domingo, 8 de abril de 2012

Los avisos reales en Guanajuato: La Fiesta Barroca. Tercer cuarto del siglo XVIII

Al enterarme de algunos detalles de los ceremoniales que se daban en torno a los avisos que la Casa Real hacía llegar a Guanajuato en el siglo XVIII me va dando la idea de como se fue acrecentando un cierto odio de las clases populares hacia la élite dominante. El lujo y los excesos quedaban a flor de piel mientras que el pueblo seguía padeciendo hambre, la ignorancia era el común denominador. Los recelos se iban acrecentando más y más.

"Entre los muchos festejos que se realizaron durante el barroco por indicación de la Corona, un apartado, aunque no uno de los más importantes, lo ocupaban los actos que conmemoraban el nacimiento de los príncipes. La llegada de un nuevo miembro a la familia real era celebrado con gran alegría en muchas ciudades del país..." (1) Esto se refiere a España pero, en ciudades mexicanas como Puebla, Tlaxcala y Guanajuato, solo por mencionar tres, igualmente llegaban los avisos y la Fiesta Barroca se daba.

"Antes del nacimiento de un príncipe o infante, el rey solía enviar una carta a los justicia y jurados de la villa, en la que mandaba que estando ya cerca la fecha del parto de la reina (o princesa), se hicieran "rogativas"y oraciones públicas a fin de que se produjera un feliz descenlace..."

"La boda de un miembro de la familia real y sobre todo si es la del príncipe heredero, tiene gran importancia desde el punto de vista político, por lo que significa el hecho en sí. Esta será una manera de garantizar la continuidad dinástica y de asegurar la previvencia del estado en el concierto internacional. Por eso la Monarquía va a promover una serie de festejos para celebrar estos acontecimientos.

"La noticia de la boda se comunicaba a todas las ciudades mediante una carta enviada por el rey. Esta carta igual se remitía antes de celebrarse la boda como cuando ya se había realizado..." (2)

Vemos el retrato de Fernando VI, apodado "el Prudente", quien sucediera a su padre, Felipe V, ocupando el trono de 1746 a 1759, el casó con Bárbara de Braganza de la cual estaba tan enamorado que muerta la reina, él enloqueció. Los avisos de la Casa Real llegaron a Guanajuato así:

1747, (sin especificar el mes).-
Tiene lugar en Guanajuato la solemne jura de Fernando VI, y en la función de Iglesia que hubo con tal motivo, predica con gran aplauso el Sr. Cura don José Carrillo.

Vemos ahora el retrato del Príncipe de Asturias que luego llegaría a ser Carlos III, de él el padre Marmolejo no consigna en sus Efemérides los avisos que seguramente llegaron a Guanajuato cuando fue su proclamación y de cuando asciende al trono en 1759, quizá esos documentos fueron perdidos; pero sí llegaron los avisos de su fallecimiento y por lo tanto fueron celebradas solemnes exequias en su memoria, las cuales veremos al detalle más adelante. En cambio, la boda de uno de sus trece hijos que tuvo con su única esposa, doña María Amalia de Sajonia, el que le sucedería en el trono, Carlos IV, es solemnizado espléndidamente en Guanajuato.

1766. (Sin especificar el mes).-
"Decreta el ayuntamiento de Guanajuato que se solemnice con espléndidas fiestas el matrimonio del Príncipe de Asturias, D. Carlos (que sería Rey con el nombre de Carlos IV), con la princesa Doña Luisa de Parma. "Mandó su Señoría; dice el acuerdo respectivo, que el día domingo, que se contarán 6 del corriente mes y año, se haga publicación solemne, en las partes públicas y acostumbradas de esta ciudad, por voz de pregonero, a son de timbales, tambores y clarines, de la celebridad indicada, cantándose misa de gracias en la Santa Iglesia Parroquial, iluminándose las plazas y calles y casas, colgándose estas, y lidiándose toros los días 12, 13 y 14 del venidero Mayo, y haciéndose todos los demás actos de júbilo que corresponden".

Enero de 1767.-
"Se hacen en Guanajuato solemnísimas exequias por la difunta reina madre Doña Isabel de Farnesio". (3)

En este deslumbrante y barroco retrato vemos a toda la familia de Felipe V, a su derecha la reina, Isabel de Farnesio. Al lado izquierdo del rey aparece Fernando VI, a su derecha Luis I, junto a él, vestido como niña, según marcaba la tradición, aparece Felipe, duque de Parma, enmarcada dentro de otro retrato está Mariana Victoria, comprometida con Luis XV y el último de la derecha es Carlos III.

Entonces, al igual que ahora, la riqueza y el poder hacen amigos a las personas, incluso a los reyes, es así como uno de los acaudalados de Guanajuato, el Marqués de San Juan de Rayas, recibe una carta del Rey, carta cuyo contenido es transmitido en el más puro estilo barroco:

17 de Agosto de 1775.-
El marqués de San Juan de Rayas participa al Ayuntamiento que ha recibido carta del Rey (Carlos III), en el que da la noticia del feliz alumbramiento de la Princesa de Asturias (María Luisa de Borbón-Parma, la que vemos en el retrato); y este cuerpo, en acuerdo de esta fecha, determina solemnizar el acontecimiento, y hace un novenario a Nuestra Señora de Guanajuato por el buen temporal. He aquí los términos de dicho acuerdo que nos parece curioso.

