sábado, 4 de septiembre de 2010

Valladolid, Michoacán, los degüellos.

Nuestra historia, la historia de todos los mexicanos, tan rica y tan desconocida a la vez, tan santificada y cruel a la vez. En efecto, así ha sido siempre; veíamos, apenas ayer, como era importantísima la Religión Católica en el día a día de todos los habitantes, de cómo el calendario litúrgico establecía festividades de forzosa asistencia y participación, de cómo, según lo cuenta un testigo presencial, José María Liceaga, en Guanajuato, vio a cinco de los más grandes caudillos Insurgentes en solemne procesión llevando a la virgen por las calles de la ciudad.


El Catolicismo establece reglas precisas, sus fundamentos, los diez mandamientos establecían un modo de conducta ante Dios y ante los hombres, para estos últimos establecía en su quinto mandamiento el “no matarás” que, si consideramos la importancia de las tablas, esta segunda, la de los hombres, el no matar viene justo luego del “honrarás a tu padre y a tu madre”. En ese orden de ideas será bueno adentrarnos más a lo sucedido en esa segunda visita del cura Hidalgo, como cabeza de la insurgencia, a Valladolid.


Para ello será bueno aclarar, de una buena vez, la fecha en que llegó Hidalgo a Valladolid, de acuerdo a…. fue el 9 de noviembre, justo dos días después de la derrota en Aculco su llegada “…pasa la noche con su comadre Micaela Montemayor, cuñada de Ignacio, a espaldas de la Catedral…” Aquí nos enteramos de una fecha aun más temprana de arribo a Valladolid, el viernes 9 de noviembre. (1)


“Pues bien, el martes 13 de noviembre, estando en Valladolid, esto es, en la misma fecha que redacta el documento supuestamente firmado en Celaya (en el que informa al intendente de Guanajuato las acciones de Las Cruces y Aculco, minimizando sus efectos y pide que envíe circular a las autoridades de la provincia para levantarles el ánimo). Autoriza que se extraigan por la noche cuarenta y un prisioneros españoles de la cárcel…” (2)


Con lo que dice Herrera Peña aclaramos la confusión de las fechas, pues nos confirma que el cura Hidalgo estaba ya en Valladolid para el día 13, más no confirma que haya llegado el día 9. Al leer a Lucas Alamán, nos daremos cuenta de que sí, al menos para el día 13, Hidalgo ya estaba en Valladolid. Será bueno recordar que Alamán nunca vio con buenos ojos el movimiento Insurgente y que fue testigo de lo acontecido en Guanajuato cuando la toma de Granaditas y que guardaba un cierto recelo a las atrocidades cometidas, por lo tanto, lo que el nos deja en su obra, será siempre un juicio muy crítico y un poco ácido hacia la figura de Hidalgo.


“Con este fin dispuso se les sacase en diversas partidas, para darles muerte fuera de la ciudad. La primera salió en la noche del 13 de Noviembre, en la que iban cuarenta individuos que fueron degollados en la barranca de las Bateas, a tres leguas de Valladolid; la segunda se despachó en la noche del 18, al día siguiente de la salida de Hidalgo para Guadalajara; componíanla cuarenta y cuatro europeos, a quienes se dio muerte en la falda del cerro del Molcajete, mas distante que el de las Bateas en el camino de Pátzcuaro.


En la primera partida iba el desgraciado asesor que funcionaba de intendente, D. José Alonso Gutiérrez de Terán, quien con cristiana y varonil entereza, auxilió y esforzó a sus infelices compañeros en aquel postrer trance, pidiendo a los verdugos que le dejasen para ser la última víctima”. (3)


Es bueno complementar lo que comenta Alamán sobre Gutiérrez Terán, mejor conocido en Valladolid como “el Asesor Terán” pues por asesor entendemos suplente, ya que él había sido suplente de al menos dos Intendentes de la provincia michoacana, uno de ellos Anzorena que había huido junto con el obispo Abad y Queipo cuando se sabía de la primera inminente entrada del ejército Insurgente el 17 de octubre, es decir, hacía ya un mes. Y por las calles “la plebe” cantaba la siguiente copla:


¿Qué pensaba el Asesor

que para él no habría justicia?

por depravada malicia

ha de pagar con rigor… (4)


Y, efectivamente, pagó con rigor. Volvamos a Alamán


“Todas las circunstancias que concurrieron en estas atroces matanzas, contribuyen a hacerlas mas horrorosas; hacíanse por orden de un eclesiástico, el cura Hidalgo, como él mismo lo confesó en su proceso, aunque reduciendo el número de los muertos a sesenta; disponía la salida de las partidas y todo lo concerniente a la ejecución el intendente Anzorena, que hacia profesión de hombre piadoso y usaba el hábito exterior de beato de S. Francisco (*), y las listas de las víctimas se dijo que las formaba otro eclesiástico, que estaba encargado del cuidado de las prisiones, al que le quedó el sobrenombre del P. Chocolate, porque formando las funestas listas de los desgraciados que habían de perecer, decía que eran de los que habían de beber chocolate aquella noche .


D. Manuel Muñiz, capitán que había sido del regimiento de infantería provincial de Valladolid, ascendido a general en la revolución, afrentó el carácter militar, conduciendo las víctimas de la primera partida al lugar de la ejecución, y el P. D. Luciano Navarrete tuvo esta odiosa comisión respecto a la segunda, dando así principio a aquella serie de atrocidades, que le hicieron adquirir la triste nombradía de cruel y sanguinario.


