No. Lugar
137 Manatán o Tactán, Jalisco.
138 Las Calabazas, Jalisco
139 Tepetates, Jalisco
140 Tepeposco, Jalisco
141 Cuquío -de esta ya recibí una fotografía-
142 Las Cruces, Jalisco
143 Tebaida, Jalisco
Desconozco la razón por la cual cada vez que se habla de
Siendo Cuajimalpa parte de la enorme ciudad de México, tiene ese ritmo característico de las prisas, habituales en la gran ciudad, pero su aspecto es más bien de un pueblo, un pueblo congestionado de autos en donde no hay un monumento de Cabeza de Águila, pero si existe un pequeñísimo museo precisamente en el lugar en donde estuvieran alojados los principales del ejército Insurgente.
“Mientras los prisioneros españoles y entre ellos García Conde llegaron a la una de la noche a
Este 31 fue el descanso para las tropas rebeldes, abastecerse de alimentos, misas, intentar reparar sus armas y cañones, de revista militar; y a la espera de algún representante del virrey que fuera a dialogar con los caudillos del movimiento. Con el calor del sol, después de varios días de desvelos seguramente los indios y soldados insurgentes trataron de descansar durmiendo para estar listos a la hora de la inminente lucha que se avecinaba con el avance sobre la ciudad.
Las tropas estaban nerviosas y la gente corría a esconderse pero con la llegada de la noche nuevamente se veían desde la ciudad las numerosas luminarias de los insurgentes en la región de Cuajimalpa y con ello la calma de saber que no bajarían a la ciudad”. (1)
Fuentes:
1.- Contreras Esquivel, Otoniel. Miguel Hidalgo y los Insurgentes en Cuajimalpa 1810. Edición del Autor. México, 2009.
Es en el Monte de las Cruces donde se juntan el Estado de México con el Distrito Federal en su delegación de Cuajimalpa. Dentro de lo que es el Parque Nacional Miguel Hidalgo y Costilla existen varios monumentos, en el artículo anterior dábamos fe del monumento muy al estilo de las Cabezas de Águila que contuvo en su momento un asta bandera.
Encontramos luego el arco que en los años treintas del siglo XX marcó la división entre ambas entidades con un gran arco amarillo de un estilo arquitectónico muy en boga en esa época y es más adelante que vemos dos monumentos más uno frente al otro, el obelisco sobre la roca y el lugar del sacrificio de Santos Degollado durante la guerra de
“Ese primer avance de los Insurgentes resultó infructuoso y debieron retirarse a su base en el llano de Salazar. Algunos opinan que ello abrió la relación entre Hidalgo y Allende por desacuerdos entre quién dirigiría a las tropas en la batalla.
Esta escena es una de las tantas controversias que hay en torno a la historia de don Miguel Hidalgo y Costilla pues se sabe que él desde que inició el movimiento Insurgente no volvió a oficiar una misa.
Más tarde, el plan de ataque Insurgente fue preparado por Ignacio Allende al reconocer el sitio; lo planteó mandando a Jiménez por la izquierda, él al centro y Aldama por el ala derecha. De tal manera, el siguiente enfrentamiento fue a las once de la mañana. Avanzando por la llanura de Salazar en columna, al frente una gran multitud de indios, atrás cuatro piezas de artillería manejadas y cubiertas por las compañías de infantería de Celaya, Valladolid y Guanajuato; en los costados y retaguardia el regimiento de Dragones de Pátzcuaro, Reina y Príncipe, con toda la caballería compuesta de lanceros y demás paisanos armados.
Esa es una escena ligeramente más apegada a la realidad en la que el oficiante es uno de los capellanes que le acompañaban.
Allende movió sus fuerzas con Jiménez por la izquierda hacia “un monte inaccesible por su espesura de pinos y gran pendiente”, (
Al caer la noche y sin luna, era una de esas oscuras de fines de octubre, además fría como es típico en Las Cruces. Avanzaban entre la penumbra miles de insurgentes alumbrándose con antorchas, a lo largo del Camino Real de Toluca, como en una peregrinación, cantando alabanzas religiosas, las carretas iban lentamente y a vuelta de rueda por la dificultad del tránsito”. (2)
Fuentes:
1.- Sitio electrónico local de
http://www.paginasprodigy.com.mx/carlosclr100/
2.- Contreras Esquivel, Otoniel. Miguel Hidalgo y los Insurgentes en Cuajimalpa, 1810. Edición del autor. México, 2009.
En Valle de Santiago, la ciudad de las Siete Luminarias no existe la estela de Cabeza de Águila. Aquí se sabe muy bien que el cura Hidalgo pasó la noche del 11 de octubre, sin embargo
Si pensamos que son ya más de veinticinco días de continua cabalgata, de entrar y salir de pueblos, ranchos, villas, haciendas, de hablar y hablar la misma idea, de dirigir, dar órdenes, no tener tiempo suficiente para comer con tranquilidad, mucho menos para dormir. Se dice que don Miguel a lo más llegaba a dormir dos horas, luego de iniciada la lucha armada. Así es como se enfila rumbo sur desde Salamanca, luego de cruzar por primera vez el río Grande, ya llamado “Lerma”, río que, por cierto, será una constante por algo así como dos meses.