"En la Ciudad de Santa Fe, Real y Minas de Guanajuato, a 17 días del mes de agosto de 1775 años. Ante el M. Iltre. Sr. Cabildo, Justicia y Regimiento de esta nobilísima Ciudad, estando en esta su Sala Capitular junto y congregado, como lo tiene de uso y costumbre mediante billete citatorio, librado por ante diem, para conferir y tratar los negocios conducentes a el real servicio, bien común y estado de esta República, y lo compusieron los Señores que abajo firmaron. Se hizo presente por el Sr. D. Vicente Manuel de Sardaneta y Legaspi, Vizconde de Sardaneta y Marqués de San Juan de Rayas, Notario Jubilado del Santo Oficio de la Inquisición, Regidor perpetuo, Alcalde provincial de la Santa Hermandad, y ordinario de primera elección, una carta de Nuestro Invicto Católico Monarca, Rey y Señor natural, que Dios prospere en mayores imperios, firmada de su real mano y referida a el Sr. D. José Ignacio de Goyeneche en el Real sitio de Aranjuez, a 15 de mayo en este presente año, en que le noticia, como a su Pariente, que el día 25 del anterior Abril a las siete horas y 40 minutos de la mañana, dio a luz la Señora Princesa de las Asturias, su muy cara y amada Nuera, una infanta en dicho real sitio; para que concurrieran a dar a Dios las debidas gracias, por tan singular beneficio y feliz suceso, de que S. M. se daría por bien servido: lo cual era su ánimo solemnizar y dar al público el día domingo , que se contarán 27 del presente mes y año, con misa cantada y sermón, que se celebre en la Santa Iglesia Parroquial de esta Ciudad, expuesto el Divinísimo Sr. Sacramentado, con convite general al Vecindario: lo que S. Sria. tuvo a bien, y ofreció autorizar con su personal.

"Acordando que por la escaces de aguas que se experimenta al presente, enfermedades y otros infortunios, se le hiciera un novenario de misas cantadas, a la Soberana Imagen de N. Señora la Virgen María, que con el título de Guanajuato, veneramos en dicha Sta. Iglesia Parroquial, para que por su poderosísima intercesión, alcancemos favorable despacho en todas nuestras necesidades, como siempre se ha verificado, dándose principio el día sábado 19 del presente mes y año, y fin el lunes 28, con misa de gracias, como se ha acostumbrado en toras urgencias. Y que dicho cía Domingo 27 se publiquen por bando las fiestas anuales, que, en obsequio de su soberano Patrocinio, se celebrarán como juradas, verificándose en los días 20, 21 y 22 de venidero mes de noviembre de este presente año: para lo cual salga al pregón la plaza nombrada de San Diego o San Pedro de Alcántara, para armarla, asearla y hermosearla, y lidiar toros, admitiéndose a las posturas, pujas y mejoras que a ella se hicieren, afianzándolas y rematándose en el mayor y mejor postor que hubiere, cuyo procedido entre en poder y arbitrios, erogándose de él los gastos precisos y acostumbrados por medio de los comisarios que para ello se nombraren. -Y así S. Sria., lo que acordó y firmó.- José Pérez Marañón - Joaquín Francisco Blunet Iguiño - El Marqués de San Juan de Rayas - Francisco Antonio de Septién y Montero - Manuel Güemes de la Concha - Miguel de Rivera Llorente - Juan José Campains - Antonio de Obregón y Alcocer - Juan Fernández de Murillo - Ante mi, Alonso Alcerón, Escribano Real, público y del Cabildo.

9 de diciembre de 1780.-
Tiene lugar este día en la Parroquia de Guanajuato una magnífica función, a expensas del Conde de la Valenciana, en celebridad del nacimiento del Infante D. Carlos Domingo Eusebio, nieto del Rey Carlos III. En ella predica con grande aplauso, el P. Fr. José Méndez, predicador primero del Convento de S. Diego de esta misma ciudad, cuya pieza literaria se dio a la prensa, y la tenemos a la vista". (4) Este príncipe, hijo de Carlos IV, moriría a los cuatro años de edad.

Fuentes:

1.- Lores Mestre, Beatriz. Fiesta y arte efímero en el Castelló del setecientos. Universitat Jaume I. Valencia, 2005.

2.- Ibid.

3.- Marmolejo, Lucio. Efemérides Guanjuatenses. Imprenta del Colegio de Artes y Oficios. Guanauato, 1883.

4.- Ibid.

viernes, 6 de abril de 2012

La Casa Real Española, su presión sobre la Nueva España, el ejemplo en Guanajuato. Siglo XVII, primera parte.

En esta magnífica pintura de Louis-Michel van Loo ejecutada aproximadamente en 1743, vemos a toda la Familia Real de España, la de Felipe V, llamado "El Animoso", que reinó durante la primera mitad del siglo XVIII, de 1700 a 1746; años en que el barroco estaba en pleno y eso se hacía notar también en los ceremoniales de cuyos avisos, cuando llegaban a la Nueva España, eran motivo suficiente para la realización de fastuosas celebraciones. En el magno retrato aparecen el Infante Fernando de España (futuro Fernando VI), a su esposa, Bárbara de Braganza, a los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio (su segunda esposa con la que casó en 1714, luego de la muerte de la primera consorte, María Luisa Gabriela de Saboya); aparece también el Infante Felipe (futuro duque de Parma) con su esposa Luisa Isabel Borbón, se encuentra también la Infanta Mariana Victoria de España, al infante don Carlos (futuro Carlos III), con su esposa, María Amelia de Sajonia, y a las Infantas María Antonia, María Teresa Rafaela e Isabel.

