sábado, 21 de agosto de 2010

Celaya, Guanajuato. Cabeza número 90

Celaya al igual que Lerma, Ixtlahuaca, Zinapécuaro o Valladolid, entre otras, fue testigo del paso de Miguel Hidalgo y su contingente en una segunda ocasión durante los primeros meses del levantamiento y en Celaya, a diferencia de Guanajuato o Irapuato, no tiene esa segunda cabeza; es más, no tiene ni siquiera la cabeza original que, como lo puedes ver en la fotografía, fue colocada a un costado del templo de San Antonio hace ya cincuenta años.


Supongo que la tropa descansó, luego de la derrota de Aculco, que fue el 7 de noviembre, en las haciendas de la región de Celaya, entre ellas, la de Juan Martín que fue por donde entraron al Bajío y que fue en la ciudad de Celaya donde don Miguel Hidalgo se estableció por algunos días, quizá cinco, tal vez seis, pues hay un documento fechado en el Cuartel General de Celaya del 13 de noviembre de 1810, el cual dice:


“El vivo fuego que por largo tiempo mantuvimos en el choque de las Cruces, debilitó nuestras municiones con términos que convidándonos la entrada a México las circunstancias en que se hallaban, por este motivo no resolvimos encontrarnos el ejército de Calleja y Flon con quienes no pudimos entrar en combate por lo desproveído de la artillería, solo se entretuvo el fuego lento y a mucha distancia, entretanto se daba lugar a que se retirara la gente sin experimentar quebranto como lo verificó. Esta retirada necesaria por las circunstancias, tengo noticia se ha interpretado por una total derrota cosa que tal vez pueda desalentar a los pusilánimes; por lo que he querido exponer a V., esto para que imponga a los habitantes de esta ciudad en que de la retirada mencionada no resultó más gravamen que la pérdida de algunos cañones y unos seis u ocho hombres que se ha regulado perecieron o se perdieron; pero esto no nos debe ser sensible así porque en el día está reunida nuestra tropa, como porque tengo montados y en toda disposición cuarteta y tantos cañones reforzados de 12 y 16 y de otros calibres en diversos puntos, por lo que concluidos los más que se están haciendo, y provistos de abundante bala y metralla no dilataré en acercarme a esa capital de México con fuerzas más respetables y temibles a nuestros enemigos.


Me dirá Ud., en contestación como se hallan los ánimos que noticias corren con alguna probabilidad, que se dice en México, Tlaxcala, etc. Y últimamente cuanto ocurra. Es regular se hayan reunidos los bienes de los europeos y el que se hayan vendido algunos, el dinero existente de estos, de rentas, y lo más que pueda realizarse de acuerdo con el corregidor, me lo remiten para la conclusión de mis disposiciones. Dios guarde a V. muchos años. Cuartel General de Celaya, noviembre 13 de 1810. Miguel Hidalgo, Generalísimo de América”. (1)


Me llama la atención que en el escrito no menciona en nada la reciente derrota de Aculco, se enfoca solo a hablar de Las Cruces, si bien no lo menciona como un triunfo, recalca que a la ciudad de México regresarán y con mejor organización, solo que, él en Celaya y Allende rumbo a Guanajuato dividía, además de físicamente, la ideología que en el movimiento independentista se estaba dando.


Fuente:


Orozco Farías, Rogelio. Fuentes Históricas de la Independencia (1802-1812), Editorial Jus. México, 1967. Citado por Dionisio Victoria Moreno en La Guerra de Independencia en el Estado de México. Biblioteca Mexiquense del Bicentenario. Colección Mayor. Toluca, 2007.


El autógrafo de don Miguel Hidalgo fue tomado del libro 6 Siglos de História Gráfica de México de Editorial Casasola.




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