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jueves, 7 de julio de 2016

El Fuerte de Barrabás, escenario de un enfrentamiento insurgente, 1818

   La batalla de cerro de Barrabás fue una acción militar de la guerra de Independencia de México, efectuada el 30 de septiembre de 1818, en las faldas del cerro de Barrabás las cercanías de la localidad de Zirándaro, Guerrero. Los insurgentes comandados por el general Vicente Guerrero, en ese entonces nombrado General en jefe de las tropas del sur, lograron la victoria sobre las fuerzas realistas comandadas por el general José Gabriel de Armijo. El ejército insurgente después de resistir los embates del ejército novohispano, logró hacer retroceder las fuerzas realistas desde el campo de batalla hasta la iglesia del pueblo, donde resistiéron 7 días hasta que se consumó la derrota total española. Después de la batalla sólo pudieron huir aproximadamente unos cien soldados realistas, por su parte, Guerrero decomisó más de 400 fusiles. (Tomado de Wikipedia, para seguir leyendo, entra aquí.)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Morelos: Presencia insurgente en la Tierra Caliente de Guerrero.

   Hace pocas semanas tuve la oportunidad de ir a la Tierra Caliente, esa que formaba parte del territorio michoacano y que al definirse los límites con el trazo del río Balsas, pasó a formar parte del estado de Guerrero. Lo primero que noté es lo complicado del terreno pues fuera de un pequeño valle que se forma entre Huetamo y Pungarabato, el resto es montaña. A esto aunamos las dramáticas diferencias en altura, pues casi todas las poblaciones de la Tierra Caliente están sobre los 600 metros del nivel del mar, rodeado de montañas que con facilidad duplican o triplican esta altura, formando de ese modo una temperatura elevada, razón por la cual se le denomina con ese nombre. Y hay algo que resulta ser perturbador y desagradable en nuestros días, al pedir fotografías de la región aparecen imágenes poco amables cosa que es lamentablemente una realidad en esa región que ahora estudiamos, la de la Tierra Caliente. Lo que hoy veremos es algo que se marca como el inicio del movimiento de insurrección justo en esa zona, para ello nos apoyamos en lo escrito por el Ing. Mundo Fernández. Dentro de la mucha información que encuentro hay un detalle que me llama la atención, el del nombramiento o elevación que hace a rango de ciudad a Técpan, poniéndole el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe, algo similar vimos cuando Morelos responde en el interrogatorio a la doceava pregunta y dice que a Chilpancingo le dio el nombre de Ciudad de Nuestra Señora de la Asunción. Indudable asociación mariana con los estandartes que portaron tanto Hidalgo como Morelos.

   Antecedentes: en 1792 San Miguel Totolapan y Totoltepec arrendaron sus tierras a Andrés Ontañón que se negaba a devolverlas en 1810, causando descontento. Por 1800 el cura de Ajuchitlán, el bachiller Juan Antonio de Olavarrieta, hizo el escrito “El hombre y el bruto” que leía en el púlpito; decía que “… el punto fundamental para la Libertad es la Educación, pues ésta hace la diferencia entre el hombre y el bruto.” El gobierno español lo toma prisionero con el vicario de Ajuchitlán José Antonio de Talavera en 1802. Decían que ambos eran peligroso para la Monarquía (el estado) y la Religión (la inquisición). Así lo dice el archivo general de la nación en el ramo “inquisición”. Al padre Olavarrieta lo declara “reo de inquisición” el Santo Oficio de México. Se traslada a España en donde cumple una reclusión de quince meses, y luego s ele lleva a Cádiz para cumplir otra condena. El vicario Talavera solo había leído el escrito y eso le sirve para que solo se le recluya seis meses en un convento y luego salga para seguir en Ajuchitlán como Vicario.

    Fue muy hábil para ocultar sus deseos pues en 1811 Antonio de Talavera estaba participando en la lucha contra los españoles en Tierra Caliente y en la Costa. Tan pronto como se inicia en la región se mete en ella y el blanco son los odiados españoles. Según los documentos, los españoles tenían como la plaza más fortificada de la región a Cutzamala en donde estaba un destacamento español al mando de un joven de 20 años llamado Juan José Codallos que era el capitán de fijo de México. Y que años después se convierte en un seguidor fiel del Gral. Vicente Guerrero. Cutzamala tenía una iglesia parecida a las de Toledo en España y una plaza como las de la provincia española y de allí el odio por ese pueblo al que consideraba “el pueblo españolizado de Tierra Caliente”. Por Tlalchapa Juan Cruz levanta gente deseosa de librarse del yugo extranjero. Se reúne un número grande de indígenas que se lanza a atacar el destacamento español de Cutzamala llegando por el barrio El Barco con instrumentos de labranza usados como armas. De sorpresa atacan con tanto ímpetu que los españoles salen huyendo del pueblo dejando abandonada aquella que se convierte en una de las plazas más importantes del movimiento revolucionario. Los insurgentes quieren destruir todo aquello hecho por los hispanos y fijan su atención en la iglesia que habían construido con lujo y monumentalidad. Con picos y marros intentan derribar el campanario sin lograrlo y ahora se lanzan contra las casonas en que vivían los españoles y personas pudientes de Cutzamala y les prenden fuego sembrando terrero entre sus habitantes.

    En agosto de 1811 entra Morelos a Chilapa y decide crear la Provincia de Técpan para unir al sur y por el cariño a la ciudad. La creación de la Provincia de Técpan fue un antecedente de la Erección del Estado de Guerrero. El Decreto de la creación de la Provincia de Técpan es del 10 de septiembre de 1811, y su capital Técpan a la que Morelos eleva a Ciudad con el nombre de Nuestra señora de Guadalupe de Técpan. Aunque quiere que la Tierra Caliente pertenezca de dicha provincia solo cita por el nombre a Cutzamala". (1)

   Esta es la iglesia que se dice tenía algún parecido con la de Toledo, razón por la cual se acrecentó el odio, de por si ya crecido, hacia los españoles y cualquier cosa que los representara.

  Al leer el decreto o bando en que se creaba la Provincia de Técpan, considerado en la actualidad como la creación del Estado de Guerrero, hay dos puntos que se vuelven además de curiosos, interesantes, al ver la importancia que el tabaco tenía en la época. Eso lo vimos ya cuando estudiamos el caso de Iturbide y su estancia en la región del hoy estado de Guanajuato, cuando pasaba custodiando, además de plata venida de las minas de Valenciana y anexas, cargamentos de tabaco y cómo fue que, en las fuertes lluvias que en 1814 azotaron al Bajío, cuestionaron la manera en que se distribuiría el tabaco aun luego de haberse mojado. Y vemos dos puntos del Decreto:

  4ª Que por principio de leyes suaves que dictará nuestro congreso nacional, quitando las esclavitudes y distincion de calidades con los tributos, solo se exigirán por ahora para sostener las tropas, las rentas vencidas hasta la publicacion de este bando, de las tierras de los pueblos, para entregar éstas á los naturales de ellos para su cultivo: las alcabalas se cobrarán á razon del cuatro por ciento; y para proveer los estancos de tabaco que tambien debe seguir, podrán sembrar esta planta por ahora todas las personas que quieran, haciéndolo con toda curiosidad, dando cuenta del número de matas que pueda cultivar cada individuo, al tiempo de pedir la necesaria licencia al estanquero á quien se le entregará el mazo de tabaco, compuesto de cien hojas, al precio de su calidad, esto es, el superior á cuatro reales mazo, el inferior á dos reales, y el medio al precio de tres reales, sin que pueda venderlo á otra persona, sino que precisamente lo ha de entregar en los estancos con relacion de lo sembrado, y los estanques lo expenderán indiferentemente á razon de un peso libra; en inteligencia de que por ahora solo en esta demarcada provincia de Tecpan, se permitirá la siembra de tabacos.