A los presos se les sacaba de la prisión con el engaño de que era para llevarlos a Guanajuato, con lo cual sus desgraciadas familias cuidaban de proveerlos de lo necesario para el viaje. Sus cadáveres desnudos quedaban abandonados en el campo para ser pasto de las fieras y aves de rapiña, siendo el concurso de estas lo que llamó la atención y dio conocimiento de lo que sucedía, y aunque el intendente negó el hecho a su pariente el P. Caballero prior de S. Agustín, este lo convenció presentándole la cabeza de uno de los degollados, y no pudiendo resistirse a tan horrible prueba, y obligado también por la fuerte conmoción que se excitó en las familias de los que quedaban vivos, no se atrevió a seguir sacando otras partidas como era su intento, hasta acabar con todos los presos, a quienes a propuesta del mismo padre Caballero, distribuyó para mayor seguridad en distintas prisiones”. (5)


Hace poco más de un mes, pensando en el calendario de 1810, es decir, pensando en los artículos que aquí hemos publicado, en el relacionado a Salvatierra, Guanajuato; comentaba de la historia-mito-leyenda que se ha ido tejiendo en torno a la figura galante de don Miguel Hidalgo y aparecía, según decir de la gente de Salvatierra, es decir un Salvatierra dixit, que fue allí donde apareció la enigmática Natera que resulto ser luego, la Fernandito. Pues bien, Alamán, en este pasaje de Valladolid toma la figura de la “misteriosa diligencia donde viajaba una dama”. Insisto, sabemos que Alamán no gustaba del recuerdo, mucho menos de la imagen del cura de Dolores. (6)


“Hidalgo, habiendo reunido todas las fuerzas que pudo recoger, que ascendían a unos siete mil caballos con solos doscientos cuarenta infantes, se puso en camino para Guadalajara. Acompañábale en su coche una joven de buen parecer, disfrazada de hombre con el uniforme y divisas de capitán; en el vulgo corría la voz de que era Fernando VII, que habiendo logrado escapar de entre los franceses, había venido a ponerse bajo la protección del cura; voz que este no autorizaba y de que acaso ni aun noticias tenia.


En todos los lugares en que entraba, era esta joven ocasión de curiosidad y maledicencia, aunque el verdadero motivo del interés que el cura tenia por ella, parece que era por ser su ahijada, o mas bien su hija, según se decía, habida en la mujer de un español, que no por esto dejó de ser comprendido en el número de los que fueron presos y degollados”. (7)


Bueno, luego de enterarnos de todo esto, será bueno verificar en el Calendario del más Antiguo Galván el santoral establecido durante esa semana, de acuerdo al Martirologio Romano, los santos que se celebran en esos días aciagos para la comunidad española asentada en la antigua Valladolid en la que fuera la tercera semana de noviembre de 1810:


Sábado 10: San León Magno

Domingo 11: San Martín de Tours

Lunes 12: San Josafat Obispo

Martes 13: San Diego de Alcalá

Jueves 15: San Alberto Magno

Viernes 16: El Patrocinio de María Santísima

Sábado 17: Santa Isabel de Hungría


Entonces, pues, el Cura Hidalgo con dos meses de poco dormir, de mal comer y de una tensión continua, a eso le agregamos que, por un lado, dentro de su católica educación y ejercicio en una semana atiborrada de oficios mientras que por el otro los oficios le conducían a ordenar la ejecución de españoles. Tremenda la situación del Padre de la Patria.


Notas:


* Siento mucho tener que referir estos sucesos y la parte que en ellos tuvo el intendente Anzorena, por la dolorosa impresión que tales recuerdos deben producir en la familia de este, una de las más respetables de la República. Su hijo el Lic. D. José Ignacio Anzorena, ha sido de los mejores amigos que he tenido desde mi juventud, y honra mucho a la nación como abogado y magistrado que fue, sin que la conducta de su padre deba ser motivo de desdoro, para quien es tan digno por la suya de tanto aprecio y consideración. Lucas Alamán.


Para leer más al respecto de los degüellos:


http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/revolucion_hidalgo/apendice_5.html


Algo excepcional que hay en Morelia y que definitivamente tenemos que reconocer es su limpieza. En todo lo que he recorrido en la Ruta de Hidalgo hasta el momento, no he visto ciudad más limpia que Morelia.


Fuentes:


1.- Herrejón Peredo, Carlos. Documento en sistema Power Point en donde hace un anális de la Ruta de Hidalgo, lo encontré en el sitio:

http://www.doloreshidalgo.org/


2.- Herrera Peña, José. Hidalgo a la luz de sus escritos. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, 2003.


3.- Alamán, Lucas. Historia de México, Capitulo 5, primera parte. Biblioteca Virtual Antorcha.

http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/revolucion_hidalgo/5_1.html


4.- Terán, Martha (editora). Las guerras de independencia en la América española. El Colegio de Michoacán. Zamora, 2002.


5.- Alamán, Lucas. Historia de México.


6.- Para ver el artículo mencionado, entra aquí:

http://cabezasdeaguila.blogspot.com/2010/06/salvatierra-guanajuato-cabeza-numero-21.html


7.- Alamán, Lucas. Historia de México.


Para el récord:


Con este artículo llegamos al número 150, estamos a mitad de la Ruta de Hidalgo de las estelas de Cabeza de Águila. Si me haz seguido a lo largo de estos cinco meses, te lo agradezco… continuamos.



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