martes, 8 de septiembre de 2015

Cabeza de Águila 249 ¡ Encontrada ! Ciudad Jiménez, Chihuahua

   260 Estelas con la Cabeza de Águila a lo largo de 3 mil kilómetros y los más variados climas son muchas y el recorrido bastante largo. Hace cinco años, en pleno año del Bicentenario estaba inmerso en el tema, el recorrido lo comencé a hacer aquí, donde vivo, en Salamanca, y que nos son familiares pues las vemos comunmente por la carretera o en las plazas de algunos pueblos, fui a Michoacán, Estado de México, Jalisco, Aguascalientes y Zacatecas, siempre en busca de ellas. Llegó el invierno y con él mi poca tolerancia al frío, aunado a los escasos recursos, y tendría que seguir para San Luis Potosí, no me fue posible pero encontré un amigo en el camino, justo lo que necesitaba, alguien que sabía muy bien el tema y conocía a la perfección el Altiplano Potosino, así que él me guió y la ruta la pude continuar.

   Quedaba ahora por documentar Cohuila, Durango y Chihuahua, zonas agrestes, de distancias largas y complicadas, desierto, montaña, de todo había que cruzar y lo hice... virtualmente. Fue cuando usé lo más que pude el sistema de Google Maps y de Street Finder, puede dar con varios puntos de la Ruta de Hidalgo en esos estados. Me apoyé en lo publicado por los periódicos locales que, siendo el año del Bicentenario, las publicaciones que hubo fueron muchas, así que la ruta cruzada por Hidalgo en Coahuila más o menos la pude seguir. Igual ocurrió en Durango.

   El caso del estado de Chihuahua se me complicó aun más pues era escasa la información que encontraba, así que opté por concluirla con datos muy generales. Algunos contactos he tenido con gente interesada en el tema y ahora, gracias a la inquietud que me generó tener comunicación con personas interesadas en ese estado, ayer pudimos ver que en Villa de López sí está la Estela de Cabeza de Águila y hoy, gracias a que Street Finder está más desarrollado, logro dar con una más, la 249 localizada en la plaza de Ciudad Jiménez, Chihuahua, la que fuera la antigua Hacienda de Huejuquilla.

   "La zona donde hoy se asienta ciudad Jiménez fue de las primeras en ser exploradas por los colonizadores españoles, provenientes de las cercanas Santa Bárbara, Parral y Valle de San Bartolomé, hoy Valle de Allende, el primer asentamiento español en la región data del año de 1643 cuando el capitán Diego de Zubía edificó a orillas del Río Florido la Hacienda de Guajoquilla, sin embargo, en 1644 se sublevaron los indios tobosos, que asaltaron las haciendas y obligaron a su abandono, se repobló en 1652 y en 1671 volvió a ser abandonada por las mismas causas. Finalmente, el 4 de enero de 1753 el capitán Bernardo Antonio Bustamante y Tagle fundó el presido militar de Santa María de las Caldas del valle de Huejoquilla, población que se logró consolidar y que dio origel a la actual ciudad de Jiménez". (Wikipedia.)

   En la Ruta de Hidalgo por Chihuahua teóricamente fueron colocadas 14 estelas, la primera, la número 247 en la antigua población conocida como Río Florido, actual Villa Coronado, que vio pasar en abril 20 de 1811 al cura Hidalgo y los demás prisioneros rumbo al cadalso en Chihuahua aun no la he podido localizar. La ruta continúa al norte y, aparentemente, fue en la Hacienda de Tierra Blanca, municipio de Jiménez, el sitio en donde se colocó la número 250; al ver un documento en la red, que ubica ésta hacienda al oriente de la población me entra la duda si realmente fue por ahí que sigue la Ruta de Hidalgo, no tengo mayores datos, como tampoco los tengo de la estela número 251 en la Hacienda de San Isidro, que presumo será en el municipio de Camargo, en donde se colocó la siguiente, seguiremos buscando en el mapa satelital. Si tu que lees esto sabes algo al respecto, te agradeceré me lo comuniques al correo: oficina.utt@hotmail.com


lunes, 7 de septiembre de 2015

Cabeza de Águila No. 248 ¡Encontrada! Villa de López, Chihuahua

  Me da mucho gusto que este blog llegue a la gente interesada en el tema de la Ruta de Hidalgo y, en general, de la guerra de Independencia. Fue así como, gracias a un lector de Chihuahua, logramos ubicar una estela más del las que fueron colocadas hace ya 65 años para marcar la Ruta de Hidalgo, esta corresponde a la última etapa, luego de la captura en Acatita de Baján, cuando son conducidos en calidad de prisioneros, Hidalgo y los demás, en contingente lastimado y abrumado por cientos de kilómetros en el desierto. Villa de López era el paraje entonces conocido como Atotonilco, esta es la segunda de las 14 estelas que fueron asignadas al Estado de Chihuahua.

