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viernes, 13 de abril de 2018

El Acta de la villa de Salamanca: El rechazo a la Constitución de Apatzingán

   Fue en Apatzingán que se emitió la Constitución de 1814, oficialmente nombrado como Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana y en algún momento se hizo jurar por los ayuntamientos de distintas poblaciones, entre ellas la villa de Salamanca y al no haber sido el Ayuntamiento precisamente, sino un grupo de rebeldes, en una sesión de cabildo se anula tal juramento tachado de inmoral y más calificativos que veremos a continuación:

  En la villa de Salamanca a dos de agosto de 1815: el muy ilustre cabildo, justicia y regimiento, compuesto de los Sres. Presidente Teniente Coronel D. Manuel de Yruela Zamora, comandante militar y político de ella y su jurisdicción, Regidores D. Vicente Martínez de Parra, Alcalde Ordinario de segundo voto en turno, alguacil mayor D. José Tomás Machuca y D. Plácido Soldevilla, con asistencia de D. José Bernardo Barriga, procurador general provisionalmente nombrado por ausencia del propietario, estando juntos y congregados en la sala capitular de sus acuerdos, presente asimismo el señor cura párroco de éste partido, Dr. D. José María Cenón, y los vecinos principales así eclesiásticos como militares y seglares para dar cumplimiento al superior bando publicado en la Corte de México a 24 de mayo del corriente año, se hizo a todos presente, y siendo exhortados a que manifestasen sus sentir sobre la insolente y execrable constitución firmada por once rebeldes, que aseguran ser depositarios de la voluntad general de las provincias de este reino, dijeron: que no han dado jamás sus poderes ni directa ni indirectamente a los pérfidos, obstinados rebeldes, cuya temeraria y muy atrevida constitución, no menos que sus infames, escandalosos, sacrílegos papeles, contrarios en un todo a las sagradas protestas que intentan osadamente destruir, han visto con horror y con la más justa indignación, admirando los criminales excesos a que se han llegado los pérfidos desnaturalizados rebeldes, que han sido y serán por todos los siglos el objeto de execración y del horror aun de las más incultas generaciones. y no pudiendo reprimir los leales sentimientos de su alma, explicaron con el mayor entusiasmo y con las más sensibles demostraciones su constante fidelidad a nuestro augusto y muy amado soberano el Sr. D. Fernando VII (Q.D.G) en cuya defensa protestaron derramar hasta la última gota de su sangre, con la cual hicieran lavar el negro horror que han echado los siempre detestables traidores sobre esta América Septentrional, ejemplar purísimo de fidelidad con el dilatado espacio de casi trescientos años. Últimamente dijeron que todo cuanto han expuesto lo aseguran bajo la sagrada religión del juramento. En cuyo testimonio lo firmaron conmigo considerando que los individuos que actualmente hay en este muy ilustre ayuntamiento y el citado señor cura párroco con su clero, haciendo lo que yo por mi y nombre de la oficialidad y vecinos de esta villa, actuando por receptoría con dos testigos de asistencia aceptados y jurados en forma a falta de escribano público o real que no lo hay en los términos prevenidos por decreto. De todo doy fe.

Manuel de Yruela Zamora, Vicente Martínez de Parra, José Tomás Machuca, Plácido Soldevilla, José Bernardo Barriga, Dr. José María Cenón, Br. Ignacio Muñoz Ahumada, Br. Francisco Pablo Castañeda. Lic. Manuel Procopio Alvis. De asistencia: José María Alvarado y José Vicente Texeda.

Fuente:

Gaceta del Gobierno de México. Sábado 13 de enero de 1816, Tomo VII, No. 848, pp. 46-47

jueves, 31 de marzo de 2016

De cuando Estados Unidos negó su apoyo al movimiento de Independencia de México

   Habían pasado tres meses desde el "Grito" de Dolores cuando Hidalgo comisiona a Pascasio Ortiz de Letona para ir a Estados Unidos en calidad de embajador del movimiento Insurgente ante el gobierno de aquel país. Letona muere al poco tiempo y, en su lugar es nombrado Bernardo Gutiérrez de Lara. La intención de tener un embajador en los Estados Unidos era la conseguir el apoyo a la causa independentista, el presidente "del otro lado" era James Madison cuya imagen vemos ahora. Todo quedó en intensión pues Hidalgo es aprehendido y luego fusilado. En 1812 un personaje no muy conocido, el padre Garcilita colectaba firmas para ir luego a pedir apoyo a los Estados Unidos, esa historia la puedes leer completa aquí. Para 1815 Morelos ve en país del norte la posibilidad de apoyo para su movimiento, y le notifica el 14 de julio al Congreso Norteamericano que reconozca la independencia de México (el texto del documento de Morelos a Madison lo puedes leer aquí.

  Ya antes, en 1814, Morelos había enviado a su hijo a Nueva Orleans, lo envía custodiado por un norteamericano que se unió al movimiento en Acapulco, Peter Ellis Bean, al que le castellanizaron el nombre por el de Pedro Elías, él, ademas de llevar a Juan Nepomuceno (Morelos) Almonte, va comisionado para buscar apoyo de los Estados Unidos al movimiento de insurrección. El apoyo no llega, Morelos es fusilado en diciembre de 1815 y su hijo, al paso del tiempo, se volverá en uno de los principales promotores para la instalación de un Imperio en México, el de Maximiliano.

  Volviendo a aquella carta que Morelos envía a Madison, él, junto con James Monroe, el mismo de la famosa sentencia de "América para los americanos", rechazan la solicitud de Morelos pues ya en Nueva Orleans se estaba preparando un contingente que vendrían a apoyar el movimiento de liberación. Madison dicta así su sentencia:

  "Mando y ordeno en esta proclama a todos los empleados de los Estados Unidos, así civiles como militares de cualquier estado o territorio a que pertenezcan: a todos los jueces, justicias, a los oficiales del ejército y armada de los Estados Unidos, y a los de la milicia, que vigilen en sus respectivas jurisdicciones, y que indaguen y traigan a condigno castigo a todos los promotores o alistados en dicha expedición, y que se apoderen y detengan hasta que decidan las leyes sobre el particular, todas las armas, almacenes militares, buques u otros artículos que hayan preparado o preparen para llevar a efecto dicha expedición; y por último, que impidan el que se lleve ésta a efecto, empleando para ello todos los medios que estén en su poder.

  "Recomiendo a todos los buenos y fieles ciudadanos de los Estados Unidos, y a los demás que se hallen bajo de su jurisdicción, que ayuden, y auxilien a los empleados del gobierno, y con particularidad para las indagaciones que hicieran para aprender y traer ante las leyes a todos los criminales, a fin de que se impida la realización de los injustos designios, informando de todo a las justicias y demás jefes a quienes conviniere". (Para leer el documento completo, entra aquí.)

  Ocurrirá luego, tres décadas después, que el presidente Polk, en la imagen, invadirá México para luego hacer un tratado y anexarse buena cantidad de territorio mexicano para los Estados Unidos.

En 1858 Ignacio Comonfort se va a los Estados Unidos, primero a Nueva Orleaans luego a Nueva York, al poco Benito Juárez llegará a Nueva Orelans, y la historia de la relación México-Estados Unidos es larga verdaderamente.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Una estatua de José María Morelos vandalizada

   "El 18 de julio de 1953, el presidente de la república, Adolfo Ruiz Cortines, le donó al Gobierno del Estado de Morelos un predio que se ubica en el kilómetro 46.960 de la autopista México-Cuernavaca, justo en los límites con el Distrito Federal, en donde se colocó un grandioso monumento de piedra de don José María Morelos y Pavón, obra de Everardo Hernández. La escultura de Morelos medía unos 7 metros de alto, estaba de pie, con su brazo derecho extendido y señalando con su dedo índice a la entidad que lleva su nombre. La obra fue inaugurada por el presidente de la república y por el gobernador del estado, Rodolfo López de Nava, el 15 de septiembre de 1954.  Esta  obra fue demolida y sustituida en 1986 por una escultura ecuestre de Morelos, realizada en bronce por los artistas Ernesto Tamariz, Artemio Silva y Eduardo Tamariz. Esta fue  inaugurada por el presidente Miguel de la Madrid." (Tomado de Diario de Morelos.)

  Esta era la estatua original, la cual fue sustituida por la que vemos en la primera fotografía pero ocurrió que, en diciembre de 2012 la estatua ecuestre fue robada ¿cómo es posible que una estatua de bronces sea robada y más aun cuando se localiza en una de las autopistas de mayor tránsito vehicular en México?