  5ª Que las administraciones de tabacos y alcabalas las obtengan y sirvan los mismos individuos que ántes las serviran siendo criollos, y las vacantes que serviran los europeos las puedan pretender los vecinos beneméritos de los lugares, quienes ocurrirán al expresado juez de conquista de dicha ciudad, con certificacion del juez territorial, del párroco ó del que le renunció, en las que se expresarán las condiciones de su aptitud y hombría de bien: lo mismo se debe entender de los fielatos y estancos subalternos". (2)

  Al irnos adentrando en la vida y obra de José María Morelos, vamos entendiendo mejor la conformación de la parte Sur de México, especialmente lo que es hoy día el Estado de Guerrero. En el mapa que publica el portal de turismo del estado, vemos claramente indicadas las regiones que lo conforman. Seguramente ahora podemos identificar mejor esa confusión en la que caemos todos quienes visitamos la zona, al oír a los locales refiriéndose a la Costa Chica y a la Costa Grande, amén de la Tierra Cliente, así, pues, la presencia del Generalísimo Morelos está en la Tierra Caliente, la Costa Grande y la Región Acapulco, eso en la Primera Campaña, 1810-1812.

  Sobre el tabaco, encontramos la respuesta a esta interrogante en Liceaga: "El tabaco era la renta más productiva para el erario, y con la que el gobierno realista contaba en gran parte para sus gastos". (3)

Fuentes:

1.- Mundo Fernández, Alfredo. Crónicas de Tierra Caliente. H. Ayuntamiento Municipal Constitucional de Cutzamala de Pinzón 2012-2015. Morelia. 2014, p.186

2.- Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.
http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/

3.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones para la historia de México. Imprenta de E. Serrano. Guanajuato, 1868. p. 322

sábado, 29 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 13ª Parte

   Nos quedan muchos pendientes por estudiar en la Ruta de Morelos o “Campañas” como se le han clasificado, quizá para hacer una diferencia entre el inicio del movimiento de insurrección comandado por Hidalgo y la consabida “Ruta” que él siguió y lo que fueron los movimientos encabezados por Morelos en la parte sur de México. De las biografías de los personajes que participaron en estas Campañas debemos profundizar más. Son bien sabidas las de los Bravo, los Rayón, Matamoros y Galeana; será bueno saber de las vidas de los otros actores, aquellos que la historia nacional sólo ha registrado con sus apellidos, muchos de ellos sacerdotes, como lo fue el cura Herrera, enviado a Estados Unidos con la consigna de conseguir armas. 


  Es ésta la última parte del interrogatorio previo a la ejecución de José María Morelos. Los comentarios que siguen, luego de la última pregunta, la 19 fueron escritos por Carlos María Bustamante.

                                     
   Y responde a la décima octava pregunta que dice.... Que haga si puede una enumeración de la fuerza y armas de todas clases que tiene cada uno de los cabecillas que existen en la costa del Sur, Oaxaca, Puebla, Tehuacán y Veracruz, si todos le reconocían y dependían de sus órdenes.... Dijo: Que con lo que ha expuesto en la anterior tiene satisfecha esta pregunta. 

   Y responde a la décima nona que dice.... Qué conciertos o tratados se han formado, ya sea por el mismo Morelos mientras ejerció el Poder Supremo, o bien por el llamado Congreso Mexicano con los anglo-americanos o cualquiera otra nación extranjera; que auxilios de armas y gente se les han pedido; cuales se han recibido o se esperan, y por qué puntos; si obtuvieron contestación de algún gobierno extranjero; qué cantidades de dinero se han remitido en solicitud de dichos auxilios, y por qué mano: quienes son sus agentes o encargados, y lo demás que sepa y le conste sobre envío de emisarios y oficiales a dichos países.... 

   Dijo: Que ni el que declara, ni el Congreso Mexicano han tenido los más mínimos conciertos ni tratados con los anglo-americanos, ni con otra nación extranjera, sin embargo de que según oyó decir los solicitó Hidalgo, Anaya por sí solo que fue a New-Orleans, y se volvió sin conseguir nada; Rayón por medio de su enviado Peredo que no pudo pasar, y últimamente el congreso por Herrera como ha dicho en su precedente respuesta. Todos han pedido auxilios de armas y gente, y ninguno ha conseguido de los anglo-americanos más que lo que lleva expuesto, y a consecuencia infiere que a Herrera le suceda lo mismo”.

  Tal es lo esencial la declaración tomada al general D. José María Morelos en su arresto, la cual da una idea exacta del mérito de este jefe. En el núm. 8.°intitulado Variedades o Mensajero de Londres que acaba de publicarse en México, se da una noticia biográfica de dicho caudillo plagada de equivocaciones, las mismas que yo he notado en la Águila y en las cartas del Cuadro relativas al general Mina. El editor de aquel periódico tomó de Robinson y del Cuadro; así es que lo de este está exacto, gracias al mucho trabajo que he emprendido en recoger noticias, y revisar documentos originales como esta causa. ¿Hasta cuándo conocerán los extranjeros que no es dado a ellos formar con exactitud y propiedad la historia de un pueblo que les es casi desconocido? Sin embargo, yo me glorío de que en las orillas del Támesis hayan resonado los más justos elogios de este general desgraciado, y siento la mayor complacencia en repetir con aquel escritor estas preciosas palabras.... „Y aquel claro varón, merecedor por sus heroicos esfuerzos de haber alcanzado la época presente en que su patria goza de la libertad que él quiso conquistar a tanta costa, rindió el último suspiro haciendo votos a favor de tan justa causa, y negándose constante a responder a toda pregunta que pudiese comprometer a ninguno de los que la habían abrazado." 

 
   El congreso del Estado de México va ya a erigir una columna sepulcral en el mismo lugar donde fue fusilado Morelos; yo recibí del Sr. Gobernador la honrosa comisión de levantarla, y desde luego corresponderé a ella luego que el congreso apruebe el presupuesto de gastos que tengo presentado. Cuando haya construido este monumento bajaré gustoso al sepulcro por haber pagado un tributo de honor y de justicia al varón fuerte que liará en las edades futuras la gloria de Michoacán. Tahuejo, Apatzingán, Valladolid y Nucupétaro se enorgullecerán justamente de haberle poseído, así como el inmenso territorio de Anáhuac de haber sido el teatro de sus afanes guerreros, y el grande objeto de su cariño, objeto por cuya libertad exhaló su último suspiro en el cadalso.