 "Lo que hoy es Villa López fue fundado en el año de 1619 como una misión por sacerdotes franciscanos dedicados a la conversión de los grupos indígenas con el nombre de Atotonilco, topónimo de origen azteca que significa Lugar de agua caliente, debido en que ese momento existía junto a la población un manantial de agua a alta temperatura; la región sureste de lo que hoy es el estado de Chihuahua, donde fue fundado Atotonilco estaba habitado por diversos grupos étnicos, entre los que destacaban los tobosos, grupo nómada muy belicoso que se resistió a la conquista tanto militar como espiritual, sus frecuentes ataques llevaron al abandono de Atotonilco, que permaneció despoblado hasta 1671 cuando el capitán Andrés del Hierro intentó su repoblamiento que tampoco funcionó, finalmente, a mediatos del Siglo XVIII tras la definitiva sumisión de los tobosos pudo consolidarse la población, nuevamente fundada por los franciscanos con el nombre de San Buenaventura de Atotonilco". (Wikipedia.)

Esta es la Ruta de Hidalgo por Chihuahua:

247.- Río Florido, actual Villa Coronado, abril 20. (*)
248.- Villa López.
249.- Hacienda Huejuquilla, actual Ciudad Jiménez.
250.- Hacienda de Tierra Blanca, municipio de Jiménez. (*)
251.- Hacienda de San Isidro, municipio de ? (*)
252.- Santa Rosalía, actual Ciudad Camargo. Abril 21.
253.- La Cruz.
254.- Hacienda del Saucillo.
255.- San Pablo Meoqui, abril 22.
256.- Hacienda de Bachimba, municipio de Rosales. Abril 23.
257.- Mapula. municipio de Chihuahua. (*)
258.- Rancho de Ávalos, municipio de Chhuahua. (*)
259.- Chihuahua, en plaza Zaragoza.
260.- Chihuahua.

Agradezco enormemente a Alonso Domínguez el que me haya hecho llegar la primera fotografía de este artículo y corroborar la existencia de la estela en Villa de López. Por cierto, las que están marcadas con negrita y asterisco son las estelas que me faltan por encontrar ¿sabes si existen?

sábado, 5 de septiembre de 2015

Morelos, su estrategia militar: Genialidad innata

   Es casi imposible evitar las comparaciones dado que ellos son, en buena medida, los pilares donde el episodio histórico de la guerra de Independencia se asienta. En este artículo en el que nuevamente nos apoyamos en lo escrito por el historiador Chávez Orozco, aparece esa comparación que nos confirma la razón por la cual Morelos recibe, independientemente del título de Siervo de la Nación, el de Generalísimo, razón más que clara al ver en esa balanza que el juicio de la historia hace, y medir en ella la estrategia de la mucha o poca gente acompañando a los caudillos. Recordamos que, el enfilar Hidalgo rumbo a Toluca, el contingente se calcula entre los 80 y 100 mil. Una “bola” que se volvió difícil de controlar, entre otras cosas, por las distintas lenguas que se hablaban y las instrucciones eran menester de ser traducidas y no siempre se lograba. Otomí, mazahua, purépecha, nahua, algo de pame, era lo que se hablaba. Y la complicación era mayor al alimentar a tan numeroso grupo, provocando con esto los asaltos y saqueos a las haciendas por las que iban pasando. La genialidad militar innata en Morelos queda de manifiesta al organizar sus movimientos y reclutar a sus seguidores, esto es justo lo que veremos a continuación. Eran los días previos al Sito de Cuautla.