Vemos en este retrato al Rey don Felipe V y nuevamente nos apoyamos en lo escrito por el presbítero Lucio Marmolejo en sus Efemérides Guanajuatenses para enterarnos de lo que sucedió en relación a la Casa Real de España en Guanajuato. En ella notamos lo dilatada que era la comunicación, ya que pasaron cuatro meses para ser notificados en Guanajuato de los acontecimientos en la Casa Real y hubo de pasar un año y medio para que se celebraran con toda la pompa que el caso reclamaba la proclamación del Príncipe de Asturias.

1701 (no se especifica el mes).-
Se verifica este año, con gran solemnidad, la jura del Rey Felipe V.

27 de mayo de 1709.-
Ordena el Rey que sea solamente proclamado el Infante D. Luis Fernando como Príncipe de Asturias, cuyo mandamiento es comunicado al Alcalde Mayor de Guanajuato, en 23 de septiembre de 1710.

25 de diciembre de 1710.-
En éste día y en los siguientes se verifica en Guanajuato, con entusiasmo y esplendor extraordinarios, la procalmación del Príncipe de Asturias, conforme lo mandado en 27 de mayo del año anterior. Hemos tenido a la vista una minuciosa descripción de esta gran fiesta y de ellas extraemos lo siguiente:

"Con la anticipación conveniente estaba preparado junto a la puerta de las Casas Reales, un costoso tablado, que ostentaba un adorno verdaderamente magnífico; y en el balcón de las mismas casas se veía, bajo rico sitial, el retrato del Rey Felipe V, como su presidiera la festividad. A las primeras horas de la tarde apareció una tropa de infantería, sumamente vistosa, formada por todo el comercio, y por otras muchas personas notables de la villa: iba presidida por el Capitán don Juan de Acevedo y León, el cual vestía una gala muy costosa, y llegando al tablado hizo tres profundas cortesías dirigiéndose al retrato del Rey. Entonces el Almirante don Vicente Cornelio Caralipeo, en su calidad de Alcalde mayor, verificó la proclamación, diciendo por tres veces: "Viva el Señor don Luis Fernando, príncipe de Asturias, legítimo sucesor de la corona"y arrojando gran porción de monedas de plata a la numerosísima plebe que circundaba el tablado: hechas luego otras tres reverencias al retrato, recorrió las calles aquella brillantísima comitiva, hasta que llegó la noche, que semejaba el día, por la multitud de luminarias que ardían por todas partes, y por las espléndidas iluminaciones de los edificios públicos y particulares. Por último, frente a las Casas Reales, en la Plaza Mayor, y en la plazuela de Señor San Pedro de Alcántara, se quemaron diversos invenciones de fuegos artificiales, desde la oración hasta las ocho, costeadas por los gremios de los barberos, herradores, dueños de panaderías y otros particulares.

26 de diciembre de 1710.-
Se hizo otra demostración y celebridad, tan espléndida, como la del día anterior, yendo esta vez a la cabeza de la infantería, el Capitán don Domingo de Villanueva y Susquiza y el Alférez don Francisco José de Morales, agregándose a todo esto un vistosísimo paseo a caballo. Iban en él los mineros y personas del comercio sobre caballos costosamente aderezados y enjaezados, llevando cada caballero en sus manos una hacha de cera blanca encendida: concurrieron también a este paseo para darle más lustre los regidores y capitulares, y el Alférez don José Anastacio Villavicencio, que portaba un pendón magnífico de damasco carmesí bordado en oro; y concluyeron colocando las hachas ante el retrato del Rey , las cuales permanecieron encendidas toda la noche; practicándose lo mismo todos los demás días que duró la fiesta.

27 de diciembre de 1710.-
Salió en la noche una famosa mascarada y encamisada del gremio de los arrieros, todos a caballo y con luces de cera. Luego apareció otra brillante escuadra de a caballo, vestida con trajes moriscos, y uno de sus individuos recitó otra loa semejante a la del día anterior. (Nota, la loa a la que se refiere la transcribe el padre Marmolejo, pero es tan larga y barroca que evito aquí su transcripción) .

Este es el retrato del Príncipe de Asturias don Luis Fernando. Las festividades se prolongarían por espacio de trece días, sigamos viéndolas:

28 de diciembre de 1710.-
A la oración de la noche hubo otra mascarada de encamisados, del gremio de los zapateros, todos a caballo, vestidos de gala, llevando un carro triunfal adornado con lujo extraordinario, que conducía debajo de un dosel, un niño costosamente vestido y aderezado, sentado en una silla, representando la persona del Príncipe: en el mismo tablado que se ha descrito, frente a las Casas Reales, se pronunció otra loa, diversa a las anteriores, aunque muy semejante en el estilo y conceptos.

29 y 31 de diciembre de 1710.-
Se jugaron toros en la plazuela del Señor San Pedro de Alcántara en una buena plaza que allí se improvisó.

1 de enero de 1711.-
En el mismo lugar se representó una comedia, o loa en diálogos titulada "Cuando no se aguarda" y cuyos personajes fueron, el reino de España, el reino de Francia, el ducado de Saboya y el real de Guanajuato, habiendo sido todo el solemne festejo de este día por cuenta de los carpinteros. El asunto de esta comedia, aunque no fue muy corta, estaba reducido a una disputa sucitada por los tres países de Europa en ella personificados acerca del derecho que a cada uno asistía para poder ser el preferido en el honor de presentar al Príncipe de Asturias la corona de que era legítimo heredero: disputa que termina, apareciendo repentinamente el real de Guanajuato, que refiere brevemente sus méritos, la riqueza que proporciona a la Real Hacienda y sus derechos consiguientes para ser quien presenta la corona como en efecto lo verifica.