México 8 de noviembre de 1825.
Carlos María de Bustamante. (1)

   Bien, pero.... ¿qué pasó antes del juicio? La respuesta la encontramos en Wikipedia: "El 5 de noviembre de 1815, Morelos fue capturado en Temalaca, por las tropas españolas al mando del Coronel Manuel de la Concha.56 57 Durante la marcha del Congreso hacia Tehuacán, las tropas realistas, situadas en el municipio guerrerense de Atenango del Río, supieron el desplazamiento de los insurgentes a Tehuacán. De inmediato, Manuel de la Concha salió de la guarnición al amanecer junto con una brigada de aproximadamente 500 hombres. Pocas horas después lograron alcanzar a las fuerzas insurgentes comandadas por Morelos, quien iba al centro y Bravo, en la retaguardia. El Congreso, que viajaba con ellos, logró evadir la captura realista gracias a los esfuerzos de las tropas de Bravo. Morelos intentó salvar la vida de uno de sus soldados y en ese momento fue aprehendido por 10 soldados realistas. No era la primera vez que Morelos era capturado, ya que en la acción militar de Lomas de Santa María fue aprehendido por un soldado realista, pero las tropas de Matamoros lo salvaron antes de ser conducido al campamento realista". La fotografía que vemos corresponde a las ruinas de la iglesia del pueblo de Temalaca.

  Hay una curiosa anécdota que dice de ese forzado (seguramente desagradable encuentro) con Carranco, persona a quien Morelos conocía debido a que el caudillo había tenido de amante a la esposa de Carranco (historia intensa en la que más adelante profundizaremos). Y dice Wikipedia: "El comandante de la división que capturó a Morelos en Tezmalaca fue Matías Carranco, antiguo militar insurgente que desertó en 1812. Morelos le dijo, al reconocerlo "Señor Carranco, parece que nos conocemos", y después le regaló un reloj. Acto seguido, Morelos y 200 prisioneros insurgentes más, fueron conducidos ante Manuel de la Concha, quien procedió a dictar el comunicado que se envió al Ministerio de Guerra, en Valencia, España, y a la Ciudad de México. Asimismo, ordenó el fusilamiento de 150 de los 200 prisioneros insurgentes, quienes fueron ejecutados en presencia de Morelos. Los 50 insurgentes restantes fueron enviados como esclavos a Manila". Y me pregunto ¿cuál habrá sido el destino de estos Insurgentes en las Filipinas? La fotografía que vemos corresponde al monumento levantado en el sitio en donde Morelos fue detenido.

  "El primer juicio realizado a Morelos fue el Proceso de las Jurisdicciones Unidas, realizada entre el 14 y el 23 de noviembre, presidido por el auditor de guerra Miguel Bataller, y por el representante del arzobispado, Félix Flores Alatorre. El gobierno consideró prudente otorgarle un defensor, y la responsabilidad cayó en manos del abogado vallisoletano José María Quiles. La principal acusación realizada hacia Morelos fue la de haber incurrido en el delito de alta traición al rey, la patria y Dios, sabotaje del virreinato y provocar muertes y destrozos. En su contestación, Morelos respondió diciendo "En España ya no había rey, se fue a su casa de Francia, pero si bien regresó, volvió al trono como un déspota contaminado de irreligiosidad". Después se le siguió el juicio eclesiástico, donde fue acusado de violar el celibato al tener 3 hijos ilegítimos, de no hacer caso de las excomuniones levantadas en su contra por el obispo michoacano Manuel Abad y Queipo. En una carta dirigida al inquisidor Antonio Bergosa y Jordán, (que era obispo de Oaxaca en 1812, cuando el Ejército Insurgente tomó la ciudad), Morelos expresó que las excomuniones sólo eran válidas en caso de que el Papa o un concilio las dictara. Por decreto del Tribunal de la Inquisición, de fecha 23 de noviembre, Morelos fue condenado a la degradación religiosa". (Wikipedia.)

   "La tarde del 27 de noviembre, en la Capilla del Santo Oficio, que actualmente es la Escuela de Medicina, Morelos fue conducido a degradación pública, oficiada por el Inquisidor General Antonio Bergosa y Jordán. Morelos vestía una sotana amarilla de menor talla que, según Lucas Alamán, quien presenció la escena, "le hacía ver afeminado". Bergoza pronunció en latín las palabras de la degradación, cuya traducción al idioma español, sería "Apartamos de tí la facultad de ofrecer el sacrificio a Dios, y de celebrar la misa. Con esta raspadura, te quitamos la potestad, que habías recibido en la unción de las manos. Te despojamos con razón del vestido sacerdotal. Te privamos del orden levítico, porque no cumpliste tu ministerio dentro de él. Como a hijo ingrato, te echamos de la herencia del señor". La narración de Alamán dice que Morelos derramó lágrimas al momento de ser degradado, pero Bustamante desmiente esto al decir que quien lloró fue Bergoza, pues sentía admiración hacia Morelos". (Wikipedia.)

  "La madrugada del 21 de diciembre, Calleja dictó la sentencia de muerte para Morelos, y el coronel De la Concha, su captor, fue el encargado de ir a la prisión y leerla a Morelos, quien la escuchó de rodillas. Recordaba que hacía 18 años, en esa misma fecha y de rodillas también, recibió la unción sacerdotal. El viernes 22 de diciembre, alrededor de las seis de la mañana Morelos despertó en su celda, comió un pan con café, y después fue encadenado de manos y pies, subió a una carroza custodiada por 50 soldados y marchó a Ecatepec, donde se realizaría la ejecución, por orden de Calleja, ya que se podía presentar un motín. Al pasar por la Basílica de Guadalupe, intentó hincarse pero el peso de las cadenas se lo impidió. Tras un largo viaje, llegó a Ecatepec a la una de la tarde. El sacerdote, Miguel Salazar, fue comisionado por Manuel de la Concha para confesar a Morelos y preparar su sepultura. Después de comer, Morelos conversó un poco con Salazar y De la Concha, y posteriormente se confesó. Antes de pasar al paredón, rezó el salmo 51 y posteriormente tocaron los tambores. Morelos abrazó a Concha, se vendó los ojos, tomó un crucifijo y exclamó: "Señor, si he obrado bien, tú lo sabes, pero si he obrado mal, yo me acojo a tu infinita misericordia. Pero deja que el demonio se lleve a estos bastardos a el abismo, a quemarse por la eternidad". Acto seguido se hincó con la espalda al pelotón. A la voz de mando sonaron dos descargas. Oficialmente, a las cuatro de la tarde del viernes 22 de diciembre de 1815, José María Morelos y Pavón había muerto".  (Wikipedia.)

  No sé tú. A mi este ejercicio de lectura ha sido de enorme aprendizaje, me ha ayudado a entender la grandeza del Generalísimo Morelos. Entiendo ahora la razón por la cual, junto a Hidalgo, encabezan la lista de los principales iniciadores del movimiento de insurrección. A la vez me han quedad muchas dudas, dudas que me obligan a estudiar más a fondo a tan grande personaje. Sin lugar a dudas seguiremos publicando más sobre Morelos en los meses que restan de su año, el Año de Morelos.


Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825, pp


martes, 25 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 11ª Parte

  Me resulta interesante ver que el Generalísimo Morelos tenía una visión y alcance muy distinto al del cura Hidalgo, quizá él, Hidalgo, era una especie de bon vivant a diferencia de Morelos que vivió en carne propia una infancia nada cómoda y una adolescencia difícil. Nada de fiestas, nada de sociedad, nada de francés, de violín y piano, de saraos, de relaciones de alto nivel, de vida apasionada con matices de libertino, nada de representaciones teatrales, de corridas de toros y jugadas de cartas. Hasta donde se, la vida de Morelos fue difícil, y eso lo demuestra sus escaramuzas, su ruta por zonas verdaderamente difíciles de andar y controlar. Ahora entiendo aquello que Napoleón dijo de Morelos. En esta décima parte veremos lo ocurrido en el retorno del caudillo a Valladolid.

  "Y responde: a la décima quinta pregunta que dice.... Diga el influjo, representación y relaciones que conservó después en el llamado Congreso Mexicano, y el origen y fundamento de sus desavenencias con los individuos de él....

   Dijo: Que la representación y relaciones que conservó después de que en Tlacotepec reasumió el congreso el poder ejecutivo, solo fue de un vocal y capitán general de las armas, sin embargo de no tener a su mando más que su escolta compuesta de 150 hombres, porque el congreso determinó en Tlacotepec, Axuchitlan, Tlalchapa, Guayameo y Huetamo de los 100 hombres que reunió en el primero, y de las demás tropas y armas que habían estado hasta entonces al mando del que declara; cuyo principio fue sin duda origen y fundamento de las desazones con los individuos del congreso, porque este determinaba (en concepto del que declara) con poco acierto de las tropas. A pesar de que supo en Tlacotepec el 23 de febrero de 1814, que una partida de tropas reales venia en su solicitud, un día antes que llegase no salió de aquel pueblo como lo hicieron los vocales del congreso, hasta que a aquellas no las tuvo muy inmediatas, y por lo mismo, consultando a que solo tenía 70 hombres de su escolta, y 300 desarmados, se resolvió á no aguardar la división del rey que tenía a la vista, y se retiró por los parajes que ha dicho al principio de esta pregunta, perdiendo todo su equipaje, sello, imprenta y remonta con algunos muertos.

  "A la pregunta décima sexta que dice... Diga en qué estado dejó las cosas del Sur de Valladolid cuando se vino de Huetamo: bajo que especie de gobierno quedaron: cuantos cabecillas existen por aquella parte: sus fuerzas y designios, y lo que sepa de Cos, Liceaga y demás vocales que no le acompañaron.... 

   Dijo: Que cuando salió de Uruapan para Huétamo el 29 de septiembre último, lo hizo no solo con el Supremo Congreso Mexicano, sino también con los vocales del gobierno y los del Supremo Tribunal de Justicia, dejando en la provincia de Valladolid una junta subalterna compuesta de los vocales Muñiz, Lic. Ayala, Domingo Roxas, José Pagola, y Felipe Carbajal, con facultad de gobernar por las tres corporaciones, y dar cuenta a estas en el paraje donde se situasen. Que los cabecillas que quedaron por aquella provincia son, Pablo Galeana con 200 hombres en Tlalchapa: Ávila en Acalpica con 300: González en Apatzingán con 200: Vargas por los Reyes con 500: Hermosillo en el Ramblás cerca de Zamora con 400: Rosales en los Altos de Ibarra con 300: el P. Correa en Dolores con 500: el Padre Torres por Pénjamo con cerca de 800: Yarza en Zacapo con 600: Carbajal en Paztcuaro y Uruapan con 400; todos los cuales están sujetos a la Junta Soberana de Valladolid, así como también a Ramón Rayón le sucede lo mismo desde Cóporo, cuyas fuerzas ignora por haberse negado este a dar los estados de ellas. Los designios de los cabecillas que ha relacionado no son otros más que los de estar a la defensiva, y con el proyecto de fortificarse en lugares a propósito, como son Yarza en la laguna de Zacapo: Carbajal en Chimilpa: el P. Torres en su departamento, y Rayón en un cerro contiguo a Sultepec llamado Huatepec. Que a Cos lo dejó preso en Atijo a su marcha el día 15 de octubre, y Liceaga pidió licencia por tres meses desde Huétamo para el Bajío con protesta que hizo de reunirse en el paraje que se situase la junta o el congreso. Que Verdusco se retiró hace un año, y después de que se juró la Constitución en Apatzingán porque concluyó su tiempo de vocal, y no fue electo nuevamente para nada. Que con motivo de la salida para la provincia de Puebla del que declara, se retiraron desde Uruapan los vocales Lic. Sánchez y el Lic. Arias, y pidieron licencia temporal el Dr. Argandar, el Lic. Izazága y Villaseñor con el fin de incorporarse después". (1)

Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825, pp.

lunes, 24 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 10ª Parte

   Destreza, pericia, conocimiento, habilidad... los calificativos se van acumulando, son muchos, todos engloban la personalidad de José María Morelos y Pavón, personaje crucial en la guerra de Independencia que, gracias a él, hubo una continuidad en el movimiento de insurrección. Insurrección, palabra prohibida por Calleja, de ese tamaño era la problemática de la época y es Calleja, si estuviéramos en una representación teatral, el personaje antagónico, el que está detrás de Hidalgo hasta lograr su captura, juicio y ejecución. Satisfecha esa inquietud, va por la segunda: la captura de Morelos. Entramos ahora en la pregunta trece y catorce del interrogatorio al cura de Carácuaro:

   Y responde a la décima tercia que dice.... ¿Cuál fue el plan de sus operaciones cuando en octubre de 1813 se presentó con Matamoros en la provincia de Puebla, de qué fuerzas de infantería y caballería disponía, y motivos que le decidieron a emprender su marcha a Valladolid; si fue por temor del ejército real que se acercaba a Tepecuacuilco, o por considerar fácil la toma de aquella ciudad con los auxilios que se prometía de ella, expresando si estaba en comunicación con algunos de sus habitantes, y quienes sean.... 