  “El ejército de Morelos, tal como se nos presenta en los días del sito de Cuautla, era el resultado de una intensa e inteligente labor de organización, tanto más genial  cuanto que, quien la había llevado a cabo era un individuo del todo ajeno a las actividades militares. A Morelos se le ha ensalzado mucho por sus victorias resonantes, pero, en realidad, nadie ha advertido hasta ahora que esas victorias tienen su principal explicación en el buen juicio con que supo dar una organización adecuada y sui géneris a sus tropas.

   Antes de ser cura, Morelos había sido arriero, y con su recua había recorrido en todas direcciones las provincias de Michoacán, Guanajuato y México. Había vivido una vida de acción en contacto con la naturaleza y en comercio constante e íntimo con los hombres de lucha. De aquella tomó la fortaleza y la serenidad y de estos la astucia y un maravilloso don para elegir a sus colaboradores. Las elecciones que de estos hizo Morelos completos aciertos, casi geniales: los hermanos Galeana, los Bravo, Ayala, matamoros son verdaderos hallazgos propios de una perspicacia infalible. Tal parece que Morelos, en lugar de buscar multitudes que quisiesen seguir en su empresas, buscaba a los representativos de cada región que atravesaba para que ellos, con mejor conocimiento, eligiesen a loa más aptos para la lucha, cerca de la costa del pacífico, cuando empezaba apenas su carrera de gloria, acertó a descubrir los hermanos Galeana y con ellos arrastró a los negros, ese mural ante el cual se estrellaron las disciplinadas tropas de calleja en el memorable asalto a Cuautla del 19 de febrero. Lo mismo hizo en Chilapa, a donde residía la familia bravo, a quien logró atraerse, y así sucesivamente, hasta quedar rodeado de un grupo de personalidades que, si individualmente no valían tanto como él, reunidas y sujetas a su influjo de caudillo genial, eran capaces de realizar empresas imposibles. Jamás despreció Morelos la ayuda de nadie que algo valiera. Como entonces la fabricación de la pólvora por ser un monopolio del Estado era casi desconocida, desechando todo escrúpulo tomó a su servicio al aventurero norteamericano Pedro Elías Bean para que dirigiese su fabricación en Chilpancingo.

   No era partidario Morelos de los ejércitos constituidos por multitudes inmensas que con tanta dificultad se controlan y disciplinan. Escarmentado con los grandes desastres que sufrieron los primeros caudillos de la independencia, procuró que los números de sus tropas no dificultaran las maniobras, ni excediera de aquel que puede dirigir un hombre auxiliado de escasos colaboradores. Pero lo que caracterizó sobre todo al ejército de Morelos, fue su organización, basada, más que en principios exclusivamente militares, en el conocimiento profundo que tenía de las circunstancias sociales que prevalecían en el país, en aquella época. Sabía Morelos que la masa indígena, para ser controlada, necesitaba ser dirigida por ciertos individuos dotados de determinadas características. Más claramente: Morelos se había dado cuenta de la organización cacical que subsistía aun entonces en la Nueva España, y comprendió que adueñándose de la voluntad de los caciques, fácil le sería atraerse incondicionalmente a los indígenas. Porque era tal la inercia de aquella gente, que para hacerla obrar eficazmente, es decir, siempre controlada, era necesario recurrir a individuos de un gran prestigio moral, fundado en la costumbre y quizás hasta en una antiquísima tradición. Para nosotros los Galeanas, Ayala, los Bravo, etc., no eran otra cosa que caciques si se tiene en cuenta su deshago económico más o menos grande y que para llegar a esa situación se necesitaba entonces de esa preeminencia social. De ahí que la gente de la costa siempre haya estado a las órdenes de los Galeana y no tolerase nunca la autoridad de los Bravo, y recíprocamente: la gente de Chilpancingo no podía sufrir que los Galeana los mandasen.

   No tuvo Morelos ocasión de contar entre sus generales a ninguno que hubiese servido al ejército colonial. Sus colaboradores fueron gentes del campo para quienes el arte de la guerra era un misterio impenetrable. No obstante, por una intuición genial, Morelos pudo descubrir el más grande de sus secretos: la disciplina. Precisamente en esto se diferenció el ejército de Morelos de las masas informes acaudilladas por hidalgo. No el número, sino la buena calidad de sus tropas, era lo que perseguía este caudillo tan sensato cuya ponderación espiritual es y será un constante ejemplo digno de imitarse. No se quiere decir que su ejército haya logrado la perfección ideal, pues esto es imposible; ni Morelos era tan torpe para que quiera a todo trance alcanzarla. Comprendía que cierta tolerancia era necesaria para aquellos hombres que eran un volcán de pasiones largamente contenidas por la cruel coacción colonial. No podía impedir a sus soldados los pequeños robos, pues recibían sus haberes con suma irregularidad, pero si prohibía terminantemente los saqueos de las poblaciones y haciendas, pues esto, en lugar de beneficiar al soldado lo perjudicaba a la postre por el desperdicio que entraña esa manera de proveerse". (1)