La descripción que sigue es algo que me parece realmente sorprendente, ya que es la primera vez que veo que durante el periodo colonial se hace una muestra de lo que fue el gran pasado de México.

4 de enero de 1711.-
Tiene lugar la tarde de este día otro nuevo y magnífico paseo a caballo, por el gremio de los herreros. Lo presidía un personaje, cubierto con un traje espléndido, representando a Caltzonzi, el último rey de Michoacán, y seguía luego un carro, semejante al ya descrito del gremio de los zapateros: abajo del sitial del príncipe, iba sentado Cristóbal Vicente, indio principal, también ricamente vestido según el uso de los antiguos mexicanos, representando al Emperador Moctezuma, a su lado se veía la Malinche. Adelante del carro, iban a pie otras muchas mueres representando las matronas cortesanas de dicho monarca; y en seguida un gran número de indios embijados, cada uno con su arco y su carcax de flechas, llevando las matronas una bellísima águila dorada que reposaba arriba de un nopal. Detrás del carro, en fin, marchaba una lucida tropa de infantería, con un hombre a su cabeza armado de punta en blanco y con peto y morrión, representando la persona del señor don Fernán Cortés marqués del Valle. Frente a las Casas Reales recitaron una loa, y cuando ésta concluyó, se hizo la aclamación, tirando la Malinche y demás matronas, monedas y dulces, y tocando los teponastles, adufeses, pífanos, y a tambores que llevaban. En la noche los mismos herreros volvieron a salir en una encamisada, recorrieron las calles principales, recitaron otras dos loas, y se dio fuego a un vistoso árbol.

Sería hasta la plena Epifanía, fecha importante en el calendario litúrgico, que las festividades en honor a la proclamación del Príncipe de Asturias terminarían.

6 de enero de 1711.-
Se volvió a armar tablado de la plazuela de S. Pedro Alcántara, magníficamente adornado con tapicería y colgaduras de las mejores telas, el cual costearon los gremios de sastres y plateros, y se representó otra comedia titulada "El mejor par de los doce" siendo los personajes América, Europa, Asia y África "y dicha comedia, dice el documento que tenemos a la vista, se cerro y dio fin a la celebridad que fue una de las mejores que ha habido en la villa, y con el concurso de pueblo, el mayor que se ha visto por haber concurrido no solo el crecido número de personas que componen la jurisdicción, gente muy lucida y decente, con sus familias, sin que se experimentara la más leve desgracia, como otras veces se ha visto con menores concurrencias, merced a las acertadas disposiciones del Sr. Almirante y Alcalde Mayor, D. Vicente Cornelio Caralípeo".

Vendrían luego las segundas nupcias del Rey don Felipe V y Guanajuato y sus entrañas se harían presentes:

1715 (no se anota el mes).
La Villa de Guanajuato y sus mineros, costean, en su mayor parte, la riquísima vajilla de plata y otras alhajas preciosas, con que el Virrey D. Baltazar de Zúñiga, Marqués de Valero y Duque de Arias, obsequia a la Reina de España, Doña Isabel de Farnesio, con quien Felipe V acaba de contraer segundas nupcias.

1721 (no se anota el mes).
Se gastan este año 30 pesos, 7 reales, en solemnizar el cumpleaños del Rey, según la siguiente curiosa cuenta que, por una casualidad, llegó a nuestras manos: Por ocho cargas de leña para las luminarias, un real de ocote; dos ruedas, ocho docenas de cohetes, tres docenas de bombas, estipendio para los acólitos, cantores de la iglesia, sacristanes, chirimías y clarines y alquiler de 40 luces; todo 30 pesos y 7 reales.

Más las cosas no eran solo festividades...

2 de mayo de 1744.-
Pide el Rey a todos sus vasallos un donativo para la guerra que tiene que sostener con la Gran Bretaña.


Durante este periodo, la primera mitad del siglo XVIII, luego de 24 años de reinado de Felipe V, el trono es cedido a su hijo, el primogénito en el primer matrimonio, con Luisa de Saboya, Luis I, el cual es tan corto, que los avisos de su proclamación como Rey de España y su matrimonio con Luisa Isabel de Orleáns, no llegaron a tiempo a la Nueva España. Él asciende al trono el 15 de enero 1724 y muere víctima de viruelas el 31 de agosto del mismo año. Su padre, Felipe V, asume nuevamente el poder luego de su fallecimiento a los 17 años de edad.

Fuente:

Efemérides Guanajuatenses o datos para formar la Historia de la Ciudad de Guanajuato. Obra escrita con presencia de los más auténticos e interesantes documentos. Por el presbítero Lucio Marmolejo. Socio corresponsal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y miembro de algunas otras corporaciones literarias. Guanajuato, Imprenta del Colegio de Artes y Oficios a cargo de Francisco Rodríguez, 1883.

jueves, 5 de abril de 2012

La Casa Real Española, su presión sobre la Nueva España, el ejemplo en Guanajuato. Siglo XVII.

A quien vemos en este dibujo, es al presbítero Lucio Marmolejo (1834-1885) quien fuera el socio corresponsal en Guanajuato de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística durante la segunda mitad del siglo XIX. El padre Marmolejo, apasionado de la Historia, especialmente a la de su lugar de origen, Guanajuato, tuvo a bien consultar libros conocidos, algunos no tanto y, lo mejor, que tuvo acceso a archivos parroquiales y oficiales que le dieron una idea más precisa y exacta de los acontecimientos ocurridos en la ciudad de Guanajuato, que fuera, durante dos siglos de los tres de la época Colonial la más importante de toda la Nueva España, luego de la ciudad de México. Esto debido a la riqueza que sus minas producían. La idea del padre Marmolejo no era escribir una Historia de Guanajuato, de la que dijo, modestamente, que no se sentía capaz para ello, sin embargo nos heredó un documento importantísimo que nos deja ver eventos sorprendentes ocurridos en la Ciudad y Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato.

