domingo, 13 de marzo de 2011

Hacienda de Santa María, municipio de Ramos Arizpe, Coahuila. Cabeza número 188.

"El 17 de marzo de 1811 los insurgentes abandonaron Saltillo y siguieron el camino Real que los conduciría a la Hacienda Santa María. La capilla de casi 300 años de antigüedad aún sigue en pie y al cruzar el umbral el piso de madera cruje bajo nuestros pasos. A casi dos siglos, es inevitable no estremecerse al pensar que Miguel Hidalgo estuvo aquí, habló con sus tropas y agradeció la hospitalidad de los lugareños. Y aunque continúa el debate sobre si ofreció o no su última misa en este recinto, la gente del lugar señala orgullosa el paso del caudillo.

“Para nosotros los ramosarizpenses es muy significativo la presencia de Hidalgo en el municipio, la Hacienda de Santa Maria adquiere contenido histórico y se dice, en un testimonio oral que se ha transmitido generacionalmente, que aquí, en la capilla de la Virgen del Rosario, el padre Hidalgo dijo su última misa”, apunta Gil Vara.

“La Hacienda de Santa María fue un lugar en el que estuvieron hospedados el padre Hidalgo y sus correligionarios, Ignacio Allende, Juan Aldama, Abasolo, y estuvieron aquí el 17 y 18 de marzo. Después continúan su viaje hacia el norte y son apresados el 21 de marzo en Acatita de Baján. En ese momento en que el padre Hidalgo convocaba al pueblo de México a iniciar el proceso de la Independencia nacional, don Miguel Ramos Arizpe, nacido en esta tierra, en esta cabecera municipal, era designado diputado coahuilense en las cortes de Cádiz, a donde arribó en marzo de 1811”, agrega el historiador.

Bajo la fuerte luz del mediodía, la capilla no puede disimular el descuido que ha sufrido en las últimas décadas, y a pesar de las distintas iniciativas que han surgido a lo largo de los años, el lugar no ha sido restaurado. Una lástima en un año clave, que invita a investigadores y curiosos a conocer más de la historia propia.

Aquí, frente a la capilla de la Virgen del Rosario, el gobierno federal colocó otra de las estelas de la Ruta Hidalgo, pero hoy sólo queda un pedestal vacío y una bandera vieja y roída como mudo testimonio de este trozo de historia que late entre la árida tierra del desierto. (1)

En la tercera fotografía vemos ese pedestal sin la Cabeza correspondiente, las fotografías fueron tomadas en los primeros años setenta del siglo XX, hace ya cuarenta y, desde entonces, se ve que fue perdida la estela de Cabeza de Águila, algo lamentable...

Pero más lamentable aun es comparar la fotografía anterior, tomada de la Revista México Desconocido, y compararla con esta que hace menos de un año publicó El Diario de Coahuila del mismo recinto en el cual las pinturas, todas, están ya desaparecidas.

Triste destino de las marcas de la historia que no son respetadas y, peor aun, robadas.

Fuente:

Estrada, Silvia Georgina. Artículo publicado en el periódico Vanguardia, 1 de marzo 2010. "La Ruta de Hidalgo en Coahuila".

http://www.vanguardia.com.mx/la_ruta_de_hidalgo_en_coahuila-471852.html


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