Fuente:

1.- Chávez Orozco, Luis. El Sito de Cuautla. Instituto de Cultura de Morelos. Cuernavaca, 2012. pp.27-31

viernes, 4 de septiembre de 2015

Una entrada triunfal de Calleja a la ciudad de México

   Estaba por concluir el mes de enero de 1812, el general Calleja llevaba quince meses de combatiendo el movimiento de insurrección (por cierto, luego prohibiría el uso en todo documento de la palabra insurrección como insurgente) y se lamentaba de su estado de salud, al entrar a Toluca, el 27 de enero, escribe: “sin otra novedad que la de un sumo cansancio”. Y no era para menos, la batalla de Aculco, seguida a la de Calderón, su repliegue a San Luis Potosí para luego incursionar por el norte de Michoacán le acumulaban el cansancio teniendo la idea de que fuera reemplazado en el mando del ejército realista y acudir a la ciudad de México en busca de un médico que le revisara y, sobre todo, de un descanso, esto lo manifiesta como “la incomodidad que padecía en su salud”. Comenzó a correr el rumor de que su salud estaba quebrantada, eran, -así lo calificó- “murmuraciones y hablillas despreciables”. Así que, decide continuar al frente del ejército.

   “Mientras esta polémica se dirimía entre la Suprema autoridad y el militar de más prestigio de la Colonia, las partidas Insurgentes destacadas desde Cuautla se aproximaban a México por el sureste, haciendo que los realistas de la provincia de Chalco se replegasen. La misma ciudad de Chalco, Ayotla, Tlalmanalco, los Reyes, Amecameca, Ozumba y, en fin, todos los innumerables pueblos indígenas de aquel rumbo habían caído en poder de los Insurgentes.

  Tan inminente llegó a ser el peligro que el virrey, dos horas después de haber comunicado a Calleja que Irizarril lo sustituiría , se vio en la necesidad de ordenarle a aquel se reconcentrase, lo más rápidamente posible a la capital. Calleja salió de Toluca con el ejército del Centro a las tres de la tarde del día 3 de febrero; llegó a Lerma a las once de la noche de ese mismo día, y al amanecer del cuatro iba marchando con rumbo a Cuajimalpa, a donde entró a las 3 de la tarde. En esta venta dio un descanso a sus tropas, por haberle dicho el virrey que no eran necesario que forzase la marcha, y el 5 de febrero, a medo día, entró a la capital de la Nueva España".

   Era la primera vez que ante las miradas curiosas de los habitantes de México se presentaba el espectáculo de un ejército en regla, así la población, que por estar de fiesta andaba toda fuera de sus casas celebrando el día de S. Felipe de Jesús, patrono de la ciudad, acudió en masa a recibirlo. Unos realistas querían conocer de cerca al paladín más esforzado de su causa; los otros, los afiliados a la revolución, trataban de calcular la fuerza que iba a oponerse a Morelos, en quien cifraban las mayores esperanzas para la realización de sus anhelos.

  Calleja fue regiamente agasajado por la población española de México. “Calleja- dice Alamán- se hospedó en la casa del Conde de Casa Rul, en la que fueron continuos los convites y obsequios concurriendo a la mesa los jefes del ejército y todas las personas distinguidas de la ciudad y en ella se ensalzaron en los brindis en prosa y verso las victorias del ejército y las hazañas del general, cuyo mérito se calificó superior al de Fabio Máximo y otros capitanes de la antigüedad”.