Gracias a sus escritos me doy cuenta de cual era la presión que ejercía la Corona Española en la provincia más rica del Virreinato y como la presencia de la Casa Real era importante y casi omnipotente. Tratar de entender lo intrincado de la Historia de los reyes españoles es cosa por demás complicada pero, con el solo saber lo que dijeron los edictos que los reyes proclamaban y que afectaban a Nuewva España nos dejan una idea clara de que la Independencia era algo que a callados gritos se pedía, o al menos se pensaba, pues el abuso de España era, en todos los sentidos sobre sus llamados "vasallos".

El quinto real era obligatorio, se agregaba a esto las colectas y los "donativos graciosos para el alivio de sus gastos" que de España se pedían, algo en verdad digno de conocer para lograr entender mejor como se fue dando ese caldo de cultivo que explotó en 1810.

Carlos V, el Emperador que decía aquello de que "el sol nunca se pone en sus dominios" fue proclamado en 1516, cuando Cortés ya andaba merodeando por las costas de Yucatán, fue a él a quién envió sus Cartas de Relación, era a él a quién nombraba "Sacra, Cesárea, Católica Majestad". Dos años antes de morir Carlos V deja el poder a su hijo, Felipe II quien ocupa el trono real de 1556 a 1598, a lo largo de su vida casa cuatro veces, no tanto por amor, sino por interés a reforzar la supremacía española en Europa y lo hace en 1543 con Manuela de Portugal, en 1554 con María de Inglaterra, en 1559 con Isabel Farnesio de Francia y en 1570 con Ana de Austria. Esto de las subidas al trono, de los matrimonios y los decesos era cosa importante en el calendario civil del Imperio, dentro del cual estaba comprendido México cuando se llamaba Nueva España. Todo acto real era anunciado y celebrado en México. A Felipe II le sucede su hijo Felipe III quien reina de 1598 a 1621 y casa con Margarita de Austria.

Guanajuato fue fundada en su calidad de pueblo en 1570, cuando Felipe II reinaba, poco a poco la riqueza que allí se generaba comenzó a agradar más y más a la Corona Española, pues la abundancia era notoria, por lo tanto las proclamas reales eran necesario hacerlas también en Guanajuato

El retrato que vemos es el de Felipe IV, conocido como "El Rey Planeta" quién es coronado en 1621, un siglo después de la caída de la Gran Tenochtitlán. Él tuvo dos matrimonios, primero en 1621 con Isabel de Francia y luego, en 1649, con Mariana de Austria. Es ahora que leemos a don Lucio Marmolejo.

"Abril 1 de 1621.-
Se manda orden al ayuntamiento de Guanajuato, para que proceda al juramento del Rey Felipe IV".

Octubre de 1635.-
El virrey Marqués de Cerralvo, D. Rodrigo Pacheco Osorio, transcribe la Real Cédula en que dispone Felipe IV, que todos sus vasallos contribuyan para los gastos de canonización del Santo Rey D. Fernando". (Se refiere a Fernando III de Castilla 1217-1252).

1645 (sin especificar el mes).-
Se celebra en la Parroquia de Guanajuato solemnes exequias por la Reina de España, Doña Isabel de Borbón y Médicis, primera esposa de Felipe IV.

Octubre 18 de 1665.-
Comunica la Reyna Gobernadora la muerte de Felipe IV, acaecida el 17 de septiembre de este mismo año".

Muerto Felipe IV lo sucede su hijo, Carlos II, el que aparece ahora en el retrato, al cual se le conocía por el mote de "El Hechizado". Su regencia va por el resto del siglo XVII, es decir, de 1665 a 1700. Casa dos veces, primero con María Luisa de Orleáns en 1679 y después con Mariana de Neoburgo en 1689. Muere, por serios padecimientos congénitos, sin descendencia y siendo joven. Y es bajo el mandato de este rey que llega a Guanajuato una curiosa petición que gracias al padre Marmolejo podemos ahora conocer:

1666. (Sin especificar el mes).
Se verifica este año el juramento de Carlos II.

Agosto 25 de 1691.-
El indio ladino Pedro Martínez publica en Guanajuato, a voz de pregonero, el mandamiento del Virrey, relativo a la donación pedida por Carlos II. He aquí los términos en que se hizo esta publicación:

"En la Villa de Santa Fe, Real y Minas de Guanajuato, a 25 días del mes de Agosto de 1691 años, el Sr. Capitán D. Francisco Fernández de Zelis, teniente general por el Sr. Capitán D. Francisco Martínez de Tejada, Alcalde mayor en ella y su jurisdicción por S. M. dijo que por cuanto ha recibido un mandamiento del E. Sr. Conde de Galvez, Virrey de esta Nueva España, en el que le manda, en atención a los gastos que la Católica Real Majestad del Rey nuestro Señor ha hecho, y se le han recrecido en el casamiento que hizo con la Reina nuestra Señora, empeños causados a su real patrimonio para conducir a S. M. a los reinos de Castilla de los del Imperio, cuyo desempeño espera S. M. en sus leales vasallos, contribuyendo con un donativo gracioso para alivio de sus gastos, cuya recomendación hace a dicho Sr. Exmo. por su real cédula despachada a los ocho de setiembre del año pasado, de 689; y para que en lo que toca a ésta Villa y su jurisdicción, tengan efecto materia tan del servicio de ambas Majestades, y como sus vasallos, contribuyan con las porciones que alcanzase su posibilidad y con ellas ocurran a su merced, mandó se publicase así en esta Villa como en las congregaciones de Irapuato y Silao, para que todos sus vecinos y moradores ocurran ante su merced a contribuir con el donativo que pudieren, graciosamente, y que en su posibilidad cupiere, de que ha de dar cuenta a dicho Sr. Exmo., de la proción que cada uno diese, para que la persona que más señalare le honre S. M. y dé las gracias como particular servicio suyo; y así proveyó y lo firmó.- Francisco Fernández de Zelis- Por ante mi, Salvador de Perea escribano del Cabildo, público y de real hacienda.

