domingo, 20 de marzo de 2011

Cabezas de Águila en el municipio de Matamoros, Coahuila. De la 221 a la 224.

Nos encontramos ante otro lamentable estado de deterioro avanzado de una de las estelas de Cabeza de Águila, esta, que corresponde a la población denominada en ese entonces "El Gatuno", supongo que en 1960, cuando se colocó, en el lugar solo había algunas pocas casas y ante el crecimiento y el consabido fraccionamiento del terreno la estela quedó dentro de alguna propiedad o, en todo caso, al ir delimitando las otras propiedades el águila quedó encerrada. Penosísimo es el caso de este que es de las pocas estelas que sobreviven aun en Coahuila. (Nota: la estela correspondiente al sitio El Gatuno ya fue restaurada.)

Será bueno recordar lo sucedido hace poco, justo durante la espectacular ceremonia del Grito el 15 de Septiembre de 2010, en plena euforia del festejo del Bicentenario cuando, ante la sorpresa de los asistentes y televidentes, surgió en mitad del Zócalo la imagen de un personaje que nadie supo a quién representaba o qué representaba, se le denominó El Coloso y mucha gente afirmó que la efigie había sido tomada precisamente del personaje aparecido en tiempos de la Revolución: Benjamín Argumedo.

Lo que vemos en la fotografía satelital es la comunidad de Congregación Hidalgo, antes conocida como El Gatuno, lugar de nacimiento de Benjamín Argumedo (1876-1916), personaje que, sin lugar a dudas, antes de compararlo con El Coloso del Bicentenario, se hizo popular gracias a la película en donde Antonio Aguilar lo representó en 1980: Persecución y muerte de Benjamín Argumedo. Así, pues, las estelas de Cabeza de Águila correspondientes a esta parte del recorrido son: 221 El Pozo; 222 Bayuco; 223 Santa Margarita, hoy Las Margaritas; 224 El Gatuno, hoy Congregación Hidalgo.

Y la discusión seguirá como parte de los recuerdos de las "curiosidades" que se vivieron durante los festejos del Bicentenario. Según el creador de El Coloso, Juan Canfield, no se seleccionó a Benjamín Argumedo por su participación en la Revolución, sino por sus razgos característicos de un mexicano. La contraparte fue lo que el 20 de septiembre del mismo año, 2010, la Secretaría de Educación Pública, organizadora del evento, desmintió al autor diciendo que era un personaje inventado que representaba a un mexicano. Yo agregaré que, siendo niño, era habitual que alguien me dijera Benjamín Argumedo, dado que mi nombre es Benjamín Arredondo... casualidades de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario