miércoles, 5 de enero de 2011

Días aciagos para Hidalgo al terminar el mes de enero de 1811

Como muchos de los hechos acontecidos en los primeros meses del inicio de la guerra de Independencia, los autores, los historiadores que a lo largo del tiempo han tratado de compilar la información, en ocasiones las fechas se contraponen, se confunden, no hay precisiones, como quiera, los hechos, días más, días menos, en cuanto a las acusaciones, ya definitivas, contra Hidalgo se dan precisamente en los días en que el cura de Dolores se encontraba en territorio zacatecano y cuando se había tomado ya la decisión de continuar rumbo al Saltillo, para de allí seguir a los Estados Unidos.

José Antonio Martínez Álvarez (1), apoyándose en la obra de Agustín Cué Cánovas (2) dice que: "El tribunal de la Inquisición replica al reciente Manifiesto expedido por Hidalgo, en el que se drefiende de los cargos de herejía, por medio de un edicto en que insiste en esto último, llamándolo además 'hipócrita, desonesto y el más feroz enemigo de los que llama sus conciudadanos' esto se data el 26 de enero de 1811."

Para el miércoles 30 de enero se dice que "En la audiencia de acusación, el inquisidor fiscal formula contra Hidalgo 52 cargos, destacando, entre otros, los siguientes: Hereje formal, apóstata de nuestra Santa Religión Católica, materialista, ateísta, reo de lesa Majestad divina, y humana, excomulgado, sedicioso, revolucionario, cismático, judaizante, luterano, calvinista, blasfemo, enemigo implacable del cristianismo y del Estado, seductor protervo, lascivo, hipócrita, astuto, traidor al Rey, y a la Patria, pertinaz, secuaz de las sectas y herejías de los gnósticos, de Sergio, Berengario, Cerinto, Carpócrates, Nestorio, Marción, Jovinismo, evionistas, luteranos, calvinistas y otros autores pestilenciales antiguos, y modernos, deístas, materialistas y ateístas."

A punto de salir de territorio zacatecano, el jueves 7 de febrero de 1811, nuevamente José Antonio Martínez Álvarez (3), cita, esta vez a Jesús Romero Flores (4) diciendo que "El Dr. Manuel Flores, inquisidor fiscal, presenta formal acusación contra Hidalgo".

Fuentes:

1.- Martínez Álvarez, José Antonio. Miguel Hidalgo. Marcha de la libertad. Consejo Consultivo Editorial del Bajío. Celaya, 2008.

2.- Cué Cánovas, Agustín. Hidalgo. El libertador y su época. Libro Mex Editores. México, 1966.

3.- Marrtínez Álvarez, José Antonio...

4.- Romero Flores, Jesús. Don Miguel Hidalgo y Costilla, padre de la independencia mexicana. SEP, México, 1945.

martes, 4 de enero de 2011

Zacatecas, Zacatecas. Cabeza número 158

La antigua Casa de Moneda de Zacatecas, sede del actual Museo Zacatecano es en donde comenzamos el recorrido por esta ciudad en busca de la o las Cabezas de Águila. En el portal Rosales tengo un afortunado encuentro con un zacatecano al cual, luego de preguntarle si él ha vivido siempre allí responderme que sí, le pregunto si sabe del paredero de los mismos. Luego de pensarlo un rato me dice que, efectivamente, hubo dos estelas al parecer, una de ellas se localizaba en donde actualmente está el monumento a González Ortega, la otra en la salida a Guadalupe. Quizá se refería a la que acabamos de ver, en donde ahora está la escuela de Odontología, será cosa de buscar el Monumento a González Ortega. Esta persona con quién hablé fue el profesor Juan Francisco Rodríguez.

Y es este que vemos aquí es el Monumento a González Ortega, donde se dice que allí se ubicó, en algún momento, la estela número 157 correspondiente a la Cabeza de Águila de Zacatecas. El Cronista Adjunto de Guadalupe, Ramos Colliere, nos ilustra con los sucesos de Hidalgo en la capital de ese estado: "Hidalgo llega a Zacatecas, según fray Antonio de Gálvez, un fraile del Convento de San Francisco de Zacatecas, a quien se le siguió unproceso inquisitorial por infidencia. En el expediente del proceso, que se encuentra resgaurdado en el Archivo General de la Nación, menciona que Hidalgo llega a Zacatecas el 3 de febrero, que sostuvo una reunión con el cabildo y el vecindario. Sobre el asunto en el proceso antes referido dice textualmente.