Con este cansancio acumulado “pernoctaron en Valle de Santiago, donde encontraron los caudillos bondadosa acogida de la parte de un español, don Benito González, que mucho simpatizaba con el movimiento libertador, desde sus inicios, conforme a lo que de él nos dice el estimable escritor vallense don Saturnino Araiza. “Don Benito González era originario de España, de un pueblo de las provincias levantinas; quizá a ello se debió que fueron conocidos él y sus hijos por “los moros” en verdad que su tipo no desdecía de los abencerrajes: fuerte, ágil y de líneas faciales que denunciaban su descendencia moruna, al verle, por su porte arrogante, recordaba aquel famoso Abindarráez, capitán de Alora, cuando fue a Málaga a celebrar bodas con la bella jarifa” (1)
Saturnino Araiza continúa, según lo vemos en la obra de Vargas: “Don Benito amó a esta tierra de verdad, a la vez que fue un benefactor que hizo el bien a todos los menesterosos… fue un entusiasta simpatizador de
Este hecho de don Benito, de hospedar al cura Hidalgo en su casa, le traería fatales consecuencias más adelante ya que él “y sus dos hijos varones apodados Los Moros, vecinos del Valle de Santiago, ricos propietarios de unas
“Se ofreció a Iturbide por el rescate de los prisioneros su peso en oro, pero fueron inútiles las proposiciones; tratábase de partidarios incondicionales de la bendita causa de
“En la plaza principal del pueblo, frente a frente de la iglesia, que horas antes había sido atropellada, formóse el lúgubre cuadro, en cuyo centro colocáronse los ajusticiados, sin dar a conocer en su semblante el más mínimo rasgo de temor o apocamiento: el espíritu había dominado a la materia, y en breve el suelo de México se tiñó de sangre redentora”.
“! Tres nuevos mártires habían pagado con su caída el inmenso amor a la patria y el culto singular a sus libertadores! (4)
Concluimos dos cosas muy importantes, uno, que efectivamente don Miguel Hidalgo durmió la noche del 10 de octubre en Salamanca, y segunda, que seguimos encontrando héroes desconocidos que en este Bicentenario, reclaman ser dados a conocer con su importante participación en el movimiento libertario de México.
Fuentes:
1.- Vargas, Fulgencio. Camino de
2.- Ibid
3.- Lara González, Benjamín. En el mero Bajío. Microhistoria Regional. Edición del Autor. Guadalajara, 1999.
4.- Vargas, Fulgencio. La insurrección de 1810 en el Estado de Guanajuato. Ediciones
En el artículo anterior vimos lo sucedido la tarde del viernes 28 de septiembre de 1810, cuando se dio el asalto y toma de
“Desde su salida de la hacienda de Burras, el Cura y sus huestes pasaron sucesivamente por la venta de
Era este el camino que conectaba a
De lo que es nuestro objetivo, el recorrer, reconocer y rescatar
“Entretanto el cura Hidalgo le envía la segunda intimación, la cual también es rechazada, por lo que dispone desde luego el avance sobre la plaza.
Septiembre 28 de 1810.- Las huestes insurgentes llegan a Guanajuato considerada como la metrópoli de
Venta de
Puentecillas
Estanco del Pluque
El Retiro
Marfil y
En la actualidad
En cuanto al Estanco del Pulque, de este no queda vestigio alguno. Normal será encontrarnos con un Estanco de Pulque en las proximidades de una ciudad rica con una considerable cantidad de consumidores de la bebida. Es interesante saber que “El virrey representaba al Estado absolutista de los reyes de Castilla en el México colonial. Por medio de
De El Retiro no se sabe nada tampoco, en cambio Marfil es bien conocido. Fundado originalmente como Real de Santiago de Marfil en 1556, rápidamente progresó debido a las varias Haciendas de Beneficio que allí se instalaron.
El poblado de
Fuentes:
1.- Castillo Ledón, Luis. Hidalgo. La vida del héroe. Frente de Afirmación Humanista. México, 2003.
2.- Jiménez de
3.- Garza, Gustavo. Servicios generales de la producción en
“Conocida también como San José de Llanos, propiedad de don José Sardaneta y Llorente, segundo Marqués de Rayas, partidario del movimiento de
Esto que acabamos de leer es una de las tantas discrepancias que hemos ido encontrando a lo largo de
Aquí Hidalgo pasó una noche, parte de su ejército se encontraba en Silao y enfilaría de allí a Guanajuato. Don Miguel fue atendido por el Marqués de Rayas, que al igual que a muchos de los nobles y ricos hacendados de la zona, le era conocido. Es desde aquí que manda la carta de Intimación.
“Un poco antes de las nueve de la mañana del día 28 de septiembre, se presentaron montados en briosos caballos en la trinchera que daba frente a la calle de Belén de la ciudad de Guanajuato, o sea la que estaba entre
Cuartel General de
“El numeroso ejército que comando, me eligió por Capitán General de
Dios guarde a V.S. muchos años como desea su atento servidor.
Miguel Hidalgo y Costilla, Capitán General de América.
Cabe recordar que Hidalgo y Calleja eran ya conocidos… “con el intendente de Guanajuato, Juan Antonio Riaño, a quien trataba desde que fungía con igual rango en Valladolid, departía a la mesa con frecuencia. Entonces peroraban no solamente sobre las exquisiteces de los platillos, sino sobre los recientes acontecimientos del Viejo Continente a los pies de Napoleón Bonaparte.” (3) Y la respuesta a
Sr. Cura del Pueblo de los Dolores
D. Miguel Hidalgo:
No reconozco otra autoridad ni me consta que haya establecido ni otro capitán general en el reino de
Guanajuato, 28 de Septiembre de 1810
Juan Antonio de Riaño.
Hay algo que me ha llamado mucho la atención en
(4)
Fuentes:
1.- 1.- Placa conmemorativa en
2.- Rionda Arreguín, Isauro. Contraportada de la edición especial de El Sol del Bajío. Celaya, Octubre 2009.
3.- Martínez Álvarez, José Antonio. Miguel Hidalgo. Marcha de
4.- La fotografía blanco y negro tomada en 1950 del “Árbol de
Para ver algo más de
http://vamonosalbable.blogspot.com/2010/05/hacienda-de-san-jose-de-burras.html