Septiembre 9 de 1691.-
Se remiten este día 1570 pesos, cuatro reales, colectados en Guanajuato para donativo del Rey.
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Fuente:
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Efemérides Guanajuatenses o datos para formar la Historia de la Ciudad de Guanajuato. Obra escrita con presencia de los más auténticos e interesantes documentos. Por el presbítero Lucio Marmolejo. Socio corresponsal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y miembro de algunas otras corporaciones literarias. Guanajuato. Imprenta del Colegio de Artes y Oficis a cargo de Francisco rodríguez. 1883.

miércoles, 4 de abril de 2012

Nuestra Señora de Guanajuato, Generala del Ejército Realista.

Es indudable que la Guerra de Independencia de México tuvo un toque de "Guerra Santa" debido a que era una sola imagen religiosa que identificaba al movimiento Insurgente, la Virgen de Guadalupe, mientras que, del lado contrario, los Realistas iban acrecentando cada vez más la lista de Advocaciones Marianas a las que se les iba dando el grado de Generala para su ejército. Esta, insisto, "guerra santa", comenzó cuando, estando Hidalgo y sus insurrectos en el Monte de las Cruces, el virrey decide otorgar el mando y título de Generala a la Gachupina, nombre con el que se le daba a la Virgen de los Remedios, pero no fue la única, el título lo obtuvo también Nuestra Señora del Pueblito en Querétaro, Nuestra Señora de la Luz en Salvatierra, la Virgen del Socorro en Acapulco, más tarde lo tendría la Virgen de Zapopan. Esta vez veremos el caso de Nuestra Señora de Guanajuato la cual se jura como Generala el 24 de noviembre de 1811, cuando la cabeza de Hidalgo colgaba ya de una esquina de la Alhóndiga de Granaditas.

"El 24 de noviembre de 1811 se jura con gran pompa, por patrona y generala de los tropas del Gobierno Español a Nta. Sra. de Guanajuato. He aquí los pormenores de este acto solemne, según consta en documento que existe en el archivo de la municipalidad.

A las nueve de la mañana del expresado día, se reunió el ayuntamiento en el salón de sesiones, juntamente con las demás autoridades eclesiásticas, civiles y militares; y acto continuo por el centro de la villa que formaba la tropa se dirigieron todos a la Iglesia Matriz, y ocuparon sus respectivos asientos, siendo el del Intendente D. Fernando Pérez Marañón un sitial colocado del lado del Evangelio: comenzó la solemne función con asistencia del clero secular, regular y de numerosísimo pueblo; y el cura más antiguo Dr. D. José Antonio de Labarrieta, precedidos de la cruz alta, acompañado con los Diáconos y revestido con capa pluvial, se dirigió al Intendente para tomarle el juramento.

Este se levantó de su sitial y acercose al bello y venerable simulacro, al cual adornaron con una rica banda y con un bastón con puño de oro con pedrería: puso entonces una mano en el puño de su espada y la otra sobre el pie de la Sma. Virgen y el Párroco oficiante lo interrogó de esta manera: "?Jura V.S. como jefe político y militar de esta provincia, en representación de todos sus vecinos y habitantes, por Generala de nuestras armas, a Ntra. Sra. de Guanajuato; y promete V.S. defender bajo sus estandartes el patrimonio del Sr. D. Fernando VII, nuestro soberano, representado en el Supremo Congreso Nacional de Cortes, la religión y la patria? Sí, juro, contestó el Intendente; y el oficiante agregó: Sí V.S. lo cumpliere y el público a quien representa, merecerá las bendiciones del cielo, y el reconocimiento de la generosa nación española, de que somos parte integrante: si no caerán sobre él todos los anatemas y será oprobio de las generaciones futuras.

En seguida predicó un elocuente sermón el mencionado Dr. Labarrieta, y continuó la espléndida función, estando patente el Divinísimo Sr. Sacramentado: salió después, procesionalmente por las calles acostumbradas la sacrosanta imagen, y se repitió el juramento en la forma descrita, en la plaza mayor; y en las de San Diego de San Juan (hoy San Francisco) y de la Compañía, con nuevas exhortaciones en cada una de ellas predicadas por el padre guardián de S. Diego, Fr. José Aguilar y Cueto, presidente de los Misioneros Fr. Francisco Gamarra y el respetado Labarrieta.

La asistencia a la procesión fue numerosa y escogida: toda la tropa que había en la ciudad marchaba a la retaguardia, y todos los edificios públicos y particulares se adornaron por el día y se iluminaron por la noche con lujo y elegancia". (1)

Fuente:

Marmolejo, Lucio. Efemérides Guanajuatenses. Imprenta del Colegio de Artes y Oficios. Guanajuato, 1883.

martes, 3 de abril de 2012

Lo sucedido en Guanajuato a principio del año 1810.

