miércoles, 14 de septiembre de 2011

El puente colgante de Ojuela. Mapimí, Durango.

En agosto del 2010, el año del Bicentenario, México recibió una excelente noticia: la UNESCO había dado el título de Patrimonio de la Humanidad al Camino Real de Tierra Adentro. Con esto las posibilidades de promoción turística hacia la cultura, la historia, las tradiciones y no solamente las playas, se reforzaba, metía en la geografía turística nacional 60 nuevos sitios. Uno de ellos es lo que hoy, gracias a la colaboración de dos lectores de este blog, uno en el Estado de México, el otro en Jalisco, nos dejan ver ya que a mi me fue imposible llegar al Estado de Durango para documentar la Ruta de Hidalgo. Estamos viendo en la fotografía la Cabeza de Águila número 232 localizada en Mapimí, Durango.

Mapimí fue lugar de pernocta cuando el Padre de la Patria y los principales jefes Insurgentes iban en calidad de detenidos a su fatal destino en Chihuahua y, no lejos de allí es que se encuentra un sitio que en la actualidad se le clasifica como pueblo fantasma, igual de sorprendente como lo es Pozos, otro pueblo fantasma pero en el Estado de Guanajuato.

La mina abandonada de Ojuela tiene la característica de que en ese sitio se construyó un puente colgante que une el punto donde estuvo el pueblo minero con la parte que facilita la comunicación con el Camino Real. Sobre el puente se han tejido varias leyendas, una de ellas que fue diseñado por el mismo ingeniero que hizo el puente en San Francisco, California.

Muchos son los puentes que fuimos encontrando a lo largo de la Ruta de Hidalgo, todos ellos emblemáticos. El de San Mateo Atenco cuando el numerosísimo ejército Insurgente comienza a acceder a la zona donde librarían la batalla de Monte de las Cruces; el Puente Grande, el que daba acceso a la capital de la Nueva Galicia, la otra mitad del virreinato de la Nueva España; el Puente de Calderón, en donde tendrían la derrota que culminaría con el rompimiento que, desde el inicio de la insurrección, Hidalgo y Allende venían gestando.

Y si consideramos los puentes que el Camino Real de Tierra Adentro tiene incluidos dentro de su patrimonio mundial, la lista va creciendo: el puente de Tlautla en el estado de Hidalgo, el puente de Atongo en el Estado de México, el puente del Fraile en el estado de Guanajauto y, ahora, añadimos este singular puente en Ojuela, estado de Durango. Sin lugar a dudas la Ruta de Hidalgo es una ruta llena de historia, arte y tradición.





Agradeciendo la colaboración de Sergio Adrián Cárdenas y de Giuseppe Conzuelo por las interesantes fotografías que nos comparten, pasamos a ver como fue la zona de Ojuela a finales del siglo XIX, cuando el puente había sido puesto en operación, esto fue, en 1892. Estas fotos fueron tomadas de un foro del periódico El Siglo de Torreón y pertenecen al Artillero de 187.



martes, 13 de septiembre de 2011

El mito de los niños héroes: sus monumentos.

Viviendo en la, a veces, plácida provincia mexicana, no nos enteramos de todos los rincones que conforman la capital de la República, mucho menos, no logramos conocer todos los monumentos que, en una mancha urbana tan expandida se levantan. Visitar tan solo el Castillo de Chapultepec nos lleva a una presencia, casi constante, del recuerdo a la memoria de los llamados Niños Héroes. Lo que vemos ahora es una toma que hice hace un mes justo en el lugar en donde, de acuerdo a la leyenda, uno de ellos se arrojó envuelto en el lábaro patrio. Allí existen las estatuas de ellos, por cierto.

Vemos ahora la escena de abajo para arriba. Esto significa que, manteniendo lo que la "historia oficial" nos ha dicho desde hace tiempo, fue aquí donde cayó aquel Niño Héroe que se dice fue Juan Escutia, aunque se discute que fue Juan de la Barrera, como quiera, si vemos bien, no fue precisamente una caída libre, pues son muchas las rocas que hay antes de llegar al piso, de ser cierto eso, el cuerpo debió haberse recibido hecho pedazos completmente. En la siguiente fotografía veremos un recuadro dorado, esa es la placa que dice que fue allí, precisamente, donde encontraron el cuerpo envuelto en la bandera. Leemos en Wikipedia que...

"El mito más extendido es el considerarlos niños ya que la mayoría estaba en lo que modernamente consideramos adolescencia y temprana adultez, además de que para la época no era infrecuente que a los 15 años los varones se casaran y formaran una familia propia.El segundo es el mito del suicidio del cadete Juan de la Barrera o Juan Escutia, según sea la fuente que se consulte aunque es más popular el segundo y que en parte da pie para no creerse verídico el relato, que envuelto en la bandera nacional que ondeaba en lo alto del Colegio Militar para evitar que cayera en manos de los estadounidense;, la verdad es que esa bandera fue tomada y al parecer es aún un trofeo de guerra que se encuentra en la Academia Militar de West Ponit en los Estados Unidos, aunque en 1952, con motivo de la inauguración del Altar a la Patria, fueron devueltas a México varias banderas mexicanas tomadas durante la guerra de 1847 y en especial el día 13 de septiembre".

En el jardín cercano al Alcázar del castillo de Chapultepec vemos este monumento que se levantó a la memoria de los niños héroes, este tiene una tendencia muy marcada a ser casi un mausoleo o, en todo caso, un cenotafio que recuerda a estos cadetes. El monumento está lleno de simbolismos de la muerte, con una patria entristecida que recibe en sus manos el cuerpo de uno de los fallecidos. Al parecer fue erigido en la presidencia de Ignacio Comonfort ente 1855-1857.

Años más tarde, 1880 don Porfirio Díaz dispone que se levante un monumento en honor a los Niños Héroes, se levanta un obelisco en donde se anotan los nombres de todos ellos, por cierto, uno de los que participó en los hechos es el mismo que elabora el diseño del monumento, Román Rodríguez Arrangoiti.

Y ese obelisco se ubica en una especie de explanada que se forma entre las rocas donde está la placa alusiva al sitio en donde cae el cuerpo envuelto en la bandera que vimos en una fotografía anterior y el obelisco propiamente. Este monumento un poco escondido sigue allí luego de 130 años de que fue construido.

Bajo la presidencia de Miguel Alemán, en 1952, se levantó un nuevo monumento a los Niños Héroes, esta vez se le denominó Altar de la Patria, seis columnas con sedas águilas estilizadas y al centro la Patria. Lo de las águilas no remite al apodo que hay en torno a estos héroes que en ocasiones se les llama "aguiluchos"... pero a mi, en lo personal, me remite a la idea de que el águila ha sido desde hace mucho, el símbolo de la Patria, por eso tenemos esas 260 Cabezas de Águila que recorrimos en su Ruta de Hidalgo el año del Bicentenario.

Otro monumento más, este ubicado sobre la carretera que nos conduce a Cuernavaca, lugar donde se localiza actualmente el Colegio Militar, allí, de nuevo vemos las seis columnas con sus respectivas águilas. Y, nos acabamos de enterar por la prensa de que en el campo militar de Popotla se develó una réplica del obelisco que Arrangoiti diseñó, se sigue cultivando la memoria a los Héroes Niños de Chapultepec...

domingo, 11 de septiembre de 2011

La parte más contaminada de la Ruta de Hidalgo

Una de las teorías que sigo sosteniendo es que la Ruta de Hidalgo la podemos dividir en dos: la primera etapa que corre paralela al río que se llamaba Grande entonces y que hoy conocemos con Lerma. Sería desde el inicio de la guerra hasta llegar a Guadalajara. La segunda la que corre paralela al Camino Real de Tierrra Adentro, comprendiendo desde Guadalajara hasta su ejecución en Chihuahua. Cuando comenzaba la guerra de Indepenencia, un semana después don Miguel Hidalgo se encontraba justo por salir de Celaya y venía rumbo a Salamanca, pasaría por Sarabia, en estos tres puntos existen las correspondientes estelas de Cabeza de Águila, la que estamos viendo ahora es la de Salamanca, la cual, dentro del "programa de rescate" lo único que le hicieron fue borrarle los grafitis.

Fue el 23 de septiembre cuando pasó por primera vez Hidalgo y los Insurgentes, aquí durmió, se dice que la noche del 23, aunque hay quien dice que la del 24. Sea una fecha o la otra, lo que sí es cierto es que aquí, antes de entrar en Salamanca tocó por primer ocasión en toda su ruta por la libertad al río Lerma, siguió luego rumbo a Guanajuato en donde se dio la sangrienta toma de Granaditas, luego enfiló a Valladolid, consecuentemente pasó en una segunda ocasión por Salamanca. Fue en Valladolid que se decidió seguir con el plan de llegar a la ciudad de México, tomarla y dar por concluida la guerra, cosa que no sucedió a pesar del triunfo en Monte de las Cruces, lugar a donde Hidalgo llevaba más de 100 mil seguidores.