   Dijo: Que en "octubre de 1813 se hallaba el que declara en Chilpancingo, y Matamoros había ido a auxiliar a Bravo que estaba sitiado, de cuyas resultas, y de haber salido Bravo de aquel punto donde estuvo exiliado, determinó Matamoros con sus fuerzas hacer una tentativa sobre el convoy que venía de Orizaba para Puebla, al cual derrotó en S. Agustín del Palmar. A estos dos individuos mandó el exponente en el propio mes de octubre, que se dirigieran con toda la gente que pudieran reunir para Tepcuacuilco, en donde recibirían sus. Órdenes referentes a la marcha que había intentado hacer a Valladolid; y habiendo llegado aquellos al referido Tepecuacuilco, les previno por medio de Galeana que se dirigiesen por Telolóapan á Tlalchapa, donde se reunirían con el que declara. El objeto del que expone aunque fue el de acercarse a Valladolid, no lo comunicó a los suyos, y sí solo les previno a Matamoros y Bravo que viniesen a Tepecuacuilco con el fin de atacar a las tropas del rey que mandaba allí Moreno Daoix; pero como estas se retiraron, no tuvo ya aquella necesidad, y de consiguiente les previno que se le reuniesen a donde llegó el que responde por el camino de Tlacotepec, Tetela, Teznapa, habiendo precedido el echar al rio en Mezcala 3 culebrinas de a cuatro en balsas para facilitar la sierra que intermedia por donde estas no podían pasar. El acercarse a Valladolid tenía por objeto la toma de aquella ciudad, la que no creyó difícil respecto a su corta guarnición de 800 hombres, y a los conocimientos que tenia del lugar de su nacimiento. Que no tuvo para esto ninguna comunicación con los habitantes de aquella ciudad porque aquellos las hacían directamente con Muñiz, quien se las trasladaba al declarante, al mismo tiempo que Verdusco y Liceaga le instaban a que se acercase a aquella ciudad, por ser la más propia para la residencia del congreso.

  Y responde a la décima cuarta pregunta que dice.... Refiera lo ocurrido en las acciones de Valladolid y Puruaránta donde se retiró después: su marcha hasta Coyuca y Tlacotepec: derrotas que sufrió, y orden de quien fueron degollados o fusilados los miserables prisioneros que existían en su poder, y en qué número.... 

Dijo: Que en el pueblo de Cutzamala se reunió con Matamoros, Bravo y Galeana a principios de diciembre de 1813, y habiendo hecho alto solo un día marcharon para Huetamo, Tacámbaro y Tiripitío, y en este intermedio se le reunieron Muñiz, Arias, Ortiz y Vargas: que el todo componía un grueso de 5.700 hombres de infantería y caballería con 30 cañones de todos calibres; y habiéndose acercado á Valladolid el 23 por la mañana, le intimó la rendición al comandante de las armas, a los cabildos eclesiástico y secular, prefijando el término de que ahora no hace memoria, en cuyo intermedio de horas mandó a Galeana que se situase en las lomas del Zapote, y este se precipitó y rompió sus fuegos antes de haberse concluido el término de la intimación; pero en este particular tiene alguna duda de si fue así o no; lo cierto es que emprendió el ataque por el puesto fortificado de la garita del Zapote, al mismo tiempo que el que declara llamó la atención del enemigo por el llano de Santa Catalina; de cuya operación que duró toda la tarde del día siguiente, la noche de este, y la mañana del 25, resultó una derrota general con pérdida de mucha gente, 27 cañones, porción considerable de fusiles, y muchas municiones. El que declara se retiró a la hacienda de Chupio, y allí reunió los restos que le habían quedado de Valladolid; de allí marchó a la hacienda de Puruarán con intención de pasarse a Uruapan, lo que no verificó por acabar de reunir allí algunos dispersos, y una partida de 700 hombres que traía D. Ramón Rayón de Zitácuaro, la que en efecto llegó, y con ella compuso un grueso de 300 hombres, inclusos 2.200 de infantería con 23 cañones. En esta hacienda se mantuvo cuatro días, y porque supo dos antes del 5 de enero en que fue la acción (de Puruarán) que las tropas del rey al mando del brigadier Llano se le acercaban, dispuso hacer un parapeto de piedra para esperarlo. 

   La acción duró poco tiempo, y su resultado aunque el declarante estaba a tres leguas de allí, fue nueva derrota, dejando 22 o 23 cañones, porción muy considerable de fusiles, mucha pérdida de gente entre muertos y prisioneros, y todas las municiones. La retirada la hizo por Coyuca, Axuchitlan y Tlacotepec con solo su escolta, y como hombres con 500 fusiles que se le fueron reuniendo, no solo de los dispersos de Puruarán, sino también de Valladolid. Allí solo estuvo ocho días, después de los cuales retrocedió por Coronilla a internarse a Acapulco por la sierra madre, a donde llegó a principios de marzo. En Tlacotepec acordó con el congreso y a consecuencia sentenció a muerte los 203 prisioneros europeos que tenía en Tecpan y Zacatula; los mismos que propuso el declarante al gobierno de esta capital por la vida de su segundo Matamoros que fue hecho prisionero en Puruarán; advirtiendo que aquella sentencia la pronunció luego que supo que en Valladolid había sido pasado por las armas el expresado Matamoros; y la ejecución de aquellos europeos la verificaron Pablo Galeana, Mongoy, y Brizuela en las inmediaciones de Acapulco, Tecpan, Coahuayutla, Zacatula, y Axuchitlan, unos fusilados y otros degollados, según después supo. (1)

Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825, pp

viernes, 21 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 9ª Parte

   A diferencia de Hidalgo, Morelos no aceptó el que se le llamara Su Alteza, de ello da cuenta en esta doceava pregunta del interrogatorio. Cuenta, además, de la formación del Congreso de Anáhuac o Congreso de Chilpancingo del 14 de septiembre de 1814 y de cómo fue que recibió el título de Siervo de la Nación con que ha pasado, junto con el de Generalísimo, a la historia patria.

   Y responde a la duodécima pregunta que dice: “Diga cómo se formó el congreso de Chilpancingo; que causas le motivaron a su erección: de qué modo obtuvo el poder supremo: que fines se propuso su política al titularse Siervo de la Nación: que formalidades se practicaron para esto, y para el nombramiento de vocales: si estos o Morelos mismo, recibieron poderes o instrucciones de esta u otras capitales del reino, o de algunos individuos particulares de ellas, y que fue lo que se trató y estableció allí para el régimen y dirección del gobierno que se proponía crear...." 

  Respondió: Que el motivo de haberse formado el congreso de Chilpancingo, dimanó de que estando encontrados los vocales de la Junta Suprema (instalada en la villa de Zitácuaro) Rayón, Líceaga, y Verdusco, estos le pedían cada uno de por sí armas y gente para perseguirse mutuamente, y como que el declarante advirtió que de esta oposición habían de resultar forzosamente malas consecuencias a la causa general que defendía, les propuso que para evitar semejantes desórdenes se erigiese una junta general, en donde a pluralidad de votos se acordaría lo conveniente, habiéndoles dejado a su arbitrio el lugar donde aquella se debería reunir: convinieron en que fuese en el expresado Chilpancingo, de cuyas resultas la erigieron en ciudad con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción (actual Chilpancingo de los Bravo). Formado el congreso, y reunidos los vocales lo fueron Verdusco representante por Michoacán: Andrés Quintana Roo por Yucatán: Herrera por Tecpan: Ignacio Rayón por Guadalajara: Manuel Sabino Crespo por Oaxaca: Carlos María de Bustamante por México: José María Liceaga por Guanajuato, y el que declara por el Nuevo Reino de León. Trataron en su primera acta de aumentar el número de vocales para que la pluralidad de este compensara los que pudieran resultar adictos a los desavenidos Rayón, Verdusco, y Liceaga. En efecto nombraron nuevamente a José María Cos por Zacatecas: a Murguía por una provincia que no se acuerda.