   Pues sí, esto fue lo que ocurrió, las patas del caballo fueron cortadas y derribado el cuerpo de la estatua, esto con el fin de fundir el metal y venderlo. Un acto de vandalismo que a la fecha no ha sido sancionado, ni tampoco ha sido rescatado el monumento. Se antoja increíble, pero sí, esto ocurrió. Para leer más al respecto, entra aquí.






martes, 22 de septiembre de 2015

Felipe Benicio Montero, capitán del Ejército del Señor Morelos y testigo ocular del Sitio de Cuautla

   Decía mi abuela: "los viajes ilustran" y ya lo creo que sí, pues de no haber visitado Cuautla difícilmente me hubiera enterado de un personaje que se vuelve crucial en esta población y en el capítulo que conocemos como El Sitio de Cuautla, catalogado como el episodio más importante de todos los 11 años que duró la guerra de Independencia. El personaje, amén de su participación activa en el enfrentamiento de insurgentes con realistas, tiene la característica de al ser testigo de los hechos, los relata y nos deja un manuscrito en el que da cuenta de lo ocurrido en los casi dos meses que duró la población en estado de sitio. 

   Se trata de Felipe Benicio Montero, capitán del Ejército del Señor Morelos y testigo ocular del Sitio. "Por lo que hace a Felipe Benicio Montero sabemos, por Ramón Mena, que "se filió en las fuerzas insurgentes poco antes del sitio de Cuautla; combatió en todo él prestando servicios que le valieron el grado de capitán, conferido por el gran Morelos". Nos entera también que murió en su ciudad natal, o sea Cuautla, a los 75 años de edad, en 1853". [ 1 ]

   En 1829, diecisiete años después del Sitio, Ramón Mena hace una primera versión paleográfica del documento, se publica; para 2012, en el Bicentenario del evento, se hace una revisión del documento y se vuelve a publicar, incluso digitalizado con el afán de preservar la memoria de lo acontecido.

   "El manuscrito tiene 94 fojas, principia con la número 5, faltándole las 4 primeras y la carátula, al final faltan fojas, sin que se puedan precisar el número. En algunas se notan huellas de fuego; en efecto, el manuscrito, con otros muchos del mismo autor, era conservado en el Archivo Municipal de Cuautla, que fue dado al fuego por los revolucionarios en la época de la intervención. Una piadosa mano, entre documentos sin importancia, salvó el manuscrito de referencia que de la sucesión de un señor Gómez, obtuvo don Lucio G. Montero, nieto del autor; [en ese] entonces el manuscrito estaba completo. Su autor lo facilitó a don Lucas Alamán cuando escribía su Historia; con posterioridad, don Lucio lo facilitó a don Ignacio M. Altamirano y a don Guillermo Prieto, respectivamente"

  "El autor fue hombre de excelente memoria y de gran probidad. Don Teodoro Montero, otro de sus nietos, que mucho se le parece por cierto, refiere que ya anciano don Felipe hablaba constantemente del Sitio, con prolijidad de detalles, interesantes algunos y desconocidos hoy. Don Felipe Benicio se filió en las fuerzas insurgentes poco antes del sitio de Cuautla, combatió en todo él prestando servicios que le valieron el grado de capitán, conferido por el gran Morelos. [Antonio López de] Santa Anna reconoció dicho grado, para lo cual tuvo don Felipe que enviar sus despachos, que fueron destruidos así como otros documentos de la secretaría particular de Santa Anna en 1854. Murió el redactor del Sitio de Cuautla en su ciudad natal a los 75 años de edad, en 1853.— Ramón Mena."

   Si te interesa leer todo el documento, entra aquí.


Fuente:

1.- Antonio Peñafiel, Ciudades coloniales y capitales de la República Mexicana. Estado de Morelos, México, Secretaría de Fomento, 1909, p. 125. Morelos, documentos inéditos y poco conocidos, México, Secretaría de Educación Pública, 1927, t. I, p. 173.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La Campana de Nuestra Señora de los Dolores de Cuautla.

   2015 fue declarado el Año de Morelos, esto para recordar el Bicentenario de su sacrificio. Por motivos varios justo en estos meses he tenido la oportunidad de visitar sitios emblemáticos en la vida del Caudillo, de todos he dado cuenta: Morelia, Ecatepec, Carácuaro, ahora andamos por el rumbo de Cuautla, llego al lugar por la terminal de autobuses que está justo a espaldas de la Parroquia de Santiago Apóstol, santo patrono de la localidad, frente a ella, como es tradición se localiza la Presidencia Municipal, al lado derecho hay una casa, actual museo, se dice que allí estuvo hospedado el Generalísimo durante el episodio que conocemos como Sitio de Cuautla.

