domingo, 13 de marzo de 2011

A propósito del Generalísimo Ignacio Allende

Ignacio Allende fue quién organizó las conspiraciones en San Miguel el Grande, pasado el tiempo en la Hacienda del Pabellón fue quién informó a Hidalgo que debería dejar el mando para él asumirlo, ahora en Saltillo este movimiento se oficializa y, años más tarde, consumada la Independencia, surge en el panteón de los héroes una imagen por demás idealizada:

Era don Ignacio Allende
alto, rubio bien plantado,
cuello erguido, ancha espalda,
suelto y poderoso brazo,
crespa, alborotada furia.
Andar resulto y con garbo,
ver audaz, azules ojos,
ardientes limpios y claros,
jinete entre los jinetes,
cual soldado, temerario,
complaciente en los festines,
comedido en los estrados,
lidiando toros pródigo,
de caballeros dechado.
De la Reina el Regimiento
le vio capitán bizarro,
y a la par le festejaban
las ciudades y los campos.

Idealizada imagen que se enreda con esta que ahora vemos con los detalles propios de la primera mitad del siglo XIX, cuando la idea del nacionalismo se arropaba con las cualidades de los caudillos y una idea que ya pintaba en verde, blanco y rojo la bandera.

Fuente:

Citado por Antonio Barajas Beccera en Generalísimo por Guadalupe Jiménez Codinach. De alta lealtad: Ignacio Allende y los sucesos de 1808-1811. Fomento Cultural Banamex, dentro del libro, Las Guerras de Independencia en la América Española. Marta Terán, editora. Colegio de Michoacán. Zamora, 2002.

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