5º. Sale Hidalgo de Guadalajara, viene derrotado a Zacatecas, y en la conversación que tuvo publicamente con el Cabildo, con el clero y vecindario... ¡ojala su Ilustrísima que el individuo a quien chocó tanto mi proposición le haya informado escrupulosamente de lo que Hidalgo dijo, de como lo dijo, y aún del tono en que lo dijo, porque de allí pueden deducir con menos peligro de errar, suplan sus miras, sus esperanzas, sus auxilios V.S.A.!

Nada es más necesario para triunfar de un enemigo, que conocerlo, Hidalgo significó bastante con la palabra que había ocurrido y ocurría a los Angloamericanos; que esperaba armas de allá mismo; que no desistía de la empresa, que aunque había creído a los principios que no dilataría mucho en conseguirla, se lisonjeaba de que tampoco dilataría siete años, que si él moría se levantarían otros Hidalgos, que perdería una batalla, y otra, y otras, pero que su ejército se repondría día por día; que... seiscientas otras cosas que solos, sólo podían alucinar a los incautos, pero que acompañaban con otros dichos y hechos me parece que deben hacernos cautos.

6º. Oí decir que algunos desgraciados que habían arrastrado tras sí desde Guadalajara testificaban corre órden relativo a la alianza, a viaje a solicitud de armas, a tenacidad en sostener la empresa, Vuestra Señoría todo lo cual se confirmaba con las preguntas que hacían acerca de las posadas, de las distancias y de los bastimientos.

7º. Se dijo como verdad en Zacatecas que Hidalgo mandó fabricar hasta dos mil pesos de galleta; que en el puesto trece mujeres estaban ocupadas diariamente en moler arroz y garbanzo, lo cual indicaba suficientemente que el viaje era dilatado, y (según la ruta que dicen que han tomado y es para aquellos puntos).

En Zacatecas se acuña moneda, situación que resulta interesante que en los procesos de Hidalgo y de Allende, ambos se atribuyen disponer la realización de las monedas, no obstante Joaquín Arias, hombre de confianza de Allende, a nombre de Hidalgo regala rebozos a las enfermas del hospital de San Juan de Dios de Zacatecas, así como un pago por la hospitalización de enfermos de la tropa, según lo demuestra el proceso por infidencia seguido a fray Miguel Castro de Acuña, cuyo expediente se encuentra en el Archivo Histórico Estatal de Zacatecas, lo que confirma la declaración de Hidalgo, que era utilizado como parapeto cuando Allende tenía la investidura de Generalísimo...

Agradezco la colaboración de Víctor Manuel Ramos Collier por la redacción de éste artículo.

Guadalupe, Zacatecas. Cabeza número 157

Llegamos a Guadalupe, Zacatecas, para no encontrar ninguna Cabeza de Águila. A decir del profesor Jiménez de la Rosa en su libro (1) sobre la Ruta de Hidalgo, libro en el cual me he ido basando para desarrollar este trabajo de investigación; en Guadalupe, así como en la capital del estado, Zacatecas, hubieron dos Cabezas de Águila, ya que el grupo Insurgente, asentado en Guadalupe hizo incursiones en la capital de la Intendencia zacatecana yendo y viniendo, razón por la cual, en el programa de distribución de las Cabezas de Águila se consideró colocar dos monumentos en cada ciudad. Lo que vemos en la foto es la interseción de la Avenida Colegio Militar con la calle Begonias, lugar en donde se ubicó hace cincuenta años la Cabeza de Águila Número 156.

Guadalupe, Zacatecas ubicado, por así decirlo, a mitad del Camino Real de Tierra Adentro, coincide en algo por demás afortunado. Así como al casi inicio del mismo encontramos el extraordinario Templo y Colegio de San Francisco Javier en Tepotzotlán, Estado de México, es aquí que ubicamos otro monumental conjunto: el Templo de Guadalupe y Convento Franciscano. ¿Será cierto lo que el historiador Castillo Ledón escribe en su obra sobre la vida de Hidalgo (2) en donde lo ubica pernoctando en este recinto? En entrevista con el Cronista Adjunto de Guadalupe, Víctor Manuel Ramos Colliere, aclaramos la duda. La imágen corresponde a una vista general del Templo de Guadalupe.

"Hay un detalle que Castillo Ledón interpretó erroneamente y que autores posteriores lo siguen repitiendo, Miguel Hidalgo en el Convento de Guadalupe, cosa totalmente falsa y con un soporte documental que aclara la situación, como lo es el Corrido Las Mañanas de Hidalgo. Si bien Hidalgo tuvo contacto con fray José María Sáenz, Guardián del Convento, quien salió a cumplimentarlo (hacer visita de cortesía) tal y como lo asevera José Francisco Sotomayor en el libro Historia del Apostólico Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, Hidalgo nunca se hospedó dentro del monasterio, sino enfrente de éste en la posada de Zaldúa; incluso en el proceso militar seguido a Hidalgo, viene que el Guardián se niega a facilitarle un religioso en calidad de Capellán de la tropa, lo que demuestra que Hidalgo estaba fuera del Convento, y por si fuera poco, ninguno de los cronicrones del Colegio Apostólico certifica el alojamiento de Hidalgo, solo viene la llegada de Calleja, y una misa precidida por Francisco Álvarez, lo que sustenta que el hospedaje del Padre de la Patria dentro del Convento es un mito, causado por Castillo Ledón". (3)

Estamos viendo en primer término el que fuera Convento de Propaganda Fide, actual Museo de Guadalupe, al fondo el extraordinario Templo de Guadalupe. La toma está hecha desde el puente que se conoce por el nombre de Luis Moya. ¿Será este el punto por donde entró Hidalgo a Guadalupe? "Les puedo asegurar que ningún puente de los que ahora hay en la ciudad de Guadalupe existían en 1811, alguna vez alguien me dijo que Hidalgo entró por el puente "Luis Moya" que está junto al Museo de Guadalupe, nada más que se les olvida que ese puente fue construido en 1835 y por lo tanto esa versión no es cierta. En el Corrido de Las Mañanas de Hidalgo se afirma que "entró por la casa de Cifuentes..." esa casa estaba situada sobre la desaparecida Calle del Tránsito, ahora Avenida Colegio Militar". (4)

Ahora admiramos la estupenda cúpula de la Capilla de Nuestra Señora de Nápoles, contigua al Templo de Guadalupe y averiguamos sobre la ubicación de las Cabezas de Águila en Guadalupe. "Las dos Cabezas de Águila se situaron en cada extremo de la Avenida Colegio Militar, es decir, en las dos entradas que tenía Guadalupe en 1960. Ambas corrieron con la misma suerte, fueron destruídas en la década de los ochenta y, para colmo, una de ellas por la Universidad Autónoma de Zacatecas cuando contruyó la Unidad de Odontología". (5)

Esta es la placa que recueda el sitio en donde don Miguel Hidalgo y Costilla pernoctó durante su estancia en Guadalupe, Zacatecas, actual recinto cultural. Pero, ¿que hay con la segunda Cabeza de Águila que había en Guadalupe? "Esa se localizaba en una plazuela ya desaparecida denominada De la Industria, frente a la Compañía Industrial de Guadalupe, ahora se localizan allí unas bodegas y un almacén de abarrotes... aún vive el Presdiente Municipal de aquel entonces, don José López Elías, quien comenta que a él le tocó desembolsar $250 pesos por Cabeza y afirma que enviaron un documento firmado por don Adolfo López Mateos donde se certificaba el lugar de alojamiento de Hidalgo". (6)

Esta que vemos ahora pintada en los tonos característicos de las construcciones coloniales zacatecanas, sede del actual Instituto Municipal de la Cultura, fue en 1811 la Posada de Zaldúa, lugar donde Hidalgo se hospedó en su tránsito por Guadalupe. Terminamos nuestra primera visita a Guadalupe preguntando si hubo aquí una ceremonia, como sucedió muchos de los pueblos, ranchos y ciudades a lo largo de la Ruta de Hidalgo, cuando se instalaron las estelas en 1960. "Según el que fuera Presidente Municiapl, José López Elías, en 1960 era el Gobernador del Estado, don Francisco E. García Estrada, y fue él quién develó la estela en la Plazuela Industrial, hubo un evento donde participaron las escuelas de Guadalupe. Eso no lo hemos podido documentar puntualmente, pero, por tradición oral, lo hemos escuchado y anotado". (7)

Fuentes:
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1.- Jiménez de la Rosa, Federico. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
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2.- Castillo Ledón, Luis. Hidalgo, la vida del héroe. Editorial Jus. México, 1969.
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3 al 7.- Entrevista realizada a través de varios correos electrónicos con el Cronista Adjunto de Guadalupe, Zacatecas, Víctor Manuel Ramos Colliere. En diciembre de 2010.

lunes, 3 de enero de 2011

Las mañanas de Hidalgo. ¡Llegamos a Guadalupe, Zacatecas!

A lo largo de este poco más de medio camino que conforma la Ruta de Hidalgo, marcado con las Cabezas de Águila, hemos vivido, practicamente, de todo; pero hoy, estamos frente a algo excepcional seguramente: un corrido. Uno que a decir de los conocedores, es el más antiguo que en ése género sobrevive hasta nuestros días y se da precisamente hoy que llegamos, junto al Ejército Insurgente a ¡Guadalupe, Zacatecas! Estamos frente al actual Instituto Municipal de Cultura, eso redondo que vemos al frente es una piedra del molino que, seguramente, existió allí. Y estamos justo al frente de la que fuera la Posada de Ignacio Zaldúa.

El Cronista Adjunto en Guadalupe, Zacatecas; Víctor Manuel Ramos Colliere, nos comenta que "Ignacio Zaldúa era un minero zacatecano de ascendencia española, junto a sus hijos en el entonces Puesto de Guadalupe, habían establecido una posada para forasteros que transitaban el Camino Real de Tierra Adentro, ésta estaba situada enfrente del Convento de Guadalupe, donde ahora se encuentra el Instituto Municipal para la Cultura y las Artes, como dato curioso, en 1960, Guadalupe recibió un documento firmado por don Adolfo López Mateos, donde certificaba el presunto lugar en que se alojó Hidalgo..." Y la creatividad popular nos legó lo siguiente, el Corrido "Las Mañanas de Hidalgo", el cual nos va dando datos escenciales para entender el paso del cura Hidalgo por Guadalupe, Zacatecas.

A las seis a Guadalupe, por la casa de Cifuentes,
llegaron el cura Hidalgo y su tropa de Insurgentes.
*
¿Qué harán esos gachupines, mercaderes y mineros
con Hidalgo y con Iriarte que son hombres justicieros?
*
Hay fogatas en la plaza y en los cerros guarniciones
Hidalgo está con Zaldúa y hay jefes en los mesones.
*
¡Pobrecitos gachupines, les quitaron todo el oro!
No pasara eso a Zaldúa, porque Zaldúa es muy zorro.
*
¿Por qué tendrá Hidalgo escolta? si es valiente y es guerrero
no lo sabe ni la tropa, cuantimás el pozolero.
*
¡Arriba Miguel Hidalgo que ha llegado a nuestra tierra
que ha matado gachupines y que les hace la guerra!

Y con la plácida vista del atrio del templo de Nuestra Señora de Guadalupe, nos retiramos un poco, a descansar... más al rato seguirán discusiones, enfrentamientos y, sobre todo, decisiones. Es temprano, son apenas las seis de la mañana por el rumbo de Cifuentes... llegamos a Guadalupe.

Tlacotes y Palmillas, municipio de Ojo Caliente, Zacatecas. Cabezas número 155 y 156

Contrario a lo que pensaba, eso de que el cura Hidalgo venía escondiéndose de los realistas y evitaba el Camino Real, no fue precisamente así ya que lo utilizó, en un buen tramo al salir de la Hacienda de San Pedro Piedra Gorda en dirección a Guadalupe, la que sería la meta del día, llegando primero a Tlacotes, otra de las tantas haciendas que exiten en la zona sur oriente del actual estado de Zacatecas y que fueran prósperas y abundantes, solo que, en el período de 1809 a 1810 se vivió una larga sequía... seguramente sus trojes, como la que vemos en la fotografía, se encontraban en ese momento vacías.

El territorio zacatecanos presentaba, además de un entorno físico diferente a los lugares de donde venía el ya destituído Generalísimo y supoblación era, también, diferente ya que en Zacatecas "Tuvo también importancia el factor étnico y cultural. Las regiones del centro y norte de Zacatecas, colonizadas originalmente por españoles peninsulares y posteriormente por individuos de castas e incluso por indígenas incorporados a la vida colonial, en los terriotrios de recorrido de los cazadores-recolectores, zacatecos o guachachiles, que formaron aniquilados por la guerra o arrojados a las regiones marginales, no tenían el profundo sentimiento de la tierra ancestral y el dolor inextinguible del despojo y de la pérdida de la libertad en la patria de sus mayores; criollos, españoles, indios o negros, así como los productos humanos de sus cruzamientos, habían fijado su residencia en tierras realengas mercedadas; el derecho de conquista era, en consecuencia, más antiguo que los derechos territoriales individuales o de grupo, consecuentes a dicha conquista". (1)

La riqueza de la Intendencia de Zacatecas y, muy especialmente, la de la ciudad de Zacatecas se basaba en las riquísimas minas de plata. Riqueza que era el punto focal de la economía del Virreinato de la Nueva España y son las minas y sus trabajadores, especialmente, pieza fundamental en el inicio de la lucha por la Independencia. En la fotogrfía estamos viendo los solitarios caminos del sur de Zacatecas. En la vista anterior la característica coloración de café intenso, de pronto rojizo y el cielo intensamente azul, cosa habitual en Zacatecas.

"Los barreteros de la Valenciana, Cata, San Juan de Rayas y otras afamadas minas de Guanajuato, serán los más fanáticos e indisciplinados prosélitos del padre Hidalgo y los ejecutores de la venganza colectiva. Sultepec, Temascaltepec, Tlalpahaua, El Oro, Angangueo y toda la fabulosa "Sierra de la Plata", serán refugio y proveedores de Insurgentes, desde la época de Rayón hasta la de Pedro Ascencio, que es decir de 1810 a 1821. Y Zacatecas, la imponente y señorial Zacatecas, vería pocos días después del alzamiento de Dolores, huir despavoridos a su intendente y quedar a merced de los mineros que habían abandonado los socavones para dictar la ley -su ley- a la ciuad". (2)

En esta estupenda fotografía tomada por José Guadalupe Elías y que, dada la belleza de la escena, me atreví a tomarla prestada para dar una más clara idea de cual era el panorama que el cura Hidalgo iba viendo, aquí es la ruta rumbo a Tlacotes, hacienda, ahora rancho en el cual no existe ninguna Cabeza de Águila. En el mapa que aparece a continuación veremos la ruta que siguió ese día, anterior a su llegada a Guadalupe el 27 de enero, todo el grupo que acompañaba al Padre de la Patria, luego de salir de la Hacienda de San Pedro Piedra Gorda, para continuar a la Hacienda de Tlacotes, descansar en el Rancho de Dolores, continuar al rancho del Refugio y llegar, agotados, seguramente, a la Hacienda de Palmillas. Pero, volviendo al tema de los mineros, dado que nos estamos aproximando a una zona que fue el detonante del poblamiento de la Nueva España hacia el norte, debido a sus minas, en donde encontramos un muy curioso documento...

"... Esta misma idea se refleja en la carta dirigida al arzobispo-virrey Lizama, el 16 de marzo de 1810, por Rosalío Carreras, pseudónimo sin duda, a nombre de los barreteros y demás trabajadores de Quebradilla: 'Yo, José Rosalío Carreras, y todos mis compañeros criollos (aquí tienen la connotación de americanos) los cuales no nombro aquí por se yo caveza de todos, nos ponemos á las plantas de V.E. pidiendo que se sirva V.E. el quitaronos á los Cahupines de esta Ciudad; por lo qual el término que ponemos es de est fecha en un mes, lo qual si no lo biéramos cumplido, por lo que decimos á V.E. que nosotros lo cumpliermos: pues á más de que no nos pagan en esa mina de quebradilla como ha sido uso y costumbre (los partidos), nos está aniquilando con estarnos dando en Efectos nuestro salario. Estamos mirando el que las bonanzas son para los Sres. Gachupines, pues a riesgo de nuestras vidas, están atesorando ellos; y á más de todo eso q. nos quieren sumergir como esclavos, por lo que decimos q. siempre q. no veíamos egecutado lo q. pedimos así como arresgamos nuestras vidas en las minas, las arresgaremos para librarnos de ellos, pues a nosotros nos ha sucedido lo q. al q. mete guesped á su casa: pues á los tres (días) lla echa al dueño fuera, y pues somos dueños de el Reino nosotros también le sabremos dar a nuestro Soverano los derechos q. le devemps. V.E. nos dispense la impolítica y descortecia con que ablamos. S. mui umildes Suditos Q.S. órdenes guardamos.- Rosalío Carreras". (3)

Esta foto ha sido una cortesía que ha tenido a bien compartir con todos nosotros el Cronista de Ojo Caliente, Zacatecas, Isidro Aparicio Cruz y nos dice que: "Esta es una fotografía reciente del Camino Real de Palmillas por donde transitó don Miguel Hidalgo, este tramo fue nombrado el 1 de agosto de 2010 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO". Y nos hace un muy interesante comentario: "Tanto en Tlacotes como en Palmillas no existen Cabezas de Águila, solo sobrevive hasta nuestros tiempos como testimonio del pado de Miguel Hidalgo, el nombre de la comunidad de Dolores, donde de acuerdo a la tradición ahí descansó el Padre de la Patria".