Sabemos muy bien que luego tomó el rumbo de San Gerónimo Aculco y que allí sucedió una derrota, luego las noticias son confusas y se piensa que Hidalgo llegó a Celaya, es decir, solo pasó por allí, continuó a Salamanca y una vez más llegaría a Valladolid. Hay quien dice que esto no es cierto, pues estando en Amoles, lo que ahora conocemos como Cortazar, tomo un camino que iba directo al Valle de Santiago, consecuentemente no pasó una tercera vez por Salamanca. Me inclino a pensar, románticamente, que si hubo un tercer paso, lo cual nos pondría en lugar privilegiado al ser ésta la única población tocada en tres ocasiones por el Padre de la Patria en 1810.

Hoy día, a doscientos un años de ese acontecimiento, de ese inicio por la Independencia, estas son las condiciones en que está el río Lerma, ese que fue fuente de alimentos, de pescado bagre específicamente durante mucho tiempo. Ese que fuera la delicia de los paseos dominicales a finales del siglo XIX y principios del XX. A tan solo doscientos metros de la estela de Cabeza de Águila en Salamanca, se encuentra el vertedero de aguas que Pemex, en su refinería RIAMA, usó y saturó de contaminantes.

Estas fotografías son más claras y explícitas de toda la reseña que yo pueda hacer. Recordamos que hace unos quince años el río Lerma a su paso por Salamanca fue foco de toda atención cuando aquel extraño suceso ocurrió en el que el río se incendió. Imposible de creer pero así fue. A quinientos metros de la Cabeza de Águila, en dirección oriente se encontraba la planta Theckem, otra contaminadora, pero con paration, el más potente de todos los insecticidas, consecuentemente el más contaminante. A consecuencia de una fuga que allí ocurrió, la planta, luego de unos años del hecho, fue clausurada, hoy solo vemos sus ruinas.

La fotografía que vemos ahora, la tomé apenas el jueves 8 de septiembre, hace tres días, es actual, y esto es lo que sucede las veinticuatro horas los 365 días del año. Dicen que son solo lodos, pero, yo creo que hay algo más. Aquí el río Lerma lleva unos 420 kilómetros de recorrido desde su nacimiento en Almoloya, pasó ya por las zonas industriales del Estado de México y aquí, en Salamanca recibirá la estocada final...

Para ver más sobre el río Lerma, entra aquí. Y sigámonos preparando para el Girto de Independencia del próximo 15 (debería ser el 16). CCI Aniversario.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nuestra Señora de Guadalupe y las virgenes tocadas.

A todos los mexicanos nos han contado en nuestra niñez que don Miguel Hidalgo tomó una imagen de la virgen de Guadalupe en Atotonilco y que la usó como bandera del ejército Insurgente, eso lo hemos visto reflejado en innumerables monumentos, incluso en el billete conmemorativo de doscientos pesos que se emitió el año pasado apareció la escena en que El Padre de la Patria enarbolaba ese estandarte, acto que, en una exposición realizada en la Basílica de Guadalupe se parafraseó la idea y se le nombró La Madre de la Patria, en franca referencia a la imagen Guadalupana. Lo que vemos en la fotografía es la pintura de la virgen de Guadalupe realizada por Andrés López en 1805 que se exhibe en el Castillo de Chapultepec.

Sobre esta pintura hay toda una historia por detrás. Se dice, desde 1896 que fue la utilizada por Hidalgo como bandera; la inexactitud del dato "quedó sellado por medio de un informe elaborado por un perito del Museo Nacional y un acta oficial de autentificación suscrita por la Comisión de Trofeos del ya desaparecido Museo de Artillería." esto lo escribe Jacinto Barrea Bassols en su libro "Pesquisas sobre un estandarte, que a consecuencia del Bicentenario el INAH reimprimió apenas en 2010. Ese perito que menciona se refiere al pintor José María Velasco, el cual declara: "... es una verdadera pintura al óleo y no tiene las condiciones de un estandarte, pues su tamaño, forma, preparación y pintura, lo hacían impropio para traerlo y llevarlo entre la multitud de gente que seguía al Sr. Cura Hidalgo." (1) "La pintura estuvo primero a la entrada del Museo de Artillería desde su inauguración en 1896 hasta su clausura hacia 1917, y después en un lugar privilegiado del Museo Nacional de Historia desde que éste abrió al público en el año de 1938." (2)

Esta tradición de las pinturas reverenciadas de la virgen de Guadalupe nos remiten al siglo XVIII cuando, luego de su nombramiento como Patrona de la Nueva España, su culto, de por si ya difundido, especialmente hacia el norte del territorio, requirió de copias files de la original para que fueran expuestas a su adoración en todos los templos pues, ya era la Patrona de todo México. "Fue en aquel año en que se mandó a que en los calendarios eclesiásticos se señalara el 12 de diciembre como fiesta de precepto, hasta que la Santa Sede Apostólica no conceda oficio y misa propios. Benedicto XIV fue quien, en 1756, oficialmente sancionó estas peticiones, a la vez que otorgó los usos litúrgicos propios que se habían requerido para Guadalupe". (3)

Debido a esa demanda de imagenes Guadalupanas que se da en todo el territorio de la Nueva España, surge el concepto de la "tocada de la original", esto, seguramente debido a que "el insigne pintor mexicano Miguel Cabrera realizó una copia directamente del ayate milagroso para ser mostrada al pontífice; cuenta la tradición que éste se emocionó hasta las lágrimas cuando la miró por primera vez, y preguntó si en verdad era así de bella. "Más todavía", fue la respuesta de la comitiva mexicana que llevaba la copia del lienzo." (4) Vienen luego aquellas palabras que Benedicto XIV pronuncia y que se ha vuelto el lema oficial de la Patrona de México: Non fecit taliter omni natione.

Viendo este detalle del grabado en marfil que encontramos en el marco de la "virgen tocada" que aparece en la fotografía anterior y que no es la misma que vimos en la primera fotografía que es la que se dice fue la usada por Hidalgo, pensamos que, si la declaratoria oficial de la Fiesta de Precepto se dio en 1756 fueron al menos los diez años posteriores que hubo la enorme demanda de copias fieles de la Guadalupana, el Guadalupanismo estaba en efervecencia al grado tal que medio siglo más tarde pensándolo o expontaneamente, Miguel Hidalgo toma la imagen como símbolo de la nueva Nación.

El tiempo pasa, las ideas, unas se quedan, otras prosperan y otras más, de plano se olvidan. Sucede que, el 14 de noviembre de 1921 se colocó una bomba a los pies de la imagen en la Basílica de Guadalupe, se dijo oficialmente que nada había sucedido, pero hubo la necesidad de que el pintor zacatecano Candelario Rivas que en ese momento residía en Salamanca, Guanajuato; fuera a retocar el cuadro, todo esto aconteció bajo absoluto secreto. A su regreso a Salamanca, continuó con su trabajo de pintura que realizaba en el Santuario del Señor del Hospital, y fue cuando elaboró una copia fiel, una "virgen tocada" pues él acababa de estar, como sucedía en el siglo XVIII con algunos elegidos, frente al ayate y tenía en su mente todos los detalles para elaborar una copia fiel, la cual se encuentra en la parte alta del mencionado templo y del cual vemos una fotografía.

Estamos en Septiembre, el Mes de la Patria, celebraremos ya 201 años del inicio de la guerra de Independencia, recordaremos que fue entonces cuando se tomó una imagen religiosa como bandera de la nueva nación, si era una imagen tocada o no tocada, a este punto no importa; era y es la imagen del símbolo que todo mexicano asocia con México.

Fuentes:

1.- Sánchez, Jesús. Informe al señor Secretario de Justicia e Instrucción Pública respecto a la Autenticidad de dos Estandartes de la Época de la Independencia de México. Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. México. Imprenta del Sagrado Corazón de Jesús, 1897. Citado por Jacinto Barrera Bassols.

2.- Barrera Bassols, Jacinto. Pesquisa sobre un estandarte. INAH. México, 2010

3.- Camacho de la Torre, María Cristina. Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. CONACULTA, México, 2001.

4.- Camacho de la Torre, María Cristina. Op. cit.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Qué le habrán restaurado?

Estamos ahora en Jaral del Progreso, Guanajuato, en 1810 no tenía siquiera la categoría de pueblo, se llamaba Rancho de Los López y por allí, el 11 de octubre pasó don Miguel Hidalgo junto con los Insurgentes, razón por la cual se colocó está la Cabeza de Águila número 20. La fotografía fue tomada en abril de 2010, no vemos nada fuera de lo común, por el contrario, apreciamos en su momento que la estela estaba en buenas condiciones.

Ahora que volvemos al Bajío me es inevitable pasar nuevamente cerca de las Cabezas de Águila, me llevo la gran sorpresa de que ahora tiene una nueva placa conmemorativa que recuerda que ha sido restaurada, solo que no veo restauración alguna, la que vi que necesitaba una no solo restauración, sino reposición es la de San Jerónimo Araceo, la Cabeza de Águila número 94 que está a pocos kilómetros de Jaral, dentro del municipio de Valle de Santiago.

Dice la placa, con una falta de ortografía, que "Restauran la Estela de la libertad que simboliza la Ruta de la Independencia". Pues bien, en primer lugar no restauraron nada, la Cabeza sigue tal cual, en buenas condiciones; no se llama Estela de la libertad, se llama Estela de Cabeza de Águila y tampoco es esta la Ruta de la Independencia, es la Ruta de Hidalgo 1810-1811, ese fue el nombre oficial del programa y así lo constata la placa de que se colocó hace 51 años. Del protagonismo podremos hablar más adelante...

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cabezas de Águila, una ruta para ser promocionada turisticamente.

Fue apenas ayer que un lector de este espacio electrónico que bien sabemos se llama Cabezas de Águila debido a que por aquí seguimos la Ruta de Hidalgo 1810-1811 a lo largo del año del Bicentenario, me hizo llegar una serie de fotografías que decidió compartir con todos nosotros de lo que fue para él su experiencia como turista dentro de México en esta parte del estado de Coahuila en donde las huellas del cura Hidalgo han quedado bien marcadas y que ahora se nos presenta como una posibilidad más, a las tantas opciones que, afortunadamente tenemos en México, para conocer más de nuestra identidad. Estamos viendo la Cabeza de Águila número 214 en la que fuera la Hacienda de San Lorenzo.

Fue una verdadera sorpresa abrir mi correo y tener allí todas estas fotografías que amablemente el L.C. Giuseppe Conzuelo Rodríguez me envió, me hizo ver que esta ruta que hicimos a pie y caminando fue seguida por varios y a muchos les quedó el recuerdo, la duda o la inquietud de pensar en las muchas razones que hay en el trazo de esta ruta que ahora, para estas Fiestas Patrias de 2011 cumplirá ya 51 años de haber sido ideada, aunque lo que vemos en la fotografía es lo que en el Estado de Coahuila se definió como manera de festejar el Bicentenario del Natalicio de Miguel Hidalgo en 1953, 7 años antes de que fueran colocadas las estelas de Cabeza de Águila.

Desde un principio lo dije y lo sigo sosteniendo: el potencial que la Ruta de Hidalgo tiene para ser explotado turísticamente es enorme, hay de todo. Pueblos Mágicos, Haciendas, sitios Patrimonio de la Humanidad, Templos, Conventos y ni que decir de las fiestas patronales y los mercados. Más aun, todo el abanico gastronómico que se nos presenta al recorrer uno o varios de los once estados por donde va pasando esta ruta.

La muestra es clara, aquí vemos lo que Giuseppe Conzuelo registró en una de sus vacaciones, en la cual van apareciendo algunas de las Cabezas de Águila... seguimos en San Lorenzo de las Parras, actual sede de la Casa Madero, una de las vinícolas de mayor reputación en nuestro país.

Era la Semana Santa de 1811, abril 7, para ser más exactos, cuando Hidalgo, prisionero ya, pasaba por esta zona del actual estado de Coahuila, las circunstancias en las que iba distaban mucho a lo que apenas cuatro meses atrás, en Guadalajara se le recibía con toda la pompa, se le vitoreaba y se le decía ya "Su Alteza Serenísima", ahora arrastraba los pies, iba encadenado, sediento, hambriento y con la seguridad de que lo que seguiría en Chihuahua sería aun peor.

Al caminar la Ruta de Hidalgo vamos viendo los distintos capítulos que conforman la historia de México, vemos vestigios de lo que fue el Segundo Imperio, el paso de las tropas norteamericanas y francesas que invadieron nuestro país, el levantamiento armado que hubo y que detonó eso que llamamos Revolución Mexicana, de todos los acontecimientos quedan recuerdos y, en ocasiones, como lo que vemos ahora, monumentos que nos lo recuerdan.

Y de los monumentos naturales, ni que decir, como este templo levantado casi al centro de todo lo que confirma el valle vitivinícola de San Lorenzo, de Parras de la Vega, de Coahuila. En México tenemos mucho que ver, si nuestros ojos y nuestros sentidos los seguimos poniendo en todos esos negros acotecimientos, teñidos de rojo, que ahora se dan por todos lados, no llegaremos a buen fin. Decimos que somos muchos los que vemos al país positivamente. Yo soy uno de ellos, razón por la cual sigo publicando estos artículos, viendo siempre a la mejor cara que tiene México. Te invito a que sigamos recorriendo la Ruta de Hidalgo... gracias Giuseppe, tus fotos son fantásticas.







Esta es la Cabeza de Águila número 213.