   La segunda acta que celebraron  dimanó de que el declarante les propuso que eligiesen un individuo para el supremo poder ejecutivo que lo tuviera en depósito mientras se erigía una corporación, y de aquí resultó electo el que declara con este cargo por todos los votos; y aunque lo renunció en el acto, insistieron los vocales en su votación, y a consecuencia determinó que el poder judicial quedara reasumido en el congreso hasta tanto se verificara la corporación expresada. A consecuencia de todo lo expuesto, pidió a los vocales que en lo sucesivo se había de titular Siervo de la Nación, porque este le pareció más a propósito que el otro retumbante, y también contribuyó un algo su moderación por la cual resistió igualmente el título de Alteza que acordaron ser el que le pertenecía durante el tiempo que obtuviera el cargo; y a pesar de ello le mandaron a Chupio que así se debía nombrar, como en efecto se lo han seguido dando.

   De todos los vocales referidos solo había dos propietarios que lo fueron Crespo por Oaxaca, y Herrera por Tecpan: a estos les mandaron o dieron los votos de parroquias los interesados; y aunque ignora si les fueron las instrucciones correspondientes, como también loe sujetos que firmaron aquellos, infiere que acaso les mandarían uno y otro. Las demás provincias que representaban los otros vocales ya expuestos, ignora el declarante, y aun cree de positivo, que no mandaron más que algunos poderes para la votación, como fueron los curas de los lugares ocupados por los revolucionarios; pero de instrucciones mandadas, no tiene el más mínimo antecedente. Que el principal punto que trató el congreso, fue el de que se hiciese una constitución provisional de independencia, para lo cual comisionó a Quintana, Bustamante y Herrera, que les formaron la que han dado a luz el día 23 o 24 de octubre del año de 1814 en el pueblo de Apatzingán". (1)


Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825, pp.27-28

jueves, 20 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 8ª Parte

   Estamos ya en la octava parte del interrogatorio que se le hizo a José María Morelos previo a su ejecución, en buena medida, este interrogatorio era requisito indispensable para hacerle los cargos de sedición –entre otros- motivo suficiente para mandarlo al cadalso. En esta parte relata lo acontecido en Oaxaca una vez comenzado el año de 1813 así como los preparativos para la toma del “Castillo”, como denominaban entonces al Fuerte de San Diego en Acapulco que era el objetivo marcado por el cura Hidalgo para la insurrección de Morelos en el sur de la Nueva España.

  Y responde a la undécima que dice.... ¿Diga lo ocurrido en el sitio y toma de Acapulco: que gente perdió allí, y si obró con inteligencia con el gobernador D. Pablo Antonio Veles, u otras personas del castillo que expresara, manifestando el motivo de la diferente conducta que siguió allí cumpliendo la capitulación... 

   Dijo: Que salió de Oaxaca el día 9 de febrero de 1813 con 300 hombres, porque en aquella ciudad dejó 100 a las órdenes de Rocha, y los 100 restantes de la fuerza que introdujo los había despachado antes por pertenecer a las partidas sueltas de D. Eugenio Montaño Sánchez y demás que concurrieron a aquella acción. Tomó el camino de Yanhuitlan en donde dejó a Matamoros con 1.500 hombres, y con el resto marchó por Tlaxiaco, Zacatepec, Ometepec, la Palizada, y a las cercanías de Acapulco sin que en este tránsito tuviera particular novedad, a pesar de que el comandante de las tropas reales recuerda que estaba en las inmediaciones de la Palizada se le hubiera presentado. Que el día 6 de abril del mismo año (de 1813) dio principio a sus fuegos contra el castillo quien se los correspondía diariamente; y después de ocho o nueve días que tardó para tomar la población, habiendo despreciado al gobernador del castillo D. Pedro Vélez la intimación que le hizo el día 6 para que se rindiera, con las expresiones de que solo los bárbaros capitulaban, prosiguió sus fuegos en correspondencia de los del castillo; pero advierte, que junto con la respuesta expresada que Vélez le mandó por oficio, también recibid dentro de este un papelito sin firma, pero de la misma letra de Vélez que a la letra decía.... Políticas y acertadas medidas le harán llegar a V. al fin que desea. Ningún aprecio hizo el declarante ni su secretario Rosains de estas expresiones, y a consecuencia continuó no solo bloqueando el castillo, sino que emprendió hacer una mina por el padrastro que deforma aquella fortaleza por el lado de la población; cuya obra empezó en el mes de mayo y la siguió sin lograr avanzarla más que hasta faltarle cien vara s para llegar a la contra escarpa del foso. 

 En este intermedio, y en el que pasó hasta el 17 de agosto, tuvo varias contestaciones por escribo, y aun verbales con los del castillo; entendiéndose las primeras directamente con el gobernador, y las segundas que las hicieron Rosains y Velasco con un oficial que no conoció, ni sabe cómo se llama, excepto una sola vez que contestó Reguera que estaba dentro del castillo con el capitán del que declara Mongoy. Esto solo se redujo a que Reguera pidió que fuera a hablar otro de mayor graduación, y a pocos días mandó el exponente al canónigo Velasco, quien por haber salido ya Reguera por el mar para la Palizada, contestó con el oficial que lleva citado, y no sabe cómo se llama; pero así esta contestación como las demás que en diversas veces se hicieron como ha expuesto, por ser dirigidas a que se capitulase, las despreció Vélez, y el oficial asegurando que estaban dispuestos a defended. Últimamente por un movimiento que hizo Galeana de cercar el castillo con alguna infantería la noche del 17 de agosto, resultó que al día siguiente dijesen desde el castillo que tenían que hablar, y entonces fue cuando se trató de la capitulación en los términos que expondrá.... Aquí se suspendió la declaración por ser las nueve y cuarto de la noche, y se continuó al día siguiente 30 de noviembre en la ciudadela.

   Morelos continuó… Que la capitulación que hizo con el comandante del castillo de Acapulco D. Pedro Vélez fue en los mismos términos, y bajo de las propias condiciones que expresan los papeles públicos que sobre aquel particular se imprimieron en esta capital, respecto a que Vélez trajo una copia firmada de ambos que se supone suya la que se dio a este público, y el declarante hizo lo mismo en Oaxaca en la imprenta que allí había. Que cumplió todos los particulares que asentaron, principalmente aquellos que tenían correlación con la libertad de los europeos, en darles escolta hasta ponerlos a la orilla del río Mezcala. Que el motivo que tuvo para cumplir con la capitulación de Acapulco, fue porque su comandante Vélez no le faltó en nada de lo estipulado hasta la entrega del castillo; muy al contrario de lo que en Taxco acaeció con el fusilado García Ríos y otros individuos como expresó en la quinta pregunta: advierte que en el castillo de Acapulco encontró 33 cajones de municiones de cañón y fusil, con los víveres de todas clases, que computa el que declara que podría tener para un mes la gente que lo guarnecía. Esta llegaba al número de 200 hombres poco más o menos con artillería etc.; y aunque los más por estar enfermos pidieron pase para Tiztancinco, los demás quedaron sirviendo con sus respectivas armas en el citado castillo. En este tomó igualmente 90 y pico de cañones de todos calibres, y 280 fusiles, entrando en este número algunos que pertenecían al depósito. También se entregaron allí 2 morteros, uno reventado, y el otro bueno, con 2 o 3 bombas.  (1)


Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825, pp.23-26

miércoles, 19 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 7ª Parte

   Morelos deja Cuautla, se dirige a Tehuacán, pasando por las inmediaciones de las barrancas de Acutzingo, para luego llegar a Orizaba, con esto lo que vemos es que era un magnífico jinete, pues sea en esa zona en los límites de los actuales estados de Puebla y Veracruz que lo recorrido por la Tierra Caliente michoacana, y buena parte de la sierra guerrerense, solamente alguien que tuviera excelentes cualidades en el control del caballo lo podría hacer con la destreza que presumo tenía José María Morelos. Seguirá hacia Oaxaca, sitio en el que permanecerá por algún tiempo. A esta Ruta de Morelos se conoce como la segunda parte de la Segunda Campaña, aparece en color verde en el mapa.

 Y responde a la novena pregunta y dice:

   (Refiero igualmente todo lo que ocurrió en el ataque y toma de Oaxaca, que causas le obligaron a preferir esta expedición, no obstante la fuerza que allí había y la del ejército real que a las órdenes del brigadier Olazabal llegó a situarse en Tehuacán, que cantidades de dinero, armas y efectos encontró, y si obró de inteligencia con los habitantes de la misma ciudad nombrando los principales…) Dijo: Que habiendo dejado en Orizaba una corta guarnición al mando de Rocha, emprendió su marcha el día 31 para Tehuacán con 800 hombres y a las ocho leguas se encontró en las cumbres de Acutzingo con una división de tropas al mando de Águila, y en aquel paraje se emprendió mudamente una acción de la que resultó que el declarante perdió 4 o 5 cañones, como 40 hombres, y algunas armas, y por parte de las tropas hubo muy poca pérdida. Siguió su marcha para Tehuacán, donde entró al día siguiente con 500 hombres poco más o menos supuesta la pérdida referida, y la dispersión que tuvo el resto de su gente. En Tehuacán permaneció una semana, en la cual se le reunió Matamoros con 2.500 hombres de todas armas, que unidos a los 500 que el declarante introdujo, y 200 que estaban allí de antemano con Miguel Bravo, formaba un grueso de 5000 que consideró necesarios para la expedición de Oaxaca. Con estos, y 40 cañones de todos calibres con sus respectivas municiones, emprendió la marcha para aquella ciudad, sin que en las jornadas que hizo hasta el día 25 de mismo noviembre (1812) hubiera tenido el menor encuentro, a excepción de unas cortas escaramuzas con las avanzadas de Oaxaca. Se acercó a esta ciudad el día 24, cuya noche pasó en una hacienda (llamada Viguería) distante tres leguas, desde la cual puso un correo intimando al comandante de las armas de ella la rendición en el término de tres horas. 

 Marchó desde la hacienda la mañana del 25 de noviembre para acercarse a saber la resolución de la plaza; y no habiendo recibido respuesta, pasadas dos horas más del término que le prefijó, rompió sus fuegos a las once de la misma mañana, y dispuso el ataque, dividiendo en seis trozos su gente con el objeto de que dos cortasen la retirada: Uno que atacase el fortín de la Soledad: otro, que entrase por calle real: otro, que quedó custodiando los pertrechos y retaguardia, y el último de reserva a las órdenes del que declara. En este estado tomaron su dirección los comandantes de los referidos trozos; y habiendo tomado D. Ramón Sesma el fortín que fue el punto que le dedicó, avanzaron los demás sobre la ciudad, y el grueso de Matamoros y Galeana que iban por el camino á tomar la calle del Marquesado, apoderaron de la ciudad después de solo dos horas de fuego; en tales términos que a las dos de la tarde ya el declarante estaba en la plaza mayor, y a las tres comiendo en la casa de un europeo llamado D. Simón Gutiérrez de Villegas. A corto rato le presentaron al declarante hecho prisionero al comandante Regules, y a los dos o tres días hicieron lo mismo con el teniente general Sarabia, Bonavia y Aristi, con la circunstancia de que el Sr. Sarabia estuvo oculto estos días en la ciudad, y en el que le cogieron fue por haber salido oculto disfrazado con una sábana. 

 También les sucedió lo mismo en esos propios días a unos 200 y más europeos, unos sanos, y otros heridos, a estos los mandó al hospital; y a los otros con los 4 prisioneros referidos, los puso en la cárcel con sus guardias necesarias. Se interesaron por la vida de todos los europeos el canónigo Moreno su maestro, algunos otros individuos de aquel clero y las familias de aquellos que las tenía por estos respetos les concedió aquella gracia a los 200 y mas que ya ha dicho, confinados para Zacatula, a unos 30 que le pareció que le podrían dañar en lo sucesivo, y a los demás los dejó en la propia ciudad bajo las respectivas fianzas, porque unos eran viejos; porque otros creyó que no le harían perjuicio sin mando; y porque con la muerte de todos no iba a conseguir ninguna ventaja; no sucedió así con el Sr. Sarabia, Regules, Bonavia y Aristi: con un muchacho guatemalteco criado de dicho Sr. Sarabia; porque a pesar de los empeños de su maestro, y de algunos de aquel Clero, y de los ruegos y súplicas de las familias, principalmente de la del Sr. Bonavia, los mandó fusilar en dos parajes de la propia Oaxaca, previo el tiempo necesario para disponerse en la capilla que les concedió. También hizo como 300 americanos prisioneros, de los cuales se agregaron a sus armas los que consideró útiles, toda la artillería que había en la Ciudad que fueron como 60 cañones con 100 fusiles poco más o menos que quedaron en su poder, sin agregar otra igual cantidad de esta arma que cogieron por todas aquellas inmediaciones basta Tehuantepec las partidas que destacó para atacar los puntos fortificados por las tronas del rey. 

 Desde Chilapa escribió el declarante a su maestro el canónigo D. Jacinto Moreno uno de los días del mes de septiembre de 1811, comunicándole las ideas que tenía de acercarse con su gente a aquella ciudad y aunque este le contestó, que le tenía lástima por verlo metido en el partido de la rebelión, nada le dijo sobre que se acercase o no; esta contestación la recibió el declarante en Tlapa en noviembre del mismo año; y aunque desde allí propio le repitió otra carta al expresado su maestro, no le volvió a contestar este. Sin otro antecedente y no más que por las noticias que iba adquiriendo en las marchas que hizo desde Tehuacán para Oaxaca, emprendió  esta marcha, sin que para ello hubiese tenido de ningún otro individuo la más mínima contestación e inteligencia con el que declara.

   Y responde a la décima pregunta que dice.... ¿Si precedió capitulación para la toma de Oaxaca, cuál fue, si la cumplió, y si a pesar de ella mandó fusilar a los Sres. Sarabia, Bonavia, Regules, y otros de las tropas del rey expresando su número.... Dijo: Que con lo que ha expuesto en la anterior satisface los particulares que comprende esta; asegurando nuevamente que no hubo capitulación, y sí solo la intimación referida. (1)


Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825. pp.20-23

lunes, 17 de agosto de 2015

La ruta de Morelos, descrita por el propio Morelos. 5ª Parte

   Continuamos en con esta quinta parte de la ruta que siguió Morelos, ruta que más bien se conoce como Campañas, pues cada una se divide en ciertos tramos y sus consecuentes acciones, cosa muy distinta a la ruta que siguió el Cura Hidalgo, que se le considera una sola, iniciada en Dolores, concluida en Chihuahua. Así pues, la Primera Campaña de Morelos da inicio el 20 de octubre de 1810 en Charo, Michoacán, cuando ambos caudillos se encuentran, comisionando Hidalgo a Morelos para revolucionar en el Sur y tomar Acapulco, el puerto más importante del Pacífico. Esa primera campaña continuaría por Chilpancingo, Tixtla y Chilapa. Otros caudillos se unirían al movimiento encabezado por Morelos: Vicente Guerrero, Hermenegildo Galeana, así como Nicolás, Leonardo y Miguel Bravo. Podemos considerar el 12 de diciembre de 1811 el inicio de la Segunda Campaña al unirse al movimiento otro sacerdote: Mariano Matamoros. 

   Continuamos con las declaraciones que José María Morelos y Pavón hace el segundo día del interrogatorio, el 29 de noviembre de 1815 en la Ciudadela de la ciudad de México:

  "Que como expresó ayer se acercó a Cuautla con 300 hombres, y como allí encontró que ya habían hecho alguna fortificación su segundo Leonardo Bravo, aumentó esta con el fin no solo de subsistir allí por la porción que aquel país le daba por la abundancia de haciendas y demás recursos, sino también para esperar cualquier reunión de tropas que intentase a tocarlo. En efecto, supo (aunque con alguna duda) y como ocho días de anticipación, que el ejército del centro al mando del Sr. general D. Félix María Calleja se dirigía en su solicitud, cuya advertencia, que entonces se hallaba en Sultepec, lo auxiliase mandándole gente: Que Miguel Bravo que estaba en Yauhuitlao se case con su división: que un teniente coronel llamado Cano de la demarcación de Huetamo, hiciese lo mismo con la suya: que el P. Tapia se le incorporase también con su grueso que estaba en Chautla, y que el P. Sánchez hiciese igual movimiento desde Izúcar sus inmediaciones; y habiéndolo verificado todos, no con la puntualidad que el exponente creía, y sí muy paulatinamente y en partidas de menos fuerza que las que le habían asegurado, se resolvió a no salir de Cuautla a menos de una necesidad forzosa. Que las avanzadas del declarante llegaban en aquella época hasta Chalco y sus inmediaciones, y por ellas supo tres días antes de la aproximación del ejército, que sus miras no se dirigían a otro lugar que al de Cuautla; y aunque la junta de Sultepec le había anticipado igual noticia, fue como poniéndosela en duda, aunque le aseguró al mismo tiempo que contase en este caso con tropas auxiliares en número exorbitante, lo que no verificó según expresará en la denominación que haga del pormenor de la gente que concurrió en Cuautla....

  "A la sexta pregunta que dice ¿Qué fuerzas tenía entonces de infantería y caballería? cuales fueron sus designios; si contaba con que le protegería la misma capital, y que datos tenia para ello, expresando los individuos de ella con quienes ha tenido correspondencia y relaciones directamente, o por medio de otras personas; cómo y por qué medios se ha practicado esta comunicación, y quienes la conservan aún.

   Respondió. Que en Cuautla entró con 100 infantes y 200 caballos, con la circunstancia de que los jinetes de estos hacían también el servicio de infantería, porque los caballos los hacia salir a pastar fuera del pueblo; a estos se le agregaron 300 hombres de la caballería de la demarcación de Huetamo al mando del teniente coronel Cano y Ayala. Con esta fuerza y 100 indios de los pueblos contiguos resistió el primer ataque que el 19 de febrero (1812) le dio el ejército del centro que llegó el día antes a aquellas inmediaciones; porque auxiliada esta de 1 obús y lo cañones útiles de lodos calibres, la firmeza con que se manifestaba su gente, y la resolución del que declara en no abandonar aquel punto, y sí el defenderlo hasta el último extremo, le hizo sufrir como cinco horas de un fuego vivo por el lado de S. Diego y parte de la Targea; cuyos puntos a pesar de ser los mejores de aquel pueblo, y no haber tomado la tropa los más débiles como eran los del Platanar y Buena Vista que entonces no estaba fortificado por el que declara, le hicieron concebir cierta confianza de que obtendrían ventajas, y podría resistir dentro de sus parapetos a la fuerza que lo atacaba. Así se verificó; porque después del tiempo referido se retiró la tropa que lo atacó, y reunido el resto del ejército campó como dos leguas y media distante. En el intermedio del expresado día 19 hasta el 26 que llegó la división de tropas al mando del Sr. Llano, el ejército acampado hizo varios movimientos con su caballería sobre Cuautla; pero ninguno fue dirigido a un ataque como el primero, respecto a que las partidas que el declarante hacia avanzar fuera de aquel se replegaban para aguardar en el punto fortificado. De las partidas auxiliares que el que responde había citado, solo llegaron la de Miguel Bravo que componía 400 hombres de infantería y caballería con 3 piezas. De la de Anaya que le mandó la junta de Sultepec con la fuerza de 700 hombres de ambas armas, solo llegaron 300. De la de Tapia que debía componer 100 hombres de todas armas, únicamente vinieron 300, y la de Yautepec con 250 hombres. Los designios del que declara eran acercarse a esta capital en el caso de que obtuviera una acción decisiva sobre las tropas del rey; porque aunque estaba entendido por noticias vagas y sin más fundamento que estas, se las comunicaban los de la junta de Sultepec, que la plebe de México se hallaba en buena disposición para recibirlo, nunca tuvo la mayor confianza de que harían lo mismo las tropas que lo guarnecían; y así no siendo otros los datos, correspondencia o relaciones de personas que le asegurasen esta verdad, solo se había resuelto a dar una acción sobre México luego que derrotase el ejército que lo sitiaba en Cuautla”. (1)

    Vendrá luego el episodio más conocido por todos, en lo que respecta a las Campañas de Morelos: el del Sitio de Cuautla.


Fuente:

1.- Historia militar del General Don José María Morelos, sacada en lo conducente a ella de sus declaraciones recibidas de orden del virrey de México cuando estuvo arrestado en la ciudadela de esta Capital. Suplemento al Cuadro Histórico de la Revolución Mexicana, ó sea la historia militar del general D. José María Morelos, sacada literalmente en lo conducente, de la causa que le formó la capitanía general de México. Impreso en la Oficina del Águila. México, 1825.