   El Virrey Venegas, que todo lo veía, no tardó en percatarse de que en aquellas circunstancias, tan favorables para Calleja, desempeñaba él un papel demasiado secundario, y que solo con grandes riesgos, que no se atrevía a afrontar, podría despojar del mando del ejército al festejado general. Prefirió, pues, un avenimiento, que calleja se apresuró a aceptar, y ambos quedaron, aparentemente, en la mejor armonía". (1)

Fuente:

1.- Chávez Orozco, Luis. El Sito de Cuautla. Instituto de Cultura de Morelos. Cuernavaca, 2012. pp.13-15. Edición original de 1931, reeditada en el Centenario del Sitio de Cuautla en 2012.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La historia romántica de José María Morelos y Pavón

   Recuerdo que hace 5 años, en la casi, la dizque euforia que vivimos o, mejor dicho, que debimos haber vivido, en torno a las Celebraciones del Bicentenario, surgieron series de televisión, documentales, libros y, especialmente, una película en los que la idea era bajar de la estatua de bronce y del pedestal de mármol en que se colocó durante las Fiestas del Centenario, a don Miguel Hidalgo y Costilla. Todos esos esfuerzos nos dejaron ver que el cura era un bon vivant, por decir lo menos. Que gustaba de la buena mesa, el buen vino, la buena compañía, las buenas tertulias y la buena cama.

  Producto de todo ello, especialmente del último concepto, fue la descendencia que tuvo. Hubo quien se sorprendió, hubo quien no lo acepto, hubo quien no le hizo mayor mella el saber las liviandades del cura. Todo eso lo que nos hizo ver fue a una persona, una persona de carne y hueso con sentimientos tan nobles y tan mundanos como los de cualquiera. Ahora que estamos en el Año de Morelos vemos que el cura Morelos si bien no entra en el concepto del bon vivant, si entra en el de los sentimientos, pasiones, amores y desamores. Y hay datos.

   En la entrevista que la revista Proceso hizo a la historiadora Guadalupe Jiménez Codinach vamos descubriendo ciertos matices de la vida del Generalísimo: “un hombre humilde con una infancia difícil, pues con su madre y su hermana María fue abandonado por su padre, quien se llevó a su hermano más pequeño, Nicolás. No obstante su abuelo, que fue maestro de escuela, le enseñó a leer, escribir y hacer cuentas. Luego se ordenaría sacerdote por vocación”. La historiadora es entrevistada luego del estreno de la película que sobre Morelos en 2012 y dice: “se centra en banalidades y hasta falsedades como su supuesta rivalidad con Carranco por el amor de Francisca Ortiz”, es aquí en donde comenzamos a explorar la otra faceta del caudillo.

   Sabemos del pasaje en que, cuando Morelos es detenido, quien lo hace es precisamente José Matías Carranco y hay entre ellos un pequeño diálogo, ese que, palabras más, palabras menos dice: “parece que nos conocemos”, acto seguido, Morelos le obsequia su reloj. Carranco era el marido de Francisca Ortiz, ella fue la amante de del Generalísimo Morelos. Y antes que ella, nuestro personaje estuvo –dicen- perdidamente enamorado de Brígida, Brígida Almonte, con quien procreó a Juan Nepomuceno Almonte. Habrá que recordar que en aquellos tiempos los curas eran jueces, jueces eclesiásticos, y tenían a su cargo los registros de bautismos, matrimonios y defunciones, eso que ahora hace el Registro Civil y Morelos manipuló la información a sabiendas que lo de él con Brígida estaba prohibido. El apellido lo alteró, en realidad se llamaba Brígida Montes, y ocurrió que murió al parir, pero Morelos la siguió registrando en los Padrones y Relaciones del Partido como si estuviera viva.

   De su hijo, bien lo sabemos, ya dimos cuenta de ello, lo tuvo siempre junto a él y lo llevó en la primera, segunda y tercera Campaña, fue luego del Sitio de Cuautla que lo envía a Nueva Orleáns, junto al padre Herrera que iba a comprar armas en los Estados Unidos con la consigna de dejar allá, estudiando, a Juan Nepomuceno. El hijo de Brígida Almonte y Morelos nace el 15 de mayo de 1802, doce años después nacerá un segundo hijo del cura, esta vez con Pachita, en Oaxaca, en 1814. Llevará por nombre no el de la madre, mucho menos el del padre, sino el del abuelo: José Ortiz, mismo que es reconocido por Carranco, por lo que la descendencia de don José María Morelos y Pavón, en esta rama llevan por apellidos los de Carranco Ortiz.