Indudablemente que estamos ya en el norte de México, esperando el autobús en la teminal de Ojo Caliente, capté esta escena que bien nos da idea de cómo no sólo cambia el clima, el entorno, sino también los usos y las costumbres... y leemos "Los grupos indígenas, cuya importancia en la guerra de Independencia se ha menospreciado siempre, porque debido a su aisalmiento social y a su calidad de menores legales, no tomaron, sino por excepción, una participación directa en la lucha -no obstante que regaron su sangre pródigamente en todo el territorio de México, para que la zona meridional de Zacatecas se convirtiera en teatro de una interminable guerra sin cuartel..." (4)

Por si existiera el interés de saber la ubicación de la primera y esta última fotografía, fueron tomadas, la primera, en la Hacienda de Carro, la segunda en la Hacienda de Tlacoaleche, ambas poblaciones zacatecanas y ambas con una importantísima, rica y profunda historia.
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Fuentes:
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1.- De Mendizábal, Miguel Othón. Compendio Histórico de Zacatecas. Edición del PRI. Zacatecas año ¿?
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2.- Cos, José María. Escritos Políticos. UNAM. México, 1996.
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3.- De Mendizábal, Miguel Othón. Compendio Histórico...
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4.- De Mendizábal, Miguel Othón, Compendio Histórico...

domingo, 2 de enero de 2011

Hacienda de San Pedro Piedra Gorda, municipio de Cuauhtémoc, Zacatecas. Cabeza número 154

Sé muy bien que esto que vi en Zacatecas no es privativo de esa zona, sino de buena parte del país, solo que es más notorio. Me refiero a que aquellas que fueron prósperas haciendas durante el siglo XIX en la actualidad se han vuelto cabeceras municipales, tal es el caso del sitio en donde nos encontramos ahora, San Pedro; lugar en el cual la Casa Grande es ahora la Presidencia Municipal del municipio de Cuauhtémoc, lugar por don el contingente Insurgente, ya abatido, siguió su rumbo para tratar de apoderarse de la rica ciudad de Zacatecas, emporio minero que estaba ya atento luego de algunas invasiones sufridas a raíz del Grito de Dolores. En San Pedro no encontré ninguna Cabeza de Águila y nadie, de los qué entrevisté, tienen idea de que se trata ese monumento.

"La provincia de Zacatecas, como todas las regiones mineras del norte de México, había sido territorio propicio para una incesante colonización, que atraía a a población de las Provincias Centrales que, debido a las múltiples limitaciones impuestas por los intereses económicos de la metrópoli, carecían de medios fáciles y decorosos de vida. A pesar de ser la minería, en realidad, el camino más francamente abierto para los recién llegados, era un juego de azar, como lo demostraban las tres mil bocas de minas abandonadas en la sola jurisdicción de Zacatecas, frente a las pocas minas famosas que sus repetidas bonanzas y, además, para ser debidamente explotadas requerían capitales de que en general carecían los nuevos colonos, o crédito, que por solidaridad política, premeditada sin duda, sólo era fácil para los españoles peninsulares. El gran comercio, la fuente de riqueza más segura y permanente, estuvo hasta el último día de la dominación española, privativamente, en manos de peninsulares y las grandes propiedades rústicas, vinculadas a los mayorazgos, o en poder de la Iglesia, no daban oportunidades para la creación de la mediana y pequeña propiedad, como no fuera en la región indígena de La Cazcana". (1)

En la foto anterior vemos una de las casonas que sobreviven de aquellos tiempos de bonanza en la Hacienda de San Pedro Piedra Gorda. Y lo que vemos en esta fotografía es su Parroquia. Será bueno puntualizar que hay otro poblado que llevó el mismo nombre, lugar donde naciera el caudillo José Antonio Torres, "el Amo Torres", solo que ese San Pedro está en el estado de Guanajuato y actualmente lleva el nombre de Ciudad Manuel Doblado. La fotografía que a continuación verás es la actual Presidencia Municipal, la arcada y toda la explanada como la vemos, lucía exactamente igual en los tiempos de la Hacienda pues esta era la Casa Grande. El balcón central y ese frontis fueron añadidos recientemente.

