

En el caso de Coahuila se marcan dos puntos con el mismo nombre: Agua Nueva, uno bien identificado, al sur de Saltillo, el otro en dirección norte antes de Acatita de Baján. Ahora que contamos con las enormes facilidades que nos dan los sistemas electrónicos, vemos en los mapas satelitales que el paso del contingente fue luego de la hacienda de Anhelo, rumbo a El Espinazo, población que hoy día está justo en los límites estatales de Nuevo León y Coahuila, de allí se adentra en una parte del actual territorio Neoleonés, pasando por la comunidad de Agua Nueva para luego seguir rumbo a La Joya, nuevamente en el estado de Coahuila. Será bueno que el gobierno de Nuevo León considere que, por un punto de su geografía hace justos doscientos años pasó el cura Hidalgo y los demás héroes nuestra Independencia.

Los puntos que ahora se están marcando en la Ruta de Hidalgo son relativamente cercanos los unos de los otros, Anhelo, El Espinazo, La Joya, Agua Nueva, Loma de Baján, Estanque del Marqués y la Loma del Prendimento, solo que son de dificultoso tránsito, dadas las condiciones extremas que allí existen. Si a eso le agregamos el desgaste físico y emocional que todos los integrantes de la caravana que, como lo hemos ido leyendo, cada vez están más desorganizados y menos compactos, su vulnerabilidad se vuelve mayor. En el artículo de hoy y los que siguen, estaremos viendo las distintas versiones que historiadores y el testigo que hubo, Pedro García, dan del acontecimiento de ese sombrío 21 de marzo de 1811.

Tendrían que pasar seis años para que Xavier Mina apareciera en territorio de la Nueva España y tendrían que pasar doscientos años para que, ahora en pleno Bicentenario logremos unir, idealmente, la figura de Hidalgo con la de Mina, justo por el paso de Nuevo León.

Marzo 20, 1811. Llegó por la mañana Francisco Ignacio Elizondo a Baján y para que la celada no fracasara colocó las fuerzas de su mando en el recodo de la loma, sitio no visible para los que van llegando, dispositivos que tomó debido a las informaciones enviadas por los espías Sebastián Rodríguez y Enrique Neri cuando los insurgentes llegaban a la Joya estaba ya a 24 kilómetros del lugar de la tragedia.

Marzo 21, 1811. La caravana insurgente sale de la Joya con dirección a Baján a muy temprana hora con la esperanza de encontrar fuerzas amigas, pasando por Agua Nueva donde tampoco encuentran el preciado líquido para saciar su sed. El desplazamiento continúa por aquellas llanuras áridas y de calor sofocante, haciéndose en cada momento más insoportable la marcha por lo embarazoso del bagaje, por la falta de provisiones, por la escasez de agua, ya que como se dijo antes en esta región, todas las norias habían sido azolvadas por órdenes de Elizondo, quién ya se encontraba desde las 9 de la mañana del día 20 en Acatita de Baján, apostado en el recodo de la Loma, conocida con el nombre de “La Loma de los Tontos”, que la gene del pueblo bajo llamaba con otra manera y que hoy conocemos con el nombre de la “Loma del Prendimento”. (1)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Felipe. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

El Espinazo, municipio de Castaños, Coahuila, Cabeza número 192

Estamos notando que en el Estado de Coahuila se implementaron unas placas que, deduzco, fueron integradas luego a las Estelas de Cabeza de Águila, dado que marcan la fecha del bicentenario del natalicio del cura Hidalgo. En el Espinazo no existe la Cabeza de Águila.

Marzo 19 y 20, 1811. El cura de Dolores sale en unción de los demás jefes por la tarde, con dirección a la Joya que dista muchos kilómetros, aunque se asegura que fue el 20 a muy temprana hora cuando abandonaron la hacienda de Anhelo llegando a eso de las 8 o 9 de la noche, a la Punta del Espinazo de la Joya, después de haber cubierto el tramo más largo y cruento de la caminata, dirigiéndose por el cañón que bordea la Sierra del Espinazo del Diablo al oriente y la de Anhelo, al occidente, no encontrando durante su recorrido agua en las 7 norias del rumbo, por haber sido tapadas con piedras, por ordenes de Elizondo. En estas desgraciadas circunstancias habían hecho la tercera jornada de más de 12 leguas (56 kilómetros).

La jornada anterior, había dejado el ejército insurgente en condiciones lamentables; totalmente agotado, extremadamente desorganizado a tal grado que la columna se extendía a lo largo del trayecto de 4 leguas; el cansancio, el hambre, la sed, la completa desorganización en la que se movía la caravana, fueron causas que aprovecharon los autores de la traición. (1)

“El camino se empezó a presentar con más severidad y más fatigoso, porque la falta de agua para los hombres y animales daba la necesidad de un modo más lento y con algún intervalo de descanso. Esto dio lugar al llegar con mil trabajos y ya obscuro al Presidio de Mesilla. Este paraje, tan ruin y escaso como el anterior, nos hizo sufrir dobles trabajos. El poco forraje y agua que quedaba concluiría aquella noche, y estábamos aun a mucha distancia deCoahuila y sin esperanza de poder encontrar un punto intermedio donde poder repararr lo que tanta falta hacía.

Estas consideraciones y otros motivos tan desagradables que iban acumulándose nos dieron una noche penosa que casi se pasó en vela, pues se dijo que algunas partidas de indios andaban muy inmediatas con el fin de robarse la caballada. Por esta razón se dejó que en la mañana durmiera la tropa, para que se repusiera de tanta fatiga así que hasta cerca del medio día se hubo de seguir caminando, ya no con el fin de encontrar un punto cómodo para alojarse, que bien se sabía que no lo había, sino para hacer más corta la jornada del día siguiente, el cual llegaríamos a la malhadada noria de Baján, donde se encontraría agua suficiente; con esta esperanza y la que podíamos alcanzar hasta la población de Coahuila, se hizo alto ya vencida la tarde en un punto que parecía mejor en aquella inmensa llanada, frente a una pequeña altura con el nombre de Espinazo del Diablo. Se estableció el campo como se pudo, pero ya se advertía cierto disgusto y malestar como por sentimiento de nuestra cercana desgracia”. (2)

Fuente:

1.- Jiménez de la Rosa, Federico. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.

2.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. FCE-SEP. México, 1982.