   “Y ya que se está en el tema -mujeres, mujeres, mujeres-, el 13 de febrero de 1812, en plena gloria de su carrera militar, apareció en Puebla una señora llamada Ramona Galván y declaró haber tenido un hijo de Morelos el 5 de septiembre de 1808, en Nocupétaro, bautizado con el nombre de José Victoriano; siendo sus padrinos Juan Garrido y María Antonia, la hermana del cura. Según ella, el niño había quedado al cuidado de un cuñado de Antonia llamado José María Flores, residente en Guanajuato.” (1)

  Se dice que el templo de Nocupétaro pueblo contiguo a Carácuaro, en la Tierra Caliente de Michoacán, es un edificio al amor, al amor que le tenía Morelos a Brígida Almonte.

   Me llama la atención esto, gracias a las fotos que Thefinalboss subió, estoy viendo que en Nocupétaro hay un árbol de cuajilote en donde, de acuerdo a la tradición, era el sitio en donde el cura Morelos solía sentarse a descansar. Curioso encontrar otro árbol más, asociado a los héroes de la Independencia. Si el tema te interesa, da clic abajo en la etiqueta árboles.


Fuente:

1.- Herrera Peña, José. Maestro y discípulo. Capítulo X. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, 1995.  Para leer completo el capítulo, entra aquí.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Morelos: Presencia insurgente en la Tierra Caliente de Guerrero.

   Hace pocas semanas tuve la oportunidad de ir a la Tierra Caliente, esa que formaba parte del territorio michoacano y que al definirse los límites con el trazo del río Balsas, pasó a formar parte del estado de Guerrero. Lo primero que noté es lo complicado del terreno pues fuera de un pequeño valle que se forma entre Huetamo y Pungarabato, el resto es montaña. A esto aunamos las dramáticas diferencias en altura, pues casi todas las poblaciones de la Tierra Caliente están sobre los 600 metros del nivel del mar, rodeado de montañas que con facilidad duplican o triplican esta altura, formando de ese modo una temperatura elevada, razón por la cual se le denomina con ese nombre. Y hay algo que resulta ser perturbador y desagradable en nuestros días, al pedir fotografías de la región aparecen imágenes poco amables cosa que es lamentablemente una realidad en esa región que ahora estudiamos, la de la Tierra Caliente. Lo que hoy veremos es algo que se marca como el inicio del movimiento de insurrección justo en esa zona, para ello nos apoyamos en lo escrito por el Ing. Mundo Fernández. Dentro de la mucha información que encuentro hay un detalle que me llama la atención, el del nombramiento o elevación que hace a rango de ciudad a Técpan, poniéndole el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe, algo similar vimos cuando Morelos responde en el interrogatorio a la doceava pregunta y dice que a Chilpancingo le dio el nombre de Ciudad de Nuestra Señora de la Asunción. Indudable asociación mariana con los estandartes que portaron tanto Hidalgo como Morelos.

   Antecedentes: en 1792 San Miguel Totolapan y Totoltepec arrendaron sus tierras a Andrés Ontañón que se negaba a devolverlas en 1810, causando descontento. Por 1800 el cura de Ajuchitlán, el bachiller Juan Antonio de Olavarrieta, hizo el escrito “El hombre y el bruto” que leía en el púlpito; decía que “… el punto fundamental para la Libertad es la Educación, pues ésta hace la diferencia entre el hombre y el bruto.” El gobierno español lo toma prisionero con el vicario de Ajuchitlán José Antonio de Talavera en 1802. Decían que ambos eran peligroso para la Monarquía (el estado) y la Religión (la inquisición). Así lo dice el archivo general de la nación en el ramo “inquisición”. Al padre Olavarrieta lo declara “reo de inquisición” el Santo Oficio de México. Se traslada a España en donde cumple una reclusión de quince meses, y luego s ele lleva a Cádiz para cumplir otra condena. El vicario Talavera solo había leído el escrito y eso le sirve para que solo se le recluya seis meses en un convento y luego salga para seguir en Ajuchitlán como Vicario.