   Es común ver en todas las casas municipales de la República que exista una campana, esto no es precisamente una regla. Lo es en el caso de las sedes del Gobierno Estatal pues como parte del programa de festejos del Sesquicentenario, cada capital de Estado recibió una réplica de la emblemática Campana de Dolores. Algunas Presidencias Municipales las han colocado pues se vuelven la parte central de la Noche del Grito, ceremonia que se convirtió en una de las fiestas cívicas más importantes del país.

   Pero en el caso de Cuautla, la cosa cambia un poco y toma tintes interesantes que vuelven única esta característica, ya que la campana que allí se guarda ni es réplica, ni fue mandada hacer para la ceremonia del Grito, sucede que es la única campana que sobrevivió luego en Cuautla luego del Sitio y fue colocada allí, como símbolo de libertad y más aun, para recordar la gesta heroica. No es una campana más, se trata de la Campana de Nuestra Señora de los Dolores, colocada en 1784 en el templo de la Gaulupita.




viernes, 4 de septiembre de 2015

Una entrada triunfal de Calleja a la ciudad de México

   Estaba por concluir el mes de enero de 1812, el general Calleja llevaba quince meses de combatiendo el movimiento de insurrección (por cierto, luego prohibiría el uso en todo documento de la palabra insurrección como insurgente) y se lamentaba de su estado de salud, al entrar a Toluca, el 27 de enero, escribe: “sin otra novedad que la de un sumo cansancio”. Y no era para menos, la batalla de Aculco, seguida a la de Calderón, su repliegue a San Luis Potosí para luego incursionar por el norte de Michoacán le acumulaban el cansancio teniendo la idea de que fuera reemplazado en el mando del ejército realista y acudir a la ciudad de México en busca de un médico que le revisara y, sobre todo, de un descanso, esto lo manifiesta como “la incomodidad que padecía en su salud”. Comenzó a correr el rumor de que su salud estaba quebrantada, eran, -así lo calificó- “murmuraciones y hablillas despreciables”. Así que, decide continuar al frente del ejército.

   “Mientras esta polémica se dirimía entre la Suprema autoridad y el militar de más prestigio de la Colonia, las partidas Insurgentes destacadas desde Cuautla se aproximaban a México por el sureste, haciendo que los realistas de la provincia de Chalco se replegasen. La misma ciudad de Chalco, Ayotla, Tlalmanalco, los Reyes, Amecameca, Ozumba y, en fin, todos los innumerables pueblos indígenas de aquel rumbo habían caído en poder de los Insurgentes.

  Tan inminente llegó a ser el peligro que el virrey, dos horas después de haber comunicado a Calleja que Irizarril lo sustituiría , se vio en la necesidad de ordenarle a aquel se reconcentrase, lo más rápidamente posible a la capital. Calleja salió de Toluca con el ejército del Centro a las tres de la tarde del día 3 de febrero; llegó a Lerma a las once de la noche de ese mismo día, y al amanecer del cuatro iba marchando con rumbo a Cuajimalpa, a donde entró a las 3 de la tarde. En esta venta dio un descanso a sus tropas, por haberle dicho el virrey que no eran necesario que forzase la marcha, y el 5 de febrero, a medo día, entró a la capital de la Nueva España".

   Era la primera vez que ante las miradas curiosas de los habitantes de México se presentaba el espectáculo de un ejército en regla, así la población, que por estar de fiesta andaba toda fuera de sus casas celebrando el día de S. Felipe de Jesús, patrono de la ciudad, acudió en masa a recibirlo. Unos realistas querían conocer de cerca al paladín más esforzado de su causa; los otros, los afiliados a la revolución, trataban de calcular la fuerza que iba a oponerse a Morelos, en quien cifraban las mayores esperanzas para la realización de sus anhelos.

  Calleja fue regiamente agasajado por la población española de México. “Calleja- dice Alamán- se hospedó en la casa del Conde de Casa Rul, en la que fueron continuos los convites y obsequios concurriendo a la mesa los jefes del ejército y todas las personas distinguidas de la ciudad y en ella se ensalzaron en los brindis en prosa y verso las victorias del ejército y las hazañas del general, cuyo mérito se calificó superior al de Fabio Máximo y otros capitanes de la antigüedad”.