"A principios del siglo XIX, en consecuencia, la Intendencia de Zacatecas, cuya población llegaba a 140,000 individuos, presentaba ya el mismo grave problema de falta de actividades económicamente productivas, para las clases criollas no propietarias, que las Provincias Centrales y Meridionales de la Nueva España: las medianas e ínfimas jerarquías religiosas; la dirección y administración de las empresas mineras y de los latifundios rústicos y predios urbanos de la Iglesia, o de los magnates, mineros o comerciantes; empleos secundarios en el gran comercio, la administración pública y los monopolios de Estado, siempre que no hubieran peninsulares disponibles, así como posiciones municipales, técnicas o profesionales daban oportunidad a un corto núcleo de criollos ilustrados para vivir con relativa comodidad; pero la mayoría de los criollos y las casi totalidad de los mestizos carentes de instrucción y de base económica desbordan en haciendas y ranchos como mayordomos, escribientes, rayadores, arrendatarios, aparceros e incluso como vaqueros y gañanes;

traficaban en los caminos como arrieros, carreteros o mercaderes ambulantes y en los poblados de poca importancia, como pequeños comerciantes, como estanquilleros o artesanos, viviendo en la pobreza, sin la menor esperanza de mejoramiento. Todos, en el fondo, más que al régimen colonial en sí, puesto que, con excepción de unos cuantos de los criollos ilustrados que conocían los Derechos del Hombre proclamados por la Revolución Francesa o la Declaración de los derechos de las colonias inglesas de Norteamérica, la totalidad de los americanos desconocían cualquier otro sistema de gobierno, achacaban su mala situación y la imposibilidad de superarla a los españoles peninsulares, que les cerraban todos los caminos a la riqueza y aun al más modesto bienestar. Lo demuestra claramente el grito de guerra lanzado por Hidalgo en Dolores: "!Mueran los gachupines"!". (2)

En la foto anterior vemos el que fuera el arroyo que pasaba por el frente de la antigua hacienda, ahora ya canalizado. En la foto de arriba lo que vemos es una de las galeras que, supongo, fueron de la misma hacienda, ahora usada como -creo- salón de fiestas. Y en la siguiente fotografía veremos la imponente pared de la que fueran las enormes trojes de la Hacienda de San Pedro Piedra Gorda.

Era el sábado 26 de enero de 1811, sabemos que la noche siguiente el cura Hidalgo la durmió en Guadalupe, que las anteriores las había pasado en la Hacienda de San Blas del Pabellón, pero ¿durmió esa noche en San Pedro o en Tlacotes?... quizá fue hasta Palmillas. Ese es un dato que será bueno conocer.

Lo que sí encontramos en San Pedro fue el busto de Tata Pachito, Francisco García Salinas, senador por Zacatecas durante el primer Gobierno Mexicano encabezado por Guadalupe Victoria, del cual fue su Ministro de Hacienda. Fue García Salinas Gobernador del Estado de Zacatecas en 1828, tocándole uno de los periodos convulsivos de esta parte del país, generando industria, impulsando la minería, creando escuelas, fue que adquirió el título de Tata. Murió en la Hacienda de San Pedro Piedra Gorda.
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Fuentes:
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1 y 2.- Othón de Mendizábal, Miguel. Compendio Histórico de Zacatecas. Edición del PRI, Zacatecas, Año ¿?

sábado, 1 de enero de 2011

Tierra Colorada, municipio de Cuahutémoc, Zacatecas. Cabeza número 153

Yo, Benjamín Arredondo, quien escribo este blog, soy originario de Salamanca, Guanajuato. Estoy muy bien ubicado en la geografía de mi estado, Guanajuato, así como el de Michoacán, buena parte de Jalisco, Querétaro y el Estado de México. Pensaba que por sus dimensiones, Aguascalientes sería fácil de entender, pero, de allí al norte, me delcaro desconocedor de todas sus localidades, fuera de las mas renombradas. Don Miguel Hidalgo igual era de Guanajuato, igual transitó infinidad de ocasiones por Michoacán y el Estado de México, Querétaro y algo de Jalisco, más para el norte era tierra totalmente desconocida. Si para mí, contando con la ventaja de los accesos a mapas virutales, incluso satelitales, se me ha hecho complicado seguir la ruta de Calvillo en adelante, bien puedo imaginar lo que estaba sucediendo en estas fechas hace doscientos años.