    Fue muy hábil para ocultar sus deseos pues en 1811 Antonio de Talavera estaba participando en la lucha contra los españoles en Tierra Caliente y en la Costa. Tan pronto como se inicia en la región se mete en ella y el blanco son los odiados españoles. Según los documentos, los españoles tenían como la plaza más fortificada de la región a Cutzamala en donde estaba un destacamento español al mando de un joven de 20 años llamado Juan José Codallos que era el capitán de fijo de México. Y que años después se convierte en un seguidor fiel del Gral. Vicente Guerrero. Cutzamala tenía una iglesia parecida a las de Toledo en España y una plaza como las de la provincia española y de allí el odio por ese pueblo al que consideraba “el pueblo españolizado de Tierra Caliente”. Por Tlalchapa Juan Cruz levanta gente deseosa de librarse del yugo extranjero. Se reúne un número grande de indígenas que se lanza a atacar el destacamento español de Cutzamala llegando por el barrio El Barco con instrumentos de labranza usados como armas. De sorpresa atacan con tanto ímpetu que los españoles salen huyendo del pueblo dejando abandonada aquella que se convierte en una de las plazas más importantes del movimiento revolucionario. Los insurgentes quieren destruir todo aquello hecho por los hispanos y fijan su atención en la iglesia que habían construido con lujo y monumentalidad. Con picos y marros intentan derribar el campanario sin lograrlo y ahora se lanzan contra las casonas en que vivían los españoles y personas pudientes de Cutzamala y les prenden fuego sembrando terrero entre sus habitantes.

    En agosto de 1811 entra Morelos a Chilapa y decide crear la Provincia de Técpan para unir al sur y por el cariño a la ciudad. La creación de la Provincia de Técpan fue un antecedente de la Erección del Estado de Guerrero. El Decreto de la creación de la Provincia de Técpan es del 10 de septiembre de 1811, y su capital Técpan a la que Morelos eleva a Ciudad con el nombre de Nuestra señora de Guadalupe de Técpan. Aunque quiere que la Tierra Caliente pertenezca de dicha provincia solo cita por el nombre a Cutzamala". (1)

   Esta es la iglesia que se dice tenía algún parecido con la de Toledo, razón por la cual se acrecentó el odio, de por si ya crecido, hacia los españoles y cualquier cosa que los representara.

  Al leer el decreto o bando en que se creaba la Provincia de Técpan, considerado en la actualidad como la creación del Estado de Guerrero, hay dos puntos que se vuelven además de curiosos, interesantes, al ver la importancia que el tabaco tenía en la época. Eso lo vimos ya cuando estudiamos el caso de Iturbide y su estancia en la región del hoy estado de Guanajuato, cuando pasaba custodiando, además de plata venida de las minas de Valenciana y anexas, cargamentos de tabaco y cómo fue que, en las fuertes lluvias que en 1814 azotaron al Bajío, cuestionaron la manera en que se distribuiría el tabaco aun luego de haberse mojado. Y vemos dos puntos del Decreto:

  4ª Que por principio de leyes suaves que dictará nuestro congreso nacional, quitando las esclavitudes y distincion de calidades con los tributos, solo se exigirán por ahora para sostener las tropas, las rentas vencidas hasta la publicacion de este bando, de las tierras de los pueblos, para entregar éstas á los naturales de ellos para su cultivo: las alcabalas se cobrarán á razon del cuatro por ciento; y para proveer los estancos de tabaco que tambien debe seguir, podrán sembrar esta planta por ahora todas las personas que quieran, haciéndolo con toda curiosidad, dando cuenta del número de matas que pueda cultivar cada individuo, al tiempo de pedir la necesaria licencia al estanquero á quien se le entregará el mazo de tabaco, compuesto de cien hojas, al precio de su calidad, esto es, el superior á cuatro reales mazo, el inferior á dos reales, y el medio al precio de tres reales, sin que pueda venderlo á otra persona, sino que precisamente lo ha de entregar en los estancos con relacion de lo sembrado, y los estanques lo expenderán indiferentemente á razon de un peso libra; en inteligencia de que por ahora solo en esta demarcada provincia de Tecpan, se permitirá la siembra de tabacos.