   El Virrey Venegas, que todo lo veía, no tardó en percatarse de que en aquellas circunstancias, tan favorables para Calleja, desempeñaba él un papel demasiado secundario, y que solo con grandes riesgos, que no se atrevía a afrontar, podría despojar del mando del ejército al festejado general. Prefirió, pues, un avenimiento, que calleja se apresuró a aceptar, y ambos quedaron, aparentemente, en la mejor armonía". (1)

Fuente:

1.- Chávez Orozco, Luis. El Sito de Cuautla. Instituto de Cultura de Morelos. Cuernavaca, 2012. pp.13-15. Edición original de 1931, reeditada en el Centenario del Sitio de Cuautla en 2012.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La historia romántica de José María Morelos y Pavón

   Recuerdo que hace 5 años, en la casi, la dizque euforia que vivimos o, mejor dicho, que debimos haber vivido, en torno a las Celebraciones del Bicentenario, surgieron series de televisión, documentales, libros y, especialmente, una película en los que la idea era bajar de la estatua de bronce y del pedestal de mármol en que se colocó durante las Fiestas del Centenario, a don Miguel Hidalgo y Costilla. Todos esos esfuerzos nos dejaron ver que el cura era un bon vivant, por decir lo menos. Que gustaba de la buena mesa, el buen vino, la buena compañía, las buenas tertulias y la buena cama.

  Producto de todo ello, especialmente del último concepto, fue la descendencia que tuvo. Hubo quien se sorprendió, hubo quien no lo acepto, hubo quien no le hizo mayor mella el saber las liviandades del cura. Todo eso lo que nos hizo ver fue a una persona, una persona de carne y hueso con sentimientos tan nobles y tan mundanos como los de cualquiera. Ahora que estamos en el Año de Morelos vemos que el cura Morelos si bien no entra en el concepto del bon vivant, si entra en el de los sentimientos, pasiones, amores y desamores. Y hay datos.

   En la entrevista que la revista Proceso hizo a la historiadora Guadalupe Jiménez Codinach vamos descubriendo ciertos matices de la vida del Generalísimo: “un hombre humilde con una infancia difícil, pues con su madre y su hermana María fue abandonado por su padre, quien se llevó a su hermano más pequeño, Nicolás. No obstante su abuelo, que fue maestro de escuela, le enseñó a leer, escribir y hacer cuentas. Luego se ordenaría sacerdote por vocación”. La historiadora es entrevistada luego del estreno de la película que sobre Morelos en 2012 y dice: “se centra en banalidades y hasta falsedades como su supuesta rivalidad con Carranco por el amor de Francisca Ortiz”, es aquí en donde comenzamos a explorar la otra faceta del caudillo.

   Sabemos del pasaje en que, cuando Morelos es detenido, quien lo hace es precisamente José Matías Carranco y hay entre ellos un pequeño diálogo, ese que, palabras más, palabras menos dice: “parece que nos conocemos”, acto seguido, Morelos le obsequia su reloj. Carranco era el marido de Francisca Ortiz, ella fue la amante de del Generalísimo Morelos. Y antes que ella, nuestro personaje estuvo –dicen- perdidamente enamorado de Brígida, Brígida Almonte, con quien procreó a Juan Nepomuceno Almonte. Habrá que recordar que en aquellos tiempos los curas eran jueces, jueces eclesiásticos, y tenían a su cargo los registros de bautismos, matrimonios y defunciones, eso que ahora hace el Registro Civil y Morelos manipuló la información a sabiendas que lo de él con Brígida estaba prohibido. El apellido lo alteró, en realidad se llamaba Brígida Montes, y ocurrió que murió al parir, pero Morelos la siguió registrando en los Padrones y Relaciones del Partido como si estuviera viva.

   De su hijo, bien lo sabemos, ya dimos cuenta de ello, lo tuvo siempre junto a él y lo llevó en la primera, segunda y tercera Campaña, fue luego del Sitio de Cuautla que lo envía a Nueva Orleáns, junto al padre Herrera que iba a comprar armas en los Estados Unidos con la consigna de dejar allá, estudiando, a Juan Nepomuceno. El hijo de Brígida Almonte y Morelos nace el 15 de mayo de 1802, doce años después nacerá un segundo hijo del cura, esta vez con Pachita, en Oaxaca, en 1814. Llevará por nombre no el de la madre, mucho menos el del padre, sino el del abuelo: José Ortiz, mismo que es reconocido por Carranco, por lo que la descendencia de don José María Morelos y Pavón, en esta rama llevan por apellidos los de Carranco Ortiz.

