lunes, 9 de mayo de 2011

Mariana Martínez de Rulfo, un ejemplo de lo que era la vida de una madre durante la Independencia de México.

Hoy que en todo México nos preparamos paramos para festejar a la Madre en su día, 10 de Mayo; será bueno hacer una reflexión sobre lo que era la vida de las mujeres, específicamente de las Madres, que de algún modo participaron en la guerra por la Independencia de nuestro país. Algunas casaron justo en los años de la lucha armada, otras parieron durante los conflictos armados, de la gran mayoría de ellas no tenemos muchos datos pero, esta vez, y en tan especial día, recordamos a todas ellas en la figura de una madre recia, fuerte y soportó todo por amor a su marido, a sus hijos y a su patria: Mariana Martínez de Rulfo.

"En el momento en que Ramón Rayón rindió el Fuerte de Cóporo, el 7 de enero de 1817, entre las mujeres estaba la esposa de su hermano Ignacio con sus cuatro hijos, el mayor de los cuales no había cumplido siete años, pues todos los había parido en el fragor de la guerra. Ese día el realista Aguirre puso en sus manos el indulto para su marido y el encargo de presuadirlo para que lo aceptara, pero la obstinación de éste los regresó a la vida de fugitivos, pues hasta partidas de Insurgentes enemigas los perseguían. Tiempo después, cuando Rayón fue encarcelado, Mariana Martínez de Rufo lavaba ropa y pedía limosna para dar de comer a sus hijos, además de hacer gestiones para liberar a su marido de la prisión y de los lacerantes hierros que le pusieron en los pies.

Ignacio Rayón recorrió gran parte del territorio Insurgente, desde Saltillo hasta Huajapan en Oaxaca, entre la sierra y la Tierra Caliente, siempre seguido de su familia. Su secretario registró algunos detalles que nos revelan solo un poco de la vida en campaña, como el del jueves santo de 1813, cuando "en prueba decisiva de su religiosidad, recibió la comunión pascual en compañía de la excelentísima señora, empleados y oficiales del cantón". Más adelante escribió: "Día 14 [de agosto de 1813]. Se recibió la noticia del feliz alumbramiento de la excelentísima señora ministra doña Mariana Martínez, que ha celebrado el vecindario con iluminaciones, salvas y otras demostraciones de regocijo, bastante significativas". Al día siguiente, Rayón recibió los parabienes de sus oficiales y en la noche se celebró un baile. Por este acontecimiento familiar sabemos que Mariana había tenido un hijo en Puruándiro, pero ignoramos las condiciones en las que tuvo a la criatura y su estado de salud. Antes de terminar el mes, ya estaban en camino hacia la Tierra Caliente para ponerse a salvo del asedio realista.

Mariana Martínez de Rufo había dejado su corredor lleno de macetas de recién casada en una casa a la que no regresó. Durante el asedio al Fuerte del cerro de Cóporo "los alojamientos consistían en pequeñas casuchas de otate, y solo Rayón con su familia y hermanos ocupaban tres cuevas situadas a la derecha de los parapetos, y tan próximas a estos, que la artillería descansaba sobre sus bóvedas". (1)


Fuente:

1.- Saucedo Zarco, Carmen. Mujeres Insurgentes. Nueva biblioteca del Ninio Mexicano # 23. FCE. México, 2009. (Edición electrónica en la Biblioteca Digital Bicentenario).

Nota: Este libro lo puedes leer completo en la red, es uno de los más interesantes que he visto que habla sobre la participación femenina en la guerra de Independencia, este es el enlace:

http://www.bicentenario.gob.mx/bdb/bdbpdf/NBNM/I/24.pdf

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