  5ª Que las administraciones de tabacos y alcabalas las obtengan y sirvan los mismos individuos que ántes las serviran siendo criollos, y las vacantes que serviran los europeos las puedan pretender los vecinos beneméritos de los lugares, quienes ocurrirán al expresado juez de conquista de dicha ciudad, con certificacion del juez territorial, del párroco ó del que le renunció, en las que se expresarán las condiciones de su aptitud y hombría de bien: lo mismo se debe entender de los fielatos y estancos subalternos". (2)

  Al irnos adentrando en la vida y obra de José María Morelos, vamos entendiendo mejor la conformación de la parte Sur de México, especialmente lo que es hoy día el Estado de Guerrero. En el mapa que publica el portal de turismo del estado, vemos claramente indicadas las regiones que lo conforman. Seguramente ahora podemos identificar mejor esa confusión en la que caemos todos quienes visitamos la zona, al oír a los locales refiriéndose a la Costa Chica y a la Costa Grande, amén de la Tierra Cliente, así, pues, la presencia del Generalísimo Morelos está en la Tierra Caliente, la Costa Grande y la Región Acapulco, eso en la Primera Campaña, 1810-1812.

  Sobre el tabaco, encontramos la respuesta a esta interrogante en Liceaga: "El tabaco era la renta más productiva para el erario, y con la que el gobierno realista contaba en gran parte para sus gastos". (3)

Fuentes:

1.- Mundo Fernández, Alfredo. Crónicas de Tierra Caliente. H. Ayuntamiento Municipal Constitucional de Cutzamala de Pinzón 2012-2015. Morelia. 2014, p.186

2.- Legislación mexicana o colección completa de las disposiciones legislativas expedidas desde la independencia de la República. Ordenada por los licenciados Manuel Dublán y José María Lozano.
http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/dublanylozano/

3.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones para la historia de México. Imprenta de E. Serrano. Guanajuato, 1868. p. 322

martes, 1 de septiembre de 2015

Miguel Hidalgo y Costilla, sus monumentos, -18-

401.- Un busto de Miguel Hidalgo que existió en Salamanca, Guanajuato, en lo que hoy se conoce como Jardín de San Antonio.

402.- Un busto de Miguel Hidalgo que existió en Irapuato, frente al templo de San Francisco.

403.- Busto de Miguel Hidalgo en Irapuato, Guanajuato.

404.- Una pintura de Miguel Hidalgo cuando era Rector del Colegio de San Nicolás.

405.- Altar de la Patria levantado a Miguel Hidalgo, en el sexenio de Luis Echeverría.

406.- Un Miguel Hidalgo en el Museo Michoacano de Morelia.

407.- Un Miguel Hidalgo en la plaza de Teoloyucan, Estado de México.

408.- Miguel Hidalgo representado en el primer libro de Texto Gratuito que hubo en 1960.

409.- Busto de Miguel Hidalgo en el Museo Casa de Morelos en Morelia, Michoacán.

410.- Un Miguel Hidalgo de película.

411.- Miguel Hidalgo en su encuentro con Morelos, en Indaparapeo.

412.- Un Miguel Hidalgo representado un uno de los tantos suvenirs de la Fiestas del Centenario.

413.- Monumento ecuestre a Miguel Hidalgo en Uriangato, Guanajuato.

414.- Un Miguel Hidalgo herrero.

415.-  Un Hidalgo sometido, retrospectiva en Morelia.

416.- Un mural que retrata a Hidalgo y Morelos, pero no sé en dónde se ubica.

417.- Un Hidalgo custodiado por Morelos y Allende en el fuerte de San Diego en Acapulco.

418.- Un monumento ecuestre a Miguel Hidalgo, no sé su ubicación.

419.- Un Miguel Hidalgo representado en el mural del Palacio de Gobierno de La Paz, Baja California Sur.

420.- Busto de Miguel Hidalgo en Taxco, Guerrero.

421.- Un busto de Hidalgo en una exposición, creo en el Fuerte de San Diego.

422.- Uno de los tantos dibujos que se publicaron en 1960 de Miguel Hidalgo, cuando la celebración del Sesquicentenario.

423.- Monumento a Miguel Hidalgo en el Parque Mirador Independencia en Huentitán, Jalisco.

424.- Monumento a Miguel Hidalgo en La Piedad de Cabadas, Michoacán. (La foto le puse marca por error, la ubiqué en un periódico, no recuerdo cuál.)

425.- Un billete de la época de la Revolución, emitido por el Banco de Hidalgo que retrata el monumento al Padre de la Patria que hay en Pachuca.

Si te interesa ver los otros 400 monumentos (que incluyen retratos del cura Hidalgo) entra aquí abajo en una etiqueta que dice "Monumentos".