   “Y ya que se está en el tema -mujeres, mujeres, mujeres-, el 13 de febrero de 1812, en plena gloria de su carrera militar, apareció en Puebla una señora llamada Ramona Galván y declaró haber tenido un hijo de Morelos el 5 de septiembre de 1808, en Nocupétaro, bautizado con el nombre de José Victoriano; siendo sus padrinos Juan Garrido y María Antonia, la hermana del cura. Según ella, el niño había quedado al cuidado de un cuñado de Antonia llamado José María Flores, residente en Guanajuato.” (1)

  Se dice que el templo de Nocupétaro pueblo contiguo a Carácuaro, en la Tierra Caliente de Michoacán, es un edificio al amor, al amor que le tenía Morelos a Brígida Almonte.

   Me llama la atención esto, gracias a las fotos que Thefinalboss subió, estoy viendo que en Nocupétaro hay un árbol de cuajilote en donde, de acuerdo a la tradición, era el sitio en donde el cura Morelos solía sentarse a descansar. Curioso encontrar otro árbol más, asociado a los héroes de la Independencia. Si el tema te interesa, da clic abajo en la etiqueta árboles.


Fuente:

1.- Herrera Peña, José. Maestro y discípulo. Capítulo X. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, 1995.  Para leer completo el capítulo, entra aquí.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Morelos: Presencia insurgente en la Tierra Caliente de Guerrero.

   Hace pocas semanas tuve la oportunidad de ir a la Tierra Caliente, esa que formaba parte del territorio michoacano y que al definirse los límites con el trazo del río Balsas, pasó a formar parte del estado de Guerrero. Lo primero que noté es lo complicado del terreno pues fuera de un pequeño valle que se forma entre Huetamo y Pungarabato, el resto es montaña. A esto aunamos las dramáticas diferencias en altura, pues casi todas las poblaciones de la Tierra Caliente están sobre los 600 metros del nivel del mar, rodeado de montañas que con facilidad duplican o triplican esta altura, formando de ese modo una temperatura elevada, razón por la cual se le denomina con ese nombre. Y hay algo que resulta ser perturbador y desagradable en nuestros días, al pedir fotografías de la región aparecen imágenes poco amables cosa que es lamentablemente una realidad en esa región que ahora estudiamos, la de la Tierra Caliente. Lo que hoy veremos es algo que se marca como el inicio del movimiento de insurrección justo en esa zona, para ello nos apoyamos en lo escrito por el Ing. Mundo Fernández. Dentro de la mucha información que encuentro hay un detalle que me llama la atención, el del nombramiento o elevación que hace a rango de ciudad a Técpan, poniéndole el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe, algo similar vimos cuando Morelos responde en el interrogatorio a la doceava pregunta y dice que a Chilpancingo le dio el nombre de Ciudad de Nuestra Señora de la Asunción. Indudable asociación mariana con los estandartes que portaron tanto Hidalgo como Morelos.

   Antecedentes: en 1792 San Miguel Totolapan y Totoltepec arrendaron sus tierras a Andrés Ontañón que se negaba a devolverlas en 1810, causando descontento. Por 1800 el cura de Ajuchitlán, el bachiller Juan Antonio de Olavarrieta, hizo el escrito “El hombre y el bruto” que leía en el púlpito; decía que “… el punto fundamental para la Libertad es la Educación, pues ésta hace la diferencia entre el hombre y el bruto.” El gobierno español lo toma prisionero con el vicario de Ajuchitlán José Antonio de Talavera en 1802. Decían que ambos eran peligroso para la Monarquía (el estado) y la Religión (la inquisición). Así lo dice el archivo general de la nación en el ramo “inquisición”. Al padre Olavarrieta lo declara “reo de inquisición” el Santo Oficio de México. Se traslada a España en donde cumple una reclusión de quince meses, y luego s ele lleva a Cádiz para cumplir otra condena. El vicario Talavera solo había leído el escrito y eso le sirve para que solo se le recluya seis meses en un convento y luego salga para seguir en Ajuchitlán como Vicario.