Una tendencia que muchos tenemos es querer ubicar la Ruta de Hidalgo de acuerdo al trazo carretero que en la actualidad existe, eso es un error, pues hoy día se busca acortar distancias, se rebanan cerros, se tienden puentes, la comunicación es cada vez más rápida, en ese entonces las condiciones geográficas implicaban en lugar de cruzar un cerro, rodearlo. Bajo esa idea llegué, erroneamente al estado de Zacatecas, pensando encontrar la primera Cabeza de Águila en la población de Luis Moya, craso error, por allí pasaba el Camino Real, que era precisamente algo que el cura Hidalgo iba evitando, pues con los, digamoslo así: "retenes", que el gobierno virreinal había instalado para su captura, si seguía el Camino Real caería de inmediato, así que la alternativa eran los cerros, por complicados que estos fueran. Seguimos viendo fotos del pueblo de Luis Moya, Zacatecas.

La entrada de Hidalgo a Zacatecas, que en ese momento era parte de la Intendencia de Guadalajara, fue por el poblado de Chiquihuitillo, comunidad que ya no existe, según lo tiene verificado la Secretaría de Desarrollo Social (1), y catalogado con el número 320080006; en donde parece como un lugar no poblado, el recorrido del contingente continúa rumbo a Tierra Colorada, comunidad que,al igual que la anterior, pertenecen al municipio de Cuahutémoc, Zacatecas y cuya clave en Sedesol es 320080016 y que también aparece como un lugar despoblado. Consecuentemente daremos por no existente esta Cabeza de Águila número 152 que el profesor Jiménez de la Rosa considera así:

"El Cura Hidalgo, procedente de Chiquihuitillo, virtualmente prisionero pasa por Tierra Colorada y llega a la Hacienda de San Pedro continuando su obligada marcha rumbo a Tlacotes, Convento de Guadalupe y Zacatecas. De esta ciudad vuelve al Convento en donde pide un fraile Guardián para que lo acompañe a las Provincias Internas, regresa a la ciudad de Zacatecas, permaneciendo poco tiempo en ella por considerarla no defendible, desplazándose desde luego al tener conocimiento de que las fuerzas realistas han salido ya de Guadalajara, rumbo a San Luis Potosí con el propósito de darle alcance y batirlo". (2) En la fotografía vemos uno de los tantos caminos que, entre los matorrales del inminente desierto comienzan a aparecer en la geografía zacatecana.

"De Zacatecas se dirige a Ojo Caliente, siendo digno de referir que tan luego como los Insurgentes abandonaron dicha población, fue atacada por los realistas al mando de J. Manuel de Ochoa con 600 hombres de caballería y 300 indios flecheros, habiendo caído la plaza en poder del enemigo, después de seis horas de reñido combate. De Ojo Caliente se interna a San Luis Potosí, por el poblado denominado Salinas de Peñón Blanco". (3) En la fotografía seguimos viendo la imponente llanura, ese altiplano de riguroso clima y paisaje, mismo que, seguramente comenzaba a perturbar al cura Hidalgo, habituado a vivir en "el jardín de la Nueva España".

En el mapa nos damos cuenta de cual es la ruta que siguió Hidalgo, producto de las mesas de trabajo que durante el Año del Bicentenario, la asociación de Cronistas de Aguascalientes, Zacatecas y San Luis Potosí determinó, luego de sus estudios y ponencias. La línea bermellón nos indica la ruta que siguió Hidalgo y las poblaciones importantes por las que fue pasando, la línea verde limón nos indica la división entre la Intendencia de Guadalajara y la de Zacatecas en 1811, y la de color verde seco nos dice los límites que actualmente estos Estados tienen.

Al leer a Pedro García, (4) uno de los pocos fieles acompañantes del cura Hidalgo desde su salida de Dolores que escribió sus memorias y que nos ofrece algunos detalles de lo acontecido en campaña, de pronto dice que desde que salieron de la Hacienda del Pabellón, los carruajes iban escoltados, uno de ellos, en donde viajaban las mujeres. En esta toma que hice hace apenas una semana comprobamos que si bien, ahora son "colectivos" los que viajan por estos mismos caminos y estamos en un pretendido perídodo de "paz"... las cosas no han cambiado en mucho...
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Fuentes:
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2 y 3.- Jiménez de la Rosa, Federico. Ruta de Hidalgo 1810-1811. Lápiz y Papel de México. México, 1960.
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4.- García, Pedro. Con el cura Hidalgo en la guerra de independencia. FCE. México, 1982.