" Vista de esta sierra mineral por el lado sur: Fue descubierta en el año de 1578. Ha dado más plata y oro que todas las minas del Potosí: produce un año con otro cinco a seis millones de pesos. Produciría otro tanto más si el Gobierno Español protegiese los labradores que habitan las inmediaciones. El pueblo de Silao es el primer apoyo de Guanaxuato para mantener 13800 mulas, y 200 caballos que trabajan diariamente en el Beneficio del Metal, la obra que emprendió D. Juan López Cancelada le dará, si se concluye, el aumento que se indica. El mismo Cancelada levantó este plano por curiosidad, y sin las reglas de arte. Costeó su grabado en Cádiz en 16 de Septiembre de 1810".


Efectivamente, lo que acabamos de leer es la ficha explicativa del dibujo de Guanajuato realizado precisamente el 16 de septiembre de 1810, pero en Cádiz, a mucha distancia de donde se iniciaba el movimiento de Insurgencia en la Nueva España. Guanajuato era sin duda el sitio más importante de todo el virreino, pues de aquí era de donde salía la riqueza en oro y plata que iba a parar a las arcas españolas para que se pudiera financiar ahora la guerra con Francia, se había hecho ya lo propio con Inglaterra. Será bueno saber que era lo que pasaba en Guanajuato al inicio de ese 1810, para ello nos apoyamos en lo escrito por el presbítero Lucio Marmolejo.

"Enero de 1810.- Se encuentran en Guanajuato el Sr. Cura de Dolores, D. Miguel Hidalgo y Costilla; y se reune frecuentemente con el Sr. Obispo Electo de Michoacán D. Manuel Abad y Queipo y con el Intendente Riaño en la casa del segundo; y allí, aunque sin ser comprendido, da a entender en sus conversaciones que ya tenía concebido el gran pensamiento de promover hacia Septiembre la Independencia Mexicana".


"15 de mayo de 1810.- Nuevo y solemne juramento en la ciudad de Guanajuato, de obediencia y fidelidad al Supremo Consejo de Regencia de España e Indias".


"13 de septiembre de 1810.- El tambor mayor Garrido del Batallón Provincial de Guanajuato denuncia a las autoridades del la ciudad de Guanajuato, que el Cura de Dolores, D. Miguel Hidalgo, D. Ignacio Allende, D. Juan Aldama y D. Mariano Abasolo preparan una revolución para apoderarse de las personas y bienes de los europeos, habiendo sido él mismo invitado apara adherirse a ella; y recibido de manos del mismo Hidalgo 70 pesos para seducir a la tropa. Riaño en consecuencia manda aprehender a Hidalgo y a sus compañeros, pero Allende intercepta la orden por aviso que recibió de Guanajuato".

Sobre esta última aseveración, el propio Marmolejo apunta: "Así lo afirma Alamán en T1, pg. 363 de su Historia de México, Liceaga sin embargo dice (pg. 48) que no fue cierto que Allende interceptara la orden, sino que esta llegó a la Administración de Correos de San Miguel el Grande la mañana del 17 de septiembre, cuando el sub delegado D. Pedro Bellojin, a quien iba dirigida, estaba ya preso. Creemos más exacto lo que asienta Alamán, tanto nos parece imposible que la orden expedida el día 13, dilatara cuatro días en recorrer la distancia que separa a Guanajuato de San Miguel, cuanto porque la opinión de Bustamante va acorde en este punto con la de Alamán".


El movimiento de Hidalgo fue más bien corto, inicia el 16 de septiembre de 181o y concluye el 21 de marzo de 1811, tan solo 6 meses. Fue en Acatita de Baján en donde es aprehendido luego de la traición que Elizondo le hizo...


"31 de marzo de 1811.- Se recibe en Guanajuato la noticia de haber sido aprehendidos Hidalgo, Allende y demás caudillos de los independientes, y tal acontecimiento se festeja a las cuatro de la tarde de ese día con solemne y prolongado repique."


13 de abril de 1811.- Sale en Guanajuato un bando solemnísimo confirmando la noticia de la prisión de los héroes de que se había llegado a dudar, y ordenando terminantemente que para soleminizar tal suceso se iluminaran todas las casas de la ciudad por tres días consecutivos. El siguiente hubo misa de gracias en la Iglesia Matriz y salvas de artillería".

Fuente:


Todo lo entrecomillado lo tomé del libro: Efemérides Guanajuatenses ó datos para formar la Historia de la Ciudad de Guanajuato. Obra escrita con presencia de los más auténticos e interesantes documentos. Por el presbítero Lucio Marmolejo. Socio corresponsal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y miembro de algunas otras corporaciones literarias. Guanajuato, Imprenta del Colegio de Artes y Oficios a cargo de Francisco Rodríguez. 1883.

jueves, 22 de marzo de 2012

Traslado de los restos de Hidalgo en 1925

Estas fotografías me confunden un poco pues no tienen la fecha en que fueron tomadas y no mencionan el acontecimiento específicamente fuera de un "traslado de los restos". Por el tipo de fotografía y, sobre todo, por la ropa de los personajes que allí aparecen, me atrevo a pensar que se trata de cuando fueron exhumados los restos de las criptas en la Catedral de la ciudad de México y trasladados a la Columna de la Independencia, cosa que sucedió el 16 de septiembre de 1925.