    Fue muy hábil para ocultar sus deseos pues en 1811 Antonio de Talavera estaba participando en la lucha contra los españoles en Tierra Caliente y en la Costa. Tan pronto como se inicia en la región se mete en ella y el blanco son los odiados españoles. Según los documentos, los españoles tenían como la plaza más fortificada de la región a Cutzamala en donde estaba un destacamento español al mando de un joven de 20 años llamado Juan José Codallos que era el capitán de fijo de México. Y que años después se convierte en un seguidor fiel del Gral. Vicente Guerrero. Cutzamala tenía una iglesia parecida a las de Toledo en España y una plaza como las de la provincia española y de allí el odio por ese pueblo al que consideraba “el pueblo españolizado de Tierra Caliente”. Por Tlalchapa Juan Cruz levanta gente deseosa de librarse del yugo extranjero. Se reúne un número grande de indígenas que se lanza a atacar el destacamento español de Cutzamala llegando por el barrio El Barco con instrumentos de labranza usados como armas. De sorpresa atacan con tanto ímpetu que los españoles salen huyendo del pueblo dejando abandonada aquella que se convierte en una de las plazas más importantes del movimiento revolucionario. Los insurgentes quieren destruir todo aquello hecho por los hispanos y fijan su atención en la iglesia que habían construido con lujo y monumentalidad. Con picos y marros intentan derribar el campanario sin lograrlo y ahora se lanzan contra las casonas en que vivían los españoles y personas pudientes de Cutzamala y les prenden fuego sembrando terrero entre sus habitantes.

    En agosto de 1811 entra Morelos a Chilapa y decide crear la Provincia de Técpan para unir al sur y por el cariño a la ciudad. La creación de la Provincia de Técpan fue un antecedente de la Erección del Estado de Guerrero. El Decreto de la creación de la Provincia de Técpan es del 10 de septiembre de 1811, y su capital Técpan a la que Morelos eleva a Ciudad con el nombre de Nuestra señora de Guadalupe de Técpan. Aunque quiere que la Tierra Caliente pertenezca de dicha provincia solo cita por el nombre a Cutzamala". (1)

   Esta es la iglesia que se dice tenía algún parecido con la de Toledo, razón por la cual se acrecentó el odio, de por si ya crecido, hacia los españoles y cualquier cosa que los representara.

  Al leer el decreto o bando en que se creaba la Provincia de Técpan, considerado en la actualidad como la creación del Estado de Guerrero, hay dos puntos que se vuelven además de curiosos, interesantes, al ver la importancia que el tabaco tenía en la época. Eso lo vimos ya cuando estudiamos el caso de Iturbide y su estancia en la región del hoy estado de Guanajuato, cuando pasaba custodiando, además de plata venida de las minas de Valenciana y anexas, cargamentos de tabaco y cómo fue que, en las fuertes lluvias que en 1814 azotaron al Bajío, cuestionaron la manera en que se distribuiría el tabaco aun luego de haberse mojado. Y vemos dos puntos del Decreto:

  4ª Que por principio de leyes suaves que dictará nuestro congreso nacional, quitando las esclavitudes y distincion de calidades con los tributos, solo se exigirán por ahora para sostener las tropas, las rentas vencidas hasta la publicacion de este bando, de las tierras de los pueblos, para entregar éstas á los naturales de ellos para su cultivo: las alcabalas se cobrarán á razon del cuatro por ciento; y para proveer los estancos de tabaco que tambien debe seguir, podrán sembrar esta planta por ahora todas las personas que quieran, haciéndolo con toda curiosidad, dando cuenta del número de matas que pueda cultivar cada individuo, al tiempo de pedir la necesaria licencia al estanquero á quien se le entregará el mazo de tabaco, compuesto de cien hojas, al precio de su calidad, esto es, el superior á cuatro reales mazo, el inferior á dos reales, y el medio al precio de tres reales, sin que pueda venderlo á otra persona, sino que precisamente lo ha de entregar en los estancos con relacion de lo sembrado, y los estanques lo expenderán indiferentemente á razon de un peso libra; en inteligencia de que por ahora solo en esta demarcada provincia de Tecpan, se permitirá la siembra de tabacos.

  5ª Que las administraciones de tabacos y alcabalas las obtengan y sirvan los mismos individuos que ántes las serviran siendo criollos, y las vacantes que serviran los europeos las puedan pretender los vecinos beneméritos de los lugares, quienes ocurrirán al expresado juez de conquista de dicha ciudad, con certificacion del juez territorial, del párroco ó del que le renunció, en las que se expresarán las condiciones de su aptitud y hombría de bien: lo mismo se debe entender de los fielatos y estancos subalternos". (2)

  Al irnos adentrando en la vida y obra de José María Morelos, vamos entendiendo mejor la conformación de la parte Sur de México, especialmente lo que es hoy día el Estado de Guerrero. En el mapa que publica el portal de turismo del estado, vemos claramente indicadas las regiones que lo conforman. Seguramente ahora podemos identificar mejor esa confusión en la que caemos todos quienes visitamos la zona, al oír a los locales refiriéndose a la Costa Chica y a la Costa Grande, amén de la Tierra Cliente, así, pues, la presencia del Generalísimo Morelos está en la Tierra Caliente, la Costa Grande y la Región Acapulco, eso en la Primera Campaña, 1810-1812.

