jueves, 2 de septiembre de 2010

Tarímbaro, Michoacán. Cabeza número 98

Llegamos a la tranquila población de Tarímbaro en el estado de Michoacán, aquí encontramos la Cabeza de Águila en muy buen estado de conservación en plena plaza de la Constitución o Jardín Principal, como suele llamarse a lo que todos denominamos como “el centro”, justo frente a la parroquia de San Miguel Arcángel.


En la actualidad Tarímbaro prácticamente forma parte de la zona metropolitana de Morelia, dado el crecimiento que en los últimos años ha tenido la capital michoacana, como quiera, este lugar, Tarímbaro, no ha dejado de mantener su ritmo de tranquilidad que guarda desde hace varios siglos. Su historia es rica, y comienza desde que ese territorio le es entregado a doña Beatriz de Castillejo, hermana del último Cazonci Tangáxoan Tzíntzicha (Tangoaxan II), convertida ya al catolicismo. La entrega la hace Carlos V en 1545.


El atractivo principal de Tarímbaro es en la actualidad el conjunto conventual levantado por los franciscanos hacia 1570 y es en Tarímbaro donde nace el que fuera uno de los mártires de la guerra Cristera, J. Jesús Bernabé Méndez Montoya en 1880, fusilado en Valtierilla, municipio de Salamanca, Guanajuato en 1928. Con esta rapidísima semblanza de Tarimbaro nos damos cuenta, una vez más, como los últimos quinientos años de historia en nuestro están ligados, están estrechamente relacionados a la religión, específicamente a la Católica.


Hemos visto hasta ahora que cada entrada a las poblaciones que iba haciendo el ejército Insurgente, en muchos de los casos, eran con gran solemnidad y alegría, con repique de campanas y con una misa solemne. Hemos visto como la costumbre de la época llevaba a tener continuamente oficios, los insurgentes llevaban consigo varios capellanes pues las misas eran parte esencial del inicio del día. La leyenda que se va entretejiendo a la historia nos dice que bajo los árboles se celebraban misas y en la actualidad son varios los árboles que se quieren mantener como recuerdo vivo de esos acontecimientos que quedarán en la tela del juicio si realmente se dieron los hechos.


Desde que inició el movimiento Insurgente se planteo la idea de Libertad, Patria y Religión. Desde ese momento se mantuvo la idea de la importancia de mantener la Religión Católica. Se enarboló una bandera con la imagen de una Advocación Mariana, la Virgen de Guadalupe, al consumarse la Independencia, once años después, se declaró como una república Católica…. En resumen, es la religión algo esencial en el movimiento liberatorio, es necesario que profundicemos más en los ritos que, de acuerdo a lo establecido en el siglo XIX, eran los obligatorios. Estamos en Noviembre 15 de 1810, el contingente de 4mil hombres comandado por Hidalgo pasa por Tarímbaro dirigiéndose a Valladolid… unos kilómetros al norte está Allende, en Guanajuato, con 3mil hombres. El movimiento Insurgente tiene dos cabezas.




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