Sin embargo, me queda la duda, pues si comparamos las fotografías que 6 Siglos de Historia Gráfica de México presenta, la multitud que se observa en aquellas, dista un poco de este ordenado contingente. Quizá hubo antes del traslado una ceremonia en el Palacio Nacional, pues no creo que saliendo de la Catedral, dieran todo el giro al Zócalo para luego enfilar rumbo a la lejana Columna. En la otras fotografías se observa un personaje barbado como cabeza del contingente, ese era el Embajador Brasileño, dado que, la ceremonia fue oficial y los diplomáticos acreditados en México formaron parte importante del evento.

Aquí vemos la entrada de una de las urnas, no la más importante que es de vidrio y madera dorada, con el escudo nacional en la parte central, esa contenía los cráneos de Hidalgo y Allende, Aldama y Ximénez, quizá esta que van cargando en la toma sea la urna que contenga los restos de Mina, creo esa era la urna sencilla y de color oscuro. Por las botas que llevan los miembros de ejército que hace guardia, nos deja ver la moda reinante de finales de la segunda década del siglo XX, cuando el fascismo y el nazismo habían implantado eso de llevar por fuera las botas.


Para ver las fotografías a que me refiero y la descripción de los acontecimientos, entra aquí:


domingo, 18 de marzo de 2012

El monumento a la Corregidora en Querétaro.

A lo largo de estos casi dos años del blog que ahora lees, Cabezas de Águila, nos hemos enfocado, como su nombre lo indica, a seguir la ruta que en 1960 se trazó con estos particulares monumentos a lo largo de 11 Estados del país; también hemos dado cuenta de los monumentos que a don Miguel Hidalgo se le han levantado y a colectar las biografías, o al menos tener los nombres, en algunos casos solo los apodos, de las mujeres que participaron en la guerra por la Independencia. Juntando esas dos ideas, la de los monumentos y de las mujeres, hoy vemos el que está considerado como uno de los más bellos y estéticos que hay en México: el levantado en honor a la Corregidora, Josefa Ortíz de Dominguez, en la ciudad de Querétaro. La fotografía es el día de su inauguración, el 13 de septiembre de 1910.


Hay algo confuso en cuanto al proyecto ganador, me refiero a que, luego de la convocatoria para el diseño del monumento hecha en abril de 1908, se proclama ganador, para septiembre de ese año, al arquitecto Eulogio Ferráez Barrera, pero quién construye el monumento es el Ing. Carlos Noriega, que fue el concursante que obtuvo el segundo lugar, a él se le dieron 200 pesos como premio. A Ferráez 1000.

El cuerpo escultórico fue ejecutado en Berlín, Alemania, en la casa Gladenbeck, una de las fundidoras de bronces de mayor prestigio en Europa; consistentes en cuatro águilas, un hombre representando la esclavitud y la estatua de doña Josefa en la que, levanta a todo lo lato la antorcha de la libertad.

Vemos una vez más, cuan importante es la presencia simbólica del águila, esa que aparece en la gran mayoría de los monumentos que representan el nacionalismo mexicano.

En una placa, también de bronce, aparece don Miguel Hidalgo, quizá sea ésta, la mejor imagen que de él se creó durante el Centenario, en donde habitualmente se le representaba como una persona muy entrada en años y regordete, en cambio aquí lo vemos en sus plenos 57 y más bien delgado, como seguramente lo habrá sido.

Aquí la escena completa, en donde vemos una alegoría al Grito de Independencia.

Un personaje, casi olvidado, pues su nombre no lo vemos anotado con frecuencia, Ignacio Pérez, el Alcaide de la Cárcel que recibió el mensaje de la Corregidora que debería ser transmitido a Allende, sobre la denuncia que se les había ya hecho de la conspiración... fue entonces que Ignacio Pérez cabalgó el largo trayecto de Querétaro a San Miguel el Grande para luego seguir a Dolores.

Es, efectivamente un conjunto armónico el logrado por el Ing. Carlos Noriega. Me llaman la atención varios detalles...

Uno de ellos la actitud que toma el personaje de la Corregidora que nos remite a la idea de la clásica Niké, la diosa de la victoria griega, cosa más que entendible, considerando que lo neoclásico era lo que en boga se encontraba. Niké corría y volaba, cosa que no se representa aquí precisamente, pero sí una actitud triunfal, más aun al sostener en alto el fuego libertario, el incendiario.

Y más que simbólico este cerrojo, a través del cual la Corregidora pasó el mensaje para que Ignacio Pérez lo transmitiera a los demás miembros del cerrado grupo de conspiradores que se reunía en Querétaro.


Y ni que decir de esta anotación, algo más que extraño de ver en pleno auge del porfiriato, más aun, como parte de los festejos del Centenario, en donde el derroche fue lo que estuvo presente a lo largo de dos meses. Que aquí se anote la colaboración de varios Estados para la realización del monumento nos hace pensar que, usando el término actual de "pasar la charola", así lo hizo don Porfirio Díaz, ya que la gran mayoría de los gobernadores de los estados enlistados fueron de aquellos que llegaron para quedarse, el que menos años que como Gobernador tenía eran diez... con algunas excepciones. La siguiente es el listado de ellos:


Chihuahua, Miguel Ahumada, 12 años

Guanajuato, Joaquín González Obegón, 19 años

Guerrero, Damián Flores, 4 años

Hidalgo, Pedro L. Rodríguez, 10 años

Querétaro, Francisco González de Cosío, 24 años

Sinaloa, Diego Redo, 2 años

Sonora ¿? dato no encontrado

Tabasco, Abraham Banda Patiño, 12 años

Veracruz, Teodoro A. Mesa Mendez, 19 años