  Sobre el tabaco, encontramos la respuesta a esta interrogante en Liceaga: "El tabaco era la renta más productiva para el erario, y con la que el gobierno realista contaba en gran parte para sus gastos". (3)

Fuentes:

1.- Mundo Fernández, Alfredo. Crónicas de Tierra Caliente. H. Ayuntamiento Municipal Constitucional de Cutzamala de Pinzón 2012-2015. Morelia. 2014, p.186

2.- Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.
http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/

3.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones para la historia de México. Imprenta de E. Serrano. Guanajuato, 1868. p. 322

lunes, 31 de agosto de 2015

Juan Nepomuceno Almonte, un niño participando en la guerra de Independencia.

   Creo que muchos se sorprendieron luego de lo mucho que se publicó durante las conmemoraciones del Bicentenario cuando la imagen del Padre de la Patria fue bajada del pedestal, de esa estatua de bronce y se volvió una imagen de carne y hueso, fue entonces que se difundió más de la vida de Miguel Hidalgo, fue cuando se supo de sus amoríos de sus hijos y, por qué no decirlo, de sus liviandades. Ahora que estamos en el Año de Morelos (lo vuelvo a decir), para mí es un personaje del que poco he estudiado. Al comenzar este ejercicio en colectivo que estoy haciendo me di cuenta de los varios pasajes que hay en su vida que se vuelven de sumo interés y voy de sorpresa en sorpresa, como esto que leí de José Herrera Peña refiriéndose al hijo de José María Morelos: “Ser general brigadier durante la niñez -como don Juan Nepomuceno Almonte- es un pesado honor que hay que cargar toda la vida” (1).

   El concepto es intenso, nos habla de un pasaje poco conocido en la vida de Morelos y de su hijo. Recuerdo que, a propósito de los hijos de los caudillos de la Independencia, el caso de Indalecio Allende es tal vez un poco más conocido. Hijo fuera de matrimonio, con Antonia Herrera, Allende, siendo un caballero en toda la extensión de la palabra, lo reconoció y le dio su nombre, más aun, lo llevó consigo desde el inicio de la guerra, es en Puente de Calderón cuando la historia lo registra en una mala acción al desbocarse su caballo provocando con ello la desatención de varios, al correr tras de él para controlar al caballo que apenas pocos días antes le había regalado su padre. Indalecio sería asesinado en el pasaje conocido como “Prendimento” en Acatita de Baján cuando la diligencia en la que viajaba Allende, Arias e Indalecio es detenida, y tratando de desfundar su pistola para defenderse, el realista dispara, hiriendo a Arias y matando a Indalecio. Bien, ese es el caso de Indalecio Allende, joven que ostentaba ya un cargo militar entre los insurgentes que contaba, en 1810, 18 años.

  Tener 18 años en el siglo XVIII o ya comenzado el XIX era, en efecto, el ser una persona joven pues ya desde los 13 o 14, según las costumbres de la época eran considerados como adultos, con obligaciones como el pago del diezmo e incluso ya podían contraer matrimonio. Al ver el caso de Juan Nepomuceno, hijo de Morelos, nacido en 1803, contando 7 años comenzó su andar por los caminos del sur al lado de su padre, para 1811, con apenas 8 años, era ya el dirigente del batallón de niños conocido como Los Emulantes en el cual esta otro niño, de la misma edad, más conocido que él por la historia patria, que llevaba el nombre de Narciso Mendoza, el que conocemos como “el niño artillero”. Juan Nepomuceno Almonte en el episodio del Sitio de Cuautla tenía ya el título de General Brigadier… a los 12 años de edad. Un niño más participaría, el hijo de Pedro Moreno, José Pablo, el cual es asesinado a los 16 años de edad.

   Al paso del tiempo Narciso Mendoza obtendría el título de Teniente Coronel, mientras que Juan Nepomuceno Almonte el de General. Y aparecería otro hijo de Ignacio Allende, Guadalupe Allende, quizá de la misma edad que Juan Nepomuceno pero no participando en la guerra de Independencia, sí lo haría en la guerra contra la invasión norteamericana.

 Fuente:

1.- Herrera Peña, José. Maestro y discípulo. Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. Morelia, 